7/8/17

Los viajes fotográficos en Els Matins de TV3




          El 4 de agosto intervine en el programa Els Matins de TV3 con la periodista Cori Calero, para dar algunas recomendaciones sobre que hay que tener en cuenta en los viajes de fotografía de la naturaleza.
         Aquí tenéis mi intervención partida en dos bloques (Emisión en idioma catalán).

De viatge? Com es pot fer una bona foto-Video 1
De viatge? Com es pot fer una bona foto-Video 2

 El día 22 de agosto haremos otro programa, esta vez sobre la fotografía en vacaciones cerca de casa.

Si quieres venirte de viaje fotográfico con nosotros, esta es nuestra AGENDA de actividades.

3/8/17

Entrevista sobre Patagonia en Gravetat Zero de Catalunya Ràdio




          El 2 de agosto 2017 participé en el programa Gravetat Zero de Catalunya Ràdio, siendo entrevistado por Ernest Macià. El tema, viajar a la Patagonia.
          Aquí tenéis la entrevista, por si os apetece escucharla (en idioma catalán):





25/7/17

Rompiendo las reglas con el disparo de alta resolución Olympus



Soy un fotógrafo de los que siempre recomiendo leerse el manual de instrucciones de las cámaras que uno se compra, algo que constato que muchas personas no hacen. Y claro, luego no saben cómo acceder a funciones de su equipo o lo utilizan mal. Pero hoy os voy a dar un ejemplo de llevarle la contraria a los manuales, de no hacer caso de las recomendaciones que dan.


Hace unas semanas Olympus España me prestó su cámara de más alta gama, la Olympus OM-D E-M1 Mark II, para poder realizar una prueba durante nuestra Expedición fotográfica a las islas Svalbard 2017. El motivo era darles mi opinión sobre el funcionamiento de su renovado sistema de autoenfoque y redactar un artículo sobre la cámara para este blog. Estos días estoy en pleno proceso de redacción de ese artículo, pero mientras tanto os quiero enseñar algunas imágenes obtenidas jugando con la cámara llevándole la contraria a su manual de instrucciones.





La M1-II incorpora el original Modo de disparo Alta Resolución o Hi Res, un sistema introducido con el anterior modelo Olympus M-5 Mark II (y también presente en algunas cámaras Hasselblad y Pentax) que permite aumentar la resolución de su relativamente pequeño sensor para competir con cámaras de formatos mayores. 


Básicamente consiste en un método para obtener una fotografía a partir de la combinación de una serie de ocho disparos consecutivos en los que su sensor de 20 MP se desplaza medio pixel en cada uno de ellos. Eso es posible gracias al mecanismo de estabilización de imagen en 5 ejes que incorpora Olympus. La cámara ofrece un Jpeg resultante de 50 o 25 MP o bien un Raw de nada menos que 80 MP de tamaño. Digo de tamaño, que no de resolución ya que, cómo comentaré en mi próximo artículo y según mis pruebas, la resolución aumenta bastante en relación a sus 20 MP originales, pero no llega a alcanzar la de un sensor que realmente tuviera 80 MP. Como mucho rondaría los 30 o 40.

Según el manual de la M1-II, para que el Disparo de Alta Resolución funcione correctamente tanto la cámara como el sujeto deben permanecer absolutamente inmóviles durante los ocho disparos. El uso de un trípode resulta obligado para que las tomas puedan encajar de modo perfecto. La versión en la M1-II mejora la incorporada en la M5-II: el proceso es más breve e incorpora un método para que la cámara detecte si alguna parte del sujeto se mueve algo (un torrente, unas hierbas...) y corrija por software ese desencaje.



¿Pero qué sucede si durante el disparo de la secuencia la cámara no permanece quieta, si no que la mueves o sacudes conscientemente? Pues que intenta combinar los ocho disparos y se obtiene una fotografía que recuerda a las obtenidas mediante una exposición múltiple. De todos modos, mi impresión es que en este modo alta resolución la cámara hace algo más que simples exposiciones múltiples, ya que su software intenta combinar las imágenes y, en teoría, disimular durante su procesado las zonas que no encajan. 

Durante una semana en el Pirineo navarro tras el viaje a Svalbard experimenté un poco con las posibilidades de esta técnica creativa no prevista por el fabricante y algunas de las imágenes resultaban sorprendentes.

Habría que probar con motivos idénticos y realizando el mismo movimiento (algo difícil de duplicar) para saber si el resultado es igual con el modo Alta Resolución o con el modo Exposición Múltiple, pero ya devolví la cámara y no dispongo de ella para experimentar con mayor profundidad esta técnica. De momento os dejo aquí algunos resultados que me parecen especialmente interesantes.


(OS RECOMIENDO HACER CLIC SOBRE LAS FOTOGRAFÍAS PARA VERLAS A MAYOR TAMAÑO, Y ASÍ APRECIAR MEJOR EL EFECTO PRODUCIDO).







22/7/17

Libro Fotografía en tus viajes - Contenidos adicionales 2


En mi libro Fotografía en tus viajes, Inspiración y técnica para conseguir fotos espectaculares de JdeJ Editores la técnica fotográfica con la que se ha creado cada imagen queda arropada por la historia y el porqué que se esconde tras ellas. En el momento de su aparición ya hice un artículo sobre los contenidos de la obra.

Pero todos los libros pasan por un largo proceso creativo y también por una difícil fase de encaje en el número de páginas determinadas por el diseño, la maquetación, la imprenta, etc. Es por ello que algunos temas que había redactado para el libro se quedaron finalmente en el cajón y no se integraron en la obra final. Aprovecho el blog para irlos publicando. Es como la "Versión extendida", los "Contenidos adicionales" o las "Escenas eliminadas" que vienen en los DVD de algunas películas.

La primera publicación de esta serie fue "Del primer plano al infinito". Esta segunda publicación correspondía al capítulo 8: ANIMALES y son dos artículos que no fueron publicados.

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Familia de leones devorando un Kudu en plena noche, Parque Nacional Kruger, Sudáfrica, 2008
© Oriol Alamany



VIDA NOCTURNA

No hay cosa más excitante que un buen safari nocturno. Y también nada más aburrido que un mal safari nocturno. Son muchos los mamíferos de nuestro planeta que muestran una mayor actividad por la noche, en parte debido a la influencia del gran depredador humano. Hacer salidas nocturnas con un vehículo y equipados con un buen foco ofrece la oportunidad de ver especies raras o desconfiadas, imposibles de ver a pleno día. Las observaciones son muy emocionantes pero hay que tener presente que resulta bastante difícil obtener buenas fotografías en la oscuridad de la noche.

El primer problema es enfocar con precisión. Con tan sólo la iluminación de un foco puntual (a veces manejado por alguien que tiene poca experiencia con la fotografía y que no para de moverlo) utilizar el autofoco de la cámara resulta complicado. Además, dada la falta de luz suele trabajarse a la máxima abertura del teleobjetivo, por lo que la profundidad de campo es mínima. Suele ser mejor utilizar tan sólo el punto de enfoque central de nuestra cámara, que siempre es el más sensible y preciso de todos. Pero si la luz es tan tenue que vemos que la cámara es incapaz de enfocar correctamente habrá que recurrir al enfoque manual. En contadas ocasiones, y con alguien que mantenga el foco absolutamente inmóvil, podremos utilizar un ISO muy alto para fotografiar con tan sólo esa luz. Pero es mejor usar un flash para penetrar en la oscuridad de la noche.

Fotografié a esta leona y sus cachorros comiendo un Kudu durante un Night Drive organizado en el Parque Nacional Kruger, en Sudáfrica. La iluminación proviene del potente flash que yo llevaba montado en la cámara, cuya potencia aumenté con el uso de un teleflash. De todos modos no usé la máxima velocidad de sincronización de flash de la cámara (1/250) si no una más lenta, para que algo de la luz cálida del foco utilizado se mezclara con la fría luz del flash.


Cámara: DSLR Full Frame
Objetivo: Teleobjetivo 500 mm f:4
Sensibilidad: ISO 1600
Medición: Puntual
Exposición: Manual
Velocidad: 1/50
Diafragma: f/4
Balance de blancos: Nublado
Otros: Fotografiado desde un vehículo, teleobjetivo con estabilizador de imagen apoyado en un Beanbag



Ualabi de Bennett (Macropus r. rufogriseus) al crepúsculo, Parque Nacional Mount William, Sudáfrica, 1999
© Oriol Alamany

MEZCLA DE LUCES

No tan sólo en África pueden realizarse safaris nocturnos. En muchos otros destinos también es posible observar animales de noche. Empezando por nuestro país, donde quizás de noche nos topemos con un jabalí, un zorro o una liebre.

En la isla de Tasmania, durante nuestro segundo viaje a Australia, mi compañera y yo dedicamos varias noches a rondar con el coche buscando animales salvajes a la luz de los faros: uombats, diablos de Tasmania o ualabies podían acudir a la cita. El presuntamente extinto Tigre de Tasmania o Lobo marsupial era nuestra más loca esperanza.

La fotografía la realicé al crepúsculo, justo antes de que los últimos resplandores desaparecieran del cielo en el Parque Nacional Mount William. Equilibrar la luz del flash con la natural es mucho más fácil desde que existen los automatismos TTL y las cámaras digitales en las que ya aprecias los resultados de inmediato, pero a veces más vale tomar el control manual ya que el resultado de los automatismos no siempre plasma el aspecto nocturno deseado. En este caso, en que aún estaba fotografiando con película diapositiva, primero medí la parte iluminada del cielo utilizando el patrón de medición puntual del fotómetro. Luego puse manualmente en la cámara una exposición un punto más elevada que la indicada para que esa zona quedara algo más luminosa que un tono medio. En el momento del disparo, el destello del flash iluminó la parte delantera sumida en la oscuridad, revelando la presencia del Ualabi de Bennett.


mara: SLR 35 mm
Objetivo: Teleobjetivo 500 mm f:4.5
Película: Diapositiva 24x36
Sensibilidad: ISO 200 forzada a 400
Medición: Puntual
Exposición: Manual
Otros: flash con teleflash, desde vehículo, apoyado en un beanbag


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CONSEJO


Utilizado con un teleobjetivo, el destello del flash no suele alcanzar más allá de una decena de metros. Pero si le añadimos un teleflash, un simple soporte de plástico que aguanta una lente Fresnel en su parte delantera, concentraremos su luz obteniendo una potencia entre 2 y 3 puntos superior. Lo único que hay que tener en cuenta es que el haz de luz extremadamente concentrado tan sólo iluminará correctamente las fotografías tomadas con teleobjetivos de 300 mm o más.

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Para adquirir este libro podéis hacerlo en una librería, en Amazon o a través de mi web www.alamany.com. Y si os apetece firmado o dedicado para vosotros o algún ser querido no tenéis más que pedirlo.

- Para saber más sobre esta obra puedes leer esta entrevista publicada en la web de FotoRuta.

- Del primer plano al infinito (Primer artículo de "Contenidos adicionales").
- Reseña en ALTfoto
- Reseña en "Fotógrafo Digital"
- Reseña en "Xatakafoto"
- Reseña en "Cuaderno de Bitácora"
- Reseña en "Sociedad Geográfica Española"

29/6/17

• Fotógrafos: La certera mirada de Josep Durany




A lo largo de la historia de la fotografía ha habido muchos autores que han pasado desapercibidos entre el gran público o los expertos. Quizás el caso más sorprendente sea el de Vivian Maier, la niñera de Nueva York cuyos maravillosos archivos fotográficos se descubrieron hace unos pocos años. O más recientemente tenemos el caso de Milagros Caturla en lo que se ha dado en llamar Las fotos perdídas de Barcelona.

Hace unas semanas estuve visitando Revela't, el festival de fotografía analógica de Vilassar de Dalt, y me vino a la mente una pequeña exposición fotográfica que vi el año 2013 en Isona, una localidad del pre-pirineo catalán. Allí descubrí las fotografías de Josep Durany, y quedé prendado de la fuerza de algunas de sus imágenes. 



Material fotográfico utilizado por Josep Durany para su trabajo y expuesto en la exposición "Por la Conca Dellà amb una Leica", 2013.


Josep era el abuelo de Meritxell Durany, quien con su agencia de viajes Vià Tours participa en la organización de nuestros viajes fotográficos. Hablando con la familia me prestaron un video con fotografías de Josep Durany para poder capturar algunos fotogramas y realizar un artículo en este blog  (de ahí la baja calidad fotográfica, lo siento). Este artículo ha permanecido guardado en el apartado Borradores del blog durante mucho tiempo, pendiente de finalizarlo. Pero la visita a Revela't me ha decidido a acabarlo y sacarlo a la luz.






Josep Durany i Abella (1919-2008) nació en la localidad de Isona, en la comarca catalana del Pallars Jussà. Su familia se trasladó enseguida a Barcelona, aunque regresaba a Isona cada verano. A finales de los años 40 empezó a fotografiar y se hizo socio de la Agrupació Fotogràfica de Catalunya.

Josep tomaba sus fotos con una Leica 3c (curiosamente, el mismo modelo con el que empecé yo en los años 70). De 1949 a 1967 estuvo fotografiando mucho hasta que, a partir de los años 70, la creciente popularización de la fotografía le hizo desilusionarse y perder la afición. Una verdadera pena.

Pero sus excelentes fotografías en blanco y negro de formato 35 mm perdurarán en el tiempo, como testimonio de una época ya pasada y de su mirada certera y privilegiada. Ojalá algún día podamos ver una exposición recopilatoria. El festival Revela't sería un lugar excelente para ello.

























12/6/17

Por la India con la Canon EOS M5: prueba de campo



Comiendo en un restaurante callejero en la India con la Canon EOS M5, una buena compañera de viaje. 
BQ Aquaris E5
© Oriol Alamany



La cámara Canon EOS M5 llegó a las tiendas a principios de este año  y un suspiro de alivio se produjo entre los usuarios de esta marca nipona. Tras cuatro años tanteando en la oscuridad parece que el sistema Mirrorless de Canon, el EOS M, emprende el camino correcto. 

La M5 es una cámara atractiva orientada al usuario prosumer, pero que yo no dudaría en usar como complemento en mis trabajos profesionales. Claro que a mí siempre me han gustado las cámaras pequeñitas y discretas. No es esta aún la Canon mirrorless para profesionales que algunos esperábamos, pero se le acerca y por lo menos es una herramienta con la que da gusto realizar fotografías.


¿MIRROLESS O NO?


Nos encontramos en un mercado fotográfico en vertiginosa evolución: las cámaras fotográficas compactas han sido sentenciadas a muerte por las capacidades fotográficas de los teléfonos móviles, y la aparición de las cámaras sin espejo o mirrorless o CSC o ILC (a ver si alguien se pone de acuerdo con la denominación definitiva) les están comiendo terreno a las clásicas réflex.

Debido a mi trabajo como fotógrafo, a que imparto talleres de fotografía y también a que organizo viajes fotográficos, a lo largo del año trato con muchos aficionados a la fotografía. Hace tres años raramente veía a alguien con una Fujifilm, una Olympus, una Sony o una Panasonic. Canon y Nikon dominaban por completo con sus réflex el sector de los fotógrafos de naturaleza y viajes. 


Pero el panorama está cambiando por momentos: tras una efímera explosión de las Sony A7, ahora cada vez veo a más aficionados con cámaras sin espejo de Olympus o de Fujifilm. Con sus nuevos modelos punteros E-M1 MkII y XT2 respectivamente, ambas firmas han alcanzado unos niveles de calidad y prestaciones envidiables y las fugas de fotógrafos hacia sistemas mirrorless es lenta pero constante. Si yo fuera el dueño de Nikon o de Canon empezaría a estar realmente preocupado... o bien daría un puñetazo sobre la mesa y me pondría a trabajar en un sistema mirrorless serio de verdad que dejara a los otros pasmados.

Pero ambas empresas se han mirado el fenómeno mirrorless desde la barrera. No es que no hayan hecho sus pinitos en él (en 2011 apareció el ya abandonado sistema Nikon 1, y en 2012 el sistema Canon EOS M), pero ambos parecían diseñados por alguien que se ha visto obligado a hacer algo presionado por el mercado, no porque creyera realmente en ello. 


Ahora, tras cuatro años y varios modelos orientados al aficionado básico (EOS M1, M2, M3 y M10), Canon ha dado un paso claro en la buena dirección. A primeros de año llegó  la M5, la primera EOS M con visor integrado. Y luego la M6, una evolución de su modelo básico. El sistema EOS M sin espejo empieza a ser algo a considerar. 

El cuidado diseño es uno de los sellos de la nueva M5
Canon EOS 5D MkIV a ISO 6400, 24-70 mm f:4L IS
© Oriol Alamany


LA CANON EOS M5, CÁMARA VIAJERA

En febrero de este año viajé a la India para un proyecto fotográfico profesional en las montañas del Himalaya en pleno invierno. Mi objetivo era buscar el esquivo leopardo de las nieves. Para ello contaba con mi propio equipo de réflex (Canon EOS 5D Mark IV y III), pero Canon España me prestó una EOS M5 con varias ópticas para testearla sobre el terreno. 

La cámara llegó el día antes de la partida por lo que marché de viaje sin conocerla. Pero como usuario habitual de Canon me hice a ella muy rápido, ya que mandos y menús me resultaron familiares. 

Al abrir la caja, la primera impresión me sorprendió: se trata de una cámara de bonito diseño y realmente pequeña teniendo en cuenta el tamaño de su sensor APS-C (Factor 1,6x). Es incluso más pequeña y ligera que las Olympus OM-D, que llevan un sensor de imagen bastante menor (Factor 2x). Su peso es de tan sólo 427 gramos, lo cual se agradece al llevarla colgando al hombro todo el día. Con un objetivo del tipo pancake, como el 22 mm f:2 STM, cabe en el amplio bolsillo de una parka o anorak.

El sensor es un CMOS de 24 MP Dual Pixel. Se especula con que sería el mismo que el de la réflex Canon EOS 80D, loado por su mejora respecto a la generación anterior en cuanto a aumento del rango dinámico y por la mayor facilidad para abrir las sombras durante el post-procesado. En esta última generación (1Dx II, 5D IV, 80D y M5) los sensores Canon incorporan un cambio tecnológico en su diseño que ha permitido dar un buen paso adelante. Aunque a nivel de rango dinámico y ruido aún no alcanzan a los fabricados por Sony, la mejora es evidente. Y si a uno de gustan los colores que proporcionan las Canon, como es mi caso, está dispuesto a sacrificar algo por ello. 

El rango de sensibilidades ISO de la M5 va de los 100 a los 25.600. En mi opinión puede usarse bien hasta los 1.600 - 3.200, aunque también realicé fotografías de noche aceptables a 6.400 (ver imágenes de muestra más abajo).


Olympus OM-D E-M1 (factor 2x), Canon EOS M5 (Factor 1,6x) y Canon EOS 5D MkIV (factor 1x). Realmente sorprendente el pequeño tamaño de la M5 a pesar de su gran sensor de imagen.
BQ Aquaris E5
© Oriol Alamany

A pesar de su pequeño tamaño la M5 se agarra bien gracias a su bien diseñada empuñadura. Los cinco diales son de buen tamaño (excepto el trasero) y están bien dispuestos. Lo único que no me gustó fue que cuesta girar el dial de compensación de la exposición (que yo uso con mucha frecuencia) con el dedo pulgar debido a la protuberancia en la parte trasera de la cámara que es para facilitar su agarre, pero que dificulta manipular este dial con el ojo pegado al visor.







Con la Canon EOS M5 en el aeropuerto, esperando la salida del vuelo a la India.
BQ Aquaris E5
© Oriol Alamany

Ya en el aeropuerto y durante el viaje empecé a hacer fotos con ella, en especial con el pequeño objetivo EF-M 15-45 mm f:3.5-6.7 IS STM (De focal "equivalente" a un 24-72), que se repliega para guardarse y es realmente pequeño y discreto. Una vez en la India fue prácticamente mi única cámara durante los paseos por pueblos y ciudades: tan sólo comparar la M5 y su 15-45 mm, con mi 5D -IV y su 24-70 mm, ya era razón suficiente para dejar la segunda en la habitación del hotel.

Al contrario que la práctica totalidad de cámaras sin espejo actuales, las EOS M no ofrece estabilización de imagen en el sensor. Canon, al igual que con sus réflex, sigue incorporando esta característica sólo en sus objetivos. Eso impide gozar de la estabilización al usar objetivos antiguos o adaptados de otras marcas, una de las ventajas de las mirrorless, pero permite ofrecer los mejores parámetros de estabilización para cada óptica en concreto.



Rickshaw corriendo por la calle de Chandigarh, India, fotografía de seguimiento en AF-Servo.
Canon EOS M5 a ISO 100, EF-M 18-150mm f:3.5-6.3 IS STM
© Oriol Alamany



La M5 es la primera EOS M que dispone de un visor integrado y sólo por eso ya merece toda mi atención. Yo no sé vosotros, pero no me he hice fotógrafo para hacer fotografías aguantando una cámara de manera inestable en el extremo de mis brazos extendidos, intentando encuadrar a través de unas pantallitas en las que si da el sol o hay mucha luz cuesta discernir algo. Me hice fotógrafo para pegar mi ojo a un ocular, mirando por un visor (ya fuera óptico o electrónico) donde pueda apreciar con claridad y todo lujo de detalles lo que estoy haciendo y encuadrar con mimo mis imágenes. 

Esta era una de las razones principales por las que el sistema EOS M no me atraía hasta ahora, ya que ninguno de sus cinco modelos gozaba de un visor integrado (En honor a la verdad existe un visor accesorio EVF-DC1 adaptable a esas cámaras, pero resulta algo engorroso y cuesta cerca de 250 €, casi el mismo precio que una Canon EOS M10).

Así que el visor electrónico de la M5 me gustó y enseguida me sentí cómodo con él. Además ofrece gran cantidad de información personalizable.



Pareja en el Rock Garden, Chandigarh, India.
Canon EOS M5 a ISO 400, EF-M 18-150mm f:3.5-6.3 IS STM
© Oriol Alamany


En lo concerniente a la pantalla LCD, lo más importante es que és táctil, lo que permite manejar con rápidez los menús y funciones de la cámara, al estilo de los smartphones. Además báscula arriba y abajo, algo que prefiero a las que se abren hacia el exterior. De hecho llega a girarse por completo para permitir vernos a nosotros mismos mientras nos encuadramos para disparar uno de estos egocéntricos selfies.

La Canon M5 tiene conexiones Wifi NFC y Bluetooth, lo que permite manejarla a través del teléfono móvil, algo que puede resultar de utilidad en la fotografía de animales salvajes, utilizando el smartphone como control remoto. O también si se quiere pasar rápidamente fotos de la cámara al móvil y mandarlas a los amigos o las redes sociales.



Ofrendas de dioses al lado de una carretera, India.
Canon EOS M5 a ISO 200, EF-M 18-150mm f:3.5-6.3 IS STM
© Oriol Alamany


Ya he dicho que la M5 proporciona una buena impresión a pesar de su exterior en material plástico, pero que tiene un acabado agradable que parece de metal. La única duda que me surge es cual será su solidez y fiabilidad real a largo plazo. Este modelo no tiene una construcción sellada a prueba de polvo o lluvia. Pero bueno, tampoco la tenía mi Bronica de formato medio y la paseé durante doce años por todo el mundo. Todo es cuestión de tratar a las cámaras con un cierto respeto.

Este invierno en el Himalaya estuve usando la M5 en condiciones bastante extremas, a temperaturas bajo cero y bajo alguna nevada, sin ningún problema. No me dio la impresión de ser una cámara especialmente delicada. De todos modos esperemos que un futuro modelo Pro sí que disponga de la protección contra la intemperies, algo que a los fotógrafos de exteriores nunca nos viene mal para acrecentar su fiabilidad.


Una cima de más de 6.000 metros de altitud fotografiada sin problemas en un gélido atardecer invernal, Himalaya, India.
Canon EOS M5 a ISO 100, EF-M 18-150mm f:3.5-6.3 IS STM, filtro polarizador, trípode Benro
© Oriol Alamany




La manejable Canon EOS M5 me sirvió para documentar nuestra búsqueda invernal del Leopardo de las nieves, Himalaya, India.
Canon EOS M5 a ISO 100, EF-M 15-45mm f:3.5-6.3 IS STM
© Oriol Alamany


UN BUEN AUTOENFOQUE

El sistema de enfoque automático ofrece 49 puntos AF (es el mismo de la réflex 80D en modo Live View) y gracias a la tecnología Dual Pixel en AF-One Shot es rápido y eficaz. Tan sólo me titubeó en algunas ocasiones cuando la luz era escasa, y en estos casos recurrí al enfoque manual con la ayuda del práctico Focus peaking

Para desplazar rápidamente el punto AF si que eché en falta un joystick al estilo de las réflex 5D, 7D y 1D, aunque existe un modo para cambiar el punto AF moviendo el pulgar por encima el LCD táctil. Sistema que parece efectivo... si uno no mira por el visor con el ojo izquierdo como es mi caso (y el de otros muchos fotógrafos). En ese caso resulta algo difícil mover el AF con el pulgar y el LCD.

Lo que me llamó la atención es el sistema de AF y disparo táctil mediante la pantalla LCD. Un leve toque en el sitio deseado y la cámara enfoca y dispara con suavidad. ¡Muy práctico!

No tuve la oportunidad de probar bien el modo AF-Servo ya que no fotografié animales en rápida acción. El mayor problema para la fotografía de movimiento me pareció el instante en que la imagen desaparece del visor, lo que se denomina black-out. Si disparas en ráfaga rápida no resulta fácil seguir el movimiento de un sujeto debido a los sucesivos intervalos negros en el visor. La M5 dispara 7 fps en modo AF-C y hasta 9 fps con el foco fijo. Pero el buffer de la cámara tampoco es de gran capacidad y si disparas a estas velocidades se bloquea en un par de segundos. 

Las fotografías se graban en una única tarjeta SD del tipo UHS-1. Acepta las del estándar UHS-II, pero no aprovecha su potencial rapidez. Una pena diseñarla así cuando hace ya algún tiempo existe el standard SD más rápido. El mismo fallo de diseño tiene una cámara tan profesional como la 5D-IV.


Maniquí en el escaparate de una tienda, India.
Canon EOS M5 a ISO 400, EF-M 18-150mm f:3.5-6.3 IS STM
© Oriol Alamany




Antiguo camión oxidado, India.
Canon EOS M5 a ISO 400, EF-M 18-150mm f:3.5-6.3 IS STM
© Oriol Alamany



¿Y EL VIDEO?

Los viajeros, blogueros o youtubers podrán realizar sus tomas de video con facilidad y con el añadido del sistema de estabilización electrónico de video que se suma al de los objetivos. Es una lástima que no permita hacer video 4K, un estandar que hoy en día ofrecen muchas cámaras compactas más sencillas o incluso la mayoría teléfonos móviles. Pero para la mayoría de viajeros el Full HD es más que suficiente, y en este caso disponemos incluso de cámara lenta a 60 fps.


EL FACTOR PRECIO

Queda el tema del precio: pienso que aquí Canon debería jugar una estrategia más agresiva, ya que por 1.085 € el cuerpo (1.120 con el adaptador EF a EF-M), la M5 es la más cara entre sus competidoras de similar nivel de prestaciones, las Olympus E-M5 II de 950 €, Fujifilm XT20 de 900 €, Panasonic G80 de 830 € y Sony Alpha 6300 de 1.050 €.  Incluso por muy poco más ya tendríamos a su hermana réflex la 80D (1.200 €).

La gama alta de las mirrorless (Olympus OM-D E-M1-II, Fujifilm XT-2 y Sony 6500) sí que queda muy por encima, entre los 1.600 y 1.800 €, pero esas ofrecen unas prestaciones y construcción superiores, por lo que no son comparables.


Sastre en su taller, al anochecer, India.
Canon EOS M5 a ISO 6400, EF-M 15-45mm f:3.5-6.3 IS STM
© Oriol Alamany



Comercios al anochecer, a los pies del Himalaya, India.
Canon EOS M5 a ISO 6400, EF-M 15-45mm f:3.5-6.3 IS STM
© Oriol Alamany


EL TALÓN DE AQUILES DEL SISTEMA, LAS ÓPTICAS EF-M

Tras la aparición de la atractiva M5, ahora el eslabón más débil del sistema M son sin duda alguna sus objetivos. Sus escasas siete ópticas, la mayoría de ellas zooms con luminosidades tan escasas como f:5.6 o f:6.3 y cuatro de ellas con monturas de bayoneta de plástico, no están a la altura de esta cámara. Son objetivos totalmente orientados a los aficionados.

Pienso que si Canon hubiera lanzado al mercado la M5 acompañada de un par de ópticas pequeñas EF-M de la serie L (un par de zoom 15-60 mm f:4L, 40-150 mm f:4L y alguna focal fija f:2, por ejemplo), muchos fotógrafos prosumers o incluso profesionales estarían pensando ya en adoptar el sistema. 

Pero estos objetivos de construcción plástica y escasa luminosidad resultan poco atractivos, por más que su comportamiento óptico sea aceptable. Al menos el EF-M 15-45 mm que probé. El nuevo modelo EF-M 18-150 mm que me prestaron, sin embargo, ofrecía un rendimiento bastante flojo a distancias focales largas. He leído de usuarios que alaban esta óptica y otros que la critican, lo cual quizás haya que achacar a una variabilidad en su fabricación. El que usé yo no era ninguna maravilla y si lo hubiera comprado lo habría devuelto a la tienda para cambiarlo por otro ejemplar. Desconozco el rendimiento real del resto de objetivos de la gama EF-M y animo a los usuarios que los conozcan a que dejen su opinión en la sección de comentarios. 

Otro inconveniente que demuestra falta de planificación del sistema es que estos 7 modelos de objetivos cuentan con nada menos que 4 diámetros de filtros distintos (43, 49, 52, 55 mm). Un infierno para los usuarios de filtros polarizadores, ND o Degradados neutros. Un poco de estandarización en dos o a lo sumo tres diámetros de filtros sería de agradecer, ingenieros de Canon.



Barcas de recreo en el lago Sukhna, Chandigarh, India
Canon EOS M5 a ISO 400, EF-M 18-150mm f:3.5-6.3 IS STM
© Oriol Alamany



Ardilla (Funambulus pennantii) en Chandigarh, India
Canon EOS M5 a ISO 400, EF-M 18-150mm f:3.5-6.3 IS STM
© Oriol Alamany



Desayuno en un chiringuito de carretera en el Himalaya, India.
Canon EOS M5 a ISO 2000, EF-M 15-45mm f:3.5-6.3 IS STM
© Oriol Alamany



La Canon EOS M5 con el adaptador y un objetivo EF 500 mm con teleconvertidor 1.4X, Himalaya, India
Canon EOS 5D MkIV a ISO 320, EF 24-70mm f:4L IS
© Oriol Alamany


USANDO ÓPTICAS CANON EF EN LA SERIE M

La razón principal por la que el sistema M me resulta atractivo es por el genial adaptador Mount Adapter EF-EOS M. Este anillo permite montar cualquier objetivo Canon de la serie EF en cualquier cámara de la serie M, manteniendo todas sus características de enfoque automático y estabilizador de imagen. Para alguien como yo, usuario de Canon y que dispongo de una buena gama de objetivos de la serie EF, eso es una bendición. He añadido el adjetivo "genial" al citar este adaptador porque es un accesorio muy bien construido. Nada que ver con ciertos adaptadores que corren por el mercado. Este es robusto, encaja firmemente y durante su uso en el invierno himalayo cumplió con su labor sin fallo alguno. Además, el adaptador tiene un adaptador de trípode extraible que facilita montar la cámara al usar algunos objetivos algo voluminosos para la M5. ¡Un 10!

Al prestarme el equipo el personal de Canon me alertó sobre el uso este adaptador tan sólo con algunos objetivos, y mejor si eran STM. Se asustaron un poco cuando les dije que iba a usarlo con un 100-400 y con un potente 500 mm y me insistieron en que no estaba diseñado para ello. Pero precisamente una de mis intenciones con la cámara era usarla como si fuera un "teleconvertidor de factor 1,6x" para fotografiar los esquivos animales salvajes del Himalaya.

Y los resultados no pudieron ser mejores. Incluso montando en la M5 mi EF 500 mm f:4L IS II y un teleconvertidor de focal 2X-III (¡Con lo que obtenía una distancia focal equivalente de 1.600 mm!), el enfoque en AF-S era rápido, perfecto y el estabilizador de imagen del teleobjetivo funcionaba correctamente. ¡Sólo por eso ya me habría quedado con la cámara para mis difíciles trabajos con el oso pardo en los Pirineos o los halcones peregrinos urbanos de la ciudad de Barcelona, que suelen estar siempre a grandes distancias!






El adaptador Canon Mount Adapter EF-EOS M



Otros objetivos que probé con el adaptador y la M5 fueron unos EF-S 10-18 mm f:4.5-5.6 IS STM y EF 100-300 mm F.4-5.6 IS II prestados por Canon, además de mis 16-35 mm f:4L IS, 24-70 mm f:4L IS y 28 mm f:1.8. Todos ellos funcionaron perfectamente bien. 

Eso resulta una ventaja notable para los tradicionales usuarios de Canon que piensan pasarse a un sistema mirrorless. El cambio de sistema puede ser gradual y menos traumático. Y para los fotógrafos de fauna, llevar un pequeño cuerpo de M5 en la mochila les permitirá obtener mayores aumentos con sus teleobjetivos, al menos para los sujetos relativamente estáticos.



La Canon EOS M5 con el adaptador y un objetivo EF-S 10-18 mm, Pirineos, España
Canon EOS 5D MkIV a ISO 400, EF 24-70mm f:4L IS
© Oriol Alamany



Usando Canon EOS M5 con el adaptador y un objetivo EF 500 mm a varios grados bajo cero durante una leve nevada, Himalaya, India
Canon EOS 5D MkIV a ISO 400, EF 24-70mm f:4L IS
© Oriol Alamany



Íbices del Himalaya bajando a comer desde las montañas al atardecer, Himalaya, India
Canon EOS M5 a ISO 400, EF 500mm f:4L IS II + teleconvertidor 1,4x, trípode Benro
© Oriol Alamany



IMPRESIONES FINALES

Tras las semanas en el Himalaya, y antes de devolverla a Canon, pude usar la M5 un último fin de semana en los Pirineos. Allí la utilicé como única cámara, para explorar todas sus posibilidades. Una vez más los pequeños fallos en la calidad de algunas de las imágenes fueron achacables a alguna de las ópticas EF-M. Al usarla con el adaptador con buenos objetivos EF los resultados eran perfectos. 

La Canon EOS M5 resulta un esperanzador y notable paso adelante para la serie M. Es una cámara seria, de uso agradable y que ofrece una buena calidad de imagen, en especial a sensibilidades bajas. Por fin nos olvidamos del problemático AF de la serie M y, si eres un usuario de ópticas Canon EF, el fantástico adaptador te permite integrarla en un equipo réflex dotado de buenas ópticas. 

Equipada con el 15-45 mm es una cámara excelente para viajeros que se preocupan de sus fotografías, pero quieren ir ligeros de equipaje. Pero tampoco hay que desdeñarla como cuerpo complementario para el usuario de cámaras réflex de la serie EOS.

Canon, por favor, ofrécenos una gama de pequeñas ópticas serie L para esta pequeña joya. ¡La Canon EOS M5 se las merece!




Cimas nevadas un amanecer invernal en el Parque Nacional d'Aigüestortes i estany de Sant Maurici, Pirineos, España
Canon EOS M5 a ISO 100, EF-M 18-150mm f:3.5-6.3 IS STM, filtro polarizador, trípode Benro
© Oriol Alamany



El torrente de Cabanes en el Parque Nacional d'Aigüestortes i estany de Sant Maurici, Pirineos, España
Canon EOS M5 a ISO 200, EF-M 18-150mm f:3.5-6.3 IS STM, trípode Benro
© Oriol Alamany



Corteza de un Abeto (abies alba) en el Parque Nacional d'Aigüestortes i estany de Sant Maurici, Pirineos, España
Canon EOS M5 a ISO 100, EF-M 18-150mm f:3.5-6.3 IS STM, trípode Benro
© Oriol Alamany