26/11/16

Impresiones sobre el objetivo Tamron SP 90mm f:2.8 Di Macro 1:1 VC USD


El nuevo objetivo Tamron SP 90mm f:2.8 Di Macro 1:1 VC USD, visto a través de mi Canon TS-E 90 mm f:2.8.
© Oriol Alamany


Los objetivos Tamron 90 mm Macro son un casi un mito en la historia de la fotografía con cámaras réflex. Desde el primer modelo Tamron SP 90 mm f:2.5 Macro (52B) aparecido en el año 1979, hasta el reciente Tamron SP 90mm f:2.8 Di Macro 1:1 VC USD de 2016, se han sucedido multitud de versiones de este modelo. Cada una de ellas algo más refinada que la anterior, pero siempre acompañada de una buena reputación. Ya aquel primer macro de Tamron se ganó una fama de óptica que valía la pena que le ha acompañado toda la vida.


Folleto del primer 90 mm Macro de Tamron, aparecido en 1979.


El pasado mes de mayo ROBISA, la empresa distribuidora de Tamron en España, me ofreció la posibilidad de probar el último modelo de su Macro, que ahora recupera de la denominación SP (Special Performance) de aquella primera versión.

En 2012 el fabricante de objetivos Sigma dio un radical cambio de rumbo en su filosofía de ópticas independientes al presentar su serie ART de objetivos de muy alta calidad. En 2015 Tamron se unió a esta tendencia recuperando su histórica serie SP (Special Performance), de prestaciones y acabados de alto nivel.

Tras comercializar unos nuevos SP de 35, 45 y 85 mm este año le ha tocado el turno al 90 mm Macro. La fórmula óptica parece la misma que el modelo anterior, ya de por sí de buena calidad. En esta versión no se trata de un nuevo diseño, si no de ofrecer unos mejores acabados y un mejor funcionamiento del estabilizador de imagen, tan útil para perseguir mariposas y fotografiar flores a mano alzada.


Borago officinalis, Heredad Segura Viudas,  2016
Canon EOS 5D MkIII a ISO 800, Tamron SP 90mm f:2.8 Di Macro 1:1 VC USD, a f:2.8
© Oriol Alamany




© Oriol Alamany


UNA BREVE PRUEBA

Al abrir la caja de cuidado diseño del nuevo Tamron SP 90 mm Macro, encontramos una lente elegante, contundente y de buenos acabados. El parasol viene incluido, lo que es de agradecer, pero sin embargo no hay ninguna funda o estuche protector.

Respecto al modelo anterior de hace tres años, encontramos un estabilizador de imagen más efectivo, y una estética adaptada a la nueva serie de alta calidad SP. Nada que objetar al respecto. 


El enfoque es interno, por lo que el objetivo no se alarga al enfocar a distancias muy cercanas, llegando a los 30 cm. El aro de enfoque manual es ancho y suave, aunque su breve recorrido en distancias largas hace algo difícil precisar a veces el punto exacto. 


El cuerpo presenta tres interruptores: el primero para limitar el rango de distancias de enfoque para mejorar la rapidez del AF, el segundo para pasar de enfoque automático a manual, y el tercero para conectar o desconectar el estabilizador VC (mejor desconectarlo al trabajar con trípode, por más que los fabricantes digan lo contrario). 




Detalle de los interruptores laterales: Limitador de enfoque, enfoque AF o Manual, y Estabilizador de imagen VC.
© Oriol Alamany


Objetivos macros para cámaras réflex con su relación de reproducción máxima, IS, diámetro de filtros, peso y precio aproximado a Noviembre 2016. 


Si comparamos este macro con las otras opciones del mercado actual, veremos que el Tamron ofrece un peso y precio en la gama media, no siendo ni el más ligero ni barato, pero tampoco el más pesado y caro. Un punto central muy adecuado. Según el siguiente listado el 90-100 mm macro más económico es el Tokina, mientras que el Zeiss cuesta más del doble de cualquier otro y también es el más pesado, aunque hay que tener en cuenta que es el único f:2 de la comparativa.





Rosal silvestre en la Heredad Segura Viudas,  2016
Canon EOS 5D MkIII a ISO 800, Tamron SP 90mm f:2.8 Di Macro 1:1 VC USD, a f:2.8
© Oriol Alamany


Joan Carrasco fotografiando en la Heredad Segura Viudas,  2016
Canon EOS 5D MkIII a ISO 200, Tamron SP 90mm f:2.8 Di Macro 1:1 VC USD, a f:2.8
© Oriol Alamany

Pude probar el objetivo un par de días, básicamente durante el desarrollo del Rally Segura Viudas de Fotografía de la Naturaleza 2016. Comprobé que el objetivo tiene una buena resolución óptica, incluso a su plena abertura f:2.8 y que hacer macro a mano alzada gracias al estabilizador da una libertad creativa mayor que estar unido a un trípode. El único "pero" de trabajar a f:2.8 es el viñeteo u oscurecimiento en los bordes de la imagen, que desaparece al cerrar algo la abertura.


Un 90 mm f:2.8, aunque sea Macro, no tan sólo resulta adecuado para fotografiar lagartijas, mariposas o flores a distancias cercanas. También constituye una excelente lente para retrato o tomas de paisaje con tele corto en general. En este tipo de usos en concreto, comparándolo en los mismos encuadres a distancias medias con mi EF 70-200 mm f:2.8L IS II, una de los objetivos cumbre de Canon, aprecio algo más de nitidez en el zoom, en especial a las máximas aberturas f:2.8, pero algo más de contraste y una tonalidad muy sutilmente más rojiza en el 90 mm. De todos modos estamos hablando de una óptica que cuesta más del triple, en torno a los 2.300 €. En cambio, a distancias muy cercanas el Tamron Macro le gana en calidad de imagen, ya que está específicamente diseñado para eso. En el zoom Canon hay que usar un tubo de extensión o una lente de aproximación y eso degrada la imagen.


La buena comparación sería con el 100 mm Macro IS original de Canon, pero no dispongo de esta óptica y no he podido compararlos. Estudiando algunos test de laboratorio que he visto por internet, as distancias cortas el Tamron parece obtener similares resultados en el centro, pero mejores resultados en la periferia de la imagen, algo de lo que enorgullecerse.




Bosque de Pino carrasco en la Heredad Segura Viudas,  2016
Canon EOS 5D MkIII a ISO 100, Tamron SP 90mm f:2.8 Di Macro 1:1 VC USD, a f:2.8
© Oriol Alamany


Amapolas en la Heredad Segura Viudas,  2016
Canon EOS 5D MkIII a ISO 400, Tamron SP 90mm f:2.8 Di Macro 1:1 VC USD, a f:4
© Oriol Alamany


El objetivo incorpora protección contra la intemperie, algo cada vez más demandado por los usuarios y su diafragma está formado por nueve palas, lo que favorece unos desenfoques bonitos. El parasol es profundo y protege bien en los contraluces, pero a pesar de su longitud puede montarse al reverso para guardar el objetivo, a la vez que lo protege de posibles golpes. 

Quizás no estemos ante un objetivo tan refinado mecánicamente como las alternativas originales de Canon o Nikon, pero que ópticamente los iguala (o según la opinión de algunos fotógrafos incluso los supera). Una opción muy recomendable para quien desee adquirir una óptica de muy elevada calidad óptica y a la vez ahorrarse 200 o 300 euros respecto a la óptica original.



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(PD Mayo 2020: con la aparición de las nuevas Canon R y Nikon Z, parece que el objetivo debe pasar por el servicio técnico para una actualización de su firmware).

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