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CANON EOS R CONTRA 5D-IV, TOMA DE CONTACTO CON LA PRIMERA MIRRORLESS FULL FRAME DE CANON.


La Canon EOS R se enfrenta a la más veterana Canon EOS 5D-IV, Diciembre 2018.
© Oriol Alamany

CANON EOS R CONTRA CANON EOS 5D MARK IV

Gracias a la tienda de fotografía de Barcelona Foto K, he tenido la posibilidad de probar durante unos días la primera cámara con visión sin espejo y sensor Full Frame de Canon, la EOS R. Fueron cuatro días de escapada relajada a la ciudad de Londres, justo antes de la Navidad, en los que pude probar un poco este modelo inicial del sistema EOS RF. Sistema que, con el paso de los años, seguramente va a acabar substituyendo al actual sistema EOS EF. Y quién sabe si quizás también al EOS M.

Dado que era una escapada ciudadana decidí ir ligero de equipaje y sólo me llevé la cámara con el nuevo zoom RF 24-105 mm f:4L IS que me prestaron, además de mi pequeño objetivo de la serie EF 50 mm f:1.8 STM, para disponer de luminosidad extra al fotografiar en interiores y al anochecer. Aunque la EOS R usa la nueva línea de objetivos con montura de bayoneta RF, todos los objetivos de la actual bayoneta EF (más de 80) pueden usarse en ella mediante los adaptadores que ha comercializado Canon, que mantienen todas sus funciones e incluso les añaden alguna de nueva.


El sensor de la EOS R, y en consecuencia la calidad de las fotografías obtenidas, es prácticamente idéntico al de mi cámara réflex habitual, la Canon 5D Mark IV. Por ello, en lugar de escribir uno de esos interminables artículos comparando minuciosamente los Raws de ambas cámaras, he decidido hacer un listado (argumentado) de pros y contras del nuevo modelo en relación a esa réflex.
Espero que esto sea útil tanto para quienes empiezan en el mundo de la fotografía y buscan adquirir un equipo nuevo, como para los que ya disponen de un equipo de similar calidad pero con visión réflex, y están pensando en si cambiar a un sistema sin espejo.


si alguien que trabaje en Canon está por aquí leyendo, pues para que les sirva de referencia de las posibles mejoras que yo, como usuario de la marca durante 39 años, pienso que podrían introducirse en el futuro.


Frío amanecer desde la ventana del hotel, Londres, Diciembre 2018.
Canon EOS R a ISO 800, RF 24-105 mm f:4L IS, 1/50 f:22.
© Oriol Alamany


Árboles y edificios, Londres, Diciembre 2018.
Canon EOS R a ISO 800, RF 24-105 mm f:4L IS, 1/400 f:16.
© Oriol Alamany


Caja de extintor, Londres, Diciembre 2018.
Canon EOS R a ISO 100, RF 24-105 mm f:4L IS, 1/160 f:5.
© Oriol Alamany


VENTAJAS DE LOS OBJETIVOS RF

Aunque estos días se está hablando mucho de la cámara, creo que la verdadera revolución para los canonistas es el nuevo sistema de objetivos RF. Estas ópticas son de diseño específico para cámaras de sensor completo y visión sin espejo, pero están llamados a ir substituyendo al actual sistema EF nacido en 1987, y que lleva ya mas de treinta años dando buenos servicios a los fotógrafos. 



Los cuatro objetivos que inauguran la serie RF, cuidadosamente escogidos para demostrar lo que será posible hacer con la nueva gama: 35 mm f:1.8 IS Macro, 24-105 mm f:4L IS, 28-70 mm f:2L y 50 mm f:1.2L. Se espera que pronto les sigan otros objetivos de uso más general.


Las ventajas que aporta el sistema RF son:

+ + + Montura con mucha menor distancia de registro (20 contra 44 mm, desde el plano de la montura hasta el sensor). 

Eso proporciona una mayor libertad a los diseñadores y en teoría les permitirá crear objetivos mejores, más luminosos y/o más pequeños


Como ejemplo tenemos el nuevo RF 24-105 mm f:4L IS, que es un 12% más ligero y un 10% más corto que su versión EF. O el RF 35 mm f:1.8 IS Macro STM, que siendo más luminoso, macro y con mejor IS, es un 9% más ligero y algo más pequeño que el actual EF 35 mm f:2 IS.


Sin embargo, con el RF 50 mm f:1.2L sucede lo contrario: pesa un 38% más que la versión EF. Eso sí, con una calidad óptica époustouflante que dirían los franceses.





Diferencias de diseño entre los dos objetivos de 35 mm de las series EF y RF, que permiten que este último sea más pequeño, luminoso y ligero.


+ + + Mayor velocidad de transmisión de datos entre cámara y objetivo.

La bayoneta RF tiene 12 contactos electrónicos, en lugar de 8 en la EF, lo que permite mejor y más rápida comunicación entre cámaras y objetivos.

+ Nuevo sistema de gestión del IS algo más eficaz, combinando la información recibida tanto del objetivo como de la cámara.

+ + Montura compatible con los objetivos EF mediante un adaptador.

Cambiar la montura de bayoneta EF era inevitable debido a la distinta distancia de registro de un sistema sin espejo respecto a uno réflex. Un cambio de montura siempre es un duro golpe para los usuarios de una marca (yo ya sufrí el cambio de FD a EF). Pero al menos esta vez se ha tenido el cuidado de permitir seguir utilizando los objetivos EF mediante un adaptador. De hecho existen tres modelos distintos, dos de los cuales incluso añaden nuevas funcionalidades a los objetivos EF.
Teleobjetivo de 300 mm f:2.8 se la serie EF montado en la Canon EOS R mediante un adaptador. El rendimiento de los objetivos EF montados con adaptador es muy similar al que proporcionan en las cámaras EOS réflex.


+ + + La corta distancia de registro permite usar infinidad de ópticas de marcas y monturas diversas, mediante el uso de adaptadores de terceras marcas que ya han empezado a aparecer

Por ejemplo, podrán volver a usarse los antiguos Canon FD, algo que durante treinta años no ha sido posible en las Canon EOS. Yo aún conservo por casa un FD 300 mm f:2.8L y un FD 28 mm f:2.8 que ahora podrían tener una nueva vida. Y también podrán montarse objetivos de bayoneta Nikon F, Leica M, Olympus OM, Pentax K, etc.

+ Anillo adicional en las ópticas RF programable para realizar diferentes funciones. 

En la prueba en Londres yo lo usé para la compensación de exposición como alternativa al desaparecido dial posterior de la cámara y me resultó bastante práctico. Aunque prefería el anterior sistema mediante el gran dial trasero, muy rápido de manipular con el pulgar derecho. Ahora hay que desplazar la mano izquierda por el objetivo hasta encontrar esta anilla.




Los cuatro mandos básicos (y libremente programables) de la EOS R.


CONTRAS  DE LOS OBJETIVOS RF

Pocas desventajas le veo al sistema RF:

- - - Por más que el nuevo sistema de objetivos RF promete mucho y mira hacia el futuro, para los usuarios que ya tenemos invertido un considerable capital en ópticas EF, cualquier cambio de montura resulta traumático.

- El aro de enfoque manual no funciona cuando la cámara está apagada, necesita electricidad.

- - El indicador de montaje del objetivo de la serie EF era una protuberancia roja, fácilmente detectable por el tacto al cambiar objetivos a oscuras o durante la noche. Los objetivos RF tienen una línea roja, sólo visible con luz.



Pista de patinaje y luces navideñas frente al Natural History Museum, Londres, Diciembre 2018.
Canon EOS R a ISO 800, RF 24-105 mm f:4L IS, 1/6 f:4.
© Oriol Alamany


Tienda de quesos en el Borough Market, Londres, Diciembre 2018.
Canon EOS R a ISO 640, EF 50 mm f:1.8 STM con adaptador EF-EOS R, 1/60 f:2.2.
© Oriol Alamany


Decoraciones navideñas en Leicester Square, Londres, Diciembre 2018.
Canon EOS R a ISO 2500, RF 24-105 mm f:4L IS, 1/80 f:4.
© Oriol Alamany

VENTAJAS DE LA CÁMARA EOS R, EN RELACIÓN A LA EOS 5D-IV

Las características de las que he hablado hasta ahora serán aplicables en general a cualquier cámara actual y futura de montura RF. Acto seguido voy a detallar los pros y contras del, hasta ahora único modelo existente, en relación a su modelo réflex mas parecido, la 5D Mark IV, que es la herramienta con la que actualmente hago casi todas mis fotografías.




Comparativa de tamaño entre la Canon EOS 5D-IV con el EF 24-105mm f:4L IS, y la EOS R con el RF 24-105mm f:4L IS.



ERGONOMÍA


+ Tamaño bastante menor (sin ser pequeña) debido a la eliminación de todo el mecanismo réflex, pentaprisma y visor óptico.

+ Peso algo más reducido.


660 gramos contra los 800 gramos de la 5D-IV. Son 140 gramos menos, un 18% más ligera. La construcción en magnesio da sensación de gran robustez, no de una cámara de gama media.

+ Precio menor: 2.730 € versus 3.350 € aprox. (Unos 600 € menos, incluyendo uno de los adaptadores RF-EF).


+ A pesar del tamaño reducido, el buen diseño de la empuñadura permite que el dedo meñique no quede “volando en el aire” o debajo de la cámara como sucede en otras cámaras sin espejo de pequeño tamaño.

+ Diversos botones y mandos personalizables y n
ueva barra táctil multifunción de uso un tanto discutible, ya que tiene tendencia a mover inesperadamente los parámetros asignados si no se bloquea cada vez.

+ + + Misma batería que los modelos anteriores réflex. No hace falta comprar baterías de recambio si ya teníamos.



Detalle de la cacería real de leones, bajorrelieve del palacio de Nínive en el British Museum, Londres, Diciembre 2018.
Canon EOS R a ISO 800, RF 24-105 mm f:4L IS, 1/15 f:4.
© Oriol Alamany



CAPTACIÓN DE IMAGEN


+ Sensor FF de 30,1 MP, en teoría idéntico al de la 5D IV, pero que ofrece la opción de recorte a tamaño APS-C (factor 1,6x, 12 MP) mediante el menú.


+ Nuevos formatos de grabación RAW CR3 y cRAW comprimido que reduce el tamaño del archivo un 40% sin pérdida aparente de calidad, a menos que fuerces la exposición bastantes pasos.

+ Procesador Digic 8 más potente que el Digic 6+.

+ Ráfaga de disparo más rápida en AF One Shot (8 fps vs.7), aunque más lenta en AF Continuous (5 fps vs. 7).


+ + + La tarjeta SD HC-II y el buffer permiten grabar 47 RAWS seguidos, en lugar de 21.

+ Optimizador digital de objetivo de aplicación instantánea, sin enlentecer la cámara.



Paseo nocturno a orillas del Támesis, Londres, Diciembre 2018.
Canon EOS R a ISO 1600, EF 50 mm f:1.8 STM con adaptador EF-EOS R, 1/60 f:1.8.
© Oriol Alamany



FUNCIONALIDADES

+ + + Obturador totalmente silencioso opcional, ideal para fotografía de fauna salvaje.

+ Nuevo modo semi-auto Fv, que complementa al Av y Tv. Aunque el breve tiempo de prueba no me permitió probarlo demasiado.

+ + + Los modos personalizados C1, C2 y C3 permiten diferenciar entre uso para foto o para video, por lo que en realidad son 6 presets en lugar de 3.

+ Joystick virtual táctil en pantalla (Aunque inútil para quienes miramos por el visor con el ojo izquierdo).


+ Jack para cable disparador y control remoto de tipo universal (aunque no compatible con el temporizador Canon).

+ Conexión USB-C (3.1), más rápida que la 3.0.




Recargando la batería LP-E6N por USB-C directamente en la cámara mediante el cargador Apple del MacBook Pro 13".
© Oriol Alamany


+ + + Opción de recarga de la batería en la cámara por USB-C


Mediante el adaptador de alimentación USB opcional PD-E1 de Canon, no hace falta usar el cargador habitual para recargar las baterías LP-E6N. A priori eso no parece ninguna ventaja, ya que en lugar de llevar el cargador externo que viene incluido con la cámara, debes comprar aparte (¡Por 119 €!) el voluminoso PD-E1 y cargar con él. 


Sin embargo, los primeros usuarios de la EOS R ya descubrieron que la recarga por USB-C funciona usando los cargadores de los ordenadores MacBook Pro, enchufando un cable directamente a un MacBook, a un PowerBank, o incluso con algunos cargadores de telefonía móvil. Canon no recomienda hacer eso, pero si tienes cuidado con las características eléctricas del cargador, en algunos casos puede funcionar y permite ahorrar llevar algo de peso, o disponer de un cargador de recambio si el original fallara. 

Yo lo he probado con el cargador de mi MacBook Pro 2018 (USB-C de 61 W) y funciona. Sin embargo me ha dado error con dos cargadores distintos de teléfonos móviles y con un powerbank. ¡Cuidado con los experimentos!



VISOR Y PANTALLA


+ + + Visor electrónico de gran calidad


Nítido, con agradables colores, regulable en luminosidad, y que proporciona multitud de informaciones. Me encantó en comparación con otros visores electrónicos que he podido probar. A mi entender es uno de los puntos fuertes de esta cámara.

+ Magnificación del visor de 0,76X contra 0,71X.


+ + Monitor trasero multiángulo, contra fijo en la 5D IV.


+ Posibilidad de personalizar las pantallas de visualización de información de la imagen y visor, así como su luminosidad, por separado.


Trabajadora de un restaurante chino tomándose un descanso, Chinatown, Londres, Diciembre 2018.
Canon EOS R a ISO 1250, EF 50 mm f:1.8 STM con adaptador EF-EOS R, 1/80 f:2.5. Los brillos de las luces no son culpa de la óptica, si no de una gota de lluvia que cayó en la lente.
© Oriol Alamany





ENFOQUE

+ + Muchos más puntos de enfoque: 5565 contra 61.

+ + + Los puntos de enfoque cubren un área muchísimo más amplia.


Abarcan la casi totalidad del encuadre, incluso llegando a las esquinas, lo que permite realizar encuadres forzados con el sujeto en el extremo. Otra gran ventaja en comparación con un visor réflex.

+ + + Ayuda al enfoque manual mediante el ya clásico en las cámaras mirrorless  focus-peaking.

+ + + Guía de enfoque manual por símbolos.


Sistema tremendamente ingenioso y muy preciso, que me recordo el enfoque por imagen partida que utilizábamos en los años 70 a 90.

+ + El AF funciona con objetivos de luminosidad máxima hasta f:11, en lugar de f:8. 


Por ejemplo, ahora puede enfocarse con el teleobjetivo 100-400 mm f:4.5-5.6 y el teleconvertidor 2X-III (Máxima focal 800 mm f:11).

+ Mayor sensibilidad del AF con luz escasa: -3,5EV contra -3EV utilizando un objetivo f:2.8. -6EV utilizando un objetivo f:1,2.

+ + + Ya no es necesario realizar el "Ajuste fino del AF" en cada objetivo.

+ Indicador de distancia de enfoque en el visor (Los objetivos RF ya no llevan escala de distancias).



VIDEO


+ + + Mejores códices de video para 4K: IPB y All-Intra, contra el engorroso Motion JPG de la 5D-IV.

+ + + C-Log de serie, en lugar de ser un extra de pago como en la 5D-IV.

+ + + Por la salida HDMI graba en mejor calidad: 10 bit 4:2:2, en lugar de 8 bit 4:2:2.


+ Posibilidad de estabilización de imagen electrónica al grabar en video.




Barrio de Camden, Londres, Diciembre 2018.
Canon EOS R a ISO 400, EF 50 mm f:1.8 STM con adaptador EF-EOS R, 1/80 f:8.
© Oriol Alamany



CONTRAS DE LA CÁMARA EOS R, EN RELACIÓN A LA EOS 5D-IV

- - - - - !  Ausencia del imprescindible joystick para moverse por la multitud de puntos AF. 

La opción de hacerlo pasando un dedo por la pantalla táctil trasera es inútil para la multitud de fotógrafos que miramos por el visor con el ojo izquierdo, que somos alrededor del 30-40% de los usuarios. Tampoco funciona con guantes, a menos que sean especiales para pantallas táctiles. Por lo que he hablado con compañeros, incluso a bastantes de los que miran con el ojo derecho no les entusiasma y preferirían el joystick,


- - Aunque el sensor de imagen es casi idéntico al de la 5D-IV, fotografiando sujetos oscuros con subexposiciones muy severas que luego deban ser aclaradas puede aparecer algo de banding


Leí algunos comentarios al respecto en internet y tan sólo por ello decidí probarlo. En mis pruebas forzando los archivos Raws al límite (5 pasos EV) he podido comprobar que en mi 5D IV no aparece banding pero sí se aprecia algo en la R. 
Luego, ya buscándolo en las fotos que había hecho en Londres, descubrí que se intuía en alguna de las fotos nocturnas con cielo totalmente negro. No me parece un problema importante, pero sería de agradecer que Canon lo eliminara mediante un firmware, como ya hizo hace años en uno de los primeros modelos de 5D.

- - - Sin estabilización de imagen en el sensor (IBIS)


Tampoco la tenía la 5D-IV, pero lo comento porque es algo que ahora 
ya ofrecen todo el resto de fabricantes de cámaras sin espejo. Canon siempre argumenta que el IS en las ópticas es más efectivo que en el sensor, y le doy la razón en ello siempre que hablemos de teleobjetivos. Pero me parece un contrasentido decir esto y que presenten dos de los cuatro objetivos de la nueva gama RF sin IS alguno. O sea que en esos el IBIS habría sido de gran utilidad. Y también para las antiguas ópticas Canon FD u de otras marcas que ahora podremos montar mediante adaptadores. 

Por otra parte, ofrecer IBIS en el sensor no significa que deban eliminarlo de los objetivos. La combinación de IBIS en cámara sumada al IS en objetivos, tal y como ya ofrecen otras marcas, es algo revolucionario que permite usar la cámara a mano alzada a velocidades de obturación inusitadas. Lo he probado con Olympus y resulta sorprendente.

- - - Desaparición de diversos botones físicos.

El Q, el de cambio rápido del modo AF,  el de WB-Modo medición, el de Drive-Modo AF, el de ISO, el RATE, que ahora son táctiles mediante el monitor trasero. Alguna de estas funciones pueden aplicarse de manera personalizada a alguno de los botones programables o la barra táctil.

- - - Ausencia del clásico gran dial posterior


Soy un gran fan de ese super-práctico dial de Canon que se mueve con el pulgar. El pequeño dial semiescondido en la parte superior trasera es ahora menos accesible y más difícil de manipular.

- - Botón AF-On trasero difícil de presionar, ya que debido a su posición muy a la derecha y arrinconado, el dedo pulgar lo pulsa de manera casi lateral.

- Ausencia del dial de modos de disparo (M, Tv, Av, P, B…). 


El sistema actual por la pantalla LCD es elegante, aunque menos intuitivo, ya que no sabes hacia qué lado hay que desplazarse para llegar a una posición concreta. Con el tiempo debes aprendértelo, pero en un primer momento vas perdido desplazándote a izquierda y derecha.

- El mando de Off-On mediante el dial izquierdo es práctico de funcionamiento, pero al contrario que con la palanca de la 5D-IV, al mirar la cámara desde detrás no sabes si la tienes encendida o apagada. 

Eso sucede la cuando la llevas colgando en el pecho con un objetivo pesado (por ejemplo 70-200 mm) durante un rato y te olvidas. O cuando la tienes montada en un trípode a la altura de los ojos (en el interior de un hide para fotografiar fauna, por ejemplo). Algunas veces en mis largos paseos por Londres me puse la cámara en el ojo para hacer una fotografía y descubrí que antes la había apagado. Si me comprara una R, le marcaría una línea vertical blanca en el dial para ver su posición desde detrás. 



El mando para encender y apagar la cámara es diferente en la EOS 5D-IV (superior) y la EOS R (inferior).
© Oriol Alamany


- - No es posible apagar la pantalla LCD trasera, a menos que la gires del revés. 


Cuando llevas la cámara colgando al hombro, o bien está conectado el visor, o bien la pantalla, lo que consume batería. Debería haber la opción de ver sólo por el visor, dejando la pantalla apagada o encendida según la conveniencia del momento.

- - Ausencia de intervalómetro y temporizador en el menú.

- Ausencia de GPS. Aunque puede conectarse por Bluetooth al GPS del teléfono móvil.


- Ausencia de sensor de luminosidad automática de la pantalla LCD. Yo jamás lo uso y lo desconecto el mismo día en que compro la cámara.


- - - El estabilizador de imagen IS de los objetivos está en funcionamiento constante mientras la cámara esté activada.  


Eso no sucede con las cámaras réflex, en las que el IS se apaga a los pocos segundos si no se usa. Sin duda ese comportamiento en la EOS R debe reducir la duración de su batería.

- - - La gama de objetivos RF aún es tremendamente reducida.


Tan sólo 4 modelos, uno sólo de ellos de uso general, contra más de 80 modelos en la gama EF). Alguien que empiece el equipo desde cero tiene muy poco donde escoger. Y no va a comprarse ahora unos costosos objetivos EF que deben usarse mediante adaptadores. Parece que Canon va a lanzar en 2019 unas cuantas ópticas nuevas, en especial las básicas f:2.8, como 24-70 y 70-200 mm.

- - - Menor ráfaga de disparo en AF Continuous (5 contra 7).


- - - Bloqueo de la imagen en el visor en AF Continuous.

Al disparar una ráfaga a un ave en vuelo o un mamífero corriendo, la imagen que muestra el visor va "congelándose" a cada disparo, lo que dificulta realizar un seguimiento continuo del sujeto.

- Protección todo-tiempo de nivel algo inferior a la EOS 5D IV, según Canon similar a la EOS 6D II.


- Jack para cable disparador y control remoto no compatible con el temporizador Canon.


- Una sola tarjeta de memoria, del tipo SD.


Preferiría tener dos ranuras, pero no es algo que me parezca tan dramático como les parece a algunos testeadores de internet. Con mi 5D-IV jamás grabo simultáneamente en los dos tarjetas a la vez, ya que eso enlentece la cámara. Sólo lo uso por comodidad para que cuando se llene una tarjeta salte automáticamente a la otra. 

- Menor duración de la batería (Oficialmente unos 370 en la EOS R vs. 900 en la 5D-IV). 

Eso es algo general en todas las cámaras mirrorless, ya que tienen el sensor activado de modo continuo para disponer de visión. Y el visor electrónico también consume electricidad, algo que no sucede en un visor óptico. De todos modos me pareció que la duración es mucho mayor que la oficialmente anunciada. En mi último uso, con una batería LP-E6N que tiene ya varios años de uso, hice 310 disparos y aún le quedaba el 45% de capacidad. Seguro que los 370 se superan con facilidad.



- - - Misma batería que los modelos anteriores réflex

Aunque antes he puesto esta característica como una ventaja, como usuario de Canon habría estado dispuesto a sacrificar este aspecto por un nuevo modelo de batería de nueva tecnología, mayor capacidad, y también mayor voltaje para mejorar el AF en los grandes teleobjetivos, al estilo de las EOS 1D.


Zampullín chico, Delta del Llobregat, Diciembre 2018.

Canon EOS R a ISO 400, EF 500 mm f:4L IS II, con Extender 2X-III, y adaptador EF-EOS R, 1/500 f:8.
© Oriol Alamany

CONCLUSIONES

Bueno, me había propuesto hacer un artículo cortito y como siempre me ha salido un tostón. Vamos a resumir.

Como fotógrafo que trabajo profesionalmente con la cámara réflex Canon EOS 5D-IV, he constatado que la nueva mirrorless EOS R ofrece un montón de ventajas sobre ella. Al ir redactando la lista yo mismo me he sorprendido de lo larga que era. Y seguro que aún me dejo algo, ya que tan sólo la he usado unos pocos días. Algunas de esas nuevas características son importantes y útiles para el fotógrafo, y otras resultan más anecdóticas. Me he sentido bastante cómodo con ella y estoy contento con las fotografías obtenidas.

Pero la EOS R nace también con sus sombras, algunas leves y otras que enturbian un poquito una cámara que me parece buena pero que, por poco mas, podía haber sido genial. El mismo fabricante ha prometido una actualización de firmware que va a solucionar algunas de sus lagunas e introducir algunas mejoras. Lo esperaremos con esperanzas. 

Coincidiendo con lo que ya han apuntado diversos otros fotógrafos en internet, mi conclusión final es que en la actual gama Canon, la EOS R se sitúa un poco por debajo de la EOS 5D-IV, pero por encima de su modelo hasta ahora inmediatamente inferior, la EOS 6D-II. La R es una buena cámara para fotografía de paisaje, para macro, para fotografía con poca luz, para fotografía de calle... pero no es la más adecuada para fauna salvaje, deportes u otro tipo de fotografía de acción.


Respecto a los objetivos RF, su aspecto y sólida construcción me dan una muy buena impresión. En lugar de ir a abaratar la gama, parece que Canon ha apostado por elevar la calidad de su gama óptica. Es de suponer que cuando aparezcan modelos de cámaras más básicos, también ofrecerán objetivos más económicos, pero de momento los cuatro actuales son impresionantes.

Ahora le corresponde a cada fotógrafo poner en una balanza ventajas e inconvenientes de cada sistema y decidir qué camino tomar, teniendo muy claro que, en unos años, camino no habrá más que uno y ese va a ser el de las mirrorless.

Al parecer 2019 nos traerá varios objetivos RF y un par de nuevas cámaras, se dice que una por debajo y otra por encima de la actual EOS R. Espero con curiosidad la que estará por encima, deseando que no sea esa de 75 MP de la que hablan algunas webs de rumorología fotográfica. Esta misma R con un joystick, mejor AF en foto de acción, más ráfaga en AF Continuous, y un sensor de unos 30 MP mejorado y con estabilizador IBIS sería mi cámara ideal.




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Aviso a navegantes: estas son mis opiniones personales. Quizás lo que no me gusta a mí, te encanta a ti y viceversa. Por suerte existen multitud de disciplinas y enfoques distintos en la fotografía y cada uno debe decidir cual es la mejor herramienta para su trabajo. Si te apetece dejar tu opinión, los comentarios y el debate son bienvenidos.

¡Y gracias a Esteve Llanes de Foto K por el préstamo!


10/1/19

LA TENTACIÓN DE LA MANZANA EN NATURE PHOTO BLOG - 10 enero 2019


Canon EOS 5D MkIII a ISO 6400, 70-200 mm f:2.8L IS III, 1/8 seg. a f:2.8, trípode Benro, vehículo-usado como hide
© Oriol Alamany


Nueva fotografía en Nature Photo Blog. Una tarde de otoño, un grupo de gamos (Dama dama) salió del bosque al descubierto para comer las sabrosas manzanas caídas al suelo bajo unos árboles. Los descubrí una noche que estaba volviendo a un hostal en el Pirineo Catalán. Así que a la tarde siguiente estacioné mi automóvil cerca, cubrí la ventanilla con una red de camuflaje y esperé a que aparecieran los gamos al anochecer. Tuve que disparar a un ISO muy elevado (6400) y usar una velocidad de obturación muy lenta para poder capturar este momento en la penumbra del anochecer.


Mis fotografías aparecen en esta web de fotógrafos europeos el día 10 de cada mes. Estas son las publicadas hasta ahora. No todas las voy comunicando en mi blog. Tan sólo de vez en cuando para recordaroslo.

Si quieres leer sobre fotografía de naturaleza y viajes, lee mi libro: Fotografia en tus viajes - inspiracion y tecnica para conseguir fotos espectaculares (Foto-Ruta)

5/12/18

THE SNOW LEOPARD COLLECTION


"The Snow Leopard Collection" edición abierta.


Con la llegada de internet, las publicaciones digitales, y luego la crisis económica, el mundo de la fotografía editorial y el fotoperiodismo se hundió en una crisis profunda. Muchas revistas cerraron ya que la gente dejó de comprarlas y los anunciantes de pagar publicidad en ellas. Las que sobrevivieron recortaron sus tarifas a niveles jamás vistos. Y las publicaciones digitales que aparecieron tienen la sana costumbre de no pagar a sus autores, dado que a la gente tampoco le gusta pagar por ver contenidos en internet.

La publicación en revistas, periódicos o libros era la manera habitual de difundir un trabajo fotográfico y de obtener algún retorno económico. A veces algunos editores incluso hacían encargos, lo que nos daba la seguridad de que al terminarlo, las fotos se publicarían. 

Hoy en día a los fotógrafos profesionales nos resulta muy difícil sacar adelante proyectos fotográficos interesantes o ambiciosos, ya que hay pocos sitios donde publicarlos. O los que hay no pagan nada o muy poco por ello. Eulàlia y yo seguimos trabajando en ideas y sujetos fotográficos relacionados con la divulgación de la naturaleza y su conservación, pero siempre autofinanciados. 

En 2013 decidimos liarnos con el más difícil de nuestros proyectos: “Tras el rastro del leopardo de las nieves”Ese es uno de los felinos más bellos, esquivos y amenazados del planeta. Meses y meses de investigación y preparativos, documentación, libros, contactos, inversión en equipo, vuelos, desplazamientos, alojamientos, sueldos de rastreadores locales, semanas en el campo, trabajo de edición y mil cosas más. En un proyecto tan complejo la lista de gastos es interminable y los resultados imprevisibles. 




El acceso a la zona donde habita el leopardo de las nieves es largo y difícil.  Aquí estamos encallados en la nieve a las 6 de la mañana, en una carretera a 3.800 metros de altitud.
Canon EOS M5 a ISO 1600, EF-M 15-45 mm f:3.5-6.3 IS STM
© Oriol Alamany



El ganado es de vital importancia para la supervivencia de los habitantes del Himalaya. Diversas ONG están llevando a cabo estrategias de conservación que estamos documentando.
Canon EOS 5D MkIV a ISO 200, EF 24-70 mm f:4L IS
© Oriol Alamany



Eulàlia se fracturó un dedo pocos días antes de la partida a uno de los viajes, pero decidió seguir adelante con el trabajo.
Canon EOS 5D MkIV a ISO 200, EF 100-400 mm f:4.5-5.6L IS
© Oriol Alamany


Obtener fotografías del leopardo de las nieves, en el Himalaya en pleno invierno, a temperaturas bajo cero y altitudes entre 4.000 y 5.000 metros no resulta tarea fácil.
Canon EOS 5D MkIV a ISO 800, EF 24-70 mm f:4L IS
© Oriol Alamany


Tras dos viajes invernales a una región poco conocida del Himalaya con el fin de documentar la vida y problemática del escaso felino, este invierno regresaremos allí a terminar el trabajo. De momento estamos empezando a divulgarlo mediante presentaciones públicas y trabajando en posibles publicaciones. 

Así nace “The Snow Leopard Collection”, una colección de copias fotográficas de una selección de imágenes de nuestro proyecto "Tras el rastro del leopardo de las nieves". Con tu compra colaborarás en la financiación de este difícil reportaje de fotografía de conservación. Además, un 5% de las ventas será donado a entidades conservacionistas dedicadas a la protección de este felino amenazado, como The Snow Leopard ConservancyLos mecenas aparecerán como colaboradores en un listado en las presentaciones públicas del proyecto.

La colección se presenta en dos formatos. Puedes visitar los enlaces para ver las imágenes disponibles e información más detallada y cómo realizar los pedidos. 

La "EDICIÓN ABIERTA" consiste en copias realizadas sobre papel fine art de alta calidad, de tamaño 23 x 23 cm, y firmadas por el autor. El precio de cada fotografía individual es de 90 €.

La “EDICIÓN LIMITADA” son fotografías de tiraje limitado a tan solo 25 ejemplares, realizadas sobre papel fine art de alta calidad, de tamaño 50 x 70 cm, numeradas, firmadas y acompañadas de un certificado de autenticidad. El precio de cada fotografía individual es de 390 €.

Con tu compra nos ayudarás a completar nuestro proyecto fotográfico, colaborarás con la conservación del leopardo de las nieves, y disfrutarás de un poco de arte en tu casa.



"The Snow Leopard Collection" edición limitada.

21/11/18

COLOQUIO ALTAÏR - Fotografía: leer y narrar el territorio



Glaciar Grey, en Parque Nacional Torres del Paine, Chile, 2015
Canon EOS 5D MKIII, 24-70 mm f:4L IS, filtro polarizador Benro
© Oriol Alamany



Eulàlia y yo estamos expectantes con el inicio de una nueva senda de colaboración con la prestigiosa librería Altaïr. Empezaremos el jueves 29 de noviembre a las 19h, con el coloquio "Fotografía: leer y narrar el territorio"

Allí debatiremos con el también fotógrafo Alvaro Sanz de la fotografía como testimonio de otros paisajes y culturas, siempre filtrada a través de la mirada personal del creador de imágenes. Entrada libre.

16/11/18

SIGMA 135MM F:1.8 DG ART, UNA MANERA DISTINTA DE MIRAR LA NATURALEZA

Elefante de sabana al anochecer, iluminado por la penumbra crepuscular, Namibia, septiembre 2018.
Canon EOS 5D IV a ISO 3200, Sigma 135 mm f:1.8 DG ART a f:1.8, trípode Benro Mach3.
© Oriol Alamany

(Haz clic en las fotos para apreciarlas mejor a mayor tamaño y fondo oscuro)


135 mm, ¡qué focal fija más inusual y poco utilizada hoy en día! Al menos en el mundo de la fotografía de la naturaleza y viajes en el que me muevo yo, donde el que menos lleva un objetivo zoom de 70-200 mm y el que más un 100-400 o un 150-600 mm. Y si hay alguna focal fija suele ser un monumental 500 o 600 mm.

Sin embargo hubo un tiempo en que los 135 mm fueron el teleobjetivo medio más comúnmente usado. En los años 70 el equipo básico de un fotógrafo solía consistir en un gran angular de 35 mm, un objetivo "normal" de 50 mm, y un teleobjetivo de 135 mm. 
Pero entrados los años ochenta la moda cambió y pasó al triunvirato del 28, 50 y 200 mm. 

Hoy en día parece que el más pringado tiene un 16-35, un 24-70 y un 70-200 mm. En la actualidad los 135 mm fijos parece que han desaparecido o bien están relegados a algunos fotógrafos especializados de retrato o de bodas.

Sigma 135 mm f:1.8 DG ART.
© Oriol Alamany


SIGMA Y OTRAS MARCAS INDEPENDIENTES

Cuando empecé a dar cursos de fotografía de la naturaleza en el año 1980, había tres consejos que siempre daba a mis alumnos para que obtuvieran la máxima calidad en sus fotografías. Que conste que eran tres consejos que ahora no tienen ningún sentido y que yo mismo ya no cumplo: No usar objetivos zoom, no usar duplicadores de focal, y jamás comprar un objetivo de las llamadas "marcas independientes" (que en aquel tiempo eran Vivitar, Sigma, Tamron, Tokina y Cosina). 

Siempre que fuera posible recomendaba no comprar ningún objetivo que no fuera de la marca original de la cámara. Tanto por la mediocre calidad óptica de aquellos objetivos alternativos, como por lo endeble de su construcción. Eran tiempos en que sólo los profesionales comprábamos grandes teleobjetivos de buena marca y los aficionados nos miraban con envidia. Resulta sorprendente como hoy en día suele suceder al revés.

Desenfoques suaves en una adelfa (Nerium oleander) en flor, Barcelona, agosto 2018.
Canon EOS 5D IV a ISO 100, Sigma 135 mm f:1.8 DG ART, a f:1.8.
© Oriol Alamany



NACEN LAS SERIES ART Y SPORT

O sea que en los años 80 Sigma era sinónimo de objetivos baratos, construcción endeble y calidad óptica discutible. De ahí mi antigua recomendación de evitarla en lo posible. Pero con el paso de los años la empresa japonesa fue evolucionando, comercializando algunas ópticas que no estaban nada mal, a las que bautizó como serie EX. 


Pero fue en el año 2012 cuando Sigma hizo una maniobra estratégica que descolocó al mundo fotográfico: presentó un objetivo gran angular de 35 mm de gran luminosidad f:1.4 de una nueva serie denominada ART. El objetivo era grande, pesado y con un precio más elevado de lo habitual para la marca. Pero cuando los medios publicaron las primeras pruebas, desvelaron que no tan sólo se acercaba a la calidad de sus similares de Nikon o Canon, si no que incluso los superaba por un precio algo menor. Aquello fue una revolución: ¿cómo se atrevía Sigma a desafiar a los grandes? No en precio como hasta entonces, si no también en calidad óptica.

A aquel 35 mm le siguieron varias ópticas fijas de la serie ART, de 14 a 135 mm de distancia focal, la mayoría de ellas ultraluminosas f:1.4, así como diversos zooms. En cuanto a los grandes teleobjetivos, Sigma creó otra serie distinta, la SPORT, también de alta calidad y gran robustez. 

ART y SPORT se caracterizan, además de por su elevada calidad óptica, por ser más voluminosos y pesados que los objetivos originales de las grandes marcas. Algún sacrificio debe hacer el fotógrafo que quiere disfrutar de ópticas excelentes a precios relativamente mesurados. La miniaturización no es una de las características de estos objetivos Sigma.



Y LLEGA EL SIGMA 135 MM F1.8 DG HSM | ART


En 2017 Sigma presentó el objetivo de mayor distancia focal de la Serie ART: el Sigma 135 mm f:1.8 DG HSM ART. Una óptica destinada a ofrecer una resolución elevadísima, adecuada para las nuevas cámaras de sensores de en torno a 50 MP, y unos desenfoques (o bokeh, como se le llama ahora) espectaculares. Este teleobjetivo es un pequeño monstruo de 1,14 kilos de peso (1,21 con el parasol) y un precio incluso superior a su equivalente Canon (1.340 € contra 1.093), ¡sacrilegio!

Pero los test empezaron a publicarse y la óptica resultó ser una de las de mayor resolución del mundo, incluso a su máxima abertura f:1.8, superando de nuevo en este aspecto concreto a las marcas oficiales.



León con un kudu recién cazado, iluminado por los primeros rayos de sol, Namibia, agosto 2018.
Canon EOS 5D IV a ISO 400, Sigma 135 mm f:1.8 DG ART a f:2, beanbag.
© Oriol Alamany


BUSCANDO NUEVAS ESTÉTICAS


Para el verano de 2018 Eulàlia y yo estuvimos preparando un viaje a Namibia. Durante dos semanas guiaríamos un tour fotográfico, y luego nos quedaríamos solos tres semanas más para realizar un trabajo sobre los elefantes de Etosha.

Dándole vueltas a cómo plasmar en imágenes a estos animales, se me ocurrió la idea de experimentar con algún tipo de óptica distinta de mis habituales para obtener una mayor separación entre el sujeto y el fondo. Desde el inicio de la fotografía digital he sido un fan declarado del formato Full Frame, tanto por la peculiar calidad y textura de los archivos resultantes, como por la posibilidad de usar sensibilidades ISO muy elevadas cuando fotografío fauna salvaje. Y también porque a igual encuadre y luminosidad del objetivo usado, con ese formato obtengo unos desenfoques más pronunciados, un punto más que con cámaras de formato APS-C y dos puntos más que con las de sensor Micro 4/3.

Fue por ello que decidí experimentar con un objetivo ultraluminoso. Habría sido ideal el voluminoso Canon EF 200 mm f:2L (2,52 kg), pero con mis EF 500 mm f:4, EF 100-400 mm f:4.5-5.6 y EF 70-200 mm f:2.8 ya iba al límite de teleobjetivos a cargar. Las compañías aéreas y yo no nos llevamos bien en el tema del peso del equipaje de mano, y no era cuestión de provocar más conflictos.

Y aquí surgió la idea de probar el más contenido Sigma 135 mm f:1.8 Art. Tampoco es que sea pequeño ni ligero, pero para obtener un encuadre y bokeh similares a los obtenidos en Full Frame con este teleobjetivo de 135 mm a f:1.8, se requeriría un 85 mm f:1.2 en formato APS-C, o bien un 70 mm f:0.9 (que no existe) en cámaras de Micro 4/3.

Así que gracias a Sigma Photo Spain pude llevarme un objetivo de estos a pasear por tierras africanas.


Sigma 135 mm f:1.8 DG ART.
© Oriol Alamany


IMPRESIONES


Ya de regreso y tras unas semanas de uso ¿cuales son mis sensaciones sobre esta óptica?.

Al coger el 135 mm Sigma ART lo primero que llama la atención es el peso: es un objetivo contundente y pesado. Pero ello contribuye también a la sensación de extrema solidez. Nada que ver con aquellos zoom Sigma de plástico de hace dos décadas. La construcción óptica es de nada menos que 13 elementos en 10 grupos, algo que sería normal en un zoom, pero no lo es tanto en una focal fija. La enorme lente frontal requiere el uso de filtros de 82 mm de diámetro.

Las especificaciones técnicas nos dicen que tiene una construcción resistente al polvo y las salpicaduras. Pero parece que esto se limita al aro de goma para impedir la entrada de polvo u agua por la montura.

El aro de enfoque manual es muy grande, lo que facilita agarrarlo con la mano. Y muy suave, sin juego alguno: enfocar manualmente es un placer. La distancia mínima de enfoque marcada es de 88 cm (en realidad llega a 84), lo que permite realizar fotografía de aproximación hasta la relación 1:5. Más aún si usamos tubos de extensión. Con él pueden realizarse fotografías de flora o de detalles de la naturaleza con unos desenfoques muy atractivos.

Los cursores del AF y del limitador de enfoque son grandes, lo que facilita su uso con guantes.



Elefantes de sabana peleándose al anochecer, Namibia, septiembre 2018.
Canon EOS 5D IV a ISO 3200, Sigma 135 mm f:1.8 DG ART a f:1.8, trípode Benro Mach3.
© Oriol Alamany


Lo que más he echado en falta es un estabilizador óptico de imagen, para usarlo a mano alzada en condiciones de muy poca luminosidad. Este objetivo ha nacido para estas situaciones de luz escasa, y cuando disparas a f:1.8 o 2 es una pena tener que subir la ISO para conseguir una velocidad de obturación más elevada. De todos modos, su contundencia física me ha parecido que contribuye a que las imágenes no salgan movidas incluso a velocidades de obturación algo bajas. Por otra parte cada vez más cámaras actuales incorporan la estabilización en el cuerpo de la cámara (IBIS: In Body Image Stabilization), lo que solventa este problema. Lamentablemente eso no sucede en mis Canon réflex, ni incluso en la nueva mirrorless Canon EOS R :-(

El segundo "defecto" para mí es la ausencia de un aro de montura para trípode (escamoteable si fuera necesario). Al usar el teleobjetivo en la cámara montada en una rótula de bola, el cabeceo frontal es muy notorio. A veces cuesta componer la fotografía porque a la que aflojas algo la rótula para afinar el encuadre, el peso del conjunto le hace caer hacia adelante. Con un aro de trípode en el centro de gravedad eso no sucedería.


Elefantes de sabana, Namibia, septiembre 2018.
Canon EOS 5D IV a ISO 100, Sigma 135 mm f:1.8 DG ART a f:1.8, beanbag.
A pesar de estar cerca del animal y usar esta focal relativamente corta, la abertura f:1.8 permite desenfocar el fondo.
© Oriol Alamany


Jirafa en Damaraland, Namibia, septiembre 2018.
Canon EOS 5D IV a ISO 100, Sigma 135 mm f:1.8 DG ART a f:1.8.
La abertura f:1.8 permite separar algo a la jirafa del fondo, a pesar de estar esta un poco lejana.
© Oriol Alamany


Pero estas dos ausencias (ausencia de IS y de aro de trípode) no me hacen repensar mi opinión: El 135 ART es una lente magnífica, tanto usada a su máxima abertura, como diafragmando. En Namibia lo utilicé casi siempre a f:1.8 o f:2, tanto para fotografiar con luces crepusculares, como a pleno sol para sacar provecho de su reducida profundidad de campo. El diafragma circular de 9 láminas crea un atractivo desenfoque en las zonas fuera de foco.

La resolución es plenamente aprovechable desde f:1.8, aunque cerrando la abertura a f:2 o f:2.2 mejora un poquito, algo tan sólo apreciable al visionar las fotografías al 100% en un monitor. El resto de aberturas son buenas.

Usar este teleobjetivo a f:1.8 en mi cámara Canon EOS 5D Mk IV Full Frame y disparar a ISO 3200, 6400 o incluso 12800, fue una gozada. Soy un amante de los crepúsculos, de las luces límite, momentos en que la fauna salvaje se encuentra más activa. Estas escenas son muy difíciles de captar, pero la tecnología progresa y ahora nos permite realizar tomas imposibles. Disfruté como un enano fotografiando en estas difíciles condiciones.


Rinocerontes negros vigilando a una hiena moteada, de noche, en una charca tenuemente iluminada, Namibia, agosto 2018.
Canon EOS 5D IV a ISO 6400, Sigma 135 mm f:1.8 DG ART, 1/25 a f:1.8, trípode Benro Mach3.
Combinando el f:1.8 con una elevada sensibilidad permite obtener fotografías en situaciones de luz muy escasa.
© Oriol Alamany


Elefantes de sabana peleándose en plena noche, en una charca tenuemente iluminada, Namibia, agosto 2018.
Canon EOS 5D IV a ISO 12800, Sigma 135 mm f:1.8 DG ART, 1/50 a f:1.8, trípode Benro Mach3.
© Oriol Alamany


CONCLUSIÓN

Si yo fuera un fotógrafo de retratos, de bodas o de animales domésticos, es muy probable que este objetivo estuviera ya en mi mochila fotográfica. Y más si trabajara con una cámara dotada de estabilizador IBIS en el sensor.

Pero para un fotógrafo de la naturaleza su utilidad es más esporádica y, dado su peso y precio, habría que plantearse bien la inversión. Sin embargo los resultados son excelentes y permite realizar tomas imposibles de obtener con los clásicos 70-200 mm f:4 o 100-400 mm f:5.6.

En nuestra disciplina fotográfica, la naturaleza, en España o incluso Europa su uso se limitaría a la realización de paisajes de gran calidad (en especial en cámaras FF de alta resolución) y a la fotografía de flora jugando con el bonito bokeh que proporciona su gran abertura, ya que raramente la fauna salvaje se acerca a tan escasa distancia.

Sin embargo, en ciertos destinos del extranjero donde los animales son más confiados, como en África o Sudamérica, el 135 ART permite obtener fotografías únicas, si sacamos partido de su gran luminosidad y reducida profundidad de campo. Incluso la fotografía nocturna de paisajes estrellados, tradicionalmente limitada a los gran angulares, adquiere una nueva perspectiva con el uso de este teleobjetivo.

Y para el fotógrafo de viajes con componentes humanos, el 135 aportará una gran calidad y suaves desenfoques, haciéndolo ideal para retratos de personas y captar detalles.

Los fotógrafos de exteriores ya sabemos que todo se reduce al peso que estamos dispuestos a cargar a nuestra espalda, y a decidir si vale la pena gastarse el dinero en una óptica cuyo uso no va a ser frecuente. Si estas dos limitaciones no existieran, estoy seguro que le daría un buen uso a este Sigma 135 mm f:1.8 ART dadas sus tan peculiares características.


Árboles en el lecho del río Aba-Huab, Namibia, septiembre 2018.
Canon EOS 5D IV a ISO 100, Sigma 135 mm f:1.8 DG ART, 1/8. a f:16, trípode Benro Mach3.
No es habitual que un teleobjetivo proporcione una estrella tan perfecta con el sol.
© Oriol Alamany


Hojas de Mopane (Colophospermum mopane) en Damaraland, Namibia, septiembre 2018.
Canon EOS 5D IV a ISO 200, Sigma 135 mm f:1.8 DG ART,  a f:1.8, trípode Benro Mach3.
Desenfoques a máxima abertura.
© Oriol Alamany


Noche estrellada en Spitzkoppe, Namibia, agosto 2018.
Canon EOS 5D IV a ISO 800, Sigma 135 mm f:1.8 DG ART, 4 seg. a f:2, trípode Benro Mach3.
La fotografía nocturna suele limitarse al uso de gran angulares luminosos. Ahora es posible usar también este teleobjetivo.
© Oriol Alamany


VENTAJAS E INCONVENIENTES


+ Calidad óptica impecable.

+ Gran luminosidad f:1.8, inhabitual en esta focal.

+ Excelentes desenfoques debido a la gran abertura y sus 9 palas de diafragma.

+ Calidad de construcción.

+ Distancia mínima de enfoque (84 cm).

+ Aro de enfoque manual excelente.

+ Buen parasol.


- Objetivo grande y pesado (1,2 kg).

- Ausencia de estabilizador óptico de imagen.

- Ausencia de montura para trípode.

- Requiere grandes filtros de 82 mm.

- Poco aumento para fotografía de fauna salvaje.

- Precio algo elevado (1.340 €).


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(Haz clic en las fotos para apreciarlas mejor a mayor tamaño y fondo oscuro)