15/9/21

CANON PRO MASTER



Fotografiando pingüinos rey con mi Canon EOS 5D-IV en la isla sub-antártica de South Georgia, un paraje donde el frío y la humedad supone un riguroso test para cualquier equipo fotográfico, 2017.

Hoy escribo esta breve entrada para comunicar que he aceptado la invitación de Canon España para entrar a formar parte de su programa de fotógrafos Canon Pro Master

Los Pro Master son un grupo de reconocidos profesionales, expertos en sus respectivas disciplinas fotográficas (deportes, fotoperiodismo, naturaleza, bodas...), que colaboramos en las publicaciones y redes sociales de Canon con imágenes y ejemplos de cómo usamos su material, a la vez que aportamos nuestros conocimientos y les trasladamos nuestras necesidades para ayudar en el desarrollo de nuevos equipos y firmwares, en base a nuestra experiencia de trabajo diaria.

Por su parte, Canon difunde nuestros trabajos, nos aporta formación especializada, y nos da facilidades para los préstamos o compra de equipo (No, aunque algunos lo crean, no nos regalan las cámaras ni objetivos). 

De esta colaboración entre profesionales y fabricante se benefician, en última instancia, todos los usuarios de la marca.



Buscando tigres en la jungla de la India con un 500 mm y la EOS-1D Mark IV. Frío, polvo a mansalva y traqueteos sin cesar, 2011.

Soy usuario de Canon desde que, en 1980, compré una cámara A1 de su sistema FD, en la ya desaparecida tienda Salvador Serra de Barcelona. A lo largo de cuatro décadas le siguieron unas cuantas cámaras más: Dos de las revolucionarias T90 (la primera me la robaron junto a aquella A1), una AE-1P; ya en el sistema EF tuve una EOS-1n y la fantástica EOS 3. En digital los modelos se suceden más rápido y usé EOS 1D-II, 1Ds-II, 400D, G10, 1D-IV, 5D-III y la 5D-IV, con la que he realizado mis reportajes estos últimos años. Y ahora justo acabo de dar un salto parcial al sistema RF mirrorless, con la compra de una EOS R5.

Ha sido una prolongada relación con los productos Canon y eso me ha aportado un amplio conocimiento sobre la marca. Y soy muy sincero al decir que siempre me he sentido cómodo creando imágenes y reportajes con ellos (aunque también he tenido cámaras Bronica, Fujifilm, Konica-Minolta y Olympus). Mis intentos de estos últimos años usando equipos de otras marcas, de cara a una posible migración a un sistema mirrorless, me han llevado a la conclusión de que trabajo mucho más intuitivamente con las Canon y que la calidad obtenida con sus sensores Full Frame es la más ajustada a mis necesidades. Al no cambiar de marca, la migración al nuevo sistema sin espejo es mucho menos traumática, pudiendo reutilizar la totalidad de mis ópticas EF.




Fotografiando orquídeas mediterráneas con mi primera Canon A1, un FD 100mm F4 Macro y algo más de pelo, 1983.

Los que seguís este blog sabéis que he publicado innumerables artículos y pruebas sobre diferentes cámaras y objetivos, intentando ser siempre justo, honesto, a la vez que crítico en mis opiniones. Aunque ahora tendré una relación más estrecha con Canon, no quiero que esto cambie y seguiré por ese camino. Contándoos sus virtudes y, cuando se tercie, también sus defectos o aspectos mejorables.

Seguimos adelante.



El proyecto más arriesgado y duro, tanto para mí, como para mi equipo: tres años fotografiando al leopardo de las nieves en el Himalaya, en pleno invierno, 2017.

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