16/11/14

• Fotografía en tus viajes, un regalo para Navidades


"Nos tienes super enganchados a tu nuevo libro a mi mujer y a mi."
(E-mail de un lector de Fotografía en tus viajes).


Fotógrafa en el desierto del Sahara
Canon EOS-1D MkIV a ISO 50, 70-200 mm f/2.8L IS, 1/8 a f/11
© Oriol Alamany

Mi último libro Fotografía en tus viajes, Inspiración y técnica para conseguir fotos espectaculares de JdeJ Editores va cosechando seguidores.

Se trata de un libro donde la técnica fotográfica con la que se ha creado cada imagen publicada queda envuelta en la historia y el porqué que se esconde tras cada una de ellas. En el momento de su aparición ya hice un artículo sobre los contenidos de la obra.  Pero ahora os quiero hacer un pequeño regalo a los lectores de este blog. 

Todos los libros pasan por un largo proceso creativo y también por un difícil proceso de encaje en el número de páginas determinadas por el diseño, la maquetación, el formato, la imprenta, etc. Es por ello que algunos temas que había redactado para este libro se quedaron finalmente en el cajón y no se integraron en la obra final. Voy a aprovechar el blog para publicarlos para que así mi trabajo no fuera en balde. Será como la "Versión extendida", los "Contenidos adicionales" o las "Escenas eliminadas" que vienen en los DVD de algunas películas de cine.

Esta primera publicación correspondía al capítulo 2: PAISAJES DEL MUNDO.

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Del primer plano al infinito


Uno de los factores primordiales con el que jugamos los fotógrafos al trabajar el paisaje es la denominada “profundidad de campo”, es decir, la extensión de la zona que aparecerá enfocada en la fotografía. A menores aberturas de diafragma (f:11, f:16…) la fotografía tendrá una mayor profundidad de campo o zona enfocada. A mayor abertura (f:2.8, f:2…), la profundidad de campo será menor. Este parámetro también puede variar por otros factores, como puedan ser la focal y el diseño de la fórmula óptica del objetivo que estemos utilizando.

Al fotografiar paisajes solemos preferir las imágenes de gran nitidez, donde todos los sujetos incluidos en el encuadre aparezcan perfectamente enfocados. Por ello es frecuente recurrir a la utilización de objetivos gran angulares (que son los que proporcionan mayor profundidad de campo) y trabajar con pequeñas aberturas de diafragma.

Durante un trekking por el Himalaya quería mostrar en la misma imagen los prados en flor presentes en el camino de entrada al Santuario del Annapurna y los picos que se levantan en el interior del circo glaciar. Para ello busqué durante un rato un encuadre que me permitiera situar algunas flores en primerísimo plano, pero que incluyera asimismo algunas de las montañas del fondo. Cuando lo encontré, situé mi ligero trípode de montaña en el lugar exacto y monté la cámara con un zoom super granangular casi a tocar de las primeras flores. Utilicé la pequeña abertura de f:16 para lograr enfocar desde el primer plano hasta el infinito, obteniendo esta impactante perspectiva que potencia su presencia. El filtro polarizador oscurece el azul del cielo a la vez que elimina reflejos en las hojas verdes favoreciendo la saturación de su color.


Prado de montaña con flores de Inula royleana con el pico Ganggapurna (7454 m) desde el valle del Modi Khola, Annapurna Conservation Area, Himalaya, Nepal
© Oriol Alamany


Objetivo: Zoom granangular 17-40 mm a 19
Sensibilidad: ISO 200
Medición: Matricial
Exposición: Manual
Velocidad: 1/30
Diafragma: f/16
Balance de blancos: Luz de día
Otro material: Trípode, filtro polarizador


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CONSEJO


Cuidado con la difracción. Esta fotografía sería la candidata perfecta a utilizar el diafragma más cerrado del objetivo, que en este caso era un f:22. Sin embargo, aunque con las aberturas muy pequeñas obtenemos una mayor profundidad de campo, también aparece la difracción, un fenómeno óptico que se produce cuando las ondas de luz atraviesan una abertura restando nitidez a la fotografía. Por ello es mejor evitar en lo posible fotografiar a la menor abertura de cualquier óptica, en especial con cámaras de sensores muy pequeños (compactas) o muy “cargados” de píxeles (Réflex o Mirrorless).

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Ahora que se acerca la época de hacer regalos os sugiero este libro como un buen obsequio para cualquier aficionado a la fotografía y/o los viajes. Para adquirirlo podéis hacerlo a través de mi web www.alamany.com. Y si os apetece firmado o dedicado para vosotros o algún ser querido no tenéis más que pedirlo.



- Para saber más sobre esta obra puedes leer esta entrevista publicada en la web de FotoRuta.


9/11/14

• El sistema fotográfico del futuro - II: Las cámaras sin espejo o Mirrorless para fotografia de paisaje

No te pierdas el primer artículo de esta serie: 
El sistema fotográfico del futuro -I: Las cámaras sin espejo, Mirrorless o CSC.



Visión otoñal de las Tre Cime di Lavaredo, Las Dolomitas, Italia
Olympus OM-D E-M1 a ISO 200, 12-40 mm f:2.8 Pro, 1/40 a f:5.6
© Oriol Alamany



Los fotógrafos de la naturaleza trabajamos en el campo: nuestro "hábitat" natural son los bosques, las montañas, las marismas, las costas, los desiertos... Y uno de los hechos que nos caracteriza es que acostumbramos a llevar todo o gran parte de nuestro equipo fotográfico cargado a la espalda. Para algunas personas eso no representa un gran problema y yo mismo he soportado el peso de cámaras, teleobjetivos y trípodes durante cuatro décadas sin importarme demasiado lo pendiente o lo largo que fuera el camino. 

Pero de todo hay en la viña del Señor: hay gente a la que no le gusta andar, no a todo el mundo le apetece cargar kilos y kilos de peso, más de un fotógrafo sufre de hernia discal o lesiones de rodillas y, por otra parte, uno no se encuentra físicamente igual a los veinte años que a los sesenta. Así que, excepto a algún masoquista, no creo que a nadie le disguste la posibilidad de reducir el peso y tamaño de su mochila cuando se sube por una empinada ladera de los Pirineos, se baja a un abrupto barranco de una sierra andaluza, o cuando debe tomarse un avión al otro lado del mundo sorteando las severas limitaciones que imponen las aerolíneas.

Es por ello que la rápida evolución de las cámaras sin espejo réflex o mirrorless,  –que destacan por ser pequeñas y ligeras–, nos hacen mirar el futuro con optimismo. Como vimos ya en el primer artículo de esta serie, las CSC pueden convertirse en la alternativa a nuestros equipos réflex pero... ¿Es la oferta actual, a noviembre de 2014, realmente adecuada para la práctica de la fotografía de naturaleza? En este artículo y en el siguiente voy a elucubrar un rato sobre ello. 

Primero empezaremos por la fotografía de paisaje y de aproximación, dejando para más adelante la fotografía de fauna salvaje, bastante más compleja.



Laguna de l'Encanyissada al amanecer, Delta de l'Ebre, Catalunya
Olympus OM-D E-M10 a ISO 100, M.Zuiko 17 mm 1:1.8, 1/125 f/2.5 a mano alzada
© Oriol Alamany

LA FOTOGRAFÍA DE PAISAJE

Para la fotografía de paisaje nadie puede argumentar falta de calidad o de resolución en las cámaras mirrorless. ¿Porqué? Pues porque existen numerosas cámaras sin espejo fabricadas por Sony, Leica, Fujifilm, Pentax y Canon que usan los mismos sensores que las réflex Full Frame y APS-C. Por lo tanto, la calidad de imagen puede ser idéntica. El sistema de visor no afecta en nada a la calidad del sensor que capta la imagen.

La Sony A7R en especial, con su sensor Full Frame de 36 MP (similar al que usa la Nikon D810) ha tenido éxito entre los paisajistas. Su peso es de 465 gramos en contra de los 1000 de la D800: más del doble para fotografiar con el mismo sensor. Una herramienta insuperable para captar los más mínimos detalles de un gran paisaje. 

Algunos fotógrafos incluso la usan con ópticas Canon o Nikon mediante un adaptador de objetivos. Hay que recordar que debido a la estrechez de sus cuerpos, las cámaras sin espejo pueden montar multitud de objetivos de marcas distintas. Metabones es uno de los fabricantes que ofrece adaptadores que mantienen casi todas las funcionalidades de la óptica original. Dado que los fotógrafos de Canon no disponen en este momento de ninguna cámara de tan elevada resolución en su gama, el uso de un pequeño cuerpo de A7R aparece como una interesante alternativa para los paisajistas. En el próximo capítulo sobre la fotografía de fauna hablaré más de esta posibilidad de utilizar todo tipo de ópticas mediante adaptadores.

Lo que sucede con las Sony A7 es que el cuerpo de cámara quizás sea pequeño y ligero, pero las ópticas deben seguir siendo tan voluminosas y pesadas como las de cualquier réflex para cubrir el formato Full Frame. Es decir, el ahorro de peso en el conjunto del equipo es relativo ya que se limita tan sólo a la cámara. 


La Sony A7R de 36,5 MP, con un objetivo Canon TS-E 17 mm f:4L y un adaptador Metabones Smart Mark IV, una impresionante herramienta para la fotografía de paisaje.

Si nos importa más disponer de cámara y objetivos más pequeñosque de tan extrema resolución hay otras alternativas. Las Canon M y Fujifilm X son mirrorless con sensores APS-C de la mitad de tamaño del FF. Y Olympus y Panasonic juegan en otra liga con su formato Micro Cuatro Tercios aún menor, que ya describí en detalle en el primer artículo. Estos dos serían a priori formatos menos adecuados para un especialista en captar los grandes escenarios naturales con todo lujo de detalles, aunque como en esta disciplina fotográfica se suele trabajar con trípode y usando las sensibilidades ISO más bajas (que aportan la mejor definición, nulo ruido y mayor rango dinámico) el resultado acaba siendo más que correcto con cualquiera de estos sistemas.

Importancia del tamaño del sensor y megapíxeles para fotografia de paisaje

En la fotografía de paisaje suele darse una gran importancia a la capacidad de la cámara para plasmar pequeños detalles como hierbas, hojas, piedras, Por eso este es un campo en que el tamaño (del sensor) sí debería ser importante. Pero en realidad no es tanto el tamaño como su resolución.



Yéndonos al formato Micro Cuatro Tercios, el menor de los que os comento, leeréis por ahí comparativas diciendo que puede ofrecer la misma resolución que un Full Frame cuatro veces mayor. Pues si, eso puede ser cierto... siempre que ambos sensores sean de los mismos megapíxeles, lo cual en los modelos actuales no sucede. 

Me explico: Una cámara Micro 4/3 de 16 MP tendría la misma resolución que una FF de 16 MP, está claro. Y si miráramos ambas fotos ampliadas al 100% en el monitor de un ordenador podría apreciarse más o menos el mismo detalle en una y otra imagen, con pequeñas variaciones que serían más debidas al modelo de cámara, a la óptica usada o a la tecnología usada en el diseño del sensor.

Lo que sucede es que la foto de M4/3 estaría captada mediante unos píxeles mucho más pequeños. No son del mismo tamaño los 16 millones de puntos sensibles a la luz que caben en un sensor de 24 x 36 mm que los puntitos que se apiñan en uno de tan sólo 13 x 17,3 mm. Eso, a una sensibilidad como ISO 100 o 200 que son las habitualmente usadas en la fotografía de paisaje representa poca diferencia. Pero si nos vamos a trabajar fauna salvaje a 400 u 800 ISO o fotografía nocturna a 3200 o 6400 ISO, la diferencia será visible al aparecer más ruido o grano digital.

Hagamos otra comparación distinta: ¿Y si suponemos que ambos sensores tuvieran sus píxeles del mismo tamaño? Si hacemos las cuentas veremos que en un sensor FF caben unos 61 millones de píxeles del mismo tamaño que los 16 millones que contiene una M4/3 actual. En este caso, evidentemente, el tema del ruido sería similar. Y al visualizar ambas imágenes al 100% en un monitor la resolución también sería parecida pero... la ampliación de la imagen FF sería muuuuucho mayor. Por lo tanto, positivados ambos archivos sobre un papel fotográfico del mismo tamaño (pongamos un 70 x 100 cm, por poner un ejemplo), la copia obtenida a partir del FF nos mostraría detalles mucho más finos que el otro sensor no habría podido captar con cuatro veces menos píxeles. 

Es decir, que a igual tecnología, dado que el FF es cuatro veces mayor que el M4/3, dependiendo de sus megapíxeles siempre ofrecerá o bien un menor ruido como hemos visto en el primer caso planteado, o bien una mayor resolución como en el segundo caso.  No hay vuelta de hoja.

Otra cosa es que no se comercializa ningún sensor M4/3 de la misma elevada resolución que  los actuales FF o APS-C, precisamente para que su mayor ruido no se hiciera demasiado aparente.


Cola de caballo a orillas del río Bitlles, Penedès, Catalunya
Olympus OM-D E-M1 a ISO 200, 12-40 mm f:2.8 Pro, 1/6 a f:4
© Oriol Alamany

Así pues, si queremos comprarnos un sistema Mirrorless para la fotografía de paisaje ¿es mejor el FF, el APS-C o el M4/3? Esta es una pregunta equivocada. La pregunta real que uno debe hacerse es: ¿necesito realmente la resolución más elevada posible? Si tu respuesta ha sido SI, entonces posiblemente deberías comprarte una Hasselblad, PhaseOne o Pentax de formato medio que le dan cien vueltas a cualquier cámara FF. En mi caso en concreto, aunque trabajé durante más de una década con formato medio de película, en la actualidad las FF digitales cubren mis necesidades profesionales por lo que no siento la necesidad imperiosa de cambiarme al superior formato medio.

Los actuales sensores M4/3 van por los 16 MP, los APS-C por los 20-24 MP y los Full Frame alcanzan incluso los 36 por lo que, depende de qué hagas luego con tus fotos, la diferencia puede ser o no vital para tí. Grandes ampliaciones, publicación de pósters, fotografía publicitaria pueden requerir una resolución superior a los 16 MP. En cambio, para cualquier aficionado, para enseñar las fotos a los amigos o incluso impartir conferencias, publicación en revistas, webs, fotografía de alta montaña o largos trekkings, los formatos APS-C o Micro Cuatro Tercios son dos opciones totalmente aceptables y más ligeras y económicas. 

Cascada en otoño en el Parque Natural de l'Alt Pirineu, Pirineos, Catalunya
Olympus OM-D E-M1 a ISO 200, 12-40 mm f:2.8 Pro, 1/15 a f:4
© Oriol Alamany

Recorte al 100% del mismo paisaje realizado con una Olympus M4/3 Mirrorless y una Canon FF réflex. La calidad de ambos archivos RAw es excelente. Ampliadas ambas sobre papel fotográfico a una resolución de impresora de 240 dpi, la imagen obtenida con la Olympus sería de 49 cm de alto y la de la Canon de 61 cm.
© Oriol Alamany


CORTINILLAS VIBRANTES

La generalización de la integración de un sistema de estabilización de imagen en algunas ópticas o bien en el cuerpo de las cámaras CSC ayuda a liberarse hasta cierto punto del trípode aligerando más nuestro equipo al permitir realizar tomas a mano alzada a velocidades realmente inusitadas. No es algo que los paisajistas hagamos con frecuencia, pero siempre llega el momento que te pilla sin el trípode a mano, o que no te apetece subirlo a una abrupta cima. La estabilización de imagen que he podido probar en las Olympus OM-D es realmente útil, permitiendo tomas de hasta 1/4 o 1/2 segundo con gran angulares.

Un problema de algunas CSC (que por lo que he leído presentan las Sony A7, alguna Olympus y posiblemente otras cámaras) es su molesta tendencia a vibrar durante el disparo. Yo pensaba que la eliminación del espejo réflex móvil nos libraría de la molesta trepidación que nos obliga a los fotógrafos de paisaje a disparar casi siempre con el espejo pre-levantado. Sin embargo, las cámaras sin espejo no se libran de las vibraciones. 

¿Porqué, si no tienen un espejo que se levante? Mientras estamos visionando la imagen por el visor electrónico o la pantalla trasera de la cámara el sensor de estas cámaras está continuamente expuesto a la luz. Pero al apretar el disparador para captar la fotografía definitiva la cortinilla del obturador se cierra momentáneamente, para volver a abrirse de inmediato y así exponer la imagen. Esta sucesión de movimientos mecánicos produce una cierta vibración, agravada por tratarse de cámaras muy ligeras cuya masa no amortigua el golpe. Luego el obturador vuelve a cerrarse y a abrirse de nuevo para volver a mostrar la imagen.

Algunas marcas están buscando la solución a este problema. Olympus introdujo mediante nuevos firmware la opción AntiShock. Se trata de un modo de disparo que no usa la primera cortinilla para iniciar la exposición, si no que lo hace de modo electrónico, es decir, sin movimiento alguno. Tan sólo para finalizar la exposición utiliza el obturador mecánico. El futuro va por ahí, ya que algunas cámaras ya realizan la exposición mediante obturación electrónica, silenciosa y sin vibración.

Hayedo bajo la lluvia en Vall d'Aran, Pirineos
Olympus OM-D E-M10 a ISO 400, M.Zuiko 17 mm 1:1.8, 1/4 f/5.6 a mano alzada
© Oriol Alamany

USO DE FILTROS DEGRADADOS

El uso de filtros degradados neutros para reducir las diferencias de iluminación extremas presentes en algunas tomas está muy extendido entre los fotógrafos de paisaje. Hoy en día los más utilizados son los filtros Lee o Hitech de 100 mm, medida necesaria para evitar el viñeteo en gran angulares extremos. Esos mismos filtros pueden usarse en cualquier objetivo para mirrorless, en especial las Full Frame o APS-C. 

Sin embargo, los sensores pequeños permiten el diseño de objetivos diminutos, cuyas lentes frontales tienen diámetros muy reducidos. Al usarlos en una Micro Cuatro Tercios he comprobado que con un filtro degradado neutro del tipo Soft (de transición suave) la transición cubre por completo el campo abarcado en el encuadre. Por ello para objetivos Nikon 1, Micro Cuatro Tercios o algunas pequeñas ópticas APS-C, creo que es mejor usar filtros del tipo Hard (de transición súbita). Y tampoco es necesario que sean de tan gran tamaño: un portafiltros Cokin Standard, Formatt-Hitech o el sistema Lee Seven5 es perfectamente adecuado.


Portafiltros Lee Seven5, especial para CSC



       


EL VISOR ELECTRÓNICO EN LA FOTOGRAFÍA DE PAISAJE

El aspecto habitualmente más criticado de las cámaras sin espejo por quienes somos usuarios de cámaras de visión réflex es que su visor de imagen sea electrónico. Y lo cierto es que a pesar de las innegables mejoras en este tipo de visores, aún no alcanzan la nitidez y transparencia de un buen visor réflex. 

Pero tras varios meses probando estas cámaras, lo cierto es que uno se acostumbra al tipo de  imagen proporcionada por esos visores y empieza a apreciar sus ventajas: histograma en vivo, retículas que ayudan a la composición, nivel de inclinación en pantalla, previsualización de encuadres en distintos formatos del original (4:3, 3:2, 6:9, 1:1...)., previsualización de la profundidad de campo real de una imagen sin que la visión se oscurezca...

Muchas de estas características las muestran también las cámaras réflex en sus pantallas LCD traseras al trabajar en modo LiveView. Y quizás por ello en los talleres de fotografía que imparto cada vez veo a más y más gente trabajando el paisaje en modo LiveView. El problema es cuando la luz es muy intensa y por el LCD cuesta ver algo. En este caso, el visor electrónico es una bendición.

¿Su principal problema? Que con la cámara apagada uno no puede ni tan siquiera encuadrar por el visor y un consumo de energía desaforado. La mayoría de las CSC consumen una o más baterías diarias, mientras que la batería de una réflex suele aguantar dos o tres días de uso intensivo.


FOTOGRAFÍA NOCTURNA CON MIRRORLESS

Un cada vez más importante submundo dentro de la fotografía de paisaje es la de paisaje nocturno. En esta disciplina una CSC o una réflex serán más o menos adecuadas en función del tamaño del sensor, su menor o menor densidad de píxeles, y de la calidad de sus gran angulares luminosos. La reina en este campo sería la Sony A7s con su sensor FF de tan sólo 12,2 MP, que permite utilizar altísimas sensibilidades ISO.

Lo único que diferencia Réflex de Mirrorless en la fotografía nocturna es el sistema de visión. Hay veces en que con un buen visor réflex aún puedo encuadrar una roca o la silueta de una montaña en una noche con luna, por ejemplo. Pero con los visores electrónicos que he probado lo único que veo es "nieve" electrónica. El encuadre es totalmente a ciegas y hay que hacer tomas previas para afinarlo.



Recorte al 100% del mismo paisaje nocturno realizado con una Olympus M4/3 y una Canon FF. Incluso utilizando una sensibilidad superior (1600 contra 3200 debido a la menor luminosidad de la óptica Canon), las diferencias son evidentes. Aquí el Full Frame es el rey, Alpes, Francia
© Oriol Alamany

Una opción única y sorprendente con las Olympus OM-D es su función Live Bulb, Live Time y Live Comp. Se trata de tres modos de larga exposición nocturna en que la cámara va sumando el tiempo de exposición, o bien exposiciones sucesivas a la vez que muestra como la imagen va apareciendo en el monitor LCD a medida que se expone. Eso permite cerrar el obturador en el momento en que la fotografía nos parece ya correctamente expuesta o bien iluminada en el caso de pintar con linternas o flashes.

LA FOTOGRAFÍA DE APROXIMACIÓN

Cualquier cámara Mirrorless es adecuada para la fotografía de detalles y la macrofotografía, pero al revés de lo comentado para el paisaje, en este caso las equipadas con sensores más pequeños juegan con ventaja ya que en formatos más reducidos las focales equivalentes son más cortas y no es necesario diafragmar tanto para obtener profundidades de campo adecuadas. 

Una Micro Cuatro Tercios con un objetivo macro como el Panasonic Leica DG Macro-Elmarit 45 mm f:2.8 o el M-Zuiko ED 60 mm f:2.8 es un arma muy potente para la fotografía de flora y pequeños animales. Algunos de los fotógrafos que más prontamente han adoptado a este formato (como Martin Gallego, por ejemplo) han sido precisamente gente aficionada al mundo de la macro.



El pequeño objetivo Leica DG Macro-Elmarit 45 mm f:2.8


Sapo común en Vall d'Aran, Pirineos
Olympus OM-D E-M10 a ISO 200, 1/640 a f/2.5, M.Zuiko 17 mm 1:1.8
© Oriol Alamany

Chinche de campo, Penedès, Catalunya
Olympus OM-D E-M1 a ISO 400, M.Zuiko 12-40 mm 1:2.8 Pro
© Oriol Alamany


         




(Continuará)

Próximos capítulos:
• El sistema fotográfico del futuro - III: Las Mirrorless para fotografia de fauna salvaje.
• El sistema fotográfico del futuro - IV: Probando las Olympus OM-D


AVISO: Olympus España me ha prestado material fotográfico para elaborar estos artículos sobre los sistemas sin espejo pero sin pedirme nada a cambio. Este texto y conclusiones no están en absoluto impuestos por la marca. Son mis observaciones personales y las publico porque pienso que pueden ser de utilidad a los aficionados a la fotografía. 


7/11/14

• Mención de honor en el Concurso Internacional de fotografía Montphoto 2014



Tempestad de arena en el desierto del Namib, Namibia
Canon EOS-1D MkIV a ISO 200, 500 mm f:4L IS, trípode, 1/400 seg a f:6.3
© Oriol Alamany


Algunas de mis fotografías fueron seleccionadas y la que os muestro alcanzó finalmente la Mención de honor en la categoría Paisaje del Concurso Internacional de fotografía Montphoto 2014

La imagen la tomé a primera hora de la tarde el 12 de octubre de 2013, durante el desarrollo del Viaje fotográfico a Namibia, donde Eulàlia y yo llevamos a un grupo de aficionados a la fotografía por este país africano. El calor extremo provocó una tormenta de calor en el valle encajonado entre altas dunas. El viento hacía correr la arena entre los esqueletos de los árboles que ocupan el fondo del lecho del antiguo río, resaltando sus dramáticas siluetas.

Entre los premiados estaban también diversos amigos fotógrafos. A todos los galardonados y a la estupenda organización de Montphoto, mis felicitaciones.

En estas galerías podéis disfrutar de las imágenes premiadas. Y también comprando el libro: Inspirats per la natura.

19/10/14

• Talleres de fotografía de otoño 2014: Vall d'Aran y Alt Pirineu

El fotogénico cromátismo de arándanos, abedules y serbales de cazadores en Vall d'Aran, Pirineos, 2013
Canon EOS 5D MkIII, Samyang 14 mm f:4
© Oriol Alamany


Los próximos dos fines de semana voy a estar en los Pirineos acompañando a aficionados a la fotografía a algunos de mis rincones preferidos en estas montañas y mostrándoles cómo fotografiarlos con los talleres de fotografía de otoño de Fotonatura.org

Del 24 al 26 de octubre realizaremos el taller de fotografía de naturaleza Colores de otoño en Vall d'Aran. Y del 31 de octubre al 2 de noviembre estaremos en el Pallars Sobirà con el taller Otoño en el Parc Natural de l'Alt Pirineu, que realizo desde 2011 y que se ha asentado como una excelente alternativa al clásico taller de Aran (que el año próximo cumplirá ya diez años).

Todas las fotografías de este artículo fueron realizadas durante las ediciones del otoño 2013 de ambos talleres de fotografía.

Salto de agua entre abedules en Vall d'Aran, Pirineos, 2013
Canon EOS 5D MkIII, 70-200 mm f:2.8L IS II
© Oriol Alamany


Participante en los talleres del año pasado fotografiando agua y hojas caídas en Alt Pirineu, Pirineos, 2013
Canon EOS 5D MkIII, 70-200 mm f:2.8L IS II
© Oriol Alamany


Hojas de abedul flotando en el remanso de un río con el bosque reflejado, en Alt Pirineu, Pirineos, 2013
Canon EOS 5D MkIII, 70-200 mm f:2.8L IS II
© Oriol Alamany


Textura de fresno y Serbal de cazadores en Vall d'Aran, Pirineos, Octubre 2013
Canon EOS 5D MkIII, 70-200 mm f:2.8L IS II
© Oriol Alamany



En Alt Pirineu dominan los fotogénicos abedules, Pirineos, 2013
Canon EOS 5D MkIII, Samyang 14 mm f:4
© Oriol Alamany



Rocas, agua y hojas son motivos abundantes en el taller de fotografía del Alt Pirineu, Pirineos, 2013
Canon EOS 5D MkIII, Samyang 14 mm f:4
© Oriol Alamany


Fotógrafa en el parque natural del Alt Pirineu, Pirineos, 2013
Canon EOS 5D MkIII, 70-200 mm f:2.8L IS II
© Oriol Alamany


Fotógrafo rodeado de hayas en Vall d'Aran, Pirineos, 2013
Canon EOS 5D MkIII, 70-200 mm f:2.8L IS II
© Oriol Alamany


El grupo de Alt Pirineu entre bosques del Pallars Sobirà, Pirineos, 2013
Canon EOS 5D MkIII, 17-40 mm f:4L
© Oriol Alamany


Ambos talleres de fotografía de naturaleza son adecuados para personas con distintos niveles de conocimientos fotográficos y no requieren ninguna preparación física especial. Nuestros talleres de fotografía y viajes fotográficos no tienen costes ocultos. La filosofía del "todo incluido" permite que no tengas que preocuparte de buscar y reservar hoteles o traerte comida.

Tan sólo quedan ya unas pocas plazas disponibles para el taller de fotografía Colores de otoño en Vall d'Aran. Apresúrate si quieres unirte al grupo.

Y algunas más para el de Otoño en el Parc Natural de l'Alt Pirineu, donde disfrutarás de lo lindo fotografiando los bosques de abedules y los ríos de montaña.

Las inscripciones se realizan desde las páginas de cursos de Fotonatura.org en los enlaces anteriores.

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Y si te apetece fotografiar un otoño muy especial, mira nuestro Viaje fotográfico al otoño patagónico en Semana Santa 2015 " Tras la luces del fin del mundo".

13/10/14

• Entrevista en Quesabesde: La foto que me marcó de Stephen Dalton




Y aquí está publicada ya la tercera de las entrevistas que me ha realizado el portal Quesabesde. En este caso sobre una fotografía del fotógrafo británico Stephen Dalton que en su tiempo me impresionó y que fue publicada en su libro Caught in motion.


The Barn Owl, de Stephen Dalton
Leicaflex, 50 mm, película diapositiva Kodachrome II (25 ISO)
© Stephen Dalton


La primera entrevista con Quesabesde fue para su sección "Qué lleva en la mochila...", publicada el 2 de julio. y la segunda para su sección "El libro que me marcó", publicada el 27 de agosto.


27/8/14

• Entrevista en Quesabesde: Libro de Jim Brandenburg "White Wolf"


http://www.quesabesde.com/videos/oriol-alamany-el-libro-que-me-marco_12127


Segunda entrevista en Quesabesde, en este caso en la sección: "El libro que me marcó".
En ella relato mi pasión por el libro White Wolf: Living with an Arctic Legend, del fotógrafo estadounidense Jim Brandenburg, quizás mi fotógrafo de naturaleza favorito.

Este libro no tan sólo contiene magníficas imágenes e lobos y la naturaleza ártica, si no que además el autor relata toda la historia tras el proyecto, su vida con los lobos árticos en la isla de Ellesmere, en el Ártico canadiense, y las peripecias para que National Geographic le encargue un reportaje. Plenamente recomendable.




Mi primera entrevista con Quesabesde fue para su sección "Qué lleva en la mochila...", publicada el 2 de julio.

Este White Wolf libro está agotado, pero en este enlace de Amazon hay enlaces a establecimientos y personas que venden ejemplares nuevos o de segunda mano. Con el mío no contéis, que no pienso venderlo ;-)



23/8/14

• Entrevista a Oriol Alamany en el boletín de AFOCER




AFOCER (Agrupació Foto-Cine Cerdanyola-Ripollet) me ha realizado una entrevista para su boletín nº 214 correspondiente a Julio 2014. 

Podéis descargaros la revista para leerla en formato PDF en ESTE ENLACE. El boletín se publica en idioma catalán.




13/8/14

• El sistema fotográfico del futuro - I: Las cámaras sin espejo, Mirrorless o CSC


Una cámara CSC o Mirrorless, la Olympus OM-D E-M10
D-SLR FF, 90 mm f:2.8 Tilt&Shift, trípode
© Oriol Alamany


Durante los últimos cincuenta años las cámaras dotadas del sistema de visión réflex a través del objetivo mediante un juego de espejo móvil y pentaprisma (Single Lens Reflex, SLR y D-SLR) han sido las preponderantes entre los profesionales y aficionados avanzados. Este tipo de visor óptico permite montar objetivos intercambiables en la cámara ofreciendo siempre una visión de calidad, luminosa y precisa.

Pero como reza el dicho, "Los tiempos avanzan que es una barbaridad". Desde hace un tiempo miro de reojo, pero con curiosidad, la rápida evolución de las cámaras fotográficas denominadas CSC (Compact System Camera), EVIL (Electronic viewfinder with interchangeable lens), MSC (Mirrorless system camera), MILC (Mirrorless interchangeable-lens camera)  o simplemente Mirrorless o "Sin espejo"Bueno, para que nos entendamos los simples mortales: siglas y nomenclatura aún no estandarizada aparte, una clase relativamente reciente de cámaras que disponen de objetivos intercambiables, pero que no incorporan el tradicional sistema de visión réflex

En las "Sin espejo" el visor óptico desaparece, por lo que el fotógrafo debe realizar la toma de fotografías a través del monitor LCD trasero de la cámara, o bien por un visor electrónico. Pocos dudan ya de que los visores electrónicos son el futuro, pero aunque la tecnología ha mejorado mucho en los últimos años, la nitidez y limpieza de la imagen aún no es la misma que la de un buen visor réflex.

En la actualidad todos los fabricantes de equipos fotográficos nos ofrecen ya una alternativa mirrorless, pero en cada caso equipadas con sensores de imagen de distintos tamaños, lo que ayuda a la confusión general. Desde el formato 24x36 o Full Frame hasta el diminuto 1/1,7", pasando por diversos formatos intermedios como el APS-C, el Micro Cuatro Tercios, o el 1", cuyas características luego veremos en más detalle para intentar aclarar este galimatías.


Tres opciones encima de la mesa en un bar de la Sierra de la Culebra (Zamora): Réflex Full Frame Nikon D3s, CSC Full Frame Sony Alpha 7R y CSC Micro Fourd Thirds Olympus OM-D E-M10.
D-SLR FF, 17-40 mm f:4
© Oriol Alamany


El pasado mes de abril Olympus Iberia me contactó para ofrecerme la posibilidad de probar sus cámaras Olympus OM-D sin espejo equipadas con sensores de formato Micro Cuatro Tercios o MFT (Micro Four Thirds). Como de manera regular publico en este blog artículos sobre técnica fotográfica, acepté y ello me ha permitido indagar en estos sistemas fotográficos, sacar mis propias conclusiones y poder hablar de ello con cierto conocimiento de causa. Tanto en los artículos que escribo como ahora es el caso, como cuando me preguntan sobre ello en mis talleres y viajes fotográficos.  Sea o no usuario de un determinado tipo de cámaras, un buen profesor debe saber lo que se cuece en el acelerado mundo del material fotográfico.

El mundo de la fotografía actual está dominado casi por completo por Nikon y Canon. Así lo compruebo en los talleres de fotografía que imparto desde hace años, los participantes siempre están divididos entre uno y otro fabricante. Sólo de vez en cuando aparece un solitario usuario de otra marca. Sin embargo las cosas están cambiando con rapidez y empiezo a ver a fotógrafos que también fotografían con mirrorless Fujifilm, Olympus, Sony o Panasonic. Todas ellas son buenas marcas, pero esta vez voy a centrarme en Olympus, que son las que he tenido la oportunidad de usar y voy a explicar cómo se ha llegado a las cámaras mirrorless actuales

El resultado de mis pesquisas serán tres artículos. Este primero que trata sobre las "Sin espejo" en general y el formato Micro Cuatro Tercios en particular. Un segundo sobre el uso de las Mirrorless para la fotografía de naturaleza y fauna salvaje que es mi especialidad profesional. Y un tercero con mis impresiones sobre los dos modelos Olympus que he probado: la E-M10 y la E-M1.

EL CAMINO HACIA LAS MIRRORLESS: DE LAS OLYMPUS OM AL FORMATO CUATRO TERCIOS

A quienes seáis más jóvenes que yo os diré que a finales del siglo XX Olympus era un serio competidor de Nikon y Canon. Sus cámaras réflex de la serie OM eran una alternativa que los profesionales de la fotografía realmente nos planteábamos a la hora de escoger marca, en especial si te dedicabas a la macrofotografía. Lo que en los años 80 me frenó de decidirme por Olympus fue su escasa oferta en grandes teleobjetivos, algo en que las dos marcas punteras eran superiores. Hoy en día la situación no ha mejorado mucho para los fotógrafos de la vida salvaje. Tan sólo los anunciados pero aún no comercializados M.Zuiko 40-150 mm f/2.8 Pro y 300 mm f/4 Pro aportan luz al final de este largo túnel. Pero de eso ya hablaré en detalle en el segundo artículo.


Las Olympus OM-4 y OM-4 Ti de los años 90 usaban película de formato 135 (24x36).

Las OM originales eran pequeñas, ligeras, de atractivo diseño y sus ópticas Zuiko gozaban de buena fama. El primer modelo fue la Olympus OM-1 presentada en 1972, y la cumbre de la gama fue la OM-4Ti, que se comercializó hasta 2002. 

Pero cuando en 1985 la Minolta 7000 revolucionó el mercado de la fotografía con la visionaria introducción de un sistema de enfoque automático, y aquella innovación fue adoptada rápidamente por el resto de marcas, Olympus no supo reaccionar. La estrafalaria OM707 (1986) fue su única réflex de película autofoco con ópticas intercambiables, lo que le hizo perder gran parte de sus usuarios. La mayoría de réflex de enfoque manual habían desaparecido ya del mercado hacia 1989, exceptuado las Olympus OM que aún medraron hasta 2002.

Pero después de la revolución AF llegó la revolución digital y ello ofreció a Olympus la posibilidad de intentar subirse de nuevo al carro de los líderes. En 2003 intentó hacerlo partiendo de una base absolutamente distinta del resto con el sistema Fourd Thirds. Olympus, Panasonic y Leica fabricarían cámaras fotográficas de ese formato. Pero las réflex dotadas de sensores cuatro veces menores que los sensores Full Frame no tuvieron demasiada aceptación. Una de las promesas del formato Cuatro Tercios era una reducción drástica en el tamaño y peso de las cámaras y ópticas que no resultó suficientemente patente como para atraer al público. 



Bosque y brezo en flor en la Sierra de la Culebra, Zamora
Olympus OM-D E-M10 a ISO 200, 1/50 a f/13, M.Zuiko 17 mm 1/1.8
© Oriol Alamany

EL NACIMIENTO DE LAS MIRRORLESS O CSC

En 2004 Epson y en 2006 Leica comercializarían las primeras mirrorless diseñadas para montar los famosos objetivos Leica de montura M.  Estas primeras cámaras digitales "sin espejo" se basaban en las clásicas Leica de telémetro.


La Olympus OM-D E-M10, claramente inspirada en las cámaras OM de los años 80.


En 2008, en un nuevo intento por recuperar su público, Olympus y Panasonic realizaron una arriesgada huida hacia adelante presentando un estándar digital más: el Micro Cuatro Tercios. En esta evolución de su sistema original D-SLR se eliminaba de las cámaras el mecanismo de visión réflex, la bayoneta era de diámetro menor y la distancia desde la montura del objetivo al sensor se reducía a la mitad. Ahora sí, eso permitía ofrecer cuerpos de cámaras más compactos sin sacrificar prestaciones. 


Diferencias entre el Four Thirds y el Micro Four Thirds

Esta vez las pequeñas Olympus Pen (retomando el nombre y en parte el diseño de su familia de cámaras compactas de los años 50 a 80), y las Panasonic Lumix G sí empezaron a calar entre el público, en especial en el mercado japonés.

A partir de aquel momento a todos los fabricantes les entraron las prisas y los sucesos se precipitaron: en 2010 Sony presentó sus mirrorless NEX. En 2011 Pentax haría lo mismo con su sistema Q (abocado al fracaso por su diminuto sensor) y Nikon con el Sistema 1 (también criticado por la elección de un sensor de tan sólo 1"). Al año siguiente 2012 Pentax lanzó un segundo sistema de mayor tamaño (el K), una Fujifilm renacida de sus cenizas analógicas presentó su exitoso sistema XF, y Canon su sistema EOS M (que de inmediato dejaría prácticamente abandonado). En 2013 Sony rizaría el rizo con sus Alpha 7, mirrorless Full Frame

A verano de 2014 y con la feria Photokina a las puertas la oferta de mirrorless es amplísima. Quizás demasiado. Seremos los usuarios los encargados de ir filtrando entre tanta variedad. Está claro que no todos los sistemas podrán sobrevivir. Empieza la selección natural.


Una de las varias mirrorless de Fujifilm, la elegante XT-1, con mandos clásicos en forma de diales y equipado con su peculiar sensor X-Trans. La familia Fujifilm X goza de un diseño y acabado exquisito y está teniendo una gran repercusión entre fotoperiodistas y fotógrafos de calle, fagocitando a muchos usuarios de Leica M.

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SISTEMAS ACTUALES CSC o Mirrorless

Formato 135 o Full Frame (24x36 mm)
Leica M, Sony Alpha 7

Formato APS-C o DX (15,6x23,6 mm o 14,9x22,3 mm en Canon)
Sony NEX, Fujifilm XT, Samsung N, Pentax K, Canon EOS M, Leica T

Formato Micro Cuatro Tercios  (13x17,3 mm)
Olympus, Panasonic

Formato 1" (8,8x13,1 mm)
Nikon 1, Samsung N Mini

Formato 1/1,7" (5,6x7,5 mm)
Pentax Q
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Robles al anochecer en Collsacabra, Catalunya
Olympus OM-D E-M10 a ISO 200, 30 seg. a f/5.6, M.Zuiko 17 mm 1/1.8
© Oriol Alamany

EL FORMATO MICRO CUATRO TERCIOS

Comparación de tamaño entre una D-SLR y una Micro Cuatro Tercios

Dado que este es el sistema que he probado estos meses, voy a detenerme más en él, aunque algunas de sus virtudes y problemáticas pueden ser aplicadas a otros sistemas CSC.

Vamos a por el sensor: El área del captor de imagen de una cámara Micro 4/3 es aproximadamente un 75% menor que la de un sensor FF  y un 40% menor que el APS-C. Pero por otra parte es unas 9 veces mayor que los usados en la mayoría de cámara compactas. Eso conlleva algunas ventajas y también ciertos inconvenientes. 



Para los usuarios habituales de cámaras de formato 24x36, la primera característica que les llamará la atención es que al montar en una cámara Micro Cuatro Tercios un objetivo de determinada distancia focal, su "distancia focal equivalente" será de aproximadamente el doble. Es decir, el encuadre de un objetivo de 25 mm en una Micro 4/3 abarcará lo mismo que un 50 mm usado en la clásica cámara de referencia de película 24x36 o digital Full Frame. En el caso de la fotografía con teleobjetivos eso suele ser una ventaja, ya que las focales se multiplican por dos. Es decir, con un 300 mm encuadraremos como con un 600 mm con un peso, volumen y precio mucho menor ¡genial para la fotografía de fauna!

En la fotografía de paisaje, al tener que usar focales más cortas que las habituales (El encuadre de un clásico gran angular de 24 mm nos lo daría aquí 12 mm) hace que a igual encuadre la profundidad de campo obtenida sea mayor: eso es una ventaja en la fotografía de paisaje y en la macrofotografía cuando deseamos enfocar la totalidad del sujeto. En una cámara Full Frame muchos paisajes se realizan a diafragmas f:11 o f:16, mientras que ello no es necesario en una Micro Cuatro Tercios donde, como mucho se suelen cerrar a f:5.6 o f:8. 

Otra característica diferencial del formato MFT es la proporción de las imágenes obtenidas, que es de 4:3 en lugar de la más habitual 3:2. Esa es la relación de aspecto de las cámaras de película de formato medio como las 4,5x6 o 6x7, pero personalmente me gusta más la relación 3:2 del formato 24x36. Por fortuna puede programarse que las cámaras fotografíen con esta relación, aunque desperdiciando algo de la resolución original del sensor.


Amapolas en un campo de cereal, Lagunas de Villafáfila, Zamora
Olympus OM-D E-M10 a ISO 200, Zuiko 17 mm 1/1.8
© Oriol Alamany

El primer problema del Micro Cuatro Tercios es que, a igual número de megapíxeles sus píxeles son bastante más pequeños que los de cámaras FF o APS-C. Eso conlleva la aparición de mayor ruido a las mismas sensibilidades ISO. Se dice que la pérdida podría ser en torno a 0,5-1 pasos ISO respecto al formato APS-C y entre 1,5 y 2 puntos respecto a las FF. De todos modos la mejora en la tecnología permite que los resultados actuales del Micro Cuatro Tercios estén dentro de unos parámetros muy aceptables. Mucho más que los de las pequeñas cámaras compactas, desde luego. En el próximo artículo que publicaré sobre las OM-D pondré ejemplos concretos.

El pequeño tamaño de los píxeles es también el responsable de la pérdida de nitidez al utilizar diafragmas cerrados, como f:11, 16 o 22, debido al fenómeno de la difracción. Basta con no utilizarlos y ya está.

En segundo lugar resulta más difícil obtener fondos desenfocados: para gozar de desenfoques similares a los que estábamos acostumbrados en una réflex FF deberíamos trabajar a aberturas de diafragma dos puntos mayores. Es decir, para obtener un encuadre y un desenfoque del fondo que se pareciera al obtenido con un 100 mm  a diafragma f/2.8 en una cámara Full Frame, en una Micro Cuatro Tercios deberíamos usar un 50 mm a f/1.4. Si nos gusta jugar con los desenfoques, deberemos adquirir objetivos luminosos que por fortuna ni escasean en los catálogos de Olympus y Panasonic, ni son caros.

El tercer problema es la desaparición del visor réflex. Por completo, o siendo substituido por uno electrónico como en las Olympus OM-D y las Panasonic GH y GX. Los visores ópticos aún son los más nítidos y luminosos, y los electrónicos consumen batería. Pero también permiten visualizar el histograma en directo, la profundidad de campo, diferentes formatos, múltiples informaciones, ampliar una zona para afinar el enfoque o aplicar otras ayudas al enfoque como el Focus Peaking. O sea que tienen sus inconvenientes, pero también aportan algunos beneficios.

Una última desventaja es que los sistemas de enfoque automático con seguimiento aún no están a la altura de las mejores réflex tradicionales. Aunque han mejorado mucho en los últimos modelos, hay campo para mejorar aquí.

Campo y nubes en el Plà de l'Estany, Catalunya
Olympus OM-D E-M10 a ISO 200, 1/50 a f/13, Zuiko 17 mm 1:1.8
© Oriol Alamany

Y si nos dejamos de los posibles inconvenientes de las CSC Micro cuatro Tercios, ¿cuales son las ventajas? 

La principal es que cámaras y objetivos pueden ser diseñados de menor tamaño y peso. Y eso sí se cumple ahora, aunque con gran diversidad de matices que van desde la diminuta Panasonic GM-1 a las mayores Olympus OM-D o Panasonic GH4. Cámaras más pequeñas también significa cámaras más discretas, ideales para fotografía callejera.


Mujeres en Kigali, Ruanda
Olympus OM-D E-M10 a ISO 500, M.Zuiko 14-42 mm 1:3.5-5.6 EZ
© Oriol Alamany


Por ejemplo, para una buena cámara réflex Full Frame (Canon EOS 5D MkIII con zoom 24-70 mm f:2.8L II) estaríamos hablando de 1,76 kg de peso y unos 4.700 € de coste. Y para un equipo comparable en Micro 4/3 (Olympus OM-D E-M1 con zoom 12-40 mm f:2.8 Pro) de unos 0,88 kg y unos 2.190 €. Es decir, aproximadamente la mitad de peso y de precio. Y eso sin irnos a las grandes Canon EOS 1Dx o Nikon D4 que aún pesan mucho más.

Si nos vamos al equipo más reducido existente en réflex APS-C (Canon EOS 100D con zoom 18-50 mm f:3.5-5.6) nos iríamos a 612 gr y 552 €. Y en Micro 4/3 (Panasonic Lumix GM1 con 12-32 mm f:3.5-5.6) a unos 274 gr y 555 €.


Diferencia de tamaños entre una réflex Full Frame Canon EOS 5D MkIII, una CSC Micro Cuatro Tercios Olympus OM-D E-M10 y una compacta de sensor 1/1,7" Canon Powershot G10.


La bonita Panasonic GM-1, una joya de la ingeniería, de menor tamaño que muchas cámaras compactas de sensores diminutos.

Una segunda ventaja de muchas CSC es que incorporan un mecanismo de estabilización de imagen en la cámara, no en el objetivo como suele ser más usual en las réflex. Eso permite disparar a velocidades de obturación muy lentas incluso con ópticas no estabilizadas o antiguas. Por ello el uso del trípode es menos necesario en las Mirrorless.

Y hablando de ópticas antiguas... ¿Sabéis que todas las Mirrorless pueden montar prácticamente cualquier objetivo de cualquier marca que exista o haya existido? Eso es debido a la escasa distancia entre la montura y el sensor, que permite añadir el grosor de un número increíble de adaptadores. Yo personalmente estoy probando con adaptadores para Canon EF e incluso para los antiguos objetivos Canon FD. De eso hablaré extensamente en el segundo artículo de la serie. Las "sin espejo" dan nueva vida y permiten experimentar con todo tipo de objetivos.

Para terminar, hay que decir que tanto cámaras como ópticas suelen ser más económicas que las del formato 24x36, aunque en eso hay gran variedad de precios. Tal y como hemos visto antes, un buen equipo completo de Micro 4/3 suele resultar no tan sólo más pequeño y ligero, si no también mucho más económico que un buen equipo D-SLR.

LA DISYUNTIVA ACTUAL

Arrozales inundados al amanecer, Delta de l'Ebre, Catalunya, 2014
Olympus OM-D E-M10 a ISO 200, Zuiko 17 mm 1/1.8
© Oriol Alamany

Así que ahora los fabricantes nos han liado. ¡Tan tranquilos y contentos que estábamos con nuestras grandes réflex!

Tras tres décadas trabajando como fotógrafo profesional, primero con cámaras de película de formato 24x36, luego en formatos medios 4,5x6 y 6x9, y finalmente con réflex digitales Full Frame, soy consciente de que uno de los principales engorros en la fotografía de naturaleza y viajes actual es el volumen y peso del equipo. Mi mochila Lowepro suele ir a reventar y su peso habitual ronda los 15 kilogramos, cuando muchas compañías aéreas no permiten llevar como equipaje de mano más de 7, 8 o 10 kilos. Y cuando viajo a un paraje remoto al que haya que llegar en una pequeña avioneta el problema se recrudece. Y aunque no vaya en avión, en las excursiones a pie por la montaña o largos trekkings resulta agotador transportar tanto material a la espalda. Por lo tanto, lograr reducir el peso del equipo a la mitad sería una bendición.

Jamás he sentido la necesidad de  impresionar a nadie con cámaras grandes ya que prefiero ser discreto fotografiando. Quizás por ello siempre me han gustado las cámaras pequeñas. Además de mis voluminosas DSLR también uso esporádicamente una pequeña compacta con la que he publicado fotografías incluso en revistas de renombre.

Pero por otra parte también soy puntilloso con la calidad de imagen y por ello soy usuario convencido de las DSLR Full Frame que (obviando a los formatos medios) ofrecen el tope de calidad actual: mínimo ruido, mayor rango dinámico (en teoría), más megapíxeles, mejores desenfoques o bokeh, etc. Eso me hace mirar con reticencia cualquier cámara dotada de un sensor demasiado pequeño. Tampoco quiero que la comodidad perjudique mis resultados y por ello no me veo usando como cámara principal una con sensor 1/1,7" o 1". Tras estos meses de prueba es probable que el Micro 4/3 fuera el tamaño mínimo que estaría dispuesto a aceptar en un futuro, un compromiso entre calidad y portabilidad.


La gama alta de las Olympus OM-D, la E-M1 con el objetivo 12-40 mm 1:2.8 Pro 


Tanto Olympus como Panasonic, Fujifilm y Sony mantienen estrategias valientes e innovadoras que podrían darles futuros réditos. ¿Porqué tanto Nikon como Canon tardaron en diseñar sistemas CSC y justo tras su aparición los dejaron medio abandonados? Los expertos dicen que es para no perjudicar las ventas de sus propias réflex de gama baja o media. ¿No ven lo que se les viene encima? Quizás los profesionales vamos a tardar, pero en lo que va de año varios conocidos míos han complementado (o incluso abandonado) sus equipos réflex con sistemas sin espejo Micro Cuatro Tercios. 

EOS M del sistema CSC de Canon, prácticamente abandonado por la marca desde el mismo momento de su comercialización en 2012. Si Canon ofreciera un modelo con visor y prestaciones pro y una gama óptica interesante es probable que arrasara en ventas. El sistema M es compatible con el actual sistema de objetivos EOS EF y los numerosos usuarios de Canon seguro que preferirían hacer una migración progresiva al nuevo sistema que irse a otra marca con el gasto que ello representa.


Ramas sobre un río en Vall d'Aran, Catalunya, 2014
Olympus OM-D E-M10 a ISO 200, 1/8 a f/14, M.Zuiko 12-50 mm F/3.5-6.3, trípode
© Oriol Alamany

Entre los fotógrafos de naturaleza justo ahora se empieza a plantear la disyuntiva, pero entre los fotógrafos de viajes el debate sobre las mirrorless está ya claramente abierto: me han contado que es un tema habitual en las reuniones de los fotógrafos de National Geographic y algunos de ellos ya han realizado trabajos profesionales con estas cámaras. David Alan Harvey, por ejemplo, usó una Panasonic Lumix GX7 para uno de sus reportajes y Nevada Wier está probando desde hace un tiempo una Olympus OM-D E-M5. Nuestro Tino Soriano también realiza algunas de sus imágenes desde hace poco con una E-M1.

¿Reaccionaran a tiempo Nikon y Canon o va a escapárseles el tren de la evolución? Que la calidad de una DSLR FF sea superior no significa que la de una cámara Micro Cuatro Tercios no sea buena o suficiente. En el estado actual de la tecnología estas cámaras permiten publicar fotografías a doble página en cualquier revista de prestigio, a un coste y peso mucho menor. Y recordemos que existen "Sin espejo" de formatos mayores APS-C y FF cuya calidad es indiscutible.


Luna sobre el pueblo de Rupit, Catalunya
Olympus OM-D E-M10 a ISO 200, 30 seg. a f/5.6, M.Zuiko 17 mm 1/1.8
© Oriol Alamany

Yo por el momento voy a seguir trabajando profesionalmente con mis grandes y pesadas réflex Canon. Para mi tipo de fotografía me gusta disponer de sensibilidades ISO muy elevadas para trabajar con poca luz o realizar fotografía nocturna, definición para realizar grandes ampliaciones para mis clientes, y también me gusta trabajar a grandes aberturas para obtener fondos desenfocados, dos características en que el FF excele. Mientras el futuro se aclara, dedicaré una Olympus OM-D E-M1 a fotografía de alta montaña, de calle u otras ocasiones donde no quiera o pueda cargar peso o desee pasar más desapercibido. 

Pero claro, yo soy un profesional que trabajo en el exigente mundo de las artes gráficas. Si el fin último de mis imágenes fuera ser compartidas en Facebook o Flickr, proyectarlas a mis amigos durante una cena o en una conferencia, o hacer ampliaciones sobre papel hasta cierto tamaño, tendría serias dudas sobre si ir cargado con kilos de metal y cristal como hago ahora. Con un pequeño equipo de mucho menor tamaño creo que podría ser plenamente feliz. 


El futuro inmediato de los equipos fotográficos se presenta excitante. ¿Qué pensáis de ello? ¿Con qué estaremos fotografiando de aquí a 5 o 10 años? Usuarios de cámaras réflex, ¿os habéis planteado en algún momento la migración? Usuarios de Mirrorless, ¿os arrepentís del cambio?

¿Quien se anima a debatir sobre ello? ¡Dejad vuestras opiniones en los comentarios!



    




(Continuará)

Próximos capítulos:
• El sistema fotográfico del futuro - II: Las Mirrorless para fotografia de paisaje y macro.
• El sistema fotográfico del futuro - III: Las Mirrorless para fotografia de fauna salvaje.
• El sistema fotográfico del futuro - IV: Probando las Olympus OM-D



AVISO: Olympus España me ha prestado material fotográfico pero sin pedirme nada a cambio. Este texto y conclusiones no están en absoluto impuestos por la marca. Son mis observaciones personales y las publico porque pienso que pueden ser de utilidad a los aficionados a la fotografía.