29/5/17

Entrevista en el podcast Destino Sifakka




Nunca me habían calificado como un "buscador de bellezas perdidas", pero me gusta la definición que me ha aplicado Sandra Vallaure. Su último Podcast de Destino Sifakka, es la entrevista sobre fotografía en la que he hablado menos de fotografía de toda mi vida. ¿O quizás sí? Júzgalo tu mismo...




En Destino Sifakka encontrarás multitud de interesantes entrevistas realizadas por Sandra a reconocidos fotógrafos. Si te gustan sus trabajos, puedes colaborar con ella AQUÍ.

26/5/17

Kenia, escenas de África


Una de nuestras furgonetas 4x4 recorriendo la sabana de Masai Mara al amanecer, en busca de fotografías.
© Oriol Alamany



ESCENA 1 - MASAI MARA - CROSSINGS

¡Vaya descarga de adrenalina!– me dice File tras ver y fotografiar su primer crossing. Y no me extraña en absoluto. A pesar de haber disfrutado de 24 de ellos a lo largo de cinco viajes, los crossings siguen siendo algo que siempre me impacta y entusiasma, una manifestación de la naturaleza más salvaje y primigenia. Y si, un auténtico subidón para cualquier amante de la fotografía o de la observación de la naturaleza.

¿Y qué es un crossing pensaréis? Pues es el nombre que en la Reserva Nacional de Masai Mara se da al fenómeno del cruce del río Mara por parte de centenares o miles de herbívoros durante su migración anual entre las sabanas de Masai Mara y el Serengeti. Normalmente se trata de manadas de ñus, pero a veces estos van acompañados de grupos de cebras, topis o incluso de las pequeñas y delicadas gacelas de Thomson.

File era uno de los participantes en el viaje fotográfico a Kenia “Predadores y herbívoros en la gran migración” que Eulàlia y yo organizamos desde hace ya varios años. A pesar de que escogemos cuidadosamente las fechas del viaje en función de nuestra experiencia en Kenia, cada año el fenómeno de la gran migración se nos muestra de manera distinta. Hay años que lo pillamos al final, con parte de las inmensas llanuras del Mara más vacías de animales, pero concentrados en grandes masas en los límites con el Serengeti tanzano. Si la migración está tocando a su fin, centenares de cadáveres de ñus jalonan las orillas del río y buitres y marabúes se hartan de comer. Otras veces la temporada acaba de empezar y, si ha habido pocos cruces, los imponentes cocodrilos del Nilo están hambrientos y se lanzan a cazar de manera despiadada cualquier animal que se atreva a cruzar. Cada vez distinto, cada vez igual de emocionante. Pero hasta el momento cada año hemos podido disfrutar del espectáculo, algo que no siempre está garantizado. 

En las llanuras alrededor del río los grupos de ñus se entremezclan con jirafas, elefantes, elands, algún escaso rinoceronte negro… todos ellos vigilados por los penetrantes ojos de los otros actores del drama: leones, guepardos, leopardos, hienas… los cazadores implacables, bellísimos depredadores.

En Masai Mara los días vuelan y, de sol a sol, el fotógrafo intentamos captar ni que sea una ínfima parte de toda esta belleza, de toda esta vida que fluye sin cesar.



Unos dos millones de ñus se van concentrando en el Mara Triangle, en su camino anual hacia el Serengeti.
© Oriol Alamany


Los guepardos, siempre elegantes y alerta, en busca de presas.
© Oriol Alamany



En Kenia no es imprescindible la utilización de sofisticados equipos fotográficos para disfrutar de la naturaleza.
© Oriol Alamany



León macho con los últimos rayos de luz del día. Las llanuras del Mara ofrecen luces magníficas.
© Oriol Alamany



Empieza uno de los míticos crossings del río Mara por parte de miles de herbívoros. LAs cámaras fotográficas empiezan a sonar...
© Oriol Alamany


Las vistosas cebras en un crossing polvoriento, y jugando luego con el procesado de la imagen. El tratamiento en blanco y negro resulta especialmente efectivo para estos motivos africanos.
© Oriol Alamany


Ñus agolpándose a orillas del río Mara, jugando con el procesado de la imagen.
© Oriol Alamany


A inicios de la migración los enormes cocodrilos del Nilo atacan con furor a los herbívoros que cruzan el río Mara, concentrándose en atacar a los jóvenes ñus y cebras.
© Oriol Alamany


Fin de jornada en uno de los lodges en el interior de la Reserva Nacional Masai Mara, agotados pero contentos y comentando las vivencias del día frente a una cerveza fresquita.
© Oriol Alamany



ESCENA 2 - SAMBURU - EL RÍO

Una de las razones por las que en Samburu la vida bulle es gracias al río Ewaso Nyiro. Esa arteria liquida recorre los áridos terrenos de la reserva natural promoviendo el crecimiento de la vegetación de ribera, hábitat de multitud de aves, cocodrilos y donde se alimentan mamíferos como las jirafas, los elefantes o los antílopes. Es por ello que en nuestros viajes nos alojamos en un lodge con unas vistas magníficas sobre el río. Año tras año los safaris alrededor del Ewaso Nyiro son uno de los puntos destacados de nuestra estancia en Kenia.

Samburu es para mi el complemento perfecto a una estancia en el Mara. El paisaje es distinto, mucho más árido, caluroso, con una vegetación a base de arbustos espinosos con algunas colinas donde se esconden animales esquivos como los licaones y el leopardo. Aquí se encuentran diversas especies distintas de las del Mara: la Cebra de Grevy en lugar de la común, la Jirafa reticulada en lugar de la masai, el Avestruz somalí en lugar del vulgar, abunda más la Gacela de Grant que la de Thomson, y hay otras especies que no habitan el Mara como el Gerenuk, o son escasos, como el Órice y el Dik dik. Y para rematarlo Samburu es el mejor lugar de Kenia para observar al elegante y esquivo Leopardo, uno de mis animales favoritos, pura fuerza y elegancia.

Sin embargo, el año 2015 llegamos a Samburu y tuvimos la desagradable sorpresa de que el río estaba absolutamente seco. Llegamos al lodge e incluso los cocodrilos habían desaparecido, el viento levantaba el polvo del lecho seco y la fauna ya no se concentraba en sus orillas. El personal del lodge nos dijo que llevaban un mes así. Preocupados, sin el agua nos imaginamos por delante unos días aburridos y faltos de buenas observaciones.

Aquella tarde hicimos un game-drive llevando el grupo de fotógrafos y lo cierto es que aún nos lo pasamos bien fotografiando a una manada de elefantes excavando pozos en el centro del río en busca de agua cenagosa, con el trasfondo de las características y bellas palmeras de Samburu a la luz cálida del atardecer. 

A última hora de la tarde vislumbramos un reflejo en la lejanía. —Será una reverberación producida por el calor—, dijimos. Pero más tarde el brillo se hizo más patente. — ¿Qué es eso?— le preguntó Eulália a Frank, uno de nuestros guías-conductores. — ¡Es un milagro! — respondió él. Era el agua que se deslizaba perezosamente río abajo, rellenando el lecho de orilla a orilla. Jamás había visto algo parecido excepto en los documentales de la BBC o de National Geographic. Por la noche, visto desde la terraza del lodge que cuelga sobre el Ewaso Nyiro, el río bajaba lleno a rebosar, aportando nueva vida a Samburu. Las lluvias caídas recientemente en el Monte Kenya habían obrado el milagro. 

Al día siguiente elefantes, jirafas y otros animales se reunían alegres alrededor del río a disfrutar del agua. Samburu, de nuevo, volvía a enamorarnos.


Elefantes hurgando en busca de agua en el lecho seco del río Ewaso Nyiro, bajo las características palmeras de Samburu.
© Oriol Alamany




Tras un mes sin agua, un atardecer el agua inunda poco a poco el río Ewaso Nyiro en Samburu.
© Oriol Alamany


Nuestro Lodge en Samburu, con el río Ewaso Nyiro con su caudal habitual.
© Oriol Alamany


Samburu ofrece especies distintas del Mara, como la Cebra de Grevy.
© Oriol Alamany


El Leopardo, la estrella de la Reserva Nacional de Samburu.
© Oriol Alamany


NUESTRO VIAJE FOTOGRÁFICO A KENIA

Olvídate de los zoos y de los documentales de televisión y ven a fotografiar animales salvajes de verdad. Lo que os he relatado son tan sólo dos de las escenas vividas a lo largo de los años que hemos viajado a Kenia. El número de observaciones y experiencias inolvidables es muy larga, lo mismo que la cantidad de fotografías realizadas.

Este verano, del 28 de agosto al 11 de septiembre 2017, vamos a regresar de nuevo, visitando las reservas naturales de Masai Mara, Nakuru, Samburu y Buffalo Springs, guiando a un nuevo grupo de fotógrafos en busca de las mejores escenas y fotografías.

Todos los detalles de nuestro viaje los puedes ver en ESTE ENLACE., y nos encantaría que nos dejaras guiarte por las tierras africanas, mostrándote los mejores lugares para fotografiar su fauna salvaje. Las inscripciones se cerrarán el 15 de junio 2017.





Fotografiando un Guepardo desde las furgonetas con techo elevable, el mejor vehículo para fotografiar en la Reserva Nacional de Masai Mara.
© Oriol Alamany



Fotógrafo en la Reserva Nacional de Masai Mara, siguiendo a un Guepardo.
© Oriol Alamany


Un espectacular grupo de pelícanos acicalándose en el Parque Nacional Nakuru.
© Oriol Alamany




Nuestras furgonetas ofrecen amplio espacio para tres participantes y su equipo fotográfico, Parque Nacional Nakuru.
© Oriol Alamany


Desayuno en plena sabana tras una productiva madrugada fotográfica, en la Reserva Nacional de Masai Mara.
© Oriol Alamany

el amenazado Rinoceronte blanco, hembra con su cría en el Parque Nacional Nakuru.
© Oriol Alamany



25/5/17

Entrevista sobre el turismo del Oso pardo en Espai Terra TV3




Hoy 25 de mayo 2017 he sido entrevistado en el programa Espai Terra, de la cadena TV3 en relación a la utilización de la presencia del Oso pardo como reclamo turístico en los Pirineos. Gracias a la periodista Cori Calero y al equipo del programa por invitarme a participar en él y dejarme aportar mi experiencia personal fotografiando estos esquivos plantígrados.


12/5/17

Colaboración con Snow Leopard Conservancy



Fragmento del boletín de Mayo 2017 de Snow Leopard Conservancy


Fundada y dirigida por el zoólogo Rodney Jackson, el mayor experto mundial en Leopardo de las nieves, la Snow Leopard Conservancy es una importante ONG dedicada a este felino amenazado, a su estudio y conservación, trabajando codo a codo con las comunidades locales.

En su boletín o newsletter del mes de Mayo 2017 se han hecho eco de nuestro reciente trabajo fotográfico sobre el Leopardo de las nieves mediante la publicación de un relato del viaje al Himalaya y de algunas de las fotografías que allí realizamos.

>> ENLACE AL NEWSLETTER <<




Leopardo de las nieves de cacería, Himalaya, Febrero 2017
Canon EOS 5D MkIV a ISO 1600, 500 mm f:4L IS II y Extender 2x-III, trípode Benro.
© Oriol Alamany



Oriol fotografiando Leopardo de las nieves bajo la nieve con un 500 mm montado en una Canon EOS M5 mediante un adaptador, Himalaya, Febrero 2017
Canon EOS 5D MkIV a ISO 800, 24-70 mm f:4L IS
© Eulàlia Vicens

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Para este proyecto fotográfico contamos con el soporte de: 
The Heat Company (Guantes Heath3 Layer System y almohadillas térmicas)
Canon (Préstamo de Canon EOS M5)
Foto Técnica Import (Trípode y filtros Benro).
Disefoto (Baterías Hahnel Extreme)



10/3/17

Leopardo de las nieves en Nature Photo Blog - 10 marzo 2017







Esta fotografía de un Leopardo de las nieves (Panthera uncia) al crepúsculo en el Himalaya, es mi imagen del mes de marzo en Nature Photo BlogAllí puedes verla a mayor tamaño. La imagen la tomé en febrero de este año, durante un trabajo profesional que realicé en las montañas del Himalaya.

Mis fotografías aparecen en esta web de fotógrafos europeos el día 10 de cada mes. Estas son las publicadas hasta ahora. No todas las voy comunicando en mi blog. Tan sólo de vez en cuando para recordaroslo.

Si quieres leer sobre fotografía de naturaleza y viajes, lee mi libro: Fotografia en tus viajes - inspiracion y tecnica para conseguir fotos espectaculares (Foto-Ruta)

9/1/17

¿Porqué no me salen buenas fotos?


Amanecer en el Pico La Meije, Alpes, Francia, 1991
Canon T90 formato 135, FD 80-200 mm f:4L, Kodachrome 25 ISO, trípode.
© Oriol Alamany



COSAS QUE SE OYEN

Hoy en día es frecuente leer en las redes sociales, foros de fotografía, o también lo he oído en conversaciones o en algunos de mis cursos o viajes fotográfico, a alguien argumentando que la razón por la cual no hace mejores fotografías es por culpa de las carencias de su cámara. Por poneros unos ejemplos:

- No puedo hacer buenas fotos porque mi Cacon 3D Mark VII tiene un sensor digital de tan sólo 24 MP, por lo que no tiene la resolución ni puedo reencuadrar tanto las fotos para obtener el encuadre deseado, como sí hace mi amigo Luis con su Papasonic de 50 MP.


- No puedo hacer buenas fotos porque el enfoque automático de mi Cacon 3D Mark VII no es tan fulgurante como el de la Nifor D69 de mi compañero de piso y se me escasa alguna que otra gaviota.


- No puedo hacer buenas fotos porque a ISO 6400 mi Cacon 3D Mark VII da medio punto más de ruido que la Sopy A777 de mi primo Pepe.


- No puedo hacer buenas fotos porque mi Cacon 3D Mark VII tiene un sensor digital con un rango dinámico de tan sólo unos inaceptables 11 pasos, mientras que la Lony R4X de mi amigo Juanito tiene 13.


- No puedo hacer buenas fotos porque si con mi Cacon 3D Mark VII hago una foto cinco diafragmas subexpuesta, no puedo aclararla como si hace la Gentax R4X de mi hermano Pedro.


- No puedo hacer buenas fotos porque mi Cacon 3D Mark VII sólo dispara 8 fotos por segundo, por lo que se me escapan todas las oportunidades, mientras que la Popympus OM-L E-N833 de mi vecino dispara a 18 fotos por segundo.


- No puedo hacer buenas fotos porque mi Cacon 3D Mark VII tiene una pantalla LCD fija de tan sólo 180.000 pixeles, mientras que la Pugipilm XXX de mi novia tiene una abatible, basculable, incluyendo posición selfie, de 210.000 píxeles OLED SuperStress.


- No puedo hacer buenas fotos porque mi Cacon 3D Mark VII tiene una duración estimada del obturador de tan sólo 150.000 disparos, mientras que la Meica 9 tiene un obturador con una vida teórica de 300.000 disparos.


- No puedo hacer buenas fotos porque para mi Cacon 3D Mark VII sólo tengo dos tarjetas de memoria de 32 GB cada una que tan sólo me permiten hacer 2000 RAWS en un día, mientras que mi enemigo preferido en las redes sociales tiene cinco tarjetas de 128 GB.


- No puedo hacer buenas fotos porque mi Cacon 3D Mark VII tiene un estabilizador de imagen de 3 pasos en el objetivo, mientras que la Popympus OM-L E-N833 Mark 267 que acaba de salir tiene un estabilizador de 4 pasos en el sensor más 4 más en el objetivo que permiten hacer fotos a 2 segundos de exposición a mano alzada.


- No puedo hacer buenas fotos porque el visor óptico de mi Cacon 3D Mark VII sólo muestra el 98,5% de la imagen, mientras que la Maselpad de mi primo tiene un visor del 110%.



Sisales en flor al crepúsculo, Cabo de Gata, Andalucía, 1990
Canon T90 formato 135, FD 28 mm f:2.8, Kodachrome 64 ISO, trípode, Open-flash con una antorcha de flash Metz 45 CT4.
© Oriol Alamany



¿Y COMO HACÍAMOS FOTOGRAFíAS EN LOS AÑOS 70, 80 o 90, ANTES DE TANTA PARANOIA?

Las cámaras réflex AF de enfoque automático empezaron a ser utilizadas de manera generalizada hacia el año 1994, y las réflex digitales una década más tarde, alrededor de 2004. Así que ¿cómo hacíamos las fotografías de naturaleza antes de estos dos cambios tecnológicos que hoy en día parecen tan trascendentales e imprescindibles?



Fotografiando con una cámara Canon T90 y 300mm f:2.8L, desierto del Kalahari, Sudáfrica, 1994.
Canon EOS 100 formato 135, 28-80 mm f:3.5-5.6, Fujichrome Sensia 100 ISO.
© Eulàlia Vicens

- Los objetivos debían enfocarse a mano, incluso las aves en vuelo y otros sujetos de rápida acción. Eran necesarios dedos ágiles y buen ojo.

- Ni soñar con estabilizadores de imagen, ni en cámaras ni en ópticas. O mano firme o un sólido trípode (Por cierto, los ligeros de fibra de carbono aún no existían. Aparecieron en 1994).


- Las imágenes de naturaleza y viajes se captaban mayoritariamente sobre películas diapositivas, que eran de muy baja sensibilidad: 25, 50, 64 y 100 ISO, algunas veces 200, o excepcionalmente 400 ISO que era chungo, chungo, lleno de grano, penoso contraste y colores deslavados.



Azor (Accipiter gentilis) bajo una nevada, Pirineos, 1982
Canon A1 formato 135, FD 400 mm f:4.5 SSC, Kodachrome 64 ISO.
© Oriol Alamany


- El margen de error en la exposición que se tenía con este tipo de películas rondaba el 1/2 paso EV. El resto de fotos iban a la basura (Por cierto, diafragmas y velocidades de obturación se movían en pasos enteros o bien de medio en medio punto, no en tercios como ahora).

- El rango dinámico de las diapositivas era limitadísimo, tan sólo unos 5 pasos EV en contra de los 12-14 actuales. Y nada de HDR o levantar las sombras a posteriori.


- Los rollos de película del formato 135 o 24x36 (equivalente al actual "Full Frame", digamos) permitían hacer 20 o bien 36 fotografías. Los de formato medio 120, entre 8 y 15 fotografías, según el tipo de cámara. ¡Ah, y los rollos de película se almacenaban en la nevera, para desespero de nuestras parejas que siempre se encontraban cajas de Kodachrome en el cajón de las verduras!


- Tanto el avance como el rebobinado de la película en la cámara se hacía a mano, mediante palancas o manivelas, o bien ya más adelante con un motor a ráfagas de 3 o 4 fotos por segundo.




Tempestad al anochecer, Hluhluwe-Umfolozi Park, Sudáfrica, 1994
Bronica ETRsi formato 24 x 60 mm, 75 mm f:2.8, Fujichrome Provia 100 ISO, trípode.
© Oriol Alamany


- El único patrón de medición de la luz del fotómetro de la cámara era generalmente el Promediado. Algunas pocas cámaras de alta gama, como las Leicaflex, tenían Medición Puntual.

- La pantalla LCD era de 0“, es decir, no había. Las fotografías recién realizadas no las veías hasta el cabo de días, semanas o incluso meses si no terminabas el carrete al momento.


- Tampoco ninguna posibilidad de chequear la exposición mediante el histograma. Eso era pura ciencia ficción. Había que ser bueno midiendo la luz y compensando adecuadamente para obtener la exposición correcta.


- Con las dispositivas todos los encuadres eran siempre originales al 100%, sin posibilidad de recorte alguno. Había que currarse el encuadre en la cámara sobre el terreno.

- Para saber la exposición que proporcionaba un flash, antes del invento de la medición del flash TTL, medíamos la distancia del flash al sujeto mediante una cinta métrica y consultábamos una tabla.



Salamanquesa (Tarentola mauritanica) en Vacarisses, Catalunya, 1982
Canon A1 formato 135, FD 100 mm f:4 Macro, Kodachrome 25 ISO, dos flash manuales a distancias medidas con cinta métrica, trípode.
© Oriol Alamany


- Los obturadores tenían una vida estimada en torno a unos 100.000 disparos. Y eso no nos preocupaba en absoluto.

- La mayoría de visores réflex tenían una cobertura del 94-98%.

Y sí, a pesar de todo eso HACÍAMOS FOTOGRAFÍAS, CREÁBAMOS IMÁGENES.

Yo empecé a tomar mis primeras fotografías hacia 1974, o sea que pasé buen número de años enfocando a mano y disparando con película fotográfica. 

A todo eso me viene a la memoria una frase de una conferencia que pronunció David Airob (fotoperiodista y antiguo editor gráfico del periódico "La Vanguardia") en el festival Formentera Fotográfica 2015: "Si volvieran las diapositivas, habría una limpieza étnica".

La única ventaja en aquellos tiempos era que los nuevos modelos de cámara salían una vez por década, no como ahora que se quedan anticuadas en 2-4 años. ¡Ah, y la batería no era recargable y se cambiaba una vez al año!


BASTA YA DE DARLE LA CULPA A TU QUERIDA CÁMARA

Así que os propongo un propósito de Año Nuevo (Tranquilos, no es ir al gimnasio a partir del 1 de enero ni apuntarse a la academia de inglés): Basta ya de quejarse, de escudriñar los datos EXIF de las fotografías de otros en las redes sociales, de darle la culpa a tu cámara, de envidiar sus glamurosos equipos fotográficos de última generación y precios de locura, de ponerse excusas por ser peor fotógrafo de lo que crees que serías con otra cámara... Menos mirar Internet y más paseos por el campo, por los bosques, con la mente abierta y el ojo buscando motivos y encuadres.

Todo ello en compañía de tu querida cámara, la que pudiste comprarte en su día, la que escogiste con esmero, la que fuiste a buscar a la tienda con aquella ilusión, la que te ha acompañado tantas horas de tu vida. En lugar de hacer depender la evolución de tus obras fotográficas del modelo en concreto de tu cámara, hazla depender de ti mismo.



Cascada bajo una intensa nevada en Parc National des Pyrenees, Francia, 1991
Canon T90 formato 135, FD 80-200 mm f:4L, Kodachrome 64 ISO, trípode.
© Oriol Alamany


Trazos de las estrellas, Gulf Country, Australia, 1992
Bronica ETRsi formato 4,5 x 6, 75 mm f:2.8, Fujichrome Provia 100 ISO, exposición de varias horas, trípode.
© Oriol Alamany




Pinguino del Cabo (Spheniscus demersus) saliendo del mar, Sudáfrica, 1994
Canon T90 formato 135, FD 300 mm f:2.8L, Fujichrome Velvia 50 ISO, trípode.
© Oriol Alamany


Ualabi Tammar (Macropus eugenii) en la isla Kangaroo, Australia, 1992
Canon T90 formato 135, FD 300 mm f:2.8L, Fujichrome Velvia 50 ISO.
© Oriol Alamany


Fotografiando hace 17 años, con una cámara Fuji GSW690III de formato 6x9, Alòs d'Isil, Pirineos, 2000
Con esta cámara se obtenían 8 fotografías en un rollo de formato 120.
Yashica T5 formato 135, Zeiss 35 mm f:3.5, Fujichrome Sensia 100.