Como todos los STM, para enfocar, el grupo óptico se mueve hacia adelante y atrás, haciendo que el barrilete sobresalga del cuerpo del objetivo. Eso lo hace más sensible a los golpes y menos estanco al polvo y la humedad. Es una herramienta que hay que tratar con cuidado.
La fórmula óptica incluye una lente asférica. Al contrario de lo que estábamos acostumbrados en los objetivos luminosos para cámaras réflex, la lente de gran diámetro es la posterior, no la frontal, que se nos antoja muy pequeña para un F2.8. Eso es frecuente en el diseño de algunos objetivos para cámaras mirrorless.
El diafragma es de 7 palas lo que, al enfocar a puntos de luz como el sol, produce una bonita estrella de 14 puntas.
Elefantes marinos en una playa al amanecer. Islas Falkland, enero 2025.
Canon EOS R5 a ISO100, RF16mm F2.8 STM, 1/400 a f/22
© Oriol Alamany
Este objetivo no incorpora estabilizador óptico de imagen (IS). Eso habría aumentado su peso y tamaño, además de encarecer su precio. Sin embargo, si la cámara con la que que se usa tiene un sensor con estabilizador interno IBIS, dada su cortísima distancia focal eso parece más que suficiente.
En modo de enfoque manual, el aro de enfoque funciona suave. Sin embargo, el objetivo no tiene el habitual interruptor AF/M. Hay que pasar de un modo de enfoque a otro hurgando en el menú de la cámara, algo menos práctico. Sin embargo, en modo AF-One Shot es posible retomar el foco manual en cualquier momento, tocando el botón disparador a medio recorrido, si así se ha programado en los menús de la cámara.
El diámetro del filtro es de 43 mm, una medida pequeña, pero bastante inusual. Para uniformizar el diámetro con mis 24 y 50 mm, al 16 le he puesto un anillo conversor de rosca, para poder montarle los más comunes filtros de diámetro 52 mm. Usando un filtro polarizador Benro Slim, no aprecio ningún viñeteo.
Tal y como tiene por costumbre hacer Canon con los objetivos que no son de la serie L, su parasol EW-65C no viene incluido en la compra. Hay que adquirirlo aparte por unos 30 € adicionales. O bien buscar uno de marca alternativa barata, que pueden encontrarse por unos 3 a 12 euros. El uso del parasol es muy recomendable, ya que protege la parte frontal móvil de golpes, huellas digitales o reflejos. Y puede montarse invertido para proteger el objetivo al guardarlo en la mochila.
RENDIMIENTO ÓPTICO
Pero hablemos del fondo y no de la forma: este 16mm es hijo de la tecnología moderna: ópticamente hablando presenta una excelente nitidez, ya desde su máxima abertura. En los bordes exteriores no lo es tanto debido a la aberración cromática, pero los resultados no son malos y no mejora mucho diafragmando. Desde luego, es mejor que mi antiguo EF 17-40 mm F4L, cuyos bordes no eran ninguna maravilla.
Sin embargo, su encuadre real corresponde más a un 14mm con una distorsión pavorosa y un notorio viñeteo. Pero ambos desaparecen (y el encuadre pasa a ser el correcto de un 16mm) cuando las correcciones digitales por software hacen su magia, ya sea en la cámara o en el ordenador. Desde un punto de vista tradicional, eso se nos antoja un poco tramposo. Todos preferiríamos una fórmula óptica sin aberraciones, distorsión ni viñeteo. Pero entonces el objetivo sería mucho más voluminoso y caro. Si lo que importa es la fotografía obtenida, los resultados son buenos. Y si queremos un ultra gran angular pequeño, luminoso y económico, el uso de correcciones digitales es la única alternativa.
A la izquierda, la imagen que proporcionaría directamente la óptica si eliminamos la corrección digital que, por defecto, aplica la cámara. A la derecha, la fotografía que proporciona la cámara.
Canon EOS R5 a ISO400, RF16mm F2.8 STM, 1/50 a f/2.8
© Oriol Alamany
El diseño está basado en la corrección por software por lo que, si fotografiamos en la cámara con formato Jpeg, o si utilizamos el programa de revelado de archivos Raw original de Canon (DPP), la corrección digital se aplica por sistema, sin posibilidad de anularla. Pero, si revelamos un archivo Raw en una aplicación como Adobe Lightroom o Photoshop Camera Raw, por ejemplo, entonces podemos decidir NO aplicar corrección alguna. ¡Y aquí es donde podemos escoger entre el encuadre de un 16mm rectilíneo, o bien de un 14mm sin corrección!
El archivo Raw de una misma fotografía, revelada con la aplicación Adobe Camera Raw con la corrección por software que se aplica por defecto a este objetivo (Arriba, lo que yo encuadraba por el visor de la R5), y sin la corrección (Abajo). Véase el encuadre bastante más amplio que lo que se veía por el visor, cercano a un 14 mm, al no aplicar la corrección. En ese caso, la perspectiva de las cabezas es más real sin la corrección. Islas Falkland, enero 2025.
Canon EOS R5 a ISO400, RF16mm F2.8 STM, 1/50 a f/8
© Oriol Alamany
El archivo Raw de una misma fotografía, revelada con la aplicación Adobe Camera Raw con la corrección por software que se aplica por defecto a este objetivo (Arriba, lo que yo encuadraba por el visor de la R5), y sin la corrección (Abajo). Véase el encuadre bastante más amplio que lo que se veía por el visor, cercano a un 14 mm, al no aplicar la corrección. Si el horizonte está muy abajo o arriba del encuadre, sin la corrección puede aparecer como una línea curva, al estilo de los objetivos Ojos de pez. Islas Falkland, febrero 2025.
Canon EOS R5 a ISO100, RF16mm F2.8 STM a 1/100 f11 con filtro polarizador Benro, trípode Benro Cyanbird.
© Oriol Alamany
Una consecuencia negativa de este tipo de correcciones aplicadas ya en cámara, es que el 16 mm no permite realizar dobles exposiciones en la misma cámara. Personalmente no es algo que utilice mucho, pero hay expertos en este tipo de fotografía multiexposición que deben tener esto presente. La única solución es realizar los distintos disparos por separado y luego unirlos en el post procesado en el ordenador.
La ligereza del 16mm lo hace ideal para arrastrarse por el suelo. Islas Falkland, febrero 2025.
Huawei P30 Pro.
SOBRE EL TERRENO
Como sucede cada vez que adquieres un objetivo nuevo, los primeros días lo utilizas mucho, por aquello de la novedad. En las Falkland, con su confiadísima fauna, usé con frecuencia la combinación de la ligera cámara EOS R5 con el pequeño 16mm. Encontré ese conjunto como ideal para arrastrarme por el suelo y obtener perspectivas inusuales de pingüinos, albatros, cormoranes o elefantes marinos.
También lo usé en en ocasiones con una camara remota, controlada a distancia desde la app Canon Camera Connect de mi teléfono móvil.
6h de la madrugada en una colonia de cormorán imperial. Islas Falkland, febrero 2025.
Canon EOS R5 a ISO 800, RF 16mm F2.8 STM, 1/125 f/16.
© Oriol Alamany
Como se aprecia en la fotografía anterior, incluso con el sol en un extremo, no han aparecido flares o reflejos, debido a la calidad del recubrimiento antirreflectante. También se aprecia la bonita estrella de 14 puntas que produce a diafragmas cerrados.
En este viaje, el 16 mm fue el complemento adecuado para mi 24-105mm estándar. Tan sólo en unas pocas situaciones eché en falta una focal intermedia entre 16 y 24 mm. Nada que no se solucionara acercándome o alejándome un poco del sujeto.
Un aspecto a cuidar al usar el objetivo es que no se encuentra protegido contra la intemperie. En mi caso lo usé en ventiscas con arena y algo de llovizna, pero no lo expondría a una lluvia intensa. Hay que mimarlo un poquito.
Personalmente, cuando no tenga limitaciones de peso y volumen, voy a seguir utilizando mi EF16-35mm F4L IS, que resulta más versátil y ópticamente y estructuralmente es superior. Pero cuando necesite algo más ligero o luminoso, ahora tengo la alternativa de este RF16mm.
Pep Prats usando su propio RF16mm, fotografiado con mi 16mm y revelado en "Modo 14mm". Islas Falkland, febrero 2025.
Canon EOS R5 a ISO100, RF16mm F2.8 STM, 1/40 a f/18, flash de relleno
© Oriol Alamany
¿Y LA FOTOGRAFÍA NOCTURNA?
A priori, un 16mm F2.8 debería ser ideal para fotografía nocturna, auroras boreales o cielos estrellados. Pero tras ese primer viaje me quedo con la duda, ya que allí no tuve la oportunidad de probarlo con estrellas. Por pruebas que he visto en internet, este RF presenta algo de aberración de coma y astigmatismo en los bordes, factores importantes para la fotografía de estrellas. Pero me falta comprobar personalmente hasta qué punto. Espero poder probarlo en mi próximo viaje a la isla de Socotra. A mi regreso ya os contaré mi experiencia allí.
Aprovecho para comentaros un detalle a tener en cuenta para la fotografía nocturna con las cámaras Canon EOS de la serie R: si estas con un trípode esperando una aurora boreal, por ejemplo, y has enfocado cuidadosamente las estrellas, si cierras el interruptor de la cámara para ahorrar batería, el barrilete de las lentes se retrae de modo automático para poder guardarlo y, cuando vuelves a arrancar la cámara, has perdido el enfoque que tenías, incluso en modo de enfoque manual. Ese reinició del enfoque sucede en cualquier objetivo Canon RF, incluso los serie L de enfoque interno.
La solución es ir al menú de la cámara, en la pestaña "Funciones Personales", y poner OFF en el menú "Retraer objetivo al apagar". En los objetivos con enfoque interno tú no notarás ningún cambio externo, pero al apagar y encender la cámara se mantendrá el enfoque anterior. En los STM, como el 16 mm, con este cambio en el menú el enfoque también se mantendrá, pero el barrilete no se retraerá cuando apagues la cámara y quieras guardarla. Entonces deberás retraerlo manualmente girando el aro de enfoque.

Pingüinos saltarrocas. Islas Falkland, enero 2025.
Canon EOS R5 a ISO800, RF16mm F2.8 STM, 1/200 a f/10, flash de relleno
© Oriol Alamany
PROS:
- Buena calidad general de las fotografías.
- Buena luminosidad F2.8.
- Pequeño y ultra ligero, ideal para montañismo y viajes.
- Precio muy asequible.
- Puede funcionar como un 16mm sin distorsión, o un 14mm con distorsión.
- Se comporta como un excelente 26mm F2.8 en cámaras de formato APS-C.
- Excelente distancia mínima de enfoque de tan solo 13 cm.
CONTRAS:
- Notable distorsión, corregida digitalmente por software.
- Viñeteo a máxima abertura, corregido por software.
- Aberración cromática, corregida por software.
- No protegido contra la intemperie.
- La parte frontal del barrilete se extiende y repliega.
- Inusual diámetro para filtros de ø 43 mm.
- Parasol no incluido en la compra.
- Motor STM, menos eficiente que los USM y emite un leve sonido.
- Algo de aberración de coma y astigmatismo en las esquinas para fotografía de estrellas.
- Sin estabilizador de imagen óptico (IS), pero funciona con el estabilizador de la cámara (IBIS).
- Sin interruptor AF/M, solo por menú.
- El anillo de enfoque comparte función como anillo de control.
- No pueden hacerse dobles exposiciones directamente en la cámara.
Polluelo de Albatros de ceja negra en su nido. Islas Falkland, enero 2025.
Canon EOS R5 a ISO100, RF16mm F2.8 STM, 1/100 a f/10, flash Canon 600EX-RT.
© Oriol Alamany
Como veréis, la lista de contras no es breve. Pero no son problemas insalvables, son pequeños inconvenientes que hay que asumir a cambio de disponer de una óptica luminosa y diminuta, que aporta fotografías de gran calidad, y que cuesta tan sólo unos 300 euros.
Pero si nosotros sabemos estar a la altura como creadores, cuidarlo, y somos capaces de aceptar a este "patito feo", es probable que los resultados que con él obtengamos no se distingan mucho de los obtenidos mediante un elegante "cisne".
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ÚLTIMA HORA:
Mientras probaba mi recién comprado RF16mm F2.8 STM y escribía este artículo, Canon ha presentado por sorpresa un nuevo e interesante RF16-28mm F2.8 STM. Igual de luminoso, también es pequeño, ligero (aunque no tanto como el RF16mm, ya que es un zoom) y me parece muy adecuado como opción complementaria a los 24-70 o 24-105mm estándar.
Esta nueva óptica Canon de 445 gramos se suma al 16mm (165 gramos) y a sus RF10-20mm F4L IS (570 gr), RF15-35mm F2.8L IS (840 gr), RF14-35mm F4L IS (540 gr) y RF15-30mm F4.5-6.3 IS (390 gr). Todas ellas incluyen la focal de 16mm, ofreciendo diversas variaciones de zoom, luminosidad, características técnicas, peso y tamaño.
Las alternativas que ofrece ahora Canon en este segmento de los ultra gran angulares son muchas, cubriendo todas las necesidades y exigencias.
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