20/05/13

• 1er Rally Segura Viudas 2013


Participante fotografiando la salida del sol en la Heredad Segura Viudas.
© Oriol Alamany

Este 18 y 19 de mayo tuvo lugar en los terrenos de la Heredad Segura Viudas el Primer Rally de Fotografía de Naturaleza Segura Viudas 2013, un certamen en el que he trabajado en su creación, organización y desarrollo.

Segura Viudas es una conocida empresa elaboradora de cavas y vinos de la comarca catalana del Penedès, que demuestra su preocupación por la conservación de su territorio mediante diferentes iniciativas. Este rally fotográfico pretende valorar este territorio mediterráneo donde se mezclan en armonía los viñedos, los pinares, los campos y un río con su bosque de ribera.

Para la primera edición de este rally se permitió la inscripción de hasta 50 participantes que durante un periodo máximo de 24 horas (de las cuatro de la tarde del sábado hasta las cuatro de la tarde del domingo), podían recorrer libremente los terrenos de la heredad intentando captar en imágenes su biodiversidad. Las solicitudes para participar fueron de más del triple de las plazas disponibles, que se cubrieron por estricto orden de inscripción.

El medio centenar de fotógrafos inscritos dispuestos a lanzarse al monte el sábado a las cuatro de la tarde, en la Heredad Segura Viudas.
© Oriol Alamany


Algunos participantes permanecieron la noche entera fotografiando en los terrenos de Segura Viudas y el resto aparecieron de madrugada para captar las primeras luces.
© Oriol Alamany


Un rally fotográfico con nuevas formas
Habitualmente los clásicos rallys fotográficos competitivos tienen lugar durante unas pocas horas y los resultados deben entregarse de inmediato a la organización en formato Jpeg. Para el Rally Segura Viudas decidimos innovar en el proceso en un par de aspectos cruciales. 

En primer lugar, permitimos la realización de fotografías durante un ciclo completo de 24 horas sin interrupción. Así los fotógrafos disponían de una tarde, su crepúsculo, la noche entera, el amanecer y hasta el siguiente mediodía para obtener sus imágenes. Este tipo de horario es agotador pero vital para los fotógrafos de naturaleza. Un típico rally de nueve de la mañana a las siete de la tarde no habría permitido captar el gradiente de luces que la naturaleza es capaz de ofrecer.

La segunda innovación también tiene que ver también con las necesidades de los fotógrafos de naturaleza. És habitual en nosotros fotografiar en formato Raw para así poder captar todas las sutilezas y calidades de la imagen en el archivo original. Así que si casi todos fotografiamos en formato Raw, ¿qué sentido tenía pedir que se realizaran las obras en el formato comprimido Jpeg? Por lo tanto, tras descargar las tarjetas en un disco duro de la organización para posterior comprobación de la autenticidad de las fotografías obtenidas, los participantes se las llevaron a su casa para escoger y tener la libertad de revelar a su gusto cinco imágenes que son las que deben presentar a concurso en unos días.


 Las pequeñas orquídeas Ophrys, bien escondidas entre la vegetación alrededor de las viñas, fueron una de los sujetos más buscados.
© Oriol Alamany


Joan Guasch en el interior de la masía de Segura Viudas, informaba en vivo a través de las redes sociales del desarrollo del rally mediante el hastag #rallySV13.
© Oriol Alamany


Importantes premios
El fin de semana fue variado: nubes, claros, alguna lluvia, pero también sol. El domingo a mediodía, con cara de agotamiento pero también de alegría, el medio centenar de participantes (entre los que figuraban nombres destacados de la comunidad fotográfica), regresaron hacia sus hogares dispuestos a seleccionar las cinco imágenes que pueden hacerles acreedores de alguno de los importantes premios: el Gran Premio Segura Viudas de 2.000 € a la mejor fotografía, 4 Primeros Premios a las Categorías de 900 € cada uno, y 4 Segundos Premios de 300 € cada uno. 

Pocos certámenes europeos ofrecen galardones tan atractivos. Y además todos los participantes ya se llevaron como obsequio una tarjeta de memoria de 8GB (que es la que obligatoriamente debían usar durante el rally), además de un chaleco softshell conmemorativo de la ocasión, y dispusieron de buffet libre de comida y bebida durante toda la celebración del rally.


El jurado que deberá valorar las fotografías recibidas está formado por el responsable de comunicación de Segura Viudas Pere Bonet, el director de la agencia de comunicación responsable del rally Joan Guasch, el naturalista Xavier Bayer, y yo mismo como fotógrafo. Ahora falta esperar al 7 de junio para conocer los resultados de esta inusual experiencia fotográfica. ¡Mucha suerte a todos!


14/05/13

• Nuevo libro: Fotografía en tus viajes



Hoy hace su aparición pública en las librerías mi último libro: Fotografía en tus viajes - Inspiración y técnica para conseguir fotos espectaculares.

JdeJ Editores son los creadores de la afamada colección FotoRuta, que ha ido haciéndose un hueco en el mercado de los libros fotográficos, a la que dio un golpe de timón con su anterior título Sin miedo al flash: mayor formato, nueva maqueta, mejor papel... 

Mi obra forma parte ya de ese nuevo formato y pretende orientar e inspirar a los apasionados a la fotografía durante sus viajes ya sean estos por tierras lejanas o cercanas, tanto da. Lo importante es salir y fotografiar. Sus 256 páginas son para consultar, pero también para leer, mirar y soñar. Al final de cada uno de sus capítulos aparecen fotografías y textos de autores como Sandra Bartocha, Bruno D'Amicis, Orsolya Haarberg, Manel Sòria ("Frikosal"), Gonzalo Azumendi, Francesc Muntada, Ignasi Rovira, Óscar Dominguez o Jep Flaqué. Y no hay que olvidar el prólogo de Paco Nadal.

Este es el índice de la obra:

- Prólogo: Sobre la fotografía de viajes, por Paco Nadal.
- Introducción técnica.
- El viaje.
- Paisajes del mundo.
- Condiciones adversas.
- Elementos humanos.
- Las personas.
- Color y abstracción.

- Animales.

Y aquí puedes hojear algunas de sus páginas:



Tras mis dos anteriores manuales de fotografía “Fotografiar la naturaleza” (1997) y “Viajar con tu cámara” (2001), donde cubría en profundidad los aspectos técnicos de estas dos disciplinas fotográficas, “Fotografía en tus viajes” aporta un enfoque distinto. 

La obra empieza con un capítulo de introducción técnica dedicado al equipo fotográfico adecuado para obtener fotografías durante los viajes, uno de los temas sobre el que con mayor frecuencia me preguntan los aficionados. Pero los siguientes capítulos tienen una orientación distinta: se basan en mostrar una imagen y explicar el porqué y cómo se hizo, la historia que hay detrás de ella y que habitualmente el lector desconoce, acompañado de los datos técnicos de su realización y un consejo técnico específico en relación a ella.

El inicio: Empezando a escribir el libro "Fotografia en tus viajes" en los Pirineos, durante la Semana Santa de 2012. Lamentablemente no todas las horas de escritura fueron ante un paisaje tan evocador.


Y el final: la semana pasada me llega de Madrid un paquete con los primeros ejemplares salidos de imprenta. 


Hay pocas satisfacciones como abrir un libro recién editado, hojear sus páginas, notar el olor de la tinta, sentir la textura del papel en la yema de tus dedos, mirar sus fotografías... La edición digital puede ser práctica pero desde luego no proporciona las mismas sensaciones. Un libro de papel que puedes palpar supone una experiencia radicalmente distinta. 

Al hojear “Fotografía en tus viajes” muchas cosas me vienen a la cabeza: las larguísimas jornadas de redacción tecleando mis experiencias y consejos personales aprendidos a lo largo de muchos viajes alrededor del mundo, la búsqueda de las fotografías que mejor ilustraran los conceptos explicados, los sucesivos cambios y correcciones para afinar la obra. Ahora para mí, tras buscarle un lugar en la biblioteca, se cierra un ciclo. És hora de pensar ya en nuevos proyectos. 

Sin embargo para vosotros, los lectores, la experiencia con este nuevo libro empieza ahora. Espero que al hojear sus páginas se os ocurran nuevas ideas, aprendáis técnicas, planeéis destinos... Que os guste, sea de vuestro interés y os enseñe tanto a fotografiar, como a amar la fotografía y los viajes. 

Quedan abiertos los comentarios a esta entrada para que podáis expresar vuestras opiniones sobre el libro, que serán bienvenidas. ¡Espero que lo estudiéis bien antes de las vacaciones de este verano!




Cómpralo a través de Amazon, con envío gratis.

09/05/13

• Revela-T, el festival de la fotografía analógica, química y argéntica


Casa con caballos en Vall d'Aran, transferencia de colorantes Polaroid sobre papel de acuarela (2000)
@ Oriol Alamany

Para quienes empezamos a fotografiar con película fotográfica cuando los megapíxeles no eran ni tan siquiera un sueño. Para quienes pasamos muchos días ¡y noches! en la cálida oscuridad de un cuarto oscuro (allí donde las horas no cuentan), experimentando la magia de la aparición de una imagen en un papel empapado de líquido revelador. Para quienes la fotografía química siempre tendrá un lugar en nuestro corazón, nace Revela-T.

Hoy en día parece que no existe ya más fotografía que la obtenida mediante la tecnología digital y me sorprende ver cómo se sorprenden algunas personas (valga la redundancia) cuando se enteran de que alguna de mis imágenes corresponde a mis tres décadas como fotógrafo argéntico.

Un poco (o mucho) a contracorriente, un grupo de amantes de la fotografía se ha liado a organizar unas jornadas dedicadas a la fotografía química, Revela-T, con interesantes actividades, exposiciones y talleres con ponentes de lujo como Quinn Jacobson, Ilan Wolf, Eduardo Momeñe, José Manuel Navia, Manolo Laguillo o Siqui Sanchez, entre otros. El festival incorpora asimismo la Xª edición de Caja Azul.

Revela-T tendrá lugar del 24 al 26 de mayo 2013 (con algunos cursos hasta el 29) en Vilassar de Dalt, 




Tal y cómo dice Pep Minguez, uno de los miembros de la organización, Revela-T es...

"Para los curiosos, los nostálgicos, los modernos, los frikis, los desencantados del pixel, los "manuales", los "Lomos" y los "graficos" los enamorados de las técnicas alternativas, los monocromáticos y los pancromaticos, para todos los amantes de la "FOTOGRAFIA"

Hay vida más allá de los megapíxeles. Toda la información e inscripciones AQUÍ.

Lagos y nubes en las Highlands escocesas (1983)
Canon A1, FD 28 mm f:2.8, película Kodak Tri-X Pan
@ Oriol Alamany

30/04/13

• Canon EOS 5D Mark III nuevo firmware 1.2.1


Halcón común (Falco peregrinus) hembra en lo alto de un rascacielos, L'Hospitalet
Canon EOS 5D Mark III a ISO 640, 500 mm f:4L IS + 2X-II, trípode
© Oriol Alamany

Este pasado viernes estuve fotografiando de nuevo a los halcones urbanos de Barcelona (Bueno, en este caso del vecino l'Hospitalet de Llobregat). Es un trabajo que siempre me exige utilizar teleobjetivos muy potentes y con teleconvertidores de focal. Por ello utilizo mucho el Canon EF 500 mm f:4L IS con el teleconvertidor Canon EF Extender 2X-II, obteniendo una focal de 1000 mm con una luminosidad máxima resultante de f:8.

El enfoque preciso a estas distancias focales resulta de lo más complicado. Tanto por lo oscuro de la imagen que muestra el visor, como por la reducidísima profundidad de campo, y también por el movimiento de vibración que se transmite al visor con tan sólo tocar el objetivo con la mano para girar el aro de enfoque. Y más si hace viento, como en esta imagen tomada una desapacible y lluviosa tarde desde lo alto de un rascacielos cercano.

Las cámaras Canon de la familia EOS-1 tienen la capacidad de autoenfocar con precisión con su sensor AF central al usar combinaciones ópticas cuya luminosidad resultante sea f:8. Como es el caso de mi 500 mm + 2x o el 100-400 mm f:4.5-5.6 + 1,4, por ejemplo.  El resto de sensores AF de las EOS-1 no funcionan más allá de f:5.6. Pero ninguna otra cámara del resto de la gama Canon era capaz de hacer eso. Para ellas el límite de funcionamiento del AF central era la luminosidad f:5.6. Ese era hasta el momento el principal inconveniente que tenía al pasar de mi 1D-IV a la 5D-III.

Hoy 30 de abril, Canon ha puesto a disposición de los usuarios el firmware 1.2.1 para la 5D-III que elimina esta limitación. Aunque no soy partidario de instalar un nuevo firmware hasta que hayan pasado unos días y se demuestre su correcto funcionamiento, estaba tan ansioso por probarlo que primero me he descargado el firmware anterior 1.1.3 (por si acaso debo recargarlo) y luego he instalado el nuevo en mi cámara.

De momento parece que todo funciona correctamente y el AF realmente enfoca con el sensor central hasta f:8 usando objetivos originales Canon. Los halcones que el viernes tuve que enfocar a mano o mediante el lento sistema LiveView, hoy podría enfocarlos ya con precisión mediante esta nueva función.


De hecho, si se selecciona la expansión del punto AF al usar una combinación de objetivo y teleconvertidor de luminosidad resultante f:8, los cuatro puntos AF que rodean el punto AF central también siguen activos actuando como puntos de ayuda al AF, aunque no pueden ser seleccionados de modo individual. Esta opción expande el tamaño del área de detección del AF para mejorar el rendimiento con los sujetos difíciles de seguir como aves en vuelo. En este caso los puntos AF de encima y debajo del central serán sensibles al contraste vertical, mientras los de la izquierda y la derecha serán sensibles al contraste horizontal. El central actúa siempre como un sensor de tipo cruz, sensible a ambos tipos de líneas.



El firmware 1.2.1 aporta también otras mejoras y correcciones de errores, la más importante de ellas la salida HDMI no comprimida muy útil para profesionales del video. Con estos detalles que mejoran las prestaciones de una cámara uno no se siente tan abandonado por las marcas.



- Enlace al nuevo firmware 1.2.1-


Otros artículos en este blog sobre la Canon EOS 5D Mark III:





Estas son las nuevas funciones y correcciones incorporadas al firmware 1.2.1:

1. La salida HDMI no comprimida está ahora habilitada.

2. Permite que el punto AF central enfoque automáticamente al utilizar la cámara con combinaciones objetivo/extensor Canon EF cuyo diafragma máximo combinado sea f/8.

3. Mejora la velocidad de adquisición de enfoque de la cámara al utilizar un flash de ayuda AF Canon Speedlite.

4. Se ha solucionado el fenómeno por el cual el monitor LCD podía congelarse y mostrar Err 70 o Err 80 cuando se tomaba una fotografía estática durante Live View o en el modo de filmación de vídeo.

5. Se ha solucionado el fenómeno que podía producirse cuando se habilitaba el ajuste deprioridad de disparo continuo para las exposiciones múltiples, de tal modo que, tras realizar la sexta imagen, se producía una ligera pausa antes de completarse el recordatorio de secuencia.

6. Soluciona el fenómeno por el cual la pantalla del visor mostraba información incorrecta durante el disparo AEB.

7. La comunicación con el transmisor de archivos inalámbrico WFT-E7 se ha mejorado.

8. Si las imágenes han sido satisfactoriamente transferidas con el transmisor de archivos inalámbrico WFT-E7 mediante el protocolo FTP, se visualizará "O". Si las imágenes no han sido satisfactoriamente transferidas con el transmisor de archivos inalámbrico WFT-E7 mediante el protocolo FTP, se visualizará "X".

9. Ha solucionado el fenómeno por el cual la cámara podía no funcionar correctamente al usar una tarjeta Eye-Fi.

10. Ha solucionado el fenómeno por el cual el valor de la distancia focal indicado en la información Exif no era visualizado correctamente con las imágenes tomadas con el objetivo EF 24-70 mm F4L IS USM.

11. Se ha solucionado el fenómeno por el cual el firmware del objetivo no se actualizaba correctamente. 

12. Corrige los errores del menú en el idioma árabe. 

13. Ha solucionado el fenómeno por el cual la cámara cambiaba el valor del microajuste de AF a -8.

14. Se ha solucionado un fenómeno por el cual la guía en pantalla no podía visualizarse completamente al ajustar el valor de límite máximo de la opción "Ajustes de la gama de velocidad ISO para ISO Auto".

28/04/13

• Els Viatgers de la Gran Anaconda - 28 abril 2013

Elefantes en una charca por la noche,
Parque Nacional de Etosha, Namibia
Canon T90, 300 mm f:2.8L, película Fujichrome 100 forçada a 400 ISO, trípode, flash
© Oriol Alamany

Aquesta fotografia feta al Parc Nacional de Etosha a Namibia és la que comentem amb en Toni Arbonés el diumenge, 28 de abril 2013, a la nova temporada del programa "Els viatgers de la Gran Anaconda" a Catalunya Ràdio, de 16 a 17h.



Aquí podeu escoltar el programa, a partir del minut 23'40''.

Si desitgeu veure més fotografies de Namibia o tenir informació sobre el viatge fotogràfic que hi organitzem aquest octubre amb Vilassar Tours i Africa Geographic visiteu aquests enllaços: 


23/04/13

• Fotografiar la naturaleza, 16 años

Aprovechando que hoy es Sant Jordi, el día del Libro, os ofrezco este pequeño obsequio, extraído del que fuera mi primer libro como autor: Fotografiar la Naturaleza (Editorial Planeta, 1997).

Hojas y frutos de Higuera azul, Parque Nacional Cooloola, Australia, 1992
Bronica ETRsi, Zenzanon PE 75 mm f/2.8 con filtro polarizador, Fujichrome Velvia 50, trípode
© Oriol Alamany

"Si no te sientes en perfecta comunión con la naturaleza, si no experimentas un placer inmenso, una serena tranquilidad al pasearte por el bosque, por la montaña o a orillas del agua, al notar la vida que palpita a tu alrededor, bajo tus pasos, al ver las idas y venidas de los pájaros, al sentir el frescor del aire sobre tu piel, al respirar a pleno pulmón el olor de las hojas en descomposición, entonces es inútil que te compres el equipo fotográfico. 

Ya que si no estas en sintonía con la naturaleza, no tendrás ningunas ganas de conocerla mejor, de observarla, de comprenderla ni de respetarla, y mucho menos de glorificarla al convertirla en imagen."

Je practique la chasse photographique (1978),
Serge y Dominique Simon, fotógrafos franceses

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Hace dieciseis años escogí estas palabras, extraídas de un pequeño manual francés de fotografía que había leído y releído hasta la saciedad, para encabezar el que sería mi primer libro escrito: Fotografiar la naturaleza, una guía para hacer las mejores fotografías (Editorial Planeta, 1997). Pensé que por más que meditara un texto, nada que pudiera escribir expresaría mejor mi sentimiento ante esta disciplina fotográfica en la que creo que la parte emocional debe ser más importante que la técnica o incluso que la creativa. La fotografía de la naturaleza no se practica, se vive.




Con su primera edición publicada en 1997, Fotografiar la naturaleza fue consecuencia directa de los cursos de fotografía de naturaleza que impartía ya desde 1985 y tuvo su germen en una sección de artículos sobre fotografía que publiqué desde 1994 a 1998 en la revista de viajes Altaïr. En aquellos años la única bibliografía disponible sobre fotografía de naturaleza estaba escrita en inglés o en francés y fueron los asistentes a mis cursos en el Departament d'Educació del Zoològic de Barcelona y en el Museu de Zoologia, quienes me impulsaron a producir una obra escrita en lengua española.
          Pasaron los años y se sucedieron las ediciones. La fotografía de la naturaleza sufrió una increíble expansión, llegó internet, luego la fotografía digital. Nada volvería a ser igual.
          Hoy en día el libro es prácticamente imposible de conseguir. Agotadas sus tres ediciones oficiales (más una cuarta edición promocional editada por Nikon), aún me sorprendre recibir e-mails de personas que me cuentan que Fotografiar la naturaleza les abrió los ojos y fue responsable de su entrada en el fascinante mundo de la fotografía de paisajes, flora y fauna salvajes. En este artículo de 2008 podéis leer algunos comentarios que escribí en el momento en que se agotó definitivamente.
          Sin embargo, a pesar de haber transcurrido dieciseis años, a pesar de la práctica desaparición de la fotografía sobre película, pienso que muchos de los conceptos sobre los que escribí en Fotografiar la naturaleza siguen siendo plenamente vigentes. Es por ello que apartir de ahora, de vez en cuando, voy a publicar en este blog una selección de algunos de los temas que allí aparecían, acompañados de las imágenes originales con las que lo ilustré en aquella época. Así podéis verlas en sus colores originales que en su momento el proceso de impresión industrial deslució un tanto.

COSAS DEL MARKETING
Aprovechando esta entrada os cuento una pequeña anécdota sobre el título del libro. Mi propuesta original a la editorial era "Fotografiar la naturaleza", con el subtítulo "Una guía para hacer mejores fotografías". Es decir, se trataba de un libro orientado a que los aficionados aprendieran a mejorar sus propias fotografías. 
          Sin embargo, los comerciales de la Editorial Planeta lo cambiaron por "Una guía para hacer las mejores fotografías". Una en apariencia minúscula variación, pero que cambia de modo significativo el mensaje. Aquí se trata de hacer creer al lector que cuando acabe la lectura del libro no hará "mejores fotografías" que las que hacía, si no "las mejores fotografías" del mundo mundial, lo cual introduce el tema del ego y la competitividad tan en boga en nuestra sociedad.
          Bueno, tras la anécdota, lo dicho: hoy os ofrezco la Introducción del libro.


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FOTOGRAFIAR LA NATURALEZA

Pareja de Leones descansando a la sombra, Parque Transfronterizo Kgalagadi, Sudáfrica, 1994
Bronica ETRsi formato 4,5x6, Zenzanon PE 250 mm f/5.6 con filtro polarizador, Fujichrome Velvia 50, soporte de ventanilla LLRue
© Oriol Alamany



INTRODUCCIÓN
¿Afición, profesión o pasión? La palabras de la pareja de fotógrafos franceses que abren este libro transmiten a la perfección la idea de que un fotógrafo de la naturaleza debe ser, ante todo, un apasionado admirador de los seres vivos y de los paisajes donde estos desarrollan su vida. Su mirada debe ser como la de un niño fascinado ante un mundo que se le descubre maravilloso.

La creciente afición a salir a la naturaleza los fines de semana o durante las vacaciones para conocer parajes interesantes, aprender a reconocer los árboles y las flores silvestres, o bien intentar observar los animales salvajes, hace que cada vez sean más los aficionados a llevarse una cámara fotográfica para poder plasmar en imágenes la belleza del mundo natural. Las modernas cámaras fotográficas ofrecen multitud de funciones y automatismos que prometen grandes resultados sin necesidad de experiencia o conocimiento técnico alguno. Sin embargo ello no es siempre así. A veces el aficionado se encuentra un poco perdido ante tantas funciones que —en teoría— deberían facilitarle la vida. Y en esta afición si deseamos mejorar y conseguir unas imágenes atractivas, además de unas ciertas dosis artísticas es ineludible un conocimiento técnico de cámaras, objetivos y películas. Mientras ante un paisaje, flor o animal interesante se tenga la cabeza ocupada en pensar que objetivo se debe utilizar, o como hay que medir la luz, no se tendrá la clarividencia necesaria para concentrarse en la parte creativa de la imagen.

Porqué en realidad la verdadera fotografía no la hace la cámara, si no la mente del fotógrafo. En “Fotografiar la Naturaleza” se explican los principios técnicos que hay que conocer (cómo medir la luz, cuando usar un filtro determinado, cómo y qué utensilios usan los expertos en esta disciplina...), pero por otro lado se hace hincapié en las técnicas de campo que permiten obtener unos mejores resultados: en que hay que fijarse, como encuadrar una imagen, errores más comunes, trucos y consejos que sólo la práctica enseña, todo ello acompañado por multitud de fotografías y ejemplos prácticos. Si dejamos aparte el mundo de la fotografía de animales salvajes, que requiere de la adquisición de un potente teleobjetivo o sistemas de disparo a distancia, el resto de la fotografía de la naturaleza puede hacerse con equipos relativamente sencillos y cualquier principiante, si tiene en cuenta unas ciertas normas básicas, puede lograr impactantes imágenes a poco que sea un poco cuidadoso. No hay más que intentarlo. ¡Vamos allá!



Niebla matutina en los campos y arboledas de Cerdanya, Pirineos, 1993
Bronica ETRsi formato 4,5x6, Zenzanon PE 250 mm f/5.6, Fujichrome Velvia 50, trípode
© Oriol Alamany


Texto y fotografías © Oriol Alamany, prohibida la reproducción sin la autorización del autor.
Extracto del libro: Fotografiar la naturaleza (1997), obra de Oriol Alamany

06/04/13

• Función de noche en Etosha


Elefante en una charca por la noche, expulsando a una Hiena,
Parque Nacional de Etosha, Namibia
© Oriol Alamany

El Parque nacional de Etosha, en Namibia, es una de las áreas naturales más relevantes de África meridional. Como sucede en la mayoría de parques de este continente es obligado realizar la visita en automóvil, ya que la presencia de leones y otros peligrosos animales supone un riesgo para los inexpertos visitantes. Según las normas del parque cada atardecer debíamos regresar a uno de los tres campamentos (Okaukuejo, Halali o Namutoni) antes de que el sol desapareciera tras la línea del horizonte. Es decir: justo cuando su luz era más cálida y suave y los animales se encontraban en plena actividad.
          Pero para distraer al viajero frustrado por tener que encerrarse en el mejor momento del día, los campamentos de Etosha cuentan con su teatro privado. La función empieza justo al anochecer. Finalizado el largo día de trabajo en la sabana nos duchábamos a toda prisa y nos dirigíamos al “waterhole”: una charca situada justo en el límite exterior del campamento y que permanece toda la noche iluminada por unos focos. Sin salir del perímetro vallado y cómodamente sentados, nos instalábamos con nuestras cámaras, prismáticos y abundante repelente de mosquitos al tiempo que dábamos cuenta de una frugal cena. ¡Había que espabilar para conseguir un lugar en primera fila!
          Mientras la penumbra se extendía por el reseco paisaje comenzaban a aparecer los actores, que parecían seguir el guión dictado por un oculto apuntador: las primeras en acercarse a beber eran las gangas, aves propias de las zonas áridas que llegaban por centenares emitiendo sus misteriosos balbuceos. Después aparecían las cebras, los chacales y – ya más entrada la noche–, las hienas y los rinocerontes negros. ¡Qué maravilla! Una noche llegamos a tener a cinco de estos rarísimos animales bebiendo enfrente nuestro. En los quince días que permanecimos en Etosha jamás vimos a uno de ellos a la luz del día.
          El haz de los focos delimitaba los límites del escenario. Las distintas especies se relevaban en escena como se suceden los actos de una función. De repente las siluetas de unos enormes animales surgían de la penumbra: ¡elefantes! Por un instante pudimos captar en una misma fotografía a la manada llegando a la charca, junto a un rinoceronte negro e incluso una hiena bebiendo. Pero con la soberbia propia de las estrellas del espectáculo cada noche la manada expulsaba de la charca a todo bicho viviente y con sus juegos, baños y peleas protagonizaban el momento culminante de la representación.
          Entre el público, un silencio absoluto y un sentimiento de fascinación por el privilegio de asistir a la obra que cada noche se representa en la sabana africana.

(Texto publicado en la sección "Una imagen, una historia" de la revista Altaïr, número 1-Segunda época, primavera 1999)


Gangas y Rinoceronte negro por la noche en una charca,
Parque Nacional de Etosha, Namibia
© Oriol Alamany


Visitantes esperando la llegada de animales al abrevadero al anochecer
Parque Nacional de Etosha, Namibia
© Oriol Alamany

Del 31 de septiembre al 15 de octubre próximos Eulàlia y yo, junto al ornitólogo Christian Boix de Africa Geographic, vamos a conducir a un grupo de apasionados a la fotografía a un Viaje fotográfico a Namibia. Serán 16 días recorriendo el país en vehículos todo-terreno en busca de los mejores paisajes y luces, así como de la fauna salvaje de estos desiertos primigenios. En este recorrido está programado pasar varios días en el Parque Nacional de Etosha fotografiando su fauna.


Consulta la web de este viaje-taller de fotografía para más información.


01/04/13

• Hasta luego Paco Elvira


Este fin de semana el fotógrafo Paco Elvira ha encontrado la muerte al sufrir una caída en el acantilado de La Falconera del Garraf, mientras realizaba fotografías en los escenarios de su novela Un día de Mayo. Durante un par de días familiares y amigos estaban intentando localizarle sin éxito, incluso pidiendo ayuda a través de las redes sociales.
          Conocí a Paco en 1989 cuando como miembro del jurado me concedió el 2º Premio en la II Biennal de fotografia de Barcelona, y hace poco empecé a colaborar en su interesante proyecto Obtura, que llevaba a cabo con David Monfil e Ignacio Rodriguez. En los últimos años estaba tremendamente activo en el mundo de las redes sociales y en su Blog.
          Además de fotógrafo era aficionado a las aves, por lo que le dejo a modo de despedida esta imagen de una Gaviota dominicana volando al crepúsculo en Ushuaia, el fin del Mundo. Espero que esté moviendo nuevos proyectos en alguna otra parte del Universo, seguro que allí donde esté los tiene revolucionados ya.

30/03/13

• Els Viatgers de la Gran Anaconda - 31 març 2013


Dona Loba restaurant pintures a un monestir de Lo-Manthang, Área Restringida de l'Alt Mustang, Himalaya, Nepal
Camera réflex digital Canon EOS-1D Mk IV a ISO 800, 17-40 mm f:4L, trípode
© Oriol Alamany

Aquesta fotografia de l'antic regne de Mustang és la que comentem amb en Toni Arbonés el diumenge, 31 de març 2013, a la nova temporada del programa "Els viatgers de la Gran Anaconda" a Catalunya Ràdio, de 16 a 17h.


Aquí podeu escoltar el programa, a partir del minut 21'10''.

Si desitgeu coneixer més coses sobre les nostres experiencies durant el viatge a Mustang, llegiu-ne el relat que vaig publicar en aquest blog: 


Per a més informació sobre el programa:

27/03/13

• Terra Infinita 8: Informática y energía


IMPRESIONES DE UN VIAJE POR AUSTRALIA
(Continuación de Terra Infinita 1-2--3--4--5--6- y -7-)


Canguro rojo (Macropus rufus) fotografiado al alba en el desierto central, Oodnadatta Track, South Australia
Canon EOS 5D MkIII a ISO 1600, 500 mm f:4L IS, 1/60 seg a f:4, beanbag
© Oriol Alamany


En el primer y segundo viaje a Australia llevaba una nevera portátil cargada con varios kilos de rollos de película diapositiva y diversas pilas para hacer funcionar las cámaras durante los meses de viaje. Fue un alivio cuando con la aparición de la fotografía digital descubrí que iba a ahorrame viajar con todo ese peso. 
          Ahora cargo con un ordenador, varios discos duros, y un montón de cargadores para los diferentes tipos de baterías recargables que usan los distintos modelos de cámara. Además de un panel solar con su correspondiente batería-acumulador o de un inversor para el coche.
          Aún recuerdo cuando nos decíamos que la fotografía digital iba a suponer un ahorro de dinero y un aligeramiento de peso... ¡Ilusos!


INFORMÁTICA
En este tercer viaje, para descargar, almacenar y editar las fotografías y vídeos llevaba un ordenador portátil Apple MacBook Pro 13". Tras descargar las tarjetas del día al ordenador conectaba un disco duro externo de 2,5" y, mientras le daba un vistazo a las fotos, la utilidad Time Machine de Apple se ocupaba de actualizar automáticamente la copia de seguridad. Nada más sencillo y cómodo.
          Además llevaba otro disco duro externo adicional donde de vez en cuando hacía una tercera copia, por si las moscas... o los ladrones... o los tornados... o las inundaciones... o los cocodrilos.... Es que tal y cómo relata el escritor Bill Bryson en su hilarante e imprescindible libro En las antípodas, Australia está llena de peligros. Un libro de lectura imprescindible si piensas viajar al continente rojo. Y si no, también.
          Asimismo llevé mi viejo disco duro autónomo (SmartDisk FlashTrax XT 160 GBcomo descargador de emergencia para el hipotético caso de que a medio viaje sufriera un fallo en el ordenador y ya no pudiera descargar más fotografías en él. Por suerte eso no sucedió, pero el FlashTrax me sirvió de todos modos para descargar las tarjetas en localizaciones remotas donde no me llevé el Mac, como los días que nos fuimos de acampada y ligeros de equipaje a la isla Fraser, por ejemplo.
          Más de 11.000 archivos fotográficos Raw, sumados a unos 300 planos de video HD ocupan lo suyo. Así que no fue extraño que a mitad del viaje empezara a constatar con temor que, por vez primera en mis viajes, iban a faltarme GB de almacenaje. 

Editando fotografías en el MacBook Pro, una lluviosa tarde en la selva de Daintree National Park, Queensland.
Aunque aquí aparente muy relajado, pocos momentos tuvimos de tranquilidad ya que el trabajo en Australia siempre fue intenso.
Canon PowerShot G10
© Eulàlia Vicens

          Mi ordenador portátil lleva de origen un disco duro de 250 GB, en parte ocupado por el sistema operativo, las aplicaciones y algunos documentos. Para anteriores viajes los aproximadamente 170 GB restantes siempre me habían bastado. Pero en Australia, además de estar dos meses y medio fotografiando sin interrupción, el problema fue que los archivos Raw de la nueva Canon 5D MkIII ocupan entre 25 y 29 MB cada uno. Mucho  más que los de la 1D MkIV que utilizaba hasta el pasado verano que ocupaban entre 18 y 23 MB. Y también hay que reconocer que había disparado más de lo previsto. No soy un fotógrafo de darle mucho al disparador, pero con la fotografía de fauna salvaje siempre se realizan más disparos de lo habitual.
          Por ello en el disco duro interno del ordenador ya no quedaba espacio libre suficiente para lo que aún nos quedaba por delante. Así que una de las primeras compras al llegar a Sidney tras la larga travesía del Outback fue un disco duro externo de 2,5" Western Digital de 1TB de capacidad. Ahora ya podía afrontar sin angustias el resto del viaje.


El puerto, la Opera y la City, Sidney
Canon EOS 5D MkIII a ISO 640, 17-40 mm f:4L, 4 seg a f:8, trípode
© Oriol Alamany

          Una recomendación válida para cualquier viaje es no separarse jamás del pequeño disco duro de copia de seguridad. En Australia solíamos irnos de excursión dejando en el vehículo el ordenador portátil o incluso el costoso teleobjetivo de 500 mm (eso si, bien atados dentro de una malla de cable de acero PacSafe que uso ya hace años y me proporciona una gran tranquilidad), pero no habría soportado regresar al vehículo y encontrarme sin las fotografías realizadas con tanto esfuerzo durante multitud de días de trabajo.

Día lluvioso en un paisaje rural con ovejas cerca de las montañas de The Grampians, Victoria
Canon EOS 5D MkIII a ISO 100, 70-200 mm f:2.8L IS II, 1/40 seg a f:16, trípode
© Oriol Alamany


ENERGÍA
En un viaje de once semanas en el que nuestra vida diaria se desarrollaba por completo en autocaravanas o de camping  y en el que no pisamos un hotel con electricidad más que de modo esporádico, la recarga de las baterías de cámaras, flash, ordenador portátil, linternas, teléfonos móviles-GPS o incluso el e-book que lleva Eulàlia de viaje, se convirtió en un desafío.
          El método de recarga que más utilicé fue la toma de mechero de los vehículos. Dispongo de cargadores a toma de 12 voltios para las cámaras, baterías AA y AAA y aparatos que se recargan mendiante toma USB de 5 voltios. Pero Canon no comercializa cargador para coche para la Canon G10 y el de la EOS-5D MkIII tiene un precio surrealista. 
          Por eso, tras largas pesquisas por internet, quedé especialmente contento con la compra del cargador Hahnel Ultima II, que incluye módulos intercambiables para distintos tipos de baterías y que funcionó de maravilla ya fuera enchufado a la corriente, al mechero del vehículo, a una placa solar o a la batería-acumulador PowerGorilla. Su versatilidad es inigualable, y a un precio mucho menor que un cargador original Canon.

Recargando baterías de la 5D MkIII mediante un panel solar Flexcell Sunpack 14w, a 40ºC a la sombra en la región de Kimberley, Western Australia
Canon EOS-1D MkIV a ISO 200, 17-40 mm f:4L
© Oriol Alamany


          Para los aparatos que no disponen de toma de mechero (como el MacBook Pro, por ejemplo), llevo un inversor o Car-Converter que transforma la corriente de 12 a 220 voltios y así poder utilizar los cargadores estándar.
          Recargar mediante el vehículo es un buen recurso mientras el motor esté en funcionamiento, pero no cuando estas parado uno o varios días en una misma localidad, ya que podrías agotar la batería. Para esos casos llevába un panel solar enrollable Flexcell Sunpack de 14w y un acumulador Powergorilla proporcionados por la empresa Xunzel, que llevan solucionándome desde hace ya varios años el problema de la energía en zonas remotas.


Batería PowerTraveller Powergorilla recargando las baterías de la Canon 5D MkIII mediante un cargador Hähnel en el desierto australiano.
Canon Powershot G10
© Oriol Alamany


           


Con la colaboración de filtros 84.5 y sistemas de energía solar Xunzel.

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