24/11/14

Test del zoom granangular Canon EF 16-35mm f/4L IS




El zoom gran angular Canon EF 16-35 mm f:4L IS en su hábitat natural: la fotografía de paisajes, Parc Natural del Montseny, Barcelona
Canon EOS 7D MkII a ISO 800, 17-40 mm f:4L
© Oriol Alamany


El pasado mes de mayo publiqué un primer y extenso artículo sobre las características y funcionalidades del zoom granangular de Canon EF 16-35 mm f:4L IS recién anunciado. Lo primeros ejemplares llegaron a las tiendas de fotografía pasado el verano y en septiembre Canon España me prestó un ejemplar para testearlo. A lo largo de cinco semanas estuve utilizándolo en un viaje a los Alpes y luego en los Pirineos junto al EF 17-40 mm f:4L, una de mis ópticas que más he utilizado en la última década.

Desgraciado el momento en que acepté realizar esta prueba ya que al devolver este zoom a Canon una vez finalizado el préstamo, fuí incapaz de resistir a la tentación de comprármelo dados los buenos resultados obtenidos (No, por más que algunos lo crean y nosotros lo lamentemos, a los fotógrafos profesionales no suelen regalarnos los equipos). 

Os emplazo a leer mi primer artículo sobre este objetivo tan largamente esperado por los usuarios de DSLR Canon, para no repetir aquí muchos conceptos y opiniones allí ya plasmados. Por lo tanto, hoy voy a ir al grano directamente. Las comparaciones serán siempre en relación a mi 17-40 mm anterior, la óptica más similar en la gama Canon.



DISEÑO Y CONSTRUCCIÓN

Una pareja destinada a entenderse: mi Canon Eos 5D MkIII y el EF 16-35 mm f:4L IS
Olympus E-M1 a ISO 400, 12-40 mm f:2.8 Pro
© Oriol Alamany



Al coger por vez primera el 16-35 mm f:4L IS uno aprecia su notable peso y buena construcción. En mi báscula pesa 143 gramos más que el 17-40, un no desdeñable aumento de peso del 30%, sin duda debido a la incorporación del estabilizador de imagen.

                                                  17-40 mm f:4L        16-35 mm f:4L IS
PESO del objetivo                           475 gr                         618 gr
PESO con tapas y parasol               528 gr                         678 gr

Sorprende un poco en un objetivo de la categoría L el acabado exterior en materiales plásticos, así como sus números simplemente impresos en blanco en lugar de grabados en el cuerpo. Lo cierto es que hoy en día ópticas tan costosas como el 24-70 mm f:2.8L II ofrecen este mismo diseño. Supongo que los ingenieros disponen ahora de materiales nuevos de gran resistencia y confían en ellos, mientras que a los fotógrafos aún nos reconforta más el metal. Pero una vez pasada la primera impresión vemos que la untuosidad del aro del foco y del zoom son correctos: suave el primero y más duro el segundo. Todo funciona a la perfección y sería absurdo hacer una premonición infundada de cómo estará está óptica tras una década de uso. De hecho en mi 17-40 con once años a sus espaldas los números de las focales seguían perfectamente legibles. También se agradecen los aros de goma para el foco y zoom que proporcionan un buen agarre con los dedos y no resbalan como los simplemente grabados en el metal o el mismo plástico del cuerpo, el diseño tan de moda ahora en las ópticas de sistemas sin espejo y que personalmente no me gusta nada.


El Mont Collon de 3637 metros de altitud en Valais, Alpes, Suiza
Canon EOS 5D MkIII a ISO 100, 16-35 mm f:4L IS a 16 mm, 1/15 f:11, trípode
© Oriol Alamany

El objetivo está sellado contra la intemperie lo que permite trabajar en condiciones climatológicas adversas (lluvia, nieve...) o en ambientes polvorientos. Si queremos rematar su estanqueidad deberemos añadir un filtro protector, UV o polarizador para proteger su lente frontal que es móvil. 

Tres cosas sencillas que me han alegrado el día son: en primer lugar que mantiene el tradicional diámetro de filtros de 77 mm en lugar del de 82 que aparece en algunos objetivos. Así puedo aprovechar los mismos filtros del 17-40 y mi 70-200 mm f:2.8. En segundo lugar me gusta el nuevo parasol, con bloqueo y más pequeño en relación al del 17-40. Aquel era enorme, de tal modo que era un incordio a la hora de guardar el objetivo en la bolsa fotográfica. Y con el paso del tiempo tenía tendencia a soltarse, algo imposible en el modelo nuevo. Y en último lugar, la excelente tapa frontal de nuevo diseño, infinitamente más práctica que el modelo antiguo. 


Refugio de montaña en Las Dolomitas, Alpes, Italia
Canon EOS 5D MkIII a ISO 100, 16-35 mm f:4L IS a 16 mm, 1/125 f:8 a mano alzada
© Oriol Alamany

La distancia mínima de enfoque (28 cm) no ha variado respecto al 17-40, pero sí sus focales que se han desplazado hacia abajo. Tal y como comenté en el primer artículo yo personalmente hubiera preferido un 17-50 mm o similar para acercarme más a la focal de mi 70-200 mm. Pero Canon ha optado por la vía contraria. Mi aceptable vacío de focales entre los 40 mm  donde terminaba mi gran angular y los 70 donde empieza mi tele ha aumentado ahora de 35 a 70, por lo que empiezo a plantearme la necesidad de cargar con una tercera óptica, tipo 24-70 o 24-105 mm. Ya veremos, ya que no me apetece demasiado añadir más peso a mi equipo (PD: por esta causa, en julio 2015 acabé añadiendo el 24-70 mm f:4L IS a mi equipo).


EL ESTABILIZADOR DE IMAGEN (IS)

El Mont Blanc, de 4810 metros de altitud, fotografiado desde los 3800 metros, Alpes, Francia
Canon EOS 5D MkIII a ISO 200, 16-35 mm f:4L IS a 17 mm a mano alzada
© Oriol Alamany


¿Es un estabilizador de imagen una tontería en un objetivo gran angular? Si lo consultas por internet parece que sí, a juzgar por las opiniones expresadas en diversos foros de fotografía. Desde luego yo opino que no, y ya he podido comprobar sus bondades en alguna complicada excursión por los Alpes en la que no era fácil usar el trípode. En el primer artículo ya defendí el porqué y aquí tan sólo voy a compartir los resultados de mis test. 

Por lo que he podido apreciar, mientras que sin estabilizador puedo disparar un 24 mm a mano alzada hasta una velocidad de 1/30 o 1/15 de segundo, con el IS activado puedo llegar a 1/4 de seg  o 1/2 seg. Incluso, en casos puntuales, he obtenido resultados decentes a 1 seg. Eso representa una gran ventaja a fotografiar sujetos estáticos en fotografía urbana con poca luz, interiores de templos, o de paisajes cuando no apetece o no se puede llevar un trípode.

Para uso con trípode en exposiciones de una cierta duración se recomienda desconectar el IS para que no introduzca movimiento en la fotografía.


 Fotografía de test de IS fotografiando a mano alzada
Canon EOS 7D MkII a ISO 800, 16-35 mm f:4L IS
© Oriol Alamany


CALIDAD DE IMAGEN

Alpenglow en el Matterhorn (4478 m), Alpes, Suiza
Canon EOS 5D MkIII a ISO 200, 16-35 mm f:4L IS, 6 seg a f:8, trípode
© Oriol Alamany


Si hay algo de que los usuarios de Nikon se vanaglorian (y con razón) es de la calidad de algunos de sus objetivos gran angulares. Canon dispone de teleobjetivos inigualables, fantásticos objetivos macro y otras virtudes, pero los zoom gran angulares nunca han sido su especialidad. No es que el 16-35 mm f:2.8L II o 17-40 mm f:4L sean ópticas mediocres ni mucho menos, pero su nitidez en la periferia de la fotografía a grandes aberturas no es perfecta.


 Fotografiando con la Canon EOS 5D MkIII y el EF 16-35 mm f:4L IS a 3100 metros de altitud en los Alpes suizos
Canon EOS 1D MkIV a ISO 100, 70-200 mm f:2.8L IS
© Oriol Alamany


Pero eso ha cambiado radicalmente con la última generación de gran angulares Canon, incluido este nuevo 16-35 mm f:4L IS. Respecto a mi 17-40 mm he apreciado una calidad extremadamente similar en el centro de la imagen. Como mucho el nuevo modelo aporta una chispa más de microcontraste. Pero en la periferia a plena abertura nos encontramos con dos mundos distintos, ya que el 16-35 presenta un viñeteo y aberración cromática mucho menores y una nitidez que alcanza hasta los extremos mismos de la imagen. Nada que ver con cualquier otro gran angular Canon. Aquí los ingenieros nipones se lo han trabajado de verdad. No hay más que felicitarles.

En la fotografía de paisaje suelo trabajar con trípode para poder utilizar diafragmas cerrados (habitualmente entre f:11 y 16) que me aporten la necesaria profundidad de campo. En este caso las diferencias entre uno y otro zoom menguan notablemente. El 16-35 mm sigue destacando por su nitidez hasta los bordes, pero el 17-40 tampoco hace un mal papel al mejorar muchísimo sus resultados. Por ello lo he estado utilizando en mi trabajo profesional durante tantos años. Los resultados del 17-40 mejoran aún más si utilizamos la función "Optimizador digital de objetivos" existente en la aplicación de revelado de Raws Canon Digital Photo Professional, o la corrección de la aberración cromática en Adobe Camera Raw o Lightroom.


Hayedo en otoño en el Parc Natural del Montseny (Imagen completa)
Canon EOS 5D MkIII a ISO 100, 16-35 mm f:4L IS a 20 mm y f:11, trípode
© Oriol Alamany

Recortes al 100% del centro de la fotografía a f:4 y a f:11. La calidad óptica es muy elevada y tremendamente similar en ambos objetivos (Hacer clic para ver a tamaño real)
Canon EOS 5D MkIII a ISO 100, 17-40 mm f:4L y 16-35 mm f:4L IS a f:4 y f:11, trípode
© Oriol Alamany

Recortes al 100% del borde de la fotografía a f:4 y a f:11. A f:4 la calidad óptica es espectacularmente mejor en el 16-35, mientras que a f:11 las diferencias están presentes pero son menos apreciables (Hacer clic para ver a tamaño real)
Canon EOS 5D MkIII a ISO 100, 17-40 mm f:4L y 16-35 mm f:4L IS a f:4 y f:11, trípode
© Oriol Alamany


FLARE

Los objetivos gran angular son muy sensibles a los rayos de luz que inciden en sus lentes, apareciendo reflejos o brillos de colores diversos al fotografiar a contraluz o de cara al sol.

De vez en cuando me gusta incorporar a alguna fotografía la imagen del mismo sol. Utilizando una pequeña abertura eso crea una estrella que puede ser un elemento composicional en una imagen.


Test de Flare y estrella solar en ambos objetivos (Hacer clic para ver a tamaño real)
Canon EOS 5D MkIII a ISO 100, 17-40 mm f:4L y 16-35 mm f:4L IS a f:22
© Oriol Alamany

El 17-40 mm incorpora un diafragma formado por 7 laminillas y al fotografiar de cara al sol crea una estrella de 14 puntas y tiene propensión a crear algunos "flares" o reflejos de color fantasmas. Sin embargo el 16-35 incorpora un diafragma circular formado por 9 laminillas que forman una preciosa estrella de 18 puntas, siendo además mucho más resistente a los reflejos.


FOTOGRAFÍA NOCTURNA Y LA ABERRACIÓN DE COMA

Durante varios años estuve realizando fotografía de paisaje nocturno con el 17-40 mm f:4L. Pero a f:4 el fuerte viñeteo, la escasa resolución y la notable aberración de coma visible en los bordes de la imagen, así como su escasa luminosidad f:4 me hicieron abandonarlo para este tipo de imágenes en que las estrellas son las protagonistas. Por ello compré el Samyang 14 mm f:2.8 (ver artículo en este mismo blog) más luminoso y de mejor resolución en los bordes.

Sin embargo, en las pruebas que he realizado el 16-35 mm f:4L IS me ha demostrado ser una excelente lente para fotografía nocturna. F:4 sigue siendo una abertura poco luminosa para esta disciplina, pero la ausencia de viñeteo que oscurezca la periferia de la imagen, la extrema resolución y la notable ausencia de aberración de coma plasman los puntos de las estrellas con una calidad excepcional. Habrá que subir el ISO un punto más que con las lentes f:2.8, pero si tenemos una buena cámara Full Frame esta puede ser una solución aceptable.
 

Cielo nocturno en los Alpes franceses
Canon EOS 5D MkIII a ISO 3200, 16-35 mm f:4L IS, 30 seg a f:4, trípode
© Oriol Alamany

Recortes al 100% de la esquina superior derecha de la imagen anterior, tomada con el 17-40 y el 16-35 mm. En la imagen de la izquierda puede apreciarse la aberración de coma, así como la pérdida de nitidez y de luminosidad (Hacer clic para ver a tamaño real).
Canon EOS 5D MkIII a ISO 3200, 16-35 mm f:4L IS
© Oriol Alamany



CONCLUSIÓN: CANON EF 17-40 mm f:4L vs 16-35 mm f:4L IS

Crepúsculo en el glaciar Grenz bajo el Monte Rosa (4634 m) y el Liskamm, Valais, Alpes, Suiza
Canon EOS 5D MkIII a ISO 200, 16-35 mm f:4L IS a 22 mm, 13 seg a f:11, trípode
© Oriol Alamany


Y hasta aquí hemos llegado. Esta claro que este nuevo zoom gran angular es la consolidación de una nueva época para los Canonistas, iniciada con la versión II del 24-70 mm f:2.8L II. Por ello yo mismo me lo he comprado tras esta prueba y espero que me dé muchos años de buenas imágenes alrededor del mundo, además de añadir la versatilidad de su estabilizador de imagen IS.

Para algunos practicantes de la fotografía de paisaje que desean un objetivo económico, ligero y de alta calidad, el 17-40 mm sigue siendo una opción muy interesante y que no puedo más que recomendar. Y además ahora están apareciendo muchos de segunda mano a precios asequibles (en torno a los 450 € en lugar de su precio nuevo de 650 €). 

Los fotógrafos que prefieran disponer de una abertura más luminosa f:2.8 en lugar del estabilizador IS, y no les moleste una ligera pérdida de nitidez en la periferia, tienen el Canon EF 16-35 mm f: 2.8L II por 1.475 €. Pero tampoco me extrañaría ver aparecer unos cuantos de segunda mano de personas debido a Canonistas que se pasen al nuevo f:4 de mayor calidad óptica.

Por último, quienes deseen la mayor calidad disponible, fotografíen con frecuencia a diafragmas f:4 o 5.6 o más cerrados, les resulte útil el IS, o quieran utilizarlo para paisaje nocturno, con el 16-35 notarán una notable mejoría. Además su precio no es nada desorbitado. Tras el anuncio inicial en torno a los 1.100 € ya se está vendiendo por unos 960 y además Canon ofrece hasta el mes de enero 2015 un Cashback de 100 € más. Un precio dentro de la razonable por el que es, sin duda, el mejor gran angular jamás ofrecido por este fabricante.




(Recordad leer mi primer artículo sobre el EF 16-35 mm f:4L IS para ampliar mis opiniones sobre este objetivo.)

AVISO: Canon España me ha prestado este objetivo como fotógrafo profesional pero sin pedirme nada a cambio. Este texto y conclusiones no están en absoluto impuestos por la marca. Son mis observaciones personales y las publico porque pienso que pueden ser de utilidad a los aficionados a la fotografía. 


 


LECTURAS ADICIONALES:

ALGUNOS OTROS ARTÍCULOS SOBRE MATERIAL FOTOGRÁFICO: 
- El sistema fotográfico del futuro: Las cámaras sin espejo, Mirrorless o CSC
- Test del teleobjetivo zoom Canon EF 200-400mm f:4L IS Extender 1.4x
- Cosas de mi equipo: 5 - Teleconvertidor Canon Extender EF 1.4x vs 1.4x III
- Cosas de mi equipo: 4 - Redes de camuflaje
- Cosas de mi equipo: 3 - Test Samyang 14 mm f:2.8
- Test Canon 5D Mark III - Primeras impresiones
- Test Canon 5D Mark III (2) - Comparando con la 1Dx
- Test Canon 5D Mark III (y 3) - En el Ártico
- Canon EOS 5D Mark III nuevo firmware 1.2.1
- Comentarios sobre la Canon EOS-1Dx
- Cosas de mi equipo: 2 - Canon EOS-1D MkIV
- Cosas de mi equipo: 1 - La herramienta multiuso

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11 comentarios:

  1. Magnífico análisis, sin duda. Renovar las ópticas por parte de los fabricantes para adaptarlas a las nuevos requerimientos en cuanto a calidad de las cámaras de sensor de 24 x 36 mm se me antoja imprescindible y Canon parece que ha entendido eso para seguir en la brecha. Felicitaciones, Oriol!

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    1. Gracias Martín. Está claro que el 17-40 mm no está demasiado preparado para rendir a tope con las futuras cámaras de alta resolución que pronto van a venir. Al igual que mi anterior 17-35 mm f:2.8L de los años 90 diseñado para película no estaba a la altura con las primeras digitales. Todo va progresando y esta vez parece que Canon lo ha hecho bien. Y a un precio comedido dentro de que no es una óptica barata.

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  2. Moltes gràcies Oriol pel teu magnífic anàlisi quirúrgic que ens has fet. Molt bona feina

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    1. De res home, ja que tinc la oportunitat de provar material que em deixen els fabricants, m'agrada compartir el que descobreixo amb els lectors.

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  3. Análisis completo, conciso y con opinión personal, veo que en el párrafo final te "mojas" de verdad al afirmar que es el mejor gran angular de la historia de Canon...
    Llevo un mes con el y ya mas de 1.000 fotos hechas, la mayoria en situaciones extremas, la última en una playa haciendo nocturnas en las Hebridas, tirando de ISO hasta... bueno... hasta 12.800 y los resultados me satisfacen, probe 3.200, 6.400 y 12.800 y me quedo con los resultados de las dos últimas sensibilidades, corroboro la extrema nitidez en los bordes y la corrección de la aberración de coma, tan presente en los otros gran angulares de Canon. Ha soportado estoicamente los famosos "showers" sin inmutarse.
    Un acierto el bloqueo del parasol y el cambio de tapa delantera.
    Un artículo de referéncia, buen trabajo!!
    Salut!

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    1. Esta bien tener opiniones con experiencia de campo de otros usuarios (que aún son muy pocos), que han pasado como en tú caso del 16-35mm f:2.8 al 17-40mm f:4 y ahora al 16-35mm f:4. A ver si publicas también comentarios sobre el objetivo en tu blog. Y sobre este 24-70mm f:4L que creo voy a tener que comprar para rellenar el vacío. Salut!

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  4. Hola Oriol.
    Agrair-te la teva comparativa. "Gràcies" a ella m'estic plantejant el canvi del 17-40mm pel 16-35mm IS.
    On veig potser la diferència més important és en la definició a les cantonades.
    I em pregunto si els retalls al 100% de la comparativa de la definició a la cantonada, són amb el 16-35mm a 17mm o bé a 16mm i retallant posteriorment.
    Gràcies novament !!!

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    1. Hola Xavi, pues las comparativas del Montseny están hechas con ambos objetivos a a 20mm, para igualar los encuadres. A todas las focales el nuevo modelo gana al anterior en las esquinas, aunque diafragmando veis que la diferencia es mucho menor.

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  5. Oriol.
    Quan deia "cantonades" volia dir "marges", doncs el retall de la foto del Montseny que publiques és del marge central.
    Si a 20mm i al marge central s'aprecien aquestes diferències, potser a 17mm i a les cantonades, encara podrien ser més evidents.
    Gràcies novament!
    Salutacions!.

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  6. Muchas gracias por tu analisis... la verdad es que se agradecen análisis así, hechos por fotógrafos profesionales pero de forma muy próxima (sin graficas de curvas, numeros, etc...) y sin dejarse llevar por fanatismos de marcas o modas....

    Estoy planteandome seriamente cambiar mi Zeiss 18 3.5 ze por este zoom, ya que si bien es cierto que los fijos normalmente dan más calidad, este Canon tiene muy buena pinta! Además que me he fijado que muchos fotografos de paisaje de renombre utilizan zooms "baratos" en vez de fijos de 1500 euros....

    Espero que continúes compartiendo tus conocimientos y pasión por la fotografía, ya que para nosotros los aficionados es un gran aliciente y al menos a mi, me motiva y me dan ganas de continuar aprendiendo...

    Muchas gracias!!

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    1. Hola, en nuestro reciente Viaje Fotográfico a Patagonia (abril 2015) tuve la oportunidad de comparar el rendimiento del Canon 16-35mm f:4L IS con el Zeiss 21mm f:2.8 de uno de los participantes, considerado uno de los mejores gran angulares del mundo (algo mejor que el Zeiss 18mm que tienes ahora).

      Me sorprendió gratamente ver que los resultados del zoom Canon y de la afamada focal fija Zeiss eran prácticamente indistinguibles. Ambos tienen una calidad soberbia. Eso si, en uno tienes la ventaja del zoom y en el otro la ventaja del f:2.8.

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