24/11/14

• Test del zoom granangular Canon EF 16-35mm f/4L IS

(COSAS DE MI EQUIPO - 6)


El zoom gran angular Canon EF 16-35 mm f:4L IS en su hábitat natural: la fotografía de paisajes, Parc Natural del Montseny, Barcelona
Canon EOS 7D MkII a ISO 800, 17-40 mm f:4L
© Oriol Alamany


El pasado mes de mayo publiqué un primer y extenso artículo sobre las características y funcionalidades del zoom granangular de Canon EF 16-35 mm f:4L IS recién anunciado. Lo primeros ejemplares llegaron a las tiendas de fotografía pasado el verano y en septiembre Canon España me prestó un ejemplar para testearlo. A lo largo de cinco semanas estuve utilizándolo en un viaje a los Alpes y luego en los Pirineos junto al EF 17-40 mm f:4L, una de mis ópticas más utilizadas en la última década.

Desgraciado el momento en que acepté realizar esta prueba ya que al devolver este zoom a Canon una vez finalizado el préstamo, fuí incapaz de resistir a la tentación de comprármelo dados los buenos resultados obtenidos (No, por más que algunos lo crean y nosotros lo lamentemos, a los fotógrafos profesionales no suelen regalarnos los equipos). 

Os emplazo a leer mi primer artículo sobre este objetivo tan largamente esperado por los usuarios de DSLR Canon, para no repetir aquí muchos conceptos y opiniones allí ya plasmados. Por lo tanto, hoy voy a ir al grano directamente. Las comparaciones serán siempre en relación a mi 17-40 mm anterior, la óptica más similar en la gama Canon.



DISEÑO Y CONSTRUCCIÓN

Una pareja destinada a entenderse: mi Canon Eos 5D MkIII y el EF 16-35 mm f:4L IS
Olympus E-M1 a ISO 400, 12-40 mm f:2.8 Pro
© Oriol Alamany



Al coger por vez primera el 16-35 mm f:4L IS uno aprecia su notable peso y buena construcción. En mi báscula pesa 143 gramos más que el 17-40, un no desdeñable aumento de peso del 30%, sin duda debido a la incorporación del estabilizador de imagen.

                                                  17-40 mm f:4L        16-35 mm f:4L IS
PESO del objetivo                           475 gr                         618 gr
PESO con tapas y parasol                528 gr                         678 gr

Sorprende un poco en un objetivo de la categoría L el acabado exterior en materiales plásticos, así como sus números simplemente impresos en blanco en lugar de grabados en el cuerpo. Lo cierto es que hoy en día ópticas tan costosas como el 24-70 mm f:2.8L II ofrecen este mismo diseño. Supongo que los ingenieros disponen ahora de materiales nuevos de gran resistencia y confían en ellos, mientras que a los fotógrafos aún nos reconforta más el metal. Pero una vez pasada la primera impresión vemos que la untuosidad del aro del foco y del zoom son correctos: suave el primero y más duro el segundo. Todo funciona a la perfección y sería absurdo hacer una premonición infundada de cómo estará está óptica tras una década de uso. De hecho en mi 17-40 con once años a sus espaldas los números de las focales seguían perfectamente legibles. También se agradecen los aros de goma para el foco y zoom que proporcionan un buen agarre con los dedos y no resbalan como los simplemente grabados en el metal o el mismo plástico del cuerpo, el diseño tan de moda ahora en las ópticas de sistemas sin espejo y que personalmente no me gusta nada.


El Mont Collon de 3637 metros de altitud en Valais, Alpes, Suiza
Canon EOS 5D MkIII a ISO 100, 16-35 mm f:4L IS a 16 mm, 1/15 f:11, trípode
© Oriol Alamany

El objetivo está sellado contra la intemperie lo que permite trabajar en condiciones climatológicas adversas (lluvia, nieve...) o en ambientes polvorientos. Si queremos rematar su estanqueidad deberemos añadir un filtro protector, UV o polarizador para proteger su parte frontal que es móvil. 

Tres cosas sencillas que me han alegrado el día son: en primer lugar que mantiene el tradicional diámetro de filtros de 77 mm en lugar del de 82 que aparece en algunos objetivos. Así puedo aprovechar los mismos filtros del 17-40 y mi 70-200 mm f:2.8. En segundo lugar me gusta el nuevo parasol, con bloqueo y más pequeño en relación al del 17-40. Aquel era enorme, de tal modo que era un incordio a la hora de guardar el objetivo en la bolsa fotográfica. Y con el paso del tiempo tenía tendencia a soltarse, algo imposible en el modelo nuevo. Y en último lugar, la excelente tapa frontal de nuevo diseño, infinitamente más práctica que el modelo antiguo. 


Refugio de montaña en Las Dolomitas, Alpes, Italia
Canon EOS 5D MkIII a ISO 100, 16-35 mm f:4L IS a 16 mm, 1/125 f:8 a mano alzada
© Oriol Alamany

La distancia mínima de enfoque (28 cm) no ha variado respecto al 17-40, pero sí sus focales que se han desplazado hacia abajo. Tal y como comenté en el primer artículo yo personalmente hubiera preferido un 17-50 mm o similar para acercarme más a la focal de mi 70-200 mm. Pero Canon ha optado por la vía contraria. Mi aceptable vacío de focales entre los 40 mm  donde terminaba mi gran angular y los 70 donde empieza mi tele ha aumentado ahora de 35 a 70, por lo que empiezo a plantearme la necesidad de cargar con una tercera óptica, tipo 24-70 o 24-105 mm. Ya veremos, ya que no me apetece añadir más peso a mi equipo.


EL ESTABILIZADOR DE IMAGEN (IS)

El Mont Blanc, de 4810 metros de altitud, fotografiado desde los 3800 metros, Alpes, Francia
Canon EOS 5D MkIII a ISO 200, 16-35 mm f:4L IS a 17 mm a mano alzada
© Oriol Alamany


¿Es un estabilizador de imagen una tontería en un objetivo gran angular? Si lo consultas por internet parece que sí, a juzgar por las opiniones expresadas en diversos foros de fotografía. Desde luego yo opino que no, y ya he podido comprobar sus bondades en alguna complicada excursión por los Alpes en la que no era fácil usar el trípode. En el primer artículo ya defendí el porqué y aquí tan sólo voy a compartir los resultados de mis test. 

Por lo que he podido apreciar, mientras que sin estabilizador puedo disparar un 24 mm a mano alzada hasta una velocidad de 1/30 o 1/15 de segundo, con el IS activado puedo llegar a 1/4 de seg  o 1/2 seg. Incluso, en casos puntuales, he obtenido resultados decentes a 1 seg. Eso representa una gran ventaja a fotografiar sujetos estáticos en fotografía urbana con poca luz, interiores de templos, o de paisajes cuando no apetece o no se puede llevar un trípode.

Para uso con trípode en exposiciones de una cierta duración se recomienda desconectar el IS para que no introduzca movimiento en la fotografía.


 Fotografía de test de IS fotografiando a mano alzada
Canon EOS 7D MkII a ISO 800, 16-35 mm f:4L IS
© Oriol Alamany


CALIDAD DE IMAGEN

Alpenglow en el Matterhorn (4478 m), Alpes, Suiza
Canon EOS 5D MkIII a ISO 200, 16-35 mm f:4L IS, 6 seg a f:8, trípode
© Oriol Alamany


Si hay algo de que los usuarios de Nikon se vanaglorian (y con razón) es de la calidad de algunos de sus objetivos gran angulares. Canon dispone de teleobjetivos inigualables, fantásticos objetivos macro y otras virtudes, pero los zoom gran angulares nunca han sido su especialidad. No es que el 16-35 mm f:2.8L II o 17-40 mm f:4L sean ópticas mediocres ni muchísimo menos, pero su nitidez en la periferia de la fotografía a grandes aberturas no es perfecta.


 Fotografiando con la Canon EOS 5D MkIII y el EF 16-35 mm f:4L IS a 3100 metros de altitud en los Alpes suizos
Canon EOS 1D MkIV a ISO 100, 70-200 mm f:2.8L IS
© Oriol Alamany


Pero eso ha cambiado con el nuevo 16-35 mm f:4L IS. Respecto a mi 17-40 mm he apreciado una calidad extremadamente similar en el centro de la imagen. Como mucho el nuevo modelo aporta una chispa más de microcontraste. Pero en la periferia a plena abertura son dos mundos distintos, ya que el 16-35 presenta un viñeteo y aberración cromática mucho menores y una nitidez que alcanza hasta los extremos mismos de la imagen. Nada que ver con cualquier otro gran angular Canon. Aquí los ingenieros nipones se lo han trabajado de verdad. No hay más que felicitarles.

En la fotografía de paisaje suelo trabajar con trípode para poder utilizar diafragmas cerrados (habitualmente entre f:11 y 16) que me aporten la necesaria profundidad de campo. En este caso las diferencias entre uno y otro zoom menguan notablemente. El 16-35 mm sigue destacando por su nitidez hasta los bordes, pero el 17-40 tampoco hace un mal papel al mejorar muchísimo sus resultados. Por ello lo he estado utilizando en mi trabajo profesional durante tantos años. Los resultados del 17-40 mejoran aún más si utilizamos la función "Optimizador digital de objetivos" existente en la aplicación de revelado de Raws Canon Digital Photo Professional, o la corrección de la aberración cromática en Adobe Camera Raw o Lightroom.


Hayedo en otoño en el Parc Natural del Montseny (Imagen completa)
Canon EOS 5D MkIII a ISO 100, 16-35 mm f:4L IS a 20 mm y f:11, trípode
© Oriol Alamany

Recortes al 100% del centro de la fotografía a f:4 y a f:11. La calidad óptica es muy elevada y tremendamente similar en ambos objetivos (Hacer clic para ver a tamaño real)
Canon EOS 5D MkIII a ISO 100, 17-40 mm f:4L y 16-35 mm f:4L IS a f:4 y f:11, trípode
© Oriol Alamany

Recortes al 100% del borde de la fotografía a f:4 y a f:11. A f:4 la calidad óptica es espectacularmente mejor en el 16-35, mientras que a f:11 las diferencias están presentes pero son menos apreciables (Hacer clic para ver a tamaño real)
Canon EOS 5D MkIII a ISO 100, 17-40 mm f:4L y 16-35 mm f:4L IS a f:4 y f:11, trípode
© Oriol Alamany


FLARE

Los objetivos gran angular son muy sensibles a los rayos de luz que inciden en sus lentes, apareciendo reflejos o brillos de colores diversos al fotografiar a contraluz o de cara al sol.

De vez en cuando me gusta incorporar a alguna fotografía la imagen del mismo sol. Utilizando una pequeña abertura eso crea una estrella que puede ser un elemento composicional en una imagen.


Test de Flare y estrella solar en ambos objetivos (Hacer clic para ver a tamaño real)
Canon EOS 5D MkIII a ISO 100, 17-40 mm f:4L y 16-35 mm f:4L IS a f:22
© Oriol Alamany

El 17-40 mm incorpora un diafragma formado por 7 laminillas y al fotografiar de cara al sol crea una estrella de 14 puntas y tiene propensión a crear algunos "flares" o reflejos de color fantasmas. Sin embargo el 16-35 incorpora un diafragma circular formado por 9 laminillas que forman una preciosa estrella de 18 puntas, siendo además mucho más resistente a los reflejos.


FOTOGRAFÍA NOCTURNA Y LA ABERRACIÓN DE COMA

Durante varios años estuve realizando fotografía de paisaje nocturno con el 17-40 mm f:4L. Pero a f:4 el fuerte viñeteo, la escasa resolución y la notable aberración de coma visible en los bordes de la imagen, así como su escasa luminosidad f:4 me hicieron abandonarlo para este tipo de imágenes en que las estrellas son las protagonistas. Por ello compré el Samyang 14 mm f:2.8 (ver artículo en este mismo blog) más luminoso y de mejor resolución en los bordes.

Sin embargo, en las pruebas que he realizado el 16-35 mm f:4L IS me ha demostrado ser una excelente lente para fotografía nocturna. F:4 sigue siendo una abertura poco luminosa para esta disciplina, pero la ausencia de viñeteo que oscurezca la periferia de la imagen, la extrema resolución y la notable ausencia de aberración de coma plasman los puntos de las estrellas con una calidad excepcional. Habrá que subir el ISO un punto más que con las lentes f:2.8, pero si tenemos una buena cámara Full Frame esta puede ser una solución aceptable.
 

Cielo nocturno en los Alpes franceses
Canon EOS 5D MkIII a ISO 3200, 16-35 mm f:4L IS, 30 seg a f:4, trípode
© Oriol Alamany

Recortes al 100% de la esquina superior derecha de la imagen anterior, tomada con el 17-40 y el 16-35 mm. En la imagen de la izquierda puede apreciarse la aberración de coma, así como la pérdida de nitidez y de luminosidad (Hacer clic para ver a tamaño real).
Canon EOS 5D MkIII a ISO 3200, 16-35 mm f:4L IS
© Oriol Alamany



CONCLUSIÓN: CANON EF 17-40 mm f:4L vs 16-35 mm f:4L IS

Crepúsculo en el glaciar Grenz bajo el Monte Rosa (4634 m) y el Liskamm, Valais, Alpes, Suiza
Canon EOS 5D MkIII a ISO 200, 16-35 mm f:4L IS a 22 mm, 13 seg a f:11, trípode
© Oriol Alamany


Y hasta aquí hemos llegado. Esta claro que este nuevo zoom gran angular es la consolidación de una nueva época para los Canonistas, iniciada con la versión II del 24-70 mm f:2.8L II. Por ello yo mismo me lo he comprado tras esta prueba y espero que me dé muchos años de buenas imágenes alrededor del mundo, además de añadir la versatilidad de su estabilizador de imagen IS.

Para algunos practicantes de la fotografía de paisaje que desean un objetivo económico, ligero y de alta calidad, el 17-40 mm sigue siendo una opción muy interesante y que no puedo más que recomendar. Y además ahora están apareciendo muchos de segunda mano a precios asequibles (en torno a los 450 € en lugar de su precio nuevo de 650 €). 

Los fotógrafos que prefieran disponer de una abertura más luminosa f:2.8 en lugar del estabilizador IS, y no les moleste una ligera pérdida de nitidez en la periferia, tienen el Canon EF 16-35 mm f: 2.8L II por 1.475 €. Pero tampoco me extrañaría ver aparecer unos cuantos de segunda mano de personas debido a Canonistas que se pasen al nuevo f:4 de mayor calidad óptica.

Por último, quienes deseen la mayor calidad disponible, fotografíen con frecuencia a diafragmas f:4 o 5.6, les resulte útil el IS, o quieran utilizarlo para paisaje nocturno, con el 16-35 notarán una notable mejoría. Además su precio no es nada desorbitado. Tras el anuncio inicial en torno a los 1.100 € ya se está vendiendo por unos 960 y además Canon ofrece hasta el mes de enero 2015 un Cashback de 100 € más. Un precio dentro de la razonable por el que es, sin duda, el mejor gran angular jamás ofrecido por este fabricante.




(Recordad leer mi primer artículo sobre el EF 16-35 mm f:4L IS para ampliar mis opiniones sobre este objetivo.)

AVISO: Canon España me ha prestado este objetivo como fotógrafo profesional pero sin pedirme nada a cambio. Este texto y conclusiones no están en absoluto impuestos por la marca. Son mis observaciones personales y las publico porque pienso que pueden ser de utilidad a los aficionados a la fotografía. 


 


LECTURAS ADICIONALES:

ALGUNOS OTROS ARTÍCULOS SOBRE MATERIAL FOTOGRÁFICO: 
- El sistema fotográfico del futuro: Las cámaras sin espejo, Mirrorless o CSC
- Test del teleobjetivo zoom Canon EF 200-400mm f:4L IS Extender 1.4x
- Cosas de mi equipo: 5 - Teleconvertidor Canon Extender EF 1.4x vs 1.4x III
- Cosas de mi equipo: 4 - Redes de camuflaje
- Cosas de mi equipo: 3 - Test Samyang 14 mm f:2.8
- Test Canon 5D Mark III - Primeras impresiones
- Test Canon 5D Mark III (2) - Comparando con la 1Dx
- Test Canon 5D Mark III (y 3) - En el Ártico
- Canon EOS 5D Mark III nuevo firmware 1.2.1
- Comentarios sobre la Canon EOS-1Dx
- Cosas de mi equipo: 2 - Canon EOS-1D MkIV
- Cosas de mi equipo: 1 - La herramienta multiuso

LIBRO "FOTOGRAFÍA EN TUS VIAJES":
Para leer sobre las historias que hay detrás de las fotografías.
http://www.alamany.com/webstore/tienda.htm












TALLERES Y VIAJES FOTOGRÁFICOS:
Acompáñame a fotografiar mis localizaciones favoritas y a debatir y aprender fotografía.


16/11/14

• Fotografía en tus viajes, un regalo para Navidades


"Nos tienes super enganchados a tu nuevo libro a mi mujer y a mi."
(E-mail de un lector de Fotografía en tus viajes).


Fotógrafa en el desierto del Sahara
Canon EOS-1D MkIV a ISO 50, 70-200 mm f/2.8L IS, 1/8 a f/11
© Oriol Alamany

Mi último libro Fotografía en tus viajes, Inspiración y técnica para conseguir fotos espectaculares de JdeJ Editores va cosechando seguidores.

Se trata de un libro donde la técnica fotográfica con la que se ha creado cada imagen publicada queda envuelta en la historia y el porqué que se esconde tras cada una de ellas. En el momento de su aparición ya hice un artículo sobre los contenidos de la obra.  Pero ahora os quiero hacer un pequeño regalo a los lectores de este blog. 

Todos los libros pasan por un largo proceso creativo y también por un difícil proceso de encaje en el número de páginas determinadas por el diseño, la maquetación, el formato, la imprenta, etc. Es por ello que algunos temas que había redactado para este libro se quedaron finalmente en el cajón y no se integraron en la obra final. Voy a aprovechar el blog para publicarlos para que así mi trabajo no fuera en balde. Será como la "Versión extendida", los "Contenidos adicionales" o las "Escenas eliminadas" que vienen en los DVD de algunas películas de cine.

Esta primera publicación correspondía al capítulo 2: PAISAJES DEL MUNDO.

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Del primer plano al infinito


Uno de los factores primordiales con el que jugamos los fotógrafos al trabajar el paisaje es la denominada “profundidad de campo”, es decir, la extensión de la zona que aparecerá enfocada en la fotografía. A menores aberturas de diafragma (f:11, f:16…) la fotografía tendrá una mayor profundidad de campo o zona enfocada. A mayor abertura (f:2.8, f:2…), la profundidad de campo será menor. Este parámetro también puede variar por otros factores, como puedan ser la focal y el diseño de la fórmula óptica del objetivo que estemos utilizando.

Al fotografiar paisajes solemos preferir las imágenes de gran nitidez, donde todos los sujetos incluidos en el encuadre aparezcan perfectamente enfocados. Por ello es frecuente recurrir a la utilización de objetivos gran angulares (que son los que proporcionan mayor profundidad de campo) y trabajar con pequeñas aberturas de diafragma.

Durante un trekking por el Himalaya quería mostrar en la misma imagen los prados en flor presentes en el camino de entrada al Santuario del Annapurna y los picos que se levantan en el interior del circo glaciar. Para ello busqué durante un rato un encuadre que me permitiera situar algunas flores en primerísimo plano, pero que incluyera asimismo algunas de las montañas del fondo. Cuando lo encontré, situé mi ligero trípode de montaña en el lugar exacto y monté la cámara con un zoom super granangular casi a tocar de las primeras flores. Utilicé la pequeña abertura de f:16 para lograr enfocar desde el primer plano hasta el infinito, obteniendo esta impactante perspectiva que potencia su presencia. El filtro polarizador oscurece el azul del cielo a la vez que elimina reflejos en las hojas verdes favoreciendo la saturación de su color.


Prado de montaña con flores de Inula royleana con el pico Ganggapurna (7454 m) desde el valle del Modi Khola, Annapurna Conservation Area, Himalaya, Nepal
© Oriol Alamany


Objetivo: Zoom granangular 17-40 mm a 19
Sensibilidad: ISO 200
Medición: Matricial
Exposición: Manual
Velocidad: 1/30
Diafragma: f/16
Balance de blancos: Luz de día
Otro material: Trípode, filtro polarizador


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CONSEJO


Cuidado con la difracción. Esta fotografía sería la candidata perfecta a utilizar el diafragma más cerrado del objetivo, que en este caso era un f:22. Sin embargo, aunque con las aberturas muy pequeñas obtenemos una mayor profundidad de campo, también aparece la difracción, un fenómeno óptico que se produce cuando las ondas de luz atraviesan una abertura restando nitidez a la fotografía. Por ello es mejor evitar en lo posible fotografiar a la menor abertura de cualquier óptica, en especial con cámaras de sensores muy pequeños (compactas) o muy “cargados” de píxeles (Réflex o Mirrorless).

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Ahora que se acerca la época de hacer regalos os sugiero este libro como un buen obsequio para cualquier aficionado a la fotografía y/o los viajes. Para adquirirlo podéis hacerlo a través de mi web www.alamany.com. Y si os apetece firmado o dedicado para vosotros o algún ser querido no tenéis más que pedirlo.



- Para saber más sobre esta obra puedes leer esta entrevista publicada en la web de FotoRuta.


9/11/14

• El sistema fotográfico del futuro - II: Las cámaras sin espejo o Mirrorless para fotografia de paisaje

No te pierdas el primer artículo de esta serie: 
El sistema fotográfico del futuro -I: Las cámaras sin espejo, Mirrorless o CSC.



Visión otoñal de las Tre Cime di Lavaredo, Las Dolomitas, Italia
Olympus OM-D E-M1 a ISO 200, 12-40 mm f:2.8 Pro, 1/40 a f:5.6
© Oriol Alamany



Los fotógrafos de la naturaleza trabajamos en el campo: nuestro "hábitat" natural son los bosques, las montañas, las marismas, las costas, los desiertos... Y uno de los hechos que nos caracteriza es que acostumbramos a llevar todo o gran parte de nuestro equipo fotográfico cargado a la espalda. Para algunas personas eso no representa un gran problema y yo mismo he soportado el peso de cámaras, teleobjetivos y trípodes durante cuatro décadas sin importarme demasiado lo pendiente o lo largo que fuera el camino. 

Pero de todo hay en la viña del Señor: hay gente a la que no le gusta andar, no a todo el mundo le apetece cargar kilos y kilos de peso, más de un fotógrafo sufre de hernia discal o lesiones de rodillas y, por otra parte, uno no se encuentra físicamente igual a los veinte años que a los sesenta. Así que, excepto a algún masoquista, no creo que a nadie le disguste la posibilidad de reducir el peso y tamaño de su mochila cuando se sube por una empinada ladera de los Pirineos, se baja a un abrupto barranco de una sierra andaluza, o cuando debe tomarse un avión al otro lado del mundo sorteando las severas limitaciones que imponen las aerolíneas.

Es por ello que la rápida evolución de las cámaras sin espejo réflex o mirrorless,  –que destacan por ser pequeñas y ligeras–, nos hacen mirar el futuro con optimismo. Como vimos ya en el primer artículo de esta serie, las CSC pueden convertirse en la alternativa a nuestros equipos réflex pero... ¿Es la oferta actual, a noviembre de 2014, realmente adecuada para la práctica de la fotografía de naturaleza? En este artículo y en el siguiente voy a elucubrar un rato sobre ello. 

Primero empezaremos por la fotografía de paisaje y de aproximación, dejando para más adelante la fotografía de fauna salvaje, bastante más compleja.



Laguna de l'Encanyissada al amanecer, Delta de l'Ebre, Catalunya
Olympus OM-D E-M10 a ISO 100, M.Zuiko 17 mm 1:1.8, 1/125 f/2.5 a mano alzada
© Oriol Alamany

LA FOTOGRAFÍA DE PAISAJE

Para la fotografía de paisaje nadie puede argumentar falta de calidad o de resolución en las cámaras mirrorless. ¿Porqué? Pues porque existen numerosas cámaras sin espejo fabricadas por Sony, Leica, Fujifilm, Pentax y Canon que usan los mismos sensores que las réflex Full Frame y APS-C. Por lo tanto, la calidad de imagen puede ser idéntica. El sistema de visor no afecta en nada a la calidad del sensor que capta la imagen.

La Sony A7R en especial, con su sensor Full Frame de 36 MP (similar al que usa la Nikon D810) ha tenido éxito entre los paisajistas. Su peso es de 465 gramos en contra de los 1000 de la D800: más del doble para fotografiar con el mismo sensor. Una herramienta insuperable para captar los más mínimos detalles de un gran paisaje. 

Algunos fotógrafos incluso la usan con ópticas Canon o Nikon mediante un adaptador de objetivos. Hay que recordar que debido a la estrechez de sus cuerpos, las cámaras sin espejo pueden montar multitud de objetivos de marcas distintas. Metabones es uno de los fabricantes que ofrece adaptadores que mantienen casi todas las funcionalidades de la óptica original. Dado que los fotógrafos de Canon no disponen en este momento de ninguna cámara de tan elevada resolución en su gama, el uso de un pequeño cuerpo de A7R aparece como una interesante alternativa para los paisajistas. En el próximo capítulo sobre la fotografía de fauna hablaré más de esta posibilidad de utilizar todo tipo de ópticas mediante adaptadores.

Lo que sucede con las Sony A7 es que el cuerpo de cámara quizás sea pequeño y ligero, pero las ópticas deben seguir siendo tan voluminosas y pesadas como las de cualquier réflex para cubrir el formato Full Frame. Es decir, el ahorro de peso en el conjunto del equipo es relativo ya que se limita tan sólo a la cámara. 


La Sony A7R de 36,5 MP, con un objetivo Canon TS-E 17 mm f:4L y un adaptador Metabones Smart Mark IV, una impresionante herramienta para la fotografía de paisaje.

Si nos importa más disponer de cámara y objetivos más pequeñosque de tan extrema resolución hay otras alternativas. Las Canon M y Fujifilm X son mirrorless con sensores APS-C de la mitad de tamaño del FF. Y Olympus y Panasonic juegan en otra liga con su formato Micro Cuatro Tercios aún menor, que ya describí en detalle en el primer artículo. Estos dos serían a priori formatos menos adecuados para un especialista en captar los grandes escenarios naturales con todo lujo de detalles, aunque como en esta disciplina fotográfica se suele trabajar con trípode y usando las sensibilidades ISO más bajas (que aportan la mejor definición, nulo ruido y mayor rango dinámico) el resultado acaba siendo más que correcto con cualquiera de estos sistemas.

Importancia del tamaño del sensor y megapíxeles para fotografia de paisaje

En la fotografía de paisaje suele darse una gran importancia a la capacidad de la cámara para plasmar pequeños detalles como hierbas, hojas, piedras, Por eso este es un campo en que el tamaño (del sensor) sí debería ser importante. Pero en realidad no es tanto el tamaño como su resolución.



Yéndonos al formato Micro Cuatro Tercios, el menor de los que os comento, leeréis por ahí comparativas diciendo que puede ofrecer la misma resolución que un Full Frame cuatro veces mayor. Pues si, eso puede ser cierto... siempre que ambos sensores sean de los mismos megapíxeles, lo cual en los modelos actuales no sucede. 

Me explico: Una cámara Micro 4/3 de 16 MP tendría la misma resolución que una FF de 16 MP, está claro. Y si miráramos ambas fotos ampliadas al 100% en el monitor de un ordenador podría apreciarse más o menos el mismo detalle en una y otra imagen, con pequeñas variaciones que serían más debidas al modelo de cámara, a la óptica usada o a la tecnología usada en el diseño del sensor.

Lo que sucede es que la foto de M4/3 estaría captada mediante unos píxeles mucho más pequeños. No son del mismo tamaño los 16 millones de puntos sensibles a la luz que caben en un sensor de 24 x 36 mm que los puntitos que se apiñan en uno de tan sólo 13 x 17,3 mm. Eso, a una sensibilidad como ISO 100 o 200 que son las habitualmente usadas en la fotografía de paisaje representa poca diferencia. Pero si nos vamos a trabajar fauna salvaje a 400 u 800 ISO o fotografía nocturna a 3200 o 6400 ISO, la diferencia será visible al aparecer más ruido o grano digital.

Hagamos otra comparación distinta: ¿Y si suponemos que ambos sensores tuvieran sus píxeles del mismo tamaño? Si hacemos las cuentas veremos que en un sensor FF caben unos 61 millones de píxeles del mismo tamaño que los 16 millones que contiene una M4/3 actual. En este caso, evidentemente, el tema del ruido sería similar. Y al visualizar ambas imágenes al 100% en un monitor la resolución también sería parecida pero... la ampliación de la imagen FF sería muuuuucho mayor. Por lo tanto, positivados ambos archivos sobre un papel fotográfico del mismo tamaño (pongamos un 70 x 100 cm, por poner un ejemplo), la copia obtenida a partir del FF nos mostraría detalles mucho más finos que el otro sensor no habría podido captar con cuatro veces menos píxeles. 

Es decir, que a igual tecnología, dado que el FF es cuatro veces mayor que el M4/3, dependiendo de sus megapíxeles siempre ofrecerá o bien un menor ruido como hemos visto en el primer caso planteado, o bien una mayor resolución como en el segundo caso.  No hay vuelta de hoja.

Otra cosa es que no se comercializa ningún sensor M4/3 de la misma elevada resolución que  los actuales FF o APS-C, precisamente para que su mayor ruido no se hiciera demasiado aparente.


Cola de caballo a orillas del río Bitlles, Penedès, Catalunya
Olympus OM-D E-M1 a ISO 200, 12-40 mm f:2.8 Pro, 1/6 a f:4
© Oriol Alamany

Así pues, si queremos comprarnos un sistema Mirrorless para la fotografía de paisaje ¿es mejor el FF, el APS-C o el M4/3? Esta es una pregunta equivocada. La pregunta real que uno debe hacerse es: ¿necesito realmente la resolución más elevada posible? Si tu respuesta ha sido SI, entonces posiblemente deberías comprarte una Hasselblad, PhaseOne o Pentax de formato medio que le dan cien vueltas a cualquier cámara FF. En mi caso en concreto, aunque trabajé durante más de una década con formato medio de película, en la actualidad las FF digitales cubren mis necesidades profesionales por lo que no siento la necesidad imperiosa de cambiarme al superior formato medio.

Los actuales sensores M4/3 van por los 16 MP, los APS-C por los 20-24 MP y los Full Frame alcanzan incluso los 36 por lo que, depende de qué hagas luego con tus fotos, la diferencia puede ser o no vital para tí. Grandes ampliaciones, publicación de pósters, fotografía publicitaria pueden requerir una resolución superior a los 16 MP. En cambio, para cualquier aficionado, para enseñar las fotos a los amigos o incluso impartir conferencias, publicación en revistas, webs, fotografía de alta montaña o largos trekkings, los formatos APS-C o Micro Cuatro Tercios son dos opciones totalmente aceptables y más ligeras y económicas. 

Cascada en otoño en el Parque Natural de l'Alt Pirineu, Pirineos, Catalunya
Olympus OM-D E-M1 a ISO 200, 12-40 mm f:2.8 Pro, 1/15 a f:4
© Oriol Alamany

Recorte al 100% del mismo paisaje realizado con una Olympus M4/3 Mirrorless y una Canon FF réflex. La calidad de ambos archivos RAw es excelente. Ampliadas ambas sobre papel fotográfico a una resolución de impresora de 240 dpi, la imagen obtenida con la Olympus sería de 49 cm de alto y la de la Canon de 61 cm.
© Oriol Alamany


CORTINILLAS VIBRANTES

La generalización de la integración de un sistema de estabilización de imagen en algunas ópticas o bien en el cuerpo de las cámaras CSC ayuda a liberarse hasta cierto punto del trípode aligerando más nuestro equipo al permitir realizar tomas a mano alzada a velocidades realmente inusitadas. No es algo que los paisajistas hagamos con frecuencia, pero siempre llega el momento que te pilla sin el trípode a mano, o que no te apetece subirlo a una abrupta cima. La estabilización de imagen que he podido probar en las Olympus OM-D es realmente útil, permitiendo tomas de hasta 1/4 o 1/2 segundo con gran angulares.

Un problema de algunas CSC (que por lo que he leído presentan las Sony A7, alguna Olympus y posiblemente otras cámaras) es su molesta tendencia a vibrar durante el disparo. Yo pensaba que la eliminación del espejo réflex móvil nos libraría de la molesta trepidación que nos obliga a los fotógrafos de paisaje a disparar casi siempre con el espejo pre-levantado. Sin embargo, las cámaras sin espejo no se libran de las vibraciones. 

¿Porqué, si no tienen un espejo que se levante? Mientras estamos visionando la imagen por el visor electrónico o la pantalla trasera de la cámara el sensor de estas cámaras está continuamente expuesto a la luz. Pero al apretar el disparador para captar la fotografía definitiva la cortinilla del obturador se cierra momentáneamente, para volver a abrirse de inmediato y así exponer la imagen. Esta sucesión de movimientos mecánicos produce una cierta vibración, agravada por tratarse de cámaras muy ligeras cuya masa no amortigua el golpe. Luego el obturador vuelve a cerrarse y a abrirse de nuevo para volver a mostrar la imagen.

Algunas marcas están buscando la solución a este problema. Olympus introdujo mediante nuevos firmware la opción AntiShock. Se trata de un modo de disparo que no usa la primera cortinilla para iniciar la exposición, si no que lo hace de modo electrónico, es decir, sin movimiento alguno. Tan sólo para finalizar la exposición utiliza el obturador mecánico. El futuro va por ahí, ya que algunas cámaras ya realizan la exposición mediante obturación electrónica, silenciosa y sin vibración.

Hayedo bajo la lluvia en Vall d'Aran, Pirineos
Olympus OM-D E-M10 a ISO 400, M.Zuiko 17 mm 1:1.8, 1/4 f/5.6 a mano alzada
© Oriol Alamany

USO DE FILTROS DEGRADADOS

El uso de filtros degradados neutros para reducir las diferencias de iluminación extremas presentes en algunas tomas está muy extendido entre los fotógrafos de paisaje. Hoy en día los más utilizados son los filtros Lee o Hitech de 100 mm, medida necesaria para evitar el viñeteo en gran angulares extremos. Esos mismos filtros pueden usarse en cualquier objetivo para mirrorless, en especial las Full Frame o APS-C. 

Sin embargo, los sensores pequeños permiten el diseño de objetivos diminutos, cuyas lentes frontales tienen diámetros muy reducidos. Al usarlos en una Micro Cuatro Tercios he comprobado que con un filtro degradado neutro del tipo Soft (de transición suave) la transición cubre por completo el campo abarcado en el encuadre. Por ello para objetivos Nikon 1, Micro Cuatro Tercios o algunas pequeñas ópticas APS-C, creo que es mejor usar filtros del tipo Hard (de transición súbita). Y tampoco es necesario que sean de tan gran tamaño: un portafiltros Cokin Standard, Formatt-Hitech o el sistema Lee Seven5 es perfectamente adecuado.


Portafiltros Lee Seven5, especial para CSC



       


EL VISOR ELECTRÓNICO EN LA FOTOGRAFÍA DE PAISAJE

El aspecto habitualmente más criticado de las cámaras sin espejo por quienes somos usuarios de cámaras de visión réflex es que su visor de imagen sea electrónico. Y lo cierto es que a pesar de las innegables mejoras en este tipo de visores, aún no alcanzan la nitidez y transparencia de un buen visor réflex. 

Pero tras varios meses probando estas cámaras, lo cierto es que uno se acostumbra al tipo de  imagen proporcionada por esos visores y empieza a apreciar sus ventajas: histograma en vivo, retículas que ayudan a la composición, nivel de inclinación en pantalla, previsualización de encuadres en distintos formatos del original (4:3, 3:2, 6:9, 1:1...)., previsualización de la profundidad de campo real de una imagen sin que la visión se oscurezca...

Muchas de estas características las muestran también las cámaras réflex en sus pantallas LCD traseras al trabajar en modo LiveView. Y quizás por ello en los talleres de fotografía que imparto cada vez veo a más y más gente trabajando el paisaje en modo LiveView. El problema es cuando la luz es muy intensa y por el LCD cuesta ver algo. En este caso, el visor electrónico es una bendición.

¿Su principal problema? Que con la cámara apagada uno no puede ni tan siquiera encuadrar por el visor y un consumo de energía desaforado. La mayoría de las CSC consumen una o más baterías diarias, mientras que la batería de una réflex suele aguantar dos o tres días de uso intensivo.


FOTOGRAFÍA NOCTURNA CON MIRRORLESS

Un cada vez más importante submundo dentro de la fotografía de paisaje es la de paisaje nocturno. En esta disciplina una CSC o una réflex serán más o menos adecuadas en función del tamaño del sensor, su menor o menor densidad de píxeles, y de la calidad de sus gran angulares luminosos. La reina en este campo sería la Sony A7s con su sensor FF de tan sólo 12,2 MP, que permite utilizar altísimas sensibilidades ISO.

Lo único que diferencia Réflex de Mirrorless en la fotografía nocturna es el sistema de visión. Hay veces en que con un buen visor réflex aún puedo encuadrar una roca o la silueta de una montaña en una noche con luna, por ejemplo. Pero con los visores electrónicos que he probado lo único que veo es "nieve" electrónica. El encuadre es totalmente a ciegas y hay que hacer tomas previas para afinarlo.



Recorte al 100% del mismo paisaje nocturno realizado con una Olympus M4/3 y una Canon FF. Incluso utilizando una sensibilidad superior (1600 contra 3200 debido a la menor luminosidad de la óptica Canon), las diferencias son evidentes. Aquí el Full Frame es el rey, Alpes, Francia
© Oriol Alamany

Una opción única y sorprendente con las Olympus OM-D es su función Live Bulb, Live Time y Live Comp. Se trata de tres modos de larga exposición nocturna en que la cámara va sumando el tiempo de exposición, o bien exposiciones sucesivas a la vez que muestra como la imagen va apareciendo en el monitor LCD a medida que se expone. Eso permite cerrar el obturador en el momento en que la fotografía nos parece ya correctamente expuesta o bien iluminada en el caso de pintar con linternas o flashes.

LA FOTOGRAFÍA DE APROXIMACIÓN

Cualquier cámara Mirrorless es adecuada para la fotografía de detalles y la macrofotografía, pero al revés de lo comentado para el paisaje, en este caso las equipadas con sensores más pequeños juegan con ventaja ya que en formatos más reducidos las focales equivalentes son más cortas y no es necesario diafragmar tanto para obtener profundidades de campo adecuadas. 

Una Micro Cuatro Tercios con un objetivo macro como el Panasonic Leica DG Macro-Elmarit 45 mm f:2.8 o el M-Zuiko ED 60 mm f:2.8 es un arma muy potente para la fotografía de flora y pequeños animales. Algunos de los fotógrafos que más prontamente han adoptado a este formato (como Martin Gallego, por ejemplo) han sido precisamente gente aficionada al mundo de la macro.



El pequeño objetivo Leica DG Macro-Elmarit 45 mm f:2.8


Sapo común en Vall d'Aran, Pirineos
Olympus OM-D E-M10 a ISO 200, 1/640 a f/2.5, M.Zuiko 17 mm 1:1.8
© Oriol Alamany

Chinche de campo, Penedès, Catalunya
Olympus OM-D E-M1 a ISO 400, M.Zuiko 12-40 mm 1:2.8 Pro
© Oriol Alamany


         




(Continuará)

Próximos capítulos:
• El sistema fotográfico del futuro - III: Las Mirrorless para fotografia de fauna salvaje.
• El sistema fotográfico del futuro - IV: Probando las Olympus OM-D


AVISO: Olympus España me ha prestado material fotográfico para elaborar estos artículos sobre los sistemas sin espejo pero sin pedirme nada a cambio. Este texto y conclusiones no están en absoluto impuestos por la marca. Son mis observaciones personales y las publico porque pienso que pueden ser de utilidad a los aficionados a la fotografía.