8/2/21

CANON EOS R5: TOMA DE CONTACTO Y COMPARATIVA CON LA 5D-IV





La Canon EOS R5 vista por la Canon 5D-IV
Canon EOS 5D-IV a ISO 100, EF 50 mm F1.8 STM
© Oriol Alamany


– ¿Esta es la nueva cámara? Qué pequeñita es, ¿no?–, me dijo mi compañera Eulàlia cuando llegué de Foto K, donde acababa de recoger una Canon EOS R5 de demostración. Gracias al préstamo de este comercio de fotografía de Barcelona, iba a poder usar este nuevo modelo en una salida a los Pirineos. Q
uería fotografiar la berrea de los ciervos en la alta montaña, para un proyecto en el que estoy trabajando sobre los bosques maduros, y esa me pareció una buena ocasión para ponerla a prueba. 

La R5 es una cámara mirrorless (sin espejo), con un sensor de formato Full Frame, de gama profesional y de aficionado avanzado (lo que denominan prosumer). Desde su llegada al mercado a finales del verano, hubo listas de espera en las tiendas de fotografía, debido a la enorme demanda que suscitó. Para una presentación general de la cámara, os remito a mi anterior artículo sobre ella ya que aquí, ahora, no repasaré todas sus características técnicas, si no que comentaré algunas de mis impresiones personales sobre los aspectos que más me han llamado la atención. 

Así que, tras tres días utilizándola sobre el terreno en los Pirineos, y tres días más haciendo pruebas técnicas  y comparativas con mi actual 5D-IV en Barcelona, estas son mis reflexiones. Por cierto, algunas de ellas serían casi igualmente aplicables a su modelo hermano, la también nueva EOS R6.



LA ERGONOMÍA

En una cámara es muy importante la impresión que da al cogerla por vez primera. Que te encaje en las manos y te sientas cómoda con ella. Al fin y al cabo, vais a pasar muchas horas juntos. Y con la R5, aunque presenta muchas innovaciones, me sentí en tierra conocida. Aunque no es una cámara del reducido formato Micro 4/3, ni tampoco la más pequeña de las Full Frame sin espejo del mercado, para un fotógrafo usuario de las réflex de la serie 5D como yo, la R5 se nota mas pequeña y ligera, pero sin ser incómodamente diminuta. El peso del cuerpo se ha reducido en un 17%, pasando de 890 a 738 gramos. 

Pero, aunque el tamaño disminuye, la ergonomía se mantiene dentro de lo razonable: Por ejemplo, al agarrar algunos modelos de cámaras sin espejo, el dedo meñique de la mano derecha queda suelto por debajo de la empuñadura, sin nada a que agarrarse. Al igual que en las réflex, en las EOS R5 y R6, el dedo ocupa la parte inferior de la empuñadura, justo en el límite, lo que permite un agarre cómodo aunque se usen objetivos de un cierto peso.



Parte posterior de la R5
Canon EOS 5D-IV a ISO 100, TS-E 90 mm F2.8
© Oriol Alamany


Tras ciertos experimentos con el primer modelo de la serie EOS R (ver mi artículo sobre la prueba del la EOS R que hice en Londres), con las R5 y R6 los diseñadores de Canon han regresado a unos controles más tradicionales, pero de eficacia probada. Por fortuna regresa el imprescindible joystick (¡bien!) y también el dial trasero, tan práctico para variar la exposición sin quitar el ojo del visor. Ahora las R tienen nada menos que tres diales para mover parámetros. De hecho, cuatro si contamos el que llevan los objetivos RF.

Debido a la disminución general de tamaño, los botones de las diversas funciones son ahora algo más pequeños que en las 5D, y han desaparecido los botones de Equilibrio de blancos, Modo AF y Sensibilidad ISO. Pero uno puede personalizar mucho la cámara y aplicar estas funciones a alguno de los múltiples botones o ruedas de que dispone. Lamentablemente el botón menos útil de todos, el Lock (Bloqueo), que jamás he usado en décadas en mis 5D, ni creo que use jamás en una R5, no es personalizable. ¡Tan bien situado que está al lado del dedo índice y tan adecuado que sería para controlar algún parámetro más indispensable! Hola Canon, ¿hay alguien leyendo? ¿Qué tal un cambio en el firmware que permitiera asignar otra función (como el cambio de modo AF, por ejemplo) a este botón de tan poca utilidad?

Como en las cámaras de la serie R se han eliminado varios botones de acceso directo, ahora la mayoría de funciones se deben operar por el menú de la pantalla LCD trasera, que aparece al presionar el botón Q (de Quick Menu). Hace falta acostumbrarse a ello, pero no es una mala opción, excepto cuando toca trabajar a varios grados bajo cero con unos gruesos guantes. Si, ya sé que existen guantes con parches de tejido conductivo que, se supone, funcionan con teléfonos móviles y pantallas táctiles. Creo que nadie tiene más guantes que yo en su armario (soy adicto a ellos) y puedo asegurar que esos no siempre funcionan correctamente o con precisión. Para trabajar con una cámara en condiciones de frío, no hay nada más práctico y fiable que los botones para cambiar los parámetros más usuales.

El botón Menú sigue situado en el lado izquierdo del cuerpo por lo que, cuando estamos en pleno trabajo, nos obliga a soltar la mano izquierda con la que habitualmente sujetamos el objetivo, y bajar la cámara a la cintura, para poder movernos por los menús. Por suerte también puede programarse en alguno de los botones accesibles con los dedos de la mano derecha. Durante esos días que usé la R5, probé a programarlo en el botón central del dial posterior y así me resultó mucho más manejable.

Hablando de menús, la cámara sigue la estructura bastante clara y clásica de Canon, aunque ofreciendo bastantes opciones más, fruto del aumento de funciones que una cámara sin espejo ofrece. Son unos menús que, a base de años, he llegado a conocer bien y su distribución me parece bastante racional. Algo que no sucede con todas las marcas, donde con frecuencia no sabes dónde ir a buscar las cosas.



Oriol Alamany fotografiando ciervos con la R5 en Vall d'Aran, septiembre 2020
© Marc Alonso



Ciervo macho en época de berrea en un bosque de Pirineos, octubre 2020
Canon EOS R5 a ISO 800, EF 500 mm F4L IS + 1.4X, 1/250 a F5.6, trípode Benro Mach3
© Oriol Alamany



EL CAMBIO AL VISOR ELECTRÓNICO

El gran cambio respecto a mi réflex 5D-IV es el visor electrónico. El panel 
OLED de 5.760.000 puntos y una velocidad de refresco de 120 fps de la R5 alcanza unos niveles de calidad notables, que no te hacen añorar demasiado el nítido visor de una réflex.

Cierto que los visores ópticos conservan algunas ventajas, como que siempre que miras a través de él ves algo, incluso con la cámara apagada. En cambio, un visor electrónico debe encenderse y, al darle al interruptor general, la imagen tarda un instante en aparecer. Es por ello que lo primero que hice en la R5, fue desconectar en el menú la opción —que lleva por defecto— de que se haga una limpieza del sensor justo en el momento encender la cámara. Si esta opción está conectada, la imagen tarda un momento en aparecer en el visor electrónico. Creo que con que el sensor se limpie de manera automática al cerrarla, ya resulta suficiente.

Para los críticos de la visión electrónica, basta con intentar fotografiar de madrugada, o al anochecer, o en un lugar oscuro, para constatar que a través de un visor óptico casi no se ve nada. En cambio, por el visor electrónico la imagen es más clara y luminosa incluso que la realidad, lo que facilita mucho la composición y el enfoque. Ojalá hubiera podido usar un visor de este tipo en mi actual proyecto fotográfico sobre la pardela balear, ave marina de tendencias crepusculares y nocturnas, que se reproduce en el interior de oscuras cuevas, en las que me resultaba muy difícil encuadrar con el visor réflex. 

La R5 es la primera cámara fotográfica de gama profesional de Canon cuya pantalla LCD trasera es articulada. Eso facilita las tomas en ángulos inusuales, y es bienvenida, pero no es un elemento que estemos acostumbrados a ver en las cámaras de alta gama por su mayor fragilidad. Los años nos van a decir si el diseño y construcción están a la altura de un uso profesional.



Árbol y edificos de noche, Poblenou, Barcelona, octubre 2020
Canon EOS R5 a ISO 1600, RF 24-105 mm F4L IS, 1/3 a F8 a mano alzada
© Oriol Alamany



EL SENSOR DE CAPTACIÓN DE IMAGEN

Si con la EOS 5D-IV se obtienen fotografías de un tamaño de 6720 x 4480 píxeles (30,1 MP), con la R5 los archivos resultantes son de 8192 x 5464 (44,8 MP). Eso representa un aumento en la resolución del 49%, lo que a algunos fotógrafos les va a encantar. Yo hubiera preferido una resolución algo menor, en torno a los 28-32 MP, a cambio de una reducción más notable del ruido, pero la tendencia actual en este tipo de cámaras se está afianzando en torno a los 50 MP. Desde luego, para la fotografía de paisaje, el resultado es espectacular.

Pero eso conlleva que en las tarjetas de memoria quepan menos fotografías y que el programa de visionado y revelado Canon Digital Photo Professional parezca haberse hecho viejo de repente. En su última versión 4.13.10, mientras que en mi ordenador (un Apple iMac bastante potente) procesa un Raw de la 5D-IV en 17 segundos, para una foto idéntica hecha con la R5, tarda nada menos que 74 segundos. ¡Un 350% más de tiempo! Ahí los programadores de software de Canon deben hacer algo, y pronto. A título comparativo, los mismos Raw revelados en Lightroom Classic tardan 5,5 y 7,5 segundos respectivamente, una diferencia mucho más asumible. 

Los documentos TIFF de 16 bits resultantes ocupan 172,4 MB (5D-IV) y 256,3 MB (R5). Esta mayor resolución permite realizar ampliaciones de mayor tamaño sin que por ello se resienta la calidad del resultado final. Además, eso permite mayores reencuadres, algo que cada vez es mas frecuente en la fotografía actual (lo de encuadrar bien por el visor parece que está pasado de moda). La posibilidad de reencuadrar se usa bastante en la fotografía de los animales salvajes más esquivos, donde a veces no hay tiempo de afinar mucho la composición, o bien nuestro teleobjetivo no nos ha acercado lo suficiente.

Hablando de reencuadres, la R5 ofrece la posibilidad de fotografiar directamente con un recorte APS-C (factor 1,6x), resultando unos archivos de 5088 x 3392 píxeles (17,3 MP). Algo también muy práctico para los fotógrafos de fauna salvaje. De hecho, activando esa función se obtienen fotografías de la misma resolución que con la famosa Canon EOS 7D, que en su día fue la EOS reina del formato APS-C y uno de los modelos preferidos por los fotógrafos de animales. Eso convierte a la R5 en un modelo muy polivalente: 45 MP para paisaje y fauna cercana, 17,3 MP para fauna esquiva.

Con este sensor, la cámara permite disparar hasta 12 fps en obturación mecánica, y hasta 20 fps en obturación electrónica, absolutamente silenciosa. Sin embargo, esas velocidades de rágafa no son 100% ciertas en todas las ocasiones, ya que depende de la tarjeta de memoria, el objetivo, la velocidad de obturación, y otros parámetros. Y hay que tener presente que, al trabajar con el obturador electrónico a 20 fps, la gama de tonalidades del sensor disminuye un poquito, de los habituales 14 bits a 12 bits. Realmente nada grave si la fotografía está bien expuesta.



Ciervo macho berreando en Pirineos, octubre 2020
Canon EOS R5 a ISO 1600, EF 500 mm F4L IS + 1.4X, 1/1000 a F5.6 con recorte APS-C, trípode Benro Mach3
© Oriol Alamany


Generación tras generación, Canon sigue mejorando sus sensores y según los test más hipertécnicos de laboratorio (los cuales yo ni sé hacer, ni me interesan demasiado) la R5 logra alcanzar al fin el rango dinámico de los mejores sensores del mercado, que hasta ahora eran los fabricados por Sony. En este momento, el sensor de la R5, es el mejor de los desarrollados por Canon.



Pasos de rango dinámico máximo de varias cámaras actuales, normalmente obtenido al ISO base del sensor, según la web Photons to Photos.


Un pequeño detalle a tener en cuenta con este sensor, es que es el primero de una cámara fotográfica Canon con doble ganancia, algo común en las cámaras Sony y en algunas Canon de video. Hasta ahora, los sensores de las cámaras fotográficas Canon ofrecían el mayor rango dinámico y menor ruido a su sensibilidad base, 100 ISO, y como es lógico, su calidad iba degradándose al aumentar la sensibilidad. 

El sensor de la R5 ofrece el mayor rango dinámico y menor ruido a ISO 100, empieza a perder leve y progresivamente a ISO 125, 160, 200, 250, 320... y vuelve a subir de repente a ISO 400. En esta cámara ISO 200 y 400 ofrecen ahora el mismo rango dinámico, mientras que 250 y 320 muestran una leva caída. Evidentemente esto no lo va a notar un usuario normal, pero nos dice que los ISO 400 de esta cámara son especialmente buenos y muy utilizables (Para mayor información al respecto, ver la página Photons to Photos y seleccionar en la columna de la derecha el modelo de cámara 5D-IV y R5, o bien el que quieras comparar. No puedo compartir el interesante gráfico resultante por cuestiones de copyright).

En el siguiente ejemplo podéis ver la anaranjada luna llena saliendo tras las montañas, al crepúsculo, tal y como aparece en el archivo Raw en bruto de la cámara. Se trata de una fotografía difícil, dada la gran diferencia de luminosidad entre la brillante luna y el oscuro bosque. Y luego podéis ver cómo, tras un sencillo ajuste en Adobe Lightroom, bajando las luces y subiendo las sombras, obtenemos la imagen tal y como yo la apreciaba a simple vista en la realidad. Estas son algunas de las cosas que permite hacer un sensor con un amplio rango dinámico. Toda la información está allí, lo único que hay que hacer es extraerla mediante el procesado del Raw.



Luna llena en Pirineos, octubre 2020.
Raw original, directo de cámara.
Canon EOS R5 a ISO 1600, EF 100-400 mm F4.5-5.6L IS, 1/400 a F4.5, a mano alzada.
© Oriol Alamany



Luna llena en Pirineos, octubre 2020.
Fotografía procesada en Adobe Lightroom, bajando algo las luces y subiendo las sombras.
© Oriol Alamany



Bosque de pino silvestre al amanecer en Pirineos, octubre 2020.
Raw original, directo de cámara.
Canon EOS R5 a ISO 800, RF 24-105 mm F4L IS, 1/125 a F8, a mano alzada.
© Oriol Alamany



Bosque de pino silvestre al amanecer en Pirineos, octubre 2020.
Fotografía procesada en Adobe Lightroom, bajando luces y subiendo las sombras gracias al ámplio rango dinámico.
© Oriol Alamany



LA NITIDEZ

En comparación con la 5D-IV, fotografiando el mismo sujeto, a idéntica exposición y con la misma óptica —en mi caso realicé unas fotografías de prueba en ambas cámaras usando un EF 24-70 mm F4L IS—, comprobé que, aparte de su mayor resolución, los archivos Raw de la R5 vistos al 100% en el monitor, ofrecen también un poco más de nitidez. Posiblemente ello sea debido a un tipo distinto de filtro de paso bajo antepuesto al sensor. Es decir, la R5 requiere una chispa menos de máscara de enfoque o nitidez, al menos en la aplicación de revelado Canon Digital Photo Professional que es la que yo uso. Para que la comparación fuera justa, el objetivo lo diafragmé a f:8, una abertura intermedia que ofrece la máxima resolución y aún no resulta afectada por la difracción, que en la prueba podría perjudicar a un sensor de 45 MP como el de la R5.


Paisaje alpino en Vall d'Aran, octubre 2020
Canon EOS R5 a ISO 200, EF 16-35 mm F4L IS, 1/100 a F11, trípode Benro Mach3
© Oriol Alamany



Gaviota patiamarilla en Barcelona, julio 2020
Canon EOS R5 a ISO 100, EF 500 mm F4L IS, 1/1600 a F4, trípode Benro Mach3
© Oriol Alamany



Recorte al 100% de la fotografía anterior, mostrando la extraordinaria nitidez lograda con el enfoque al ojo.
© Oriol Alamany



EL RUIDO A ALTAS SENSIBILIDADES ISO

La R5 ofrece unas sensibilidades ISO de 100 a 51.200 (con "ampliaciones" a 50 y 102.400). 
La 5D-IV ofrece unas sensibilidades ISO de 100 a 32.000 (con ampliaciones a 50, 51.200 y 102.400). 

He comparado los archivos Raws de ambas cámaras en la aplicación nativa de Canon (DPP) y, sobretodo, poniendo todos los cursores de reducción de ruido en cámara y programa a 0. Así compruebo el rendimiento “real” de ambos sensores, sin aplicarle tapujos ni triquiñuelas de software. Aunque los resultados varían de unas situaciones a otras, en general la 5D-IV tiene un grano más basto, mientras que el de la R5 es más fino y agradable.

La situación cambia si se aplican los parámetros de reducción de ruido que vienen por defecto en la cámara (como suelen hacer la práctica totalidad de test) y cómo haría yo en la vida real. En este caso entra en acción el software de reducción de ruido y el resultado varía: Incluso en un visionado en monitor al 100% (en cuyo caso la ampliación a la que visualizamos el archivo Raw de la R5 es de mayor tamaño que el de la 5D-IV), el ruido se reduce de manera notable gracias al procesado, mientras que en la réflex disminuye algo pero sigue siendo patente. Algo similar ocurre si revelamos el Raw con otros programas como Adobe Lightroom o Adobe Camera Raw. Podríamos decir que el archivo Raw de la R5 acepta o gestiona mejor las posibles técnicas de reducción de ruido.

Y finalmente hay otro factor a tener en cuenta: dado que las fotografías obtenidas con la R5 son de mayor tamaño que las de la 5D-IV, si las imprimiéramos a la misma medida en una copia fotográfica, o bien al publicarlas a doble página en un libro o revista, la mejora en la R5 acaba de ser definitiva, ya que sus archivos requieren de una menor ampliación. Por eso se dice que la R5 ofrece unas imágenes con algo menos de ruido que la 5D-IV. Quizás en torno a un punto menos, me aventuraría a decir. En fin, que si mi límite personal habitual en la 5D-IV suelen ser los 3.200 ISO, en esta cámara estaría dispuesto a subir hasta los 6.400 ISO.



Prueba a sensibilidad muy elevada, ISO 6400
Ánsar común en Barcelona, julio 2020
Canon EOS R5 a ISO 6400, EF 100-400 mm F4.5-5.6L IS, 1/8000 a F16
© Oriol Alamany



POR FIN ESTABILIZADOR INTERNO... Y SINCRONIZACIÓN CON EL IS DEL OBJETIVO

Hace años ya que algunas cámaras sin espejo de otras marcas incorporan un estabilizador de imagen o sistema antivibraciones en el mismo sensor de la cámara. Canon siempre defendió que si hubiera que escoger entre uno u otro, es mejor el sistema de estabilizador personalizado incorporado en cada objetivo, diseñado específicamente para él. Sin embargo, ese razonamiento pierde su sentido cuando resulta que en tu gama óptica ofreces objetivos que no tienen IS, como bastantes de la serie Canon EF, o también los RF 50 mm F1.2L y 1.8 STM; o bien el RF 28-70 mm F2L.

Olympus, en cambio, cuyas cámaras Micro 4/3 sólo llevaban estabilización de imagen en el sensor, es una marca que esgrimió durante años el argumento contrario. Pero en aquellos tiempos Olympus no tenía ningún gran teleobjetivo y, a la que empezaron a fabricarlos, se encontraron que la reducida capacidad de desplazamientos correctores de un sensor en el interior de la cámara, no era suficiente para compensar las vibraciones de estas ópticas de tanto aumento. 

La verdad es que ambas marcas han acabado aceptando que cada sistema tiene sus ventajas e inconvenientes: con su 300 mm F4 Pro Olympus empezó a diseñar ópticas también con estabilizador y ahora, con las R5 y R6, Canon nos ofrece sus primeras cámaras con estabilización en el cuerpo.

¿Porqué este cambio? Porque ahora lo que se lleva es la estabilización sincronizada. Cuando la imagen pasa por el objetivo, este primer estabilizador equilibra en lo posible la trepidación de nuestras manos, enviando una imagen algo más estable al sensor. Luego esta imagen acaba de ser estabilizada por el sensor, ofreciendo la posibilidad de disparar a mano alzada a velocidades de obturación inusualmente bajas. En muchas ocasiones haciendo superfluo el uso de un trípode. De hecho, y según la distancia focal del objetivo y el pulso del fotógrafo, ahora es posible disparar a mano alzada a tiempos de exposición de medio segundo, un segundo o incluso dos segundos. Con eso puedes fotografiar interiores estáticos con muy poca luz, o bien incluso captar el efecto de agua sedosa sin llevar un trípode, como en las fotos que os pongo aquí debajo. Con según qué objetivos,  la R5 usada a mano alzada puede llegar a estabilizar incluso hasta 8 pasos más respecto a la regla clásica.

La estabilización sincronizada es el camino que ya siguen diversas marcas, con la excepción de Sony y Fujifilm, aunque supongo que nuevos modelos o nuevos firmwares lo permitarán en el futuro.



Playa de Poblenou, Barcelona, octubre 2020
Canon EOS R5 a ISO 100, RF 24-105 mm F4L IS, 1/2 a F8 a mano alzada
© Oriol Alamany



Cascada en Vall d'Aran, Pirineos, octubre 2020
Canon EOS R5 a ISO 200, EF 16-35 mm F4L IS con adaptador, 1/4 a F7.1 a mano alzada
© Oriol Alamany



LAS VENTAJAS DEL TIRAJE DE MONTURA ESTRECHO

Debido a la ausencia del voluminoso mecanismo del espejo y pentaprisma réflex, las cámaras mirrorless pueden ser más pequeñas, ligeras y, sobretodo, el tiraje del objetivo (la distancia que hay desde la montura de bayoneta, hasta el sensor) puede ser mucho más corta. Eso ayuda a los diseñadores de objetivos a diseñar ópticas más pequeñas, o más luminosas, o de mejor calidad.

Pero también debido a eso, todos los modelos de cámaras R permiten usar –mediante los correspondientes adaptadores–, no tan sólo su objetivos RF, si no también todos los objetivos de la extensa gama EF conservando todas sus funciones y automatismos. 

 Para ello se requiere uno de los diversos anillos adaptadores Canon que permiten que funcionen, no tan sólo igual de bien que con las réflex para las que estaban diseñados, si no incluso mejor. Algo sobre lo que yo era muy escéptico, pero que he podido comprobar personalmente y que han corroborado diversos otros usuarios. Mis ópticas EF funcionaron de maravilla en la R5, en ocasiones incluso su AF se vuelve más rápido.

El tiraje corto abre la puerta a la fabricación de multitud de adaptadores, con los que pueden usarse ópticas antiguas o de distintas marcas y monturas, en las nuevas cámaras. Por ejemplo, ya tengo ganas de comprar un adaptador FD-RF (como este o este) para mi teleobjetivo Canon FD 300 mm F2.8L de 1991 que tengo guardado en mi armario y sacarlo al campo. Tras unos años de paro, quizás pueda serme útil para fotografiar en situaciones de poquísima luz, como un cantadero de urogallos, o una guarida de tejones, por poner dos ejemplos.

Además, estas antiguas ópticas manuales pueden beneficiarse de la estabilización de imagen. Una mejora nada desdeñable.



El teleobjetivo Canon EF 100-400 mm, con el adaptador a montura RF, funciona perfectamente bien en las nuevas R5 y R6, Barcelona, julio 2020
© Oriol Alamany



SISTEMA DE ENFOQUE AUTOMÁTICO CON DETECCIÓN DE ANIMALES

El mecanismo del sistema de enfoque automático en una cámara réflex y en una sin espejo, es 
radicalmente distinto. En nuestras dos competidoras de hoy constatamos que, mientras que la 5D-IV tiene "tan sólo" 61 puntos de enfoque, que cubren un 60% del visor, la R5 tiene nada menos que 1053 puntos, que cubren casi el 100% del visor. 

Para mí, que con frecuencia me gusta encuadrar el sujeto lejos del centro de la imagen, eso es una bendición. Poder poner un animal en el margen del encuadre y que siempre haya un punto AF disponible para utilizar allí, me parece una notable mejora respecto a las réflex.

La segunda cosa que marca un antes y un después para un fotógrafo de fauna salvaje de Canon, es la introducción de la detección automática de ojos de animales. Ya existía en modelos anteriores la detección de caras, pero poder encuadrar una gaviota y ver cómo un punto rojo AF se pega literalmente a su ojo y no lo suelta por más que se mueva, resulta fascinante. Si el animal gira su cara y los ojos desaparecen de la vista, cambia de modo automático a la detección de cabeza, pero tan pronto el sujeto se gira y nos muestra su cara, el cuadrado se reduce de nuevo y se clava en el ojo. Eso cambia por completo la técnica de enfoque que hemos utilizado hasta ahora de estar pendiente de mover el punto AF arriba y abajo todo el rato.


Captura de la pantalla del ordenador donde se aprecia como el punto de enfoque ha detectado automáticamente el ojo de un ganso, Barcelona, julio 2020
Canon EOS R5, EF 500 mm F4L IS + adaptador EF-R
© Oriol Alamany


En mis primeras pruebas con gaviotas, patos, palomas y gansos el sistema funcionaba de maravilla, detectando de inmediato sus ojos. En la berrea con los ciervos, en que trabajaba a más distancia y con teles más largos y teleconvertidores de focal, con frecuencia el detector no localizaba el ojo negro en la cabeza marrón oscura del ciervo. Pero de todos modos seleccionaba la cabeza sin dudar. También es verdad que los ciervos no se acercaban mucho. Pero de todos modos este sistema AF es un avance extraordinario para los fotógrafos de fauna salvaje.

Otra diferencia respecto a la 5D-IV es que la réflex seguía con la característica típica de Canon de que, al fotografiar un ave en vuelo rápido, a la que se ponía sobre un fondo abigarrado, el enfoque saltaba al fondo. He estado años retocando mis ajustes AF y algo he logrado mejorarlo, pero la mayoría de veces el  enfoque perdía el sujeto. Con la R5 esto ha mejorado mucho y el porcentaje de aciertos es ahora muyo mayor.



El autoenfoque de las cámaras Canon siempre ha tenido muchas dificultades con las aves volando ante un fondo abigarrado. En cambio, con la R5 la mejora es notable.
Joven gaviota patiamarilla en Barcelona, julio 2020
Canon EOS R5 a ISO 320, EF 500 mm F4L IS + adaptador EF-R, 1/5000 a F4
© Oriol Alamany



SENSIBILIDAD AF CON POCA LUZ

Cuando Canon publica sus datos de los niveles lumínicos mínimos a los cuales es capaz de enfocar una cámara de la serie R, lo hace utilizando su objetivo hiper luminoso de 50 mm F1.2. Pero la mayoría de los mortales no poseemos este objetivo así que, para comprobar la capacidad de enfoque he usado el mucho más común RF 24-105 mm F4L IS en la R5 y el similar EF 24-70 mm F4L IS en la 5D-IV, ambos a 70 mm de focal.

Con la mirrorless R5 he logrado enfocar en una habitación considerablemente oscura en que la exposición, a una sensibilidad de 1600 ISO, era de 20 seg a f:4. Cuando oscurecía algo más la habitación, para que la exposición fuera de 30”, el AF ya era incapaz de fijar el sujeto.

Con la réflex 5DIV funcionando en modo Live View (lo que sería similar al funcionamiento de una mirrorless), he obtenido resultados peores, no habiendo sido capaz de fijar el enfoque ni a 30” ni a 20”, aunque sí a 10”, dejando entrar algo más de luz a la habitación.

Pero lo más sorprendente ha sido que con la 5D-IV utilizando los puntos AF del visor óptico no tan sólo logro enfocar con la luminosidad de 20” igual que la R5, si no que también logró hacerlo incluso a 30”. Mi sorpresa viene de que siempre se dice que los sistemas AF de las réflex son menos sensibles que los de las sin espejo. Y en este caso en concreto parece lo contrario. De todos modos no me atrevo a afirmar esto rotundamente ya utilicé objetivos distintos y que hay muchas opciones de AF programables en ambas cámaras (aunque en ambas usé el ModoAF 1) y quizás no sean muy comparables.



La Canon EOS R5 trabajando en Pirineos, con un EF 24-70mm F4L IS con adaptador, octubre 2020
© Oriol Alamany



¿Y EL CONSUMO?

Un inconveniente de las cámaras sin espejo en general, y de la R5 en particular, es el mayor consumo de batería, dado que el visor es electrónico y consume energía continuamente aunque no estemos disparando. Por ello Canon comercializó la R5 con una nueva batería (aunque compatible con las anteriores), la LP-E6NH, de mayor capacidad. 

De todos modos, mis pocos días con la R5 obtuve muchas más fotografías por carga (entre 600 y 1.900) de lo que estipula Canon oficialmente (Tan sólo 320). Y eso que en FotoK me la prestaron con una batería del modelo antiguo, no la LP-E6NH de mayor capacidad que viene con la cámara. El fotógrafo Eduardo Blanco, compañero de profesión y usuario de una R5 desde hace unos meses, me contaba que había llegado a hacer casi 8.000 fotografías con una carga de batería, lo cual es realmente inusitado. Es cierto que si disparas a ráfagas muchas imágenes en un breve espacio de tiempo, el número de disparos puede incrementarse de manera considerable, ya que son el visor electrónico y la pantalla LCD lo que más consume.  Seguro que haciendo paisajes con calma, mirando mucho por el visor o la pantalla, manoseando menús y revisando fotografías, acabas consumiendo mucha más energía.

Llevar una segunda batería en la mochila, por si acaso, es el peaje que debemos pagar por los beneficios que aportan las cámaras sin espejo. DE hecho, incluso con mis réflex, yo siempre llevo una batería extra encima.



No está mal haber realizado 1898 disparos realizados en una R5 con una batería LP-E6N ya antigua (ved su mal rendimiento de recarga), julio 2020
© Oriol Alamany



CONCLUSIÓN: LA R5 PARA FOTOGRAFÍA DE NATURALEZA Y VIAJES

La Canon EOS R5 inauguró el año pasado un tipo de cámara todo-terreno inexistente hasta ahora. Lo habitual es que las marcas ofrezcan en su gama distintos modelos, según las distintas necesidades de sus usuarios: Por una parte, sensores de resolución baja o media que permiten AF ultrarrápido y altas velocidades de ráfaga, para fotografía de deportes, fauna u otra fotografía de acción; y por otra, modelos de elevada resolución con menor velocidad de ráfaga y AF para paisaje, retrato, estudio, etc. La R5 es la primera cámara que combina un sensor de alta resolución (45 MP), con unas impresionantes ráfagas de alta velocidad (hasta 20 fps), y un AF rapidísimo. Y además un video de elevada calidad. Precisamente el camino que, hace pocos días, también ha seguido la recientemente anunciada Sony Alpha 1, aunque esta corresponde a una gama superior debido a su precio y prestaciones aún más elevadas (50 MP, hasta 30 fps).

La Canon EOS R5 es una cámara que creo que puede satisfacer prácticamente todas las necesidades de un profesional de la fotografía de la naturaleza y viajes de la década de los 20: 

- Tamaño y peso reducido, ideal para cargar en la mochila y para viajar.

- Alta resolución (45 MP) para paisajes nítidos y detallados, o también para poder reencuadrar las tomas de acción en la fotografía de fauna salvaje.

- Reencuadre opcional de 17,4 MP a formato APS-C para un mayor aumento de los teleobjetivos para fotografiar fauna esquiva.

- Velocidades de hasta 12 fps (Obturador mécánico) o hasta 20 fps (Electrónico y silencioso para fotografía de fauna asustadiza).

- Sorprendente AF con detección de ojos o caras de animales y de personas.

- Sensibilidades elevadas y excelente rango dinámico.

- Pantalla LCD articulada, ideal para fotografía macro y para video.

- Buena protección contra la intemperie, algo que nunca está de mas para trabajar en la naturaleza.

- Buenas opciones para un uso no intensivo de video, por ejemplo 4K a 120 fps.

- Y si ya eres usuario de un sistema Canon EF, un simple pero efectivo adaptador que permite usar tus objetivos como si fueran nativos. 

Vamos ahora a los dos principales problemas. Sí, el precio de 4.595 € es considerablemente elevado para un modelo de la serie 5. Pero son muchas las novedades que ofrece. Y aún queda bastante por debajo de los que cuestan las cámaras de gama más alta como la Canon EOS-1DX-III (7.000 €), la Nikon D6 (7.295 €) o la nueva Sony A1 (7.300 €). Si no llegas al precio de la R5, siempre está la R6, que ofrece la mayoría de prestaciones con un precio muy inferior (2.795 €).

Y luego está el problema del calentamiento al grabar video a 8K y a 4K 120 fps, del que ya hablé en mi primer artículo. En mis seis días con la R5, tomando fotos y realizando algunos clips de video en 4K 30fps, no tuve ningún problema de calentamiento. Pero no podía grabar a mayor resolución ni velocidad, porque no disponía de una tarjeta CFExpress, que resulta imprescindible para hacerlo. Este es un tema que no me preocupa demasiado para el uso que yo le daría a la cámara. Sí que no parece una cámara ideal para dedicarse intensivamente al video. En el fondo, no olvidemos que estamos hablando de una cámara de fotos que, de manera adicional, puede grabar video.

Personalmente, la R5 está ya en mi lista de deseos y es probable que acabe trabajando con ella. Conozco a algunos compañeros que ya han dado el paso y están encantados. Pero cuidado, incluso si vienes de un sistema réflex Canon, el cambio al sistema RF es algo que no debe hacerse a la ligera. Aunque puedas aprovechar las ópticas EF que ya tengas, el hecho de comprar un cuerpo de R5, con su adaptador para objetivos EF, una segunda batería de recambio (ahora más caras que las anteriores), una carísima tarjeta CFExpress para aprovechar todas sus funciones, un lector de tarjetas de este nuevo tipo de tarjetas, y quizás alguna de las magníficas ópticas RF, es una elevada inversión. Y tal y como está la economía y la fotografía profesional, hay que medir mucho estas inversiones.

Aunque está más claro que nunca que los sistemas sin espejo son el futuro, el cambio no es obligatorio, ya que siguen fabricándose estupendas cámaras réflex, que cubren las necesidades de la mayoría de fotografías. Yo mismo sigo encantado con mi 5D-IV, aún con sus muy puntuales flaquezas. Hay que valorar también la opción de la Canon EOS R6, que a un precio inferior es una cámara excelente. Aunque personalmente encuentro sus 20 MP un poco justos para fotografía de fauna salvaje, para fotografía de viaje son tremendamente adecuados.

En fin, cada uno conoce sus necesidades particulares, sus ingresos económicos y sus posibilidades. Yo os acabo de exponer mi punto de vista sobre esta cámara, pero cada persona es un mundo. Nosotros, los profesionales, debemos reflexionar muy bien antes de un cambio de este calibre. Pero las nuevas posibilidades creativas que ofrecen el binomio EOS R5 y R6 son muchas y atractivas. Desde luego, son cámaras a tener muy presentes, si tu idea es renovar el equipo con el que creas tus imágenes. 


(Gracias a FotoK y, en especial a Esteve Llanes, por prestarme una cámara para realizar esta prueba.)

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Escribir estos artículos y realizar pruebas de material fotográfico, es un proceso laborioso, que me lleva muchas horas de documentación y trabajo. Si este artículo te ha gustado, te ha entretenido un rato, o te ha sido de utilidad, puedes invitarme a un café.


23/12/20

EL OCASO DE LAS ÁGUILAS AFRICANAS


Águila volatinera al atardecer en el Parque Nacional Kruger, Sudáfrica, 2008.
DSLR FF a ISO 200, 500mm F4, con beanbag desde automóvil.
@Oriol Alamany


El pasado 15 de diciembre de 2020 se comunicaron los nuevos cambios introducidos en la clasificación de especies amenazadas a nivel mundial (la conocida como "Red List" de la IUCN, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). 

Entre los numerosos cambios, uno de los más destacados es que tres de las más emblemáticas rapaces de la sabana africana, hasta ahora relativamente comunes, han tenido el lamentable privilegio de ver cómo ha aumentado su riesgo de extinción. A partir de ahora han sido ascendidas a la Categoría de "Vulnerables" debido al alarmante ritmo de descenso de sus poblaciones. 


Águila marcial levantando el vuelo en el Parque Nacional Kruger, Sudáfrica, 2008.
DSLR FF a ISO 200, 500mm F4, con beanbag desde automóvil.
@Oriol Alamany

La primera de ellas es la águila marcial (Polemaetus bellicosus), una de las rapaces más bellas e imponentes del planeta. Es un depredador oportunista, cuyas presas pueden ser mamíferos, aves o reptiles. Se considera una de las aves más perseguidas del mundo, tanto por granjeros como por guardas de caza. Su envergadura puede superar los dos metros.


Secretario cazando una rana en la Reserva Nacional de Masai Mara, Kenia, 2015.
DSLR APS-H a ISO 400, 500mm F4, con beanbag desde automóvil.
@Oriol Alamany


La segunda es el estrafalario secretario (Sagittarius serpentarius), una rapaz de patas largas y de hábitos inhabitualmente terrestres, que más bien parece un cruce entre un águila y una grulla. Su alimento se basa en insectos y pequeños vertebrados que rebusca en el suelo. És una de las aves de presa que tiene más éxito entre los participantes en nuestros safaris fotográficos, en especial si lo encontramos en actividad cazadora.


Águila volatinera en vuelo en la Reserva Nacional de Samburu, Kenia, 2011.
DSLR APS-H a ISO 400, 500mm F4.
@Oriol Alamany


La tercera especie ahora también amenazada es la colorida águila volatinera (Terathopius ecaudatus), también conocida con el nombre de Bateleur. Esta rapaz de tamaño medio tiene un vuelo inestable extremadamente característico, girando a trompicones debido al reducido tamaño de su cola. Esta emparentado con las águilas culebreras. Su contrastado patrón de plumaje lo hace inconfundible cuando sobrevuela la sabana. Su alimentación se basa en pequeños animales y en carroña.


Águila marcial en el Área de Conservación del Ngorongoro, Tanzania, 2020.
DSLR FF a ISO 100, 500mm F4, con beanbag desde automóvil, flash de relleno.
@Oriol Alamany


Entre las diversas causas de la alarmante disminución de estas tres especies en los últimos tiempos están la progresiva pérdida de su hábitat natural, la caza furtiva, y la muerte por envenenamiento, que ya tiene en jaque desde hace un tiempo a las poblaciones de buitres africanos y los está llevando al límite de la extinción.

A lo largo de los años, con una veintena de viajes al África subsahariana, he tenido la fortuna de observar y fotografiar a estas tres especies en numerosas ocasiones (la marcial la que menos, ya que es la más difícil de ver). Si estas rapaces desaparecen de los cielos de la sabana, no será tan sólo una gran pérdida para nosotros, como observadores de la naturaleza o fotógrafos, si no también para el equilibrio de todo el ecosistema natural africano en el que ellas juegan un papel primordial.

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3/12/20

PUBLICACIÓN EN EL LIBRO DE LA MARATÓ DE TV3 2020




Desde hace trece años la televisión de Catalunya TV3 organiza "La Marató", un gran evento para la recogida de fondos para la investigación de alguna enfermedad mediante un programa de TV y la edición de un disco y un libro. EL año pasado la recaudación fue de más de 14 millones de euros. Este año, como no podía ser de otro modo, el objetivo es
 la investigación de la Covid-19, la pandemia que está azotando el mundo entero.

El libro de esta edición está dedicado a la fotografía. Se trata de una recolección de los trabajos que 17 fotógrafos hemos realizado durante la pandemia y he sido invitado a participar (de modo desinteresado como colaboración en la campaña) con diversas fotografías mías. 

En el libro aparecen otros autores de prestigio: Cristina García Rodero, Chema Madoz, Emilio Morenatti, Gervasio Sanchez, Isabel Muñoz, Ofelia de Pablo y Javier Zurita, Samuel Aranda, Anna Surinyach, Donna Ferrato, Jordi Borràs, Lua Ribeira, Noemí Elías, Ricard García-Vilanova, Susana Vera, Tomeu Coll y Xavier Bernal.








Mi trabajo fotográfico durante la pandemia se centró en fotografiar la naturaleza urbana: durante el largo confinamiento fue a través de las ventanas de mi casa en Barcelona, lo que constituyó el proyecto de Instagram "Wild Confinement" junto a otros fotógrafos españoles. Y luego, en la desescalada, en fotografiar la manera en como la vegetación había empezado a reconquistar la ciudad en un proyecto que bautizé como "Silenciosa reconquista".


Palomas urbanas en mi balcón de Poblenou, Barcelona, abril 2020, de "Wild Confinement"
Réflex FF a ISO 400, 16-35mm, 1/125 F10, flash, trípode Benro, cámara controlada a distancia mediante un ordenador.
@ Oriol Alamany


Parietaria officinalis creciendo en un muro de la calle Wellington, Barcelona, mayo 2020, de "Silenciosa reconquista".
Réflex FF a ISO 500, 24-70mm, 1/13 F4
@ Oriol Alamany





30/10/20

LIBRO "SEARCHING FOR THE SNOW LEOPARD"

 


El año 1986 compré en un kiosco esta revista National Geographic, en cuya portada aparecía la primera fotografía jamás realizada con cámara-trampa de un leopardo de las nieves. Era una imagen lograda por el naturalista norteamericano Rodney Jackson, uno de los mayores expertos mundiales en la especie, tras 561 noches durante las cuales sólo obtuvo tres autorretratos del esquivo felino mediante un primitivo sistema de cámara-trampa: una cámara de película alimentada con una batería por energía solar, conectada a un detector de presión.

En aquel momento sólo existían un par de fotos más de leopardo de las nieves captados en libertad: la primera por Maxim Zverev en 1947 en Kazakhstan, y la segunda por George Schaller en 1970 en Pakistán. Todas estas historias las cuento en mi conferencia "Tras el rastro del leopardo de las nieves" que ya he impartido en diversas localidades de España y Portugal.


Jamás llegué a imaginar que un día colaboraría con Jackson escribiendo textos y colaborando con mis fotografías en el libro que acaba de aparecer "Searching for the Snow Leopard", publicado por su ONG Snow Leopard Conservancy.

A pesar de ser uno de los proyectos fotográficos personales más difíciles y ambiciosos de mi carrera de fotógrafo de la naturaleza, en este blog he hablado muy poco de él. En parte porque es un trabajo tan largo y complejo que cada vez que he empezado a escribir algo se me ha hecho difícil resumir todo lo que Eulàlia y yo hemos vivido durante los tres inviernos que viajamos a la cordillera del Himalaya en su busca.

Mientras realizábamos nuestro proyecto empezamos a colaborar con Snow Leopard Conservancy, creada por Rodney Jackson. Uno de los temas ha sido la participación con varios textos y casi cuarenta fotografías en este libro editado en Nueva York, con la finalidad de recoger fondos para la realización de sus campañas de protección


Aunque este no es "nuestro libro" sobre el leopardo de las nieves, algo que no descartamos publicar en un futuro, si no una colaboración en una obra colectiva, ha sido un honor trabajar con algunos de los mejores especialistas mundiales en su realización. 

Todos los fotógrafos y autores hemos colaborado de manera desinteresada. Los ingresos de las ventas servirán para apoyar a Snow Leopard Conservancy y sus programas de conservación de la especie.

Editores: Shavaun Mara Kidd y Björn Person.
Textos: 
Shavaun Mara Kidd, Björn Person, Oriol Alamany, Eulàlia Vicens, Tashi R. Ghale, Björn Persson, Katey Duffey, Jak Wonderly, Darla Hillard y prólogo de Rodney Jackson, director de Snow Leopard Conservancy.
Fotografías: Oriol Alamany, Tashi R. Ghale, Björn Persson, Katey Duffey, Jak Wonderly y otros.
Editado por: Arcade Publishing-NewYork (2020)
Idioma: Inglés
Tamaño: 23 x 29,5 cm
Páginas: 192
Precio: 40 €

Si quieres adquirir el libro en España, te recomiendo hacerlo en la tienda ORYX, la tienda física y online del amante de la naturaleza. También puede adquirirse en AMAZON España.

En el caso que desees colaborar en nuestro proyecto de fotografía de conservación sobre el leopardo de las nieves, también puedes adquirir nuestras copias fotográficas destinadas a su financiación.

THE SNOW LEOPARD COLLECTION


9/7/20

CANON DA UN GOLPE SOBRE LA MESA CON LAS CANON EOS R5 y R6



"Dar un golpe sobre la mesa":  Hacer o decir algo contundente para hacerse ver y respetar. Llevar a cabo una acción contundente para desmarcarte de tus rivales, en sentido positivo. 


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Tras jugar con nosotros al gato y el ratón durante cinco meses que se me han hecho muy largos (¡aunque quizás la pandemia de Covid-19 haya tenido algo que ver con ello!), Canon ha presentado este 9 de julio sus nuevas EOS R5 y R6. Según sus especificaciones son una pareja de cámaras espectaculares, una valiente apuesta de la marca por afianzar su sistema mirrorless Full Frame RF que inició hace menos de dos años, en otoño de 2018.

Tras las primeras filtraciones de su existencia en los portales web de rumorología fotográfica, a finales de 2019, en febrero de 2020 Canon confirmó de manera oficial el desarrollo y primeras características de la R5. Y desde entonces, la marca ha ido dando algunas informaciones puntuales para suscitar interés en el público. Una campaña de marketing muy metódica que, a lo largo de la primavera, ha provocado que se hablara mucho de ella en los foros de fotografía. 

En cambio Canon no había soltado prenda sobre su compañera R6, una cámara aparentemente más sencilla, pero que me ha sorprendido porque, por algo más de la mitad de precio de la R5, ofrece la mayor parte de las funcionalidades de su hermana mayor, una velocidad de disparo de vértigo y además lleva un sensor basado en el modelo tope de gama EOS-1 DX Mark III. Personal de Canon afirma que la R6 no es una sustituta de la más simple réflex EOS 6D-II, si no que se encuentra en un nivel superior, más al estilo de la 7D Mk II, aunque sin el formato APS-C.

Yo ni he visto las cámaras ni mucho menos he podido probarlas, así que en este primer artículo (que espero tenga su continuación), simplemente os comento mis opiniones personales sobre algunas de las funciones que se han hecho públicas de manera oficial.

PD (20 julio 2020): Posteriormente al anuncio oficial y publicar este artículo, he podido ver una R5 y probarla durante un par de horas).



CANON SE TOMA EN SERIO SU FUTURO MIRRORLESS


La serie R mirrorless de Canon ya cuenta con una cámara de nivel profesional, rápida y de muy elevada resolución.


Tras sus pinitos en los sistemas sin espejo con la serie M de formato APS-C (que ha suscitado mucho menos interés del que se merecía, ver mi prueba sobre la M5), en 2018 Canon entró tarde en el mercado mirrorless Full Frame. Fue con la Canon EOS R (Ver mi prueba sobre la EOS R), una versión sin espejo y algo simplificada de su réflex 5D Mark IV, y unos pocos objetivos de la nueva serie RF. A los pocos meses le siguió la EOS RP, una cámara más básica orientada al gran público. Y luego algunos objetivos RF más. Ese lanzamiento coincidió en el tiempo con el del sistema sin espejo Full Frame Nikon Z, que también se había retrasado mucho. 

Esta múltiple presentación de hoy de dos cuerpos de cámara, cuatro objetivos RF, dos teleconvertidores y diversos accesorios sitúa ya al sistema RF en su mayoría de edad, aunque aún falta completar la gama, en especial en lo que concierne a grandes teleobjetivos luminosos, que se esperan para 2021.



Canon EOS R5, vista superior con mandos casi idénticos a la EOS R original.




Canon EOS R6, el cambio más visible respecto a la R5 es la sustitución del panel LCD informativo e iluminable, por un simple dial de modos.



CARACTERÍSTICAS DESTACADAS DE LAS CANON EOS R5 y R6




Cámaras híbridas para fotografía/video de gama profesional/aficionado avanzado basadas en un sistema de visión sin espejo. 
Canon vuelve a los orígenes de la familia EOS 5 ofreciendo unas cámaras que resultan casi igual de interesantes para los fotógrafos que para los videógrafos. Los modelos de la serie 5D son los más usados por los profesionales (cada año copan la mayoría de premios de fotoperiodismo del certamen World Press Photo, por ejemplo), estando restringido el uso de los modelos superiores 1DX a los profesionales de la fotografía de acción pura, como deportes o fauna salvaje. Yo personalmente hace unos años que abandoné la serie 1D debido al menor peso y volumen, menor precio y la mayor resolución de los archivos de la familia 5D.


• Menor peso y tamaño respecto a las réflex equivalentes.
A título comparativo, la actual réflex EOS 5D Mark IV pesa 890 gr con batería y es bastante mayor que las dos novedades. La R5 pesa 738 gr con batería y tarjeta, un 17% más ligera. La R6 pesa 680 gr con batería y tarjeta, un 23% de ahorro de peso. 


Comparativa de tamaños y pesos: Canon EOS 5D-IV (réflex, 2016), R5 (mirrorless, 2020), R6 (mirrorless, 2020) y 1DX-III (réflex, 2019).



Sensor de captación de imagen de tamaño completo (Full Frame) de nuevo diseño y 45 MP de resolución (R5).
Mientras las EOS R y RP reutilizaron los sensores podríamos decir que "antiguos" de la 5D-IV y de la 6D-II respectivamente, la R5 es la primera cámara R con un sensor de nueva creación, absolutamente inédito. Queda pendiente comprobar su calidad de imagen y si aporta mejoras en el rango dinámico o el ruido a sensibilidades elevadas, pero doy por sentado que así debe ser. 

A mí personalmente el aumento de los 30,1 MP de la réflex 5D-IV a los 45,0 MP de la R5 no me atrae de manera especial. Yo habría preferido mantener los mismos 30 MP invirtiendo todo el progreso tecnológico de estos últimos años en afinar su ruido y rango dinámico. Pero ya sabemos que parte del público, y algunos ingenieros, están un poco obcecados con eso de la resolución.

Así que habrá que comprar tarjetas de memoria más rápidas y de mayor capacidad (La R5 necesita las nuevas y carísimas CF Express para explotar todas sus capacidades), más discos duros para almacenamiento y quizás otro ordenador más rápido o contratar una fibra óptica más veloz para mandar las fotografías a agencias y clientes. Y también invertir en objetivos capaces de ofrecer todo el detalle a esos exigentes 45 MP. 

Y si no, siempre estará la R6 cuyo sensor tiene "tan sólo" 20,1 MP y que parece ser el mismo que lleva la joya de la corona, la EOS-1 DX Mark III, lo cual resulta bastante inaudito. Esa cámara podría ser una mejor opción que la R5 si uno se dedica a la fotografía en interiores, con poca luz, nocturna o de acción a altas sensibilidades ISO.


Sistema de estabilización de vibraciones (IBIS, In Body Image Stabilization) incorporado en la cámara, por primera vez en una cámara Canon de objetivos intercambiables (R5 y R6).
A mi entender esta es una de las novedades más interesantes para los usuarios de Canon. Otras marcas lo ofrecen hace años, lo sé, pero Canon siempre había sido reacio a ello argumentando que era mejor la estabilización IS dentro de los objetivos. Pero claro, no todos sus objetivos tenían IS.

Por una parte los objetivos RF que no tienen estabilización de imagen (como el 50mm F1.2L o el 28-70 F2L), ahora dispondrán de ella. También pasarán a ser estabilizados los objetivos EF sin IS, que hay unos cuantos. E incluso objetivos manuales de otras marcas y de la antigua serie FD, como mi FD 300mm F2.8L que lleva años en un armario ya que no podía montarlo en la montura EF. Pero mediante un sencillo adaptador ahora sí que podría en estas cámaras ¡y además estabilizado! 

Canon dice que su IBIS ofrece unos 5 pasos de estabilización en cámara. Pero además, en todos los objetivos RF y también los EF que disponen de IS eso se sincronizará con el de la cámara, al estilo de lo que hace el Sync IS de Olympus desde 2016, para lograr disparos aún más estables, en torno a unos 6-8 pasos dependiendo de la óptica.



• Sistema de enfoque automático Dual Pixel CMOS AF II que usa la AI (Inteligencia artificial) para detectar caras y ojos, incluso de animales y de pájaros (R5 y R6).
Canon asegura que el sistema AF con nada menos que 5.940 puntos seleccionables es el más instantáneo del mundo en el momento actual, con una sensibilidad muy elevada para enfocar con poca luz (EV -6  la R5 o -6,5 la R6). Y es capaz de enfocar con ópticas de luminosidad máxima F22 (por ejemplo, con los nuevos teleobjetivos plegables supercompactos 600 y 800 mm F11 DO STM con teleconvertidor 2x).

El Advanced Animal AF es uno de los aspectos que más ganas tengo de comprobar cómo funciona, ya que puede ser una mejora vital para la fotografía de vida salvaje, ya que es capaz de reconocer y mantener el punto de enfoque no sólo los ojos de una persona, si no también en la cara o cuerpo de los animales cuando los ojos no están a la vista. Ambas cámaras comparten parecido aunque no idéntico sistema AF, ya que sus sensores son distintos.


Ráfagas de 12 fotos por segundo con obturador mecánico y hasta 20 fotos por segundo con obturador electrónico silencioso (R5 y R6).
Otra característica de enorme interés para los fotógrafos de animales es el disparador silencioso, que es tremendamente útil para la fotografía desde escondites. El aumento de las 7 fps en la réflex 5D-IV a los 12 fps mecánicos en ambas cámaras es más que notable; lo de los 20 fps no sé si lo usaría mucho, pero puede ser útil de manera puntual. Ambas cámaras son modelos ultrarrápidos. 


Ergonomía híbrida entre la pionera Canon EOS R y las réflex profesionales 5D (R5 y R6).
Desaparece la poco exitosa barra programable M-Fn de la EOS R y recuperamos los clásicos pero indispensables joystick y dial trasero. La falta de estos dos elementos eran la razón por la cual yo jamás compré una EOS R. Si contamos el dial de los objetivos RF, ahora hay un total de cuatro diales para programar distintas funciones.

También incorporan la pantalla LCD abatible, tan útil para fotografía macro o a ras del suelo.


Ranura para dos tarjetas de memoria: CF Express y SD-UHS II (R5). 
Las tarjetas CF Express son muy caras, pero es lo que necesita la R5 para absorber esas 20 fotos de 45 MP por segundo, el video 8K, o el 4k a 120 fps. Quienes no fotografíen acción, pueden pasar perfectamente con una más barata tarjeta SD. 

En la R6 ambas ranuras son SD ya que tanto sus fotografías como sus videos son de menor resolución.




Inusitadas funciones en modo video que superan las de cualquier cámara de fotos del momento, incluyendo grabación en formato 8K, 4K y Full HD sin factor de recorte (R5).
No voy a entrar en detalle en el tema video, aunque es donde ambas cámaras parecen subir más el listón. 

La R5 es la primera cámara fotográfica del mundo que graba en video 10 bit 4:2:2 hasta 8K en formato RAW, 4K a cámara superlenta de 120 fps, y tiene multitud de opciones de formatos y métodos de grabación. Y todo ello sin factor de recorte como nos tenía acostumbrados Canon hasta ahora. Ambas ofrecen Canon Log de origen (Es decir, no hay que pagar por ello como con la 5D-IV).

La R6 no ofrece el 8K, ni los 120 fps en 4K, ni el video Raw, pero sigue siendo una muy buena cámara de video 4K (hasta 60 fotogramas) y FullHD (hasta 120 fotogramas), superando con ello a la actual 5D-IV.

A pesar de que se da como muy buena noticia que no hay factor de recorte al grabar video, lo cierto es que a mí me gusta que existe la opción de grabar con un crop de formato 1,6x. Eso es excelente para grabar imágenes de fauna salvaje esquiva.


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PD (19 julio 2020):
Cuando Canon anunció en febrero que la R5 sería capaz de grabar en formato 8K, algo que hasta aquel momento ninguna otra cámara fotográfica del mundo era capaz de hacer, muchos no se lo creyeron y criticaron que seguro que sería un truco, sólo haría timelapses a esta resolución o incluso que no grabaría a 30 fps, si no a menos. 

Ahora que se ha confirmado que sí que lo hace, ahora el drama para los youtubers es que la R5 se calienta al grabar planos de video muy largos en 8K a 25/30 fps, o en 4k a 120 fps, debido a la tremenda cantidad de datos que debe procesar y grabar. 

Entiendo que esto pueda ser un problema para ciertos usuarios profesionales que requieran habitualmente de esas funciones de video en concreto, ya que su utilización queda limitada a 15 o 20 minutos sin parar. Pero un profesional que necesite de forma habitual esas dos características lo que hace es comprarse una cámara de video 8K como Dios manda, no una cámara de fotos. Ningún aficionado debería comprarse la R5 "porqué graba en 8K".

Estoy de acuerdo en que es una lástima que existan unos límites debido al calentamiento excesivo, pero yo pienso que entre no disponer de estas características (como sucede con el resto de cámaras del mercado, que evidentemente no se calientan porque no son capaces de grabar en esos formatos), o bien poder utilizarlas aunque algo limitadas de duración, prefiero esta segunda opción. Al fin y al cabo, el 99% de mis planos de video no pasan de los 15-30 segundos y en la vida he grabado uno que supere el minuto. 

Y si alguien quiere grabar media hora de una entrevista, por ejemplo, lo puede hacer a 4K sin problema. Por cierto, un plano de 20 minutos seguidos en formato 8K, aunque la cámara no se calentara, ocupa tanta memoria debido a la inmensidad de datos que sería inviable.

PD (27 julio 2020): Algunas pruebas iniciales publicadas en internet realizadas con cámaras Beta muestran que este problema de calentamiento en modo video es real, tanto en la R5 como también en la R6 y en algunos casos impiden trabajar con las cámaras en tiempos de grabación más breves que los especificados por Canon. Esto es realmente un problema serio para quienes quieran utilizar esta cámara principalmente para video ¿Quizás Canon pueda paliarlo en parte mediante alguna actualización de firmware? Vamos a ver cómo evoluciona este tema y si también se da o no en las cámaras definitivas que se pondrán a la venta.

PD (12 diciembre 2020): En estos primeros meses en el mercado ya han aparecido diversos firmwares afinando el funcionamiento de la cámara y, además, permitiendo prolongar bastante el funcionamiento de video de la cámara. También en la R6. No creo que las características actuales sean ningún problema para un fotógrafo que grabe en 4K. Y con un uso esporádico del 8K.

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• Botón disparador directo para grabación de video (R5 y R6).
Una ventaja ergonómica respecto a las réflex que usan el botón trasero del LiveView que ya tenía la EOS R original.


• Interruptor On-Off mejorado (R5 y R6).
Una de mis críticas a la EOS R. Mirando la cámara por detrás resultaba imposible saber si estaba encendida o apagada (Ver mi prueba sobre la EOS R).


• Botón AF-ON trasero mejor situado que en la EOS R (R5 y R6).
Este botón vuelve a su posición original en las réflex tras haberlo trasladado al borde la la cámara con la EOS R, lo que hacía difícil su operación con el dedo pulgar.


Micrófono para notas (R5).
Este micrófono para tomar notas de voz lo había usado alguna vez en mis EOS-1 para recordar el nombre de una calle o pueblo al hacer una fotografía. Pero lo usé muy poco, la verdad. Jamás ha estado en ninguna EOS 5. Es un pequeño detalle que me hace pensar que esta R5 es "casi" la EOS 1R, la hiperprofesional más alta de gama. Con la reciente aparición de la EOS-1 DX Mark III y de esta R5, creo que aún tardaremos uno o incluso dos años en ver una EOS-1R, hasta que no pueda ofrecer funciones mucho más elevadas que justifiquen su aparición.


También hay cosas que echo en falta.
Por ejemplo el botón para cambio rápido de modos de enfoque de la 7D-II y 5D-IV. Una pena, porque yo lo uso mucho en mi 5D. Supongo que podrá programarse en el botoncito frontal M-Fn, que es donde lo tenía puesto en mis antiguas EOS-1, o en alguno de los otros botones de la cámara.

También esperaba encontrarme con dos funciones que incorporan unas cuantas mirrorless de otras marcas: En primer lugar el Disparo de Alta Resolución mediante la tecnología que se llama pixel-shift. A la R5 y sus 45 MP no le hace mucha falta, pero sería un complemento ideal para hacer paisaje o foto de estudio con los mas ajustados 20 MP de la R6. 

La otra función que como fotógrafo de fauna envidio es el ProCapture estilo Olympus y Panasonic: Si está activado, en el momento que aprietas el disparador la cámara graba en la tarjeta una veintena de fotos anteriores a ese instante, permitiendo capturar acciones imprevistas. Ojalá un futuro firmware de Canon permitiera esto.



PRECIOS Y COMERCIALIZACIÓN



R5 y R6 ofrecen muchas otras características que alargarían demasiado este primer artículo. De momento lo dejamos aquí, a la espera de que pueda conseguir el préstamo de una R5 para poder daros mis impresiones y hacer una comparativa con mi actual cámara réflex 5D-IV.

La R5 se anuncia por unos 4.600 € y la R6 por unos 2.800 €. La primera llegará al mercado a finales de julio y la segunda a finales de agosto. Ahora mismo el precio de la R5 lo encuentro elevado, pero es probable que en unos meses, superada la demanda inicial, baje algo y vayan apareciendo ofertas que la hagan algo más asequible. 

A título comparativo, otras mirrorless Full Frame comparables en características como las Sony A9-II y la mucho más similar Sony A7R IV, cuestan hoy en día 5.275 € y 3.950 €, pero aparecieron hace un año y ya han bajando algo de precio. La Panasonic Lumix DC-S1R cuesta ahora 3.515 € tras un año y medio en las tiendas. Y la Nikon Z7 cuesta 3.300 €, aunque esta ya lleva dos años en el mercado y su precio ha bajado bastante.

Su antecesora la réflex Canon EOS-5D IV empezó su carrera a unos 4.100 € y enseguida bajó de precio. Tras cuatro años hoy en día está de oferta a precios muy rebajados, en torno a los 2.500 €.

PD (1 febrero 2021): Sony ha anunciado su Alpha 1, el modelo cumbre de su gama, con algunas características similares a la Canon R5: Sensor de alta resolución, ráfaga de motor muy rápida, video 8K, 4K a 120 fps, etc, y otras que la superan. Pero este modelo mira muy alto y su precio asciende hasta los 7.300 €, el mismo precio que una R5 y una R6 juntas.




La EOS R6 con el zoom RF 24-105 F4-7.1 IS STM es una opción pequeña y ligera adecuada para la fotografía de viajes.


DIFERENCIAS ENTRE R5 y R6

Sorprende la notable diferencia de precio de estas dos cámaras (1.900 € más), a primera vista muy similares en sus prestaciones. LAs diferencias que de momento he localizado son:

•  La R5 tiene el cuerpo de aleación de magnesio algo más sellado, en lugar del de policarbonato de la R6 (aunque esta usa una estructura interna de magnesio).

• El sensor de imagen es de mucha mayor resolución (45 MP, en lugar de 20 MP.)

• El visor también es de mayor resolución (5,76 MP contra 3,69 MP).

•  La pantalla LCD trasera es algo más grande y de mayor resolución  (8 cm con 2,1 MP contra 7,5 cm con 1,62 MP).

• Dispone de un panel LCD iluminado en la parte superior, en lugar de un simple dial de modos.

•  Usa dos tarjetas CFExpress y SD, contra dos SD.

•  Graba video en 8K Raw y 4K a 120 fps, y usa codecs de compresión All-I de mayor calidad, contra 4K a 60 fps en IPB la R6 (¡nada despreciable!).

• La R5 graba video sin recorte, mientras que la R6 tiene un recorte (prácticamente despreciable) de 1,07x.

•  Buffer de 180 Raw de 45 MP, contra 240 Raws de 20 MP la R6.

•  La toma de disparador de la R5 es la profesional N3. En la R6 el clásico jack 3,5.

•  La R5 tiene toma para cable de flash manual o de estudio.

•  Su Wi-Fi es más rápida (5GHz contra 2,4 GHZ).

•  El obturador está probado hasta 500.000 disparos, contra 300.000 de la R6.

•  El precio es de unos 4.600 €, contra 2.800 € la R6.

Seguramente que hay otras diferencias que se irán desvelando en los próximos días. Básicamente la R5 es una cámara que se basa en la elevada resolución de su sensor y mayor resistencia, mientras que la R6 se orienta más a la fotografía y video con muy poca luz. Pero ambas son cámaras de gama elevada adecuadas para profesionales o aficionados exigentes.


LA GUERRA ESTÁ DECLARADA

Líderes en el sector de las cámaras réflex durante décadas, a Canon y Nikon les costó aceptar que el futuro de los equipos fotográficos fueran los sistemas mirrorless. No es que ambas marcas no comercializaran sistemas sin espejo: tanto Canon con su sistema M (2012) como Nikon con su Nikon 1 (2011) lo intentaron pero le pusieron muy pocas ganas. El sistema Nikon 1 ya desapareció por completo en 2018 y el Canon M es un sistema en el que deberían producir más y mejores ópticas.

Panasonic (2008), Olympus (2009), Sony (2010) y Fujifilm (2012) llevan años de ventaja en el mercado mirrorless y les han arañado buen número de usuarios. Por eso ahora Canon da este golpe sobre la mesa para intentar reposicionarse en lo más alto. 

Antes, cuando yo impartía un taller o viaje fotográfico, la práctica totalidad de asistentes venían con cámaras Canon y Nikon. Ahora suelen seguir dominando las Canon, pero también veo Olympus, Nikon, Sony y alguna Fujifilm. El bipartidismo terminó ya hace tiempo. Fujifilm lanzó hace poco sus XT-4 y X-T200, Panasonic sus DC-S1, Canon estas nuevas R5 y R6, Nikon ya anuncia una renovación con las Z7 II y Z6 II, Sony piensa responder pronto con una nueva A7-III... La guerra está declarada y la competencia sólo hará que beneficiar a los fotógrafos. 

¡Pero cuidado!, aunque yo soy el primero que me entusiasmo con los avances tecnológicos, deberemos vigilar nuestros bolsillos y no dejarnos arrastrar por nuestra alocada mente: no es necesario lanzarse a comprar todo lo que nos ofrecen los fabricantes. Al final, lo más importante es dedicarse a crear fotografías y para eso cualquier cámara sirve.




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PD (20 julio 2020):




Por una circunstancia imprevista (y de total sorpresa para mí), hoy he podido ver durante un rato una EOS R5 "Sample" (un ejemplar no definitivo). En Foto K disponían durante el fin de semana de una cámara de test y querían comprobar su funcionamiento con los grandes teleobjetivos EF y el adaptador EF-RF. No disponían de ninguno y por eso me han pedido mi EF 500 mm F4L IS II. Por ello les he acompañado a hacer sus pruebas y ello me ha permitido hacer algunas fotos con ese "sample" no definitivo.

La sensación ha sido muy buena. El tamaño es bastante más pequeña que mi réflex 5D-IV, tiene un muy buen visor electrónico (sin parpadeos negros al disparar en ráfaga), y el AF es rápido y sorprende cómo se pega a las caras de las personas y aves, y no las suelta aunque la visión se interrumpa tras troncos de árboles o vegetación. 

Lo poco que he podido probar me ha parecido un notable salto hacia adelante respecto a las EOS R y 5D-IV. Para fotografía de fauna salvaje ofrece un sinfín de mejoras, además del Advanced Animal AF, que es de una efectividad realmente sorprendente, y del disparo silencioso. De hecho su disparo mecánico ya es de por sí muy suave y agradable.

A ver cuándo puedo probar una a consciencia, ajustándomela a mi gusto, y hacer fotos con ella.

No puedo publicar opiniones sobre la calidad de imagen por tratarse de un ejemplar Beta y las limitaciones impuestas por la marca.

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