17/3/15

CÓMO FOTOGRAFIAR UN ECLIPSE SOLAR


Eclipse parcial de sol del 3 de noviembre 2013 que tuvo lugar al atardecer, fotografiado en pleno desierto de Rub al-Khali, Omán
Canon EOS 5D MkIII a SO 400, 500 mm f:4L IS + Extender 2x-II, 1/125 f:22
© Oriol Alamany

(NOTA 2026: Ante la proximidad de tres eclipses de sol en España: el 12 de agosto de 2026 (total), el 2 de agosto de 2027 (total) y el 26 de enero de 2028 (anular), he repasado y actualizado este artículo que publiqué hace ya once años, en 2015).
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Cada vez que los medios de comunicación anuncian la cercanía de un eclipse solar, a los amantes de la fotografía nos entra la locura por plasmar ese singular fenómeno astronómico en imágenes. Y si se trata de un eclipse total, aún más, aunque ya os digo que es una experiencia imposible de transmitir mediante palabras o fotografías.

Mi "primer" eclipse lo viví en los años 70, leyendo el álbum "El templo del Sol" de las aventuras de Tintín. Mis primeras fotografías de uno se remontan a 1984, un parcial que se pudo observar desde Barcelona. Y a partir de entonces, fotografié muchos de los parciales que se iban sucediendo. Pero en 2012 se producía uno total en Australia, y allí viajé con Eulàlia para poder verlo y fotografiarlo. La experiencia nos marcó a los dos y hace tiempo que ansiamos repetir.



Video del eclipse parcial de sol del 63% que tuvo lugar el 4 de enero 2011 en Barcelona
Canon EOS 1D MkIV a ISO 800, 500 mm f:4L IS + Extender 12x-II, filtro solar Baader
© Oriol Alamany

CÓMO FOTOGRAFIAR UN ECLIPSE

Fotografiar un eclipse no resulta fácil y, además, puede resultar muy peligroso para la integridad de nuestros ojos y del sensor de nuestra cámara o teléfono móvil.

Antes de empezar a preparar nuestro equipo fotográfico, primero tendremos que documentarnos sobre la zona desde donde será visible el eclipse en cuestión y localizar un lugar adecuado lo más cerca posible de su eje central, donde la duración será mayor. El momento culminante de un eclipse total es un fenómeno breve, que puede durar desde unos segundos a unos pocos minutos,

Lo primordial a tener en cuenta al fotografiar un eclipse solar, es que los rayos del sol dañarán de modo permanente nuestra retina en un instante si no nos protegemos debidamente. Ninguna fotografía que pueda hacerse merece perder la vista por ella.

Aquí de poco nos van a servir los clásicos filtros de densidad neutra que utilizamos para reducir la luz en la fotografía de larga exposición. Ni tan siquiera los afamados BigStopper ND1000 de 10 pasos nos protegerán de las invisibles y perjudiciales radiaciones solares. Aún con ellos, si miramos a través de un teleobjetivo por el visor óptico de una cámara réflex, quemaremos nuestro ojo irremediablemente en un instante. Estos filtros fotográficos restan luz, pero no filtran el resto de radiaciones tremendamente dañinas. 

En las cámaras mirrorless, sin embargo, lo que vemos por el visor es una imagen reproducida en un diminuto monitor, por lo que las radiaciones solares no inciden en el ojo. Pero tened presente que sí que inciden directamente en el sensor de la cámara, el cual puede quedar frito en unos instantes.

Eclipse parcial de sol del 63% con algo de nubes el 4 de enero 2011 en Barcelona
Canon EOS 1D MkIV a ISO 800, 500 mm f:4L IS + Extender 2x-II, 1/50 f:10 + filtro solar Baader
© Oriol Alamany

Por ello, tanto para fotografiar como para mirar un eclipse hay que usar filtros astrosolares especiales, tanto si lo vemos a simple vista, como si ampliamos la imagen mediante el uso de teleobjetivos, o mirando el fenómeno con unos binoculares. Incluso con eclipses de cobertura del 99% es indispensable el uso del filtro solar. Por lo tanto, o bien usamos un filtro solar específico, o bien está prohibido mirar a simple vista, con unos prismáticos ni por el visor óptico de una cámara réflex, ni tan siquiera para encuadrar ni para enfocar.

Por otra parte, el filtro solar también protegerá el costoso sensor de imagen de nuestra cámara, que igualmente puede verse afectado de manera permanente por el calor fuerte y la intensidad de los rayos. 

Los filtros astrosolares se venden en comercios de astronomía o por internet en forma de laminas flexibles cuyo aspecto recuerda al papel de aluminio que se usa en la cocina (¡Pero atención, ese no sirve para nada!). Tienen un factor de exposición de 100.000x: en el año 1999 yo compré en Barcelona un filtro de la marca Baader, lo monté en un anillo de fabricación casera, y es el que he usado a lo largo de los años en los distintos eclipses que se han sucedido desde entonces. Incluido el espectacular eclipse total que tuve el privilegio de experimentar en 2012 en Australia.


Algunas marcas de filtros fotográficos, como Urth, han sacado este año 2026 como novedad el Solar ND100.000 Filter Plus, uno de los pocos filtros de cristal óptico adecuados para esa función, con diámetros que van de 67 a 95 mm. Su calidad es excelente y su precio nada desorbitado.

Filtro solar Urth ND100.000
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Aspecto de la sabana arbolada de Queensland durante el eclipse total de sol de 14 de noviembre 2012 en Australia
Canon EOS 5D MkIII a SO 100, 17-40 mm f:4L, 1/10 f:4
© Oriol Alamany


Fotografiando el eclipse total de sol de 2012 en Australia
Canon Powershot G10
© Eulàlia Vicens


Para que el sol no nos aparezca como una redondita minúscula en la imagen debemos utilizar el teleobjetivo más potente que tengamos a mano. Yo uso un 500 mm, combinado con un teleconvertidor de focal, ya sea un 1,4x o bien un 2x. No hay que preocuparse mucho por la nitidez que pueda perderse con el uso de un teleconvertidor, ya que la imagen del sol no suele ser muy nítida debido al calor emitido. Las focales ideales para obtener un buen encuadre serían de 600 a 1000 mm en formato de sensor Full Frame, y algo menos con formatos menores como el APS-C o el Micro 4/3. 

Debido al considerable aumento, a la hora de disparar hay que montar la cámara con el teleobjetivo en un trípode y utilizar preferentemente un cable disparador (y usar el bloqueo de espejo en las cámaras réflex). A estos aumentos, veréis que el sol se desplaza dentro del encuadre con gran rapidez, por lo que hay que estar reencuadrando continuamente, lo cual resulta un poco incordiante.

Insisto en que jamás hay que mirar por un visor óptico a menos que usemos un filtro astrosolar. La alternativa, si no disponemos de él, es usar algún filtro ND muy oscuro o disparar a diafragmas muy cerrados y entonces fotografiar mirando por la pantalla LCD o por el visor electrónico en una cámara mirrorless (jamás en una réflex). Mirando al LCD o el visor electrónico de la cámara no hay peligro alguno para nuestra vista, aunque sí para la cámara. No conviene exponer el sensor durante largo rato al calor y radiación concentrados por el teleobjetivo. Mejor usarlo tan sólo para los disparos y cerrarlo de inmediato y poner una tapa o cubrir con un paño la lente del teleobjetivo en los intervalos.

Para afinar la exposición lo mejor será comprobar el histograma: debido al elevado contraste entre el sol y el cielo, este mostrará dos picos: uno de tonos oscuros a la izquierda correspondiente al cielo y uno del tono blanco del sol que deberá estar lo más a la derecha posible, pero sin llegar a quemarse. A menos de que haya nubes o el eclipse coincida con la puesta o la salida del sol, normalmente resulta imposible captar el tono del cielo correctamente sin sobrexponer el sol. A pleno día el cielo nos aparece siempre negro absoluto. Tan sólo si el eclipse coincide con la salida o puesta de sol podremos captar algo de tonalidad en el cielo, como en la foto de Omán que abre este artículo y, quizás suceda, en el eclipse del 12 de agosto 2026, que se producirá con el sol acercándose ya al horizonte.


Histograma de una correcta exposición de un eclipse solar parcial.
© Oriol Alamany


Eclipse parcial de sol del 83% el 3 de octubre 2005 en Barcelona
Canon EOS 1Ds MkII a ISO 320, 500 mm f:4.5L + Extender 2x, 1/50 f:11 + filtro solar Baader
© Oriol Alamany

En el caso de un eclipse total, en el momento culminante en que la luna tapa por completo el aro del sol, entonces sí que hay que quitar el filtro solar, ya que la luz disminuye radicalmente y no podríamos captar el bonito halo que se produce. Pero hay que volver a ponerlo de inmediato que empiece a asomar por el lado contrario. Si tienes dos cámaras preparadas, podrás captar tanto el detalle del halo solar con un teleobjetivo, como el paisaje sumido en la oscuridad con un objetivo estándar. 

¡Atención!: si usaste una focal de 1000 mm para fotografiar los momentos parciales, en el momento de la totalidad es posible que el encuadre resulte demasiado cerrado y cortes el halo solar. Mejor usar una focal algo más corta.

Momento culminante del eclipse total de sol de 14 de noviembre 2012 en Australia
Canon EOS 1D MkIV a ISO 800, 500 mm f:4L IS + Extender 1.4x-III, 1/125 f:5.6
© Oriol Alamany



Observadores de eclipses provenientes de diversos países del mundo durante el eclipse total de sol de 2012 en Australia
© Oriol Alamany



Observadores de eclipses ocupando todos los sitios libres antes del eclipse total de sol de 2012 en Australia. La autocaravana que usábamos Eulàlia y yo es la pequeña Toyota, la segunda por la izquierda.
© Oriol Alamany



Observadores de eclipses preparando sus aparatos la tarde anterior del eclipse total de sol de 2012 en Australia
© Oriol Alamany


Inicio del eclipse total de sol al amanecer del 14 de noviembre 2012 en Australia
Canon EOS 5D MkIII a SO 200, 500 mm f:4L IS + Extender 2x-II, 1/8000 f:45
© Oriol Alamany


Proyectando sobre una superficie la imagen proyectada por unos binoculares, un buen método para apreciar la forma del sol durante el eclipse sin arriesgar la vista.
© Oriol Alamany

MULTIEXPOSICIÓN SOBRE PELÍCULA

Por último os muestro una fotografía que realicé en 1999 en Pirineos, antes de la introducción de la fotografía digital. Consta de 12 multiexposiciones previamente calculadas, realizadas con una cámara de formato medio 4,5x6, sobre una única diapositiva Fujichrome Velvia de 50 ISO.



Peculiares sombras en forma de lunas se proyectan en el suelo al pasar el sol entre las hojas de los árboles , Pirineos, 1999.
Yashica T5, Fujichrome Sensia 100.
© Oriol Alamany


Eulàlia observando el eclipse parcial y dos cámaras fotografiándolo, Pirineos, 1999.
Yashica T5, Fujichrome Sensia 100.
© Oriol Alamany


Secuencia del eclipse parcial (78%) de sol de 11 de agosto 1999 en la Cerdanya, Pirineos
Bronica ETRsi, Zenzanon PE 100 mm f:4 + filtro solar Baader, 12 multiexposiciones sobre una única diapositiva Fujichrome Velvia 50.
© Oriol Alamany


Partiendo de la hora de máxima cobertura anunciada por los astrónomos, calculé los instantes en que debía realizar una toma a intervalos de 16 minutos, tanto antes del punto culminante (el sol central, el núm. 6), como después. Así logré captar las distintas fases del eclipse de sol, así como su punto álgido que cubrió un 78% del astro rey. Debido a la intensidad de la luz solar incluso durante el eclipse, la imagen la fotografié a través de un filtro Baader de astronomía, casi absolutamente opaco.

Tras finalizar el eclipse, en ese punto del proceso lo que tenía captado sobre la película era una fotografía con las distintas fases solares, sobre un cielo absolutamente negro (cuando en realidad el eclipse se produjo a pleno día). Por lo tanto, para recuperar el cielo azul real realicé una última exposición del cielo y las copas de unos pinos sin el filtro, procurando que no se sobrepusieran con los soles previamente captados, y que tenía marcados con un rotulador en un acetato que había puesto sobre la pantalla de enfoque. La imagen no está reencuadrada, ni se trata de ningún montaje posterior o digital. ¡Esto hoy en día se solucionaría en pocos minutos de Photoshop en el ordenador!


¡NO TE OLVIDES DE MIRAR!

Mi recomendación si tienes la oportunidad de fotografiar algún eclipse total, anular o casi total, es que no te lo pierdas. Pero de todos modos, en el instante mágico de un eclipse total, te recomiendo encarecidamente que dejes la cámara por unos segundos y disfrutes de la sensacional experiencia en directo: los árboles empiezan a proyectar extrañas sombras en el suelo, llega un poco de brisa, la temperatura cae unos grados, de repente se hace casi de noche, los pájaros empiezan a cantar... Y el corazón se te estremece. ¡No os perdáis la experiencia por estar mirando a través de un visor!

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Escribir estos artículos y realizar pruebas de material fotográfico, es un proceso laborioso, que me lleva horas de documentación y trabajo. Si este artículo te ha gustado, te ha entretenido, o te es de utilidad, puedes invitarme a un café.


5 comentarios:

  1. Hola Oriol,

    Fantástica entrada al teu blog un cop més!

    Per mi la que més "mèrit" te perque m'entenguis és la de la Cerdanya pel fet de ser analògica i el haver pre-calcul·lat la tragectòria del sol i les exposicions amb el mètode que expliques sobre pel·lícula i una làmina d'acetat! Avui día amb les càmeres digitals i les App's que tenim als mòbils és tot "més fàcil" que no pas abans...un valor afegit més de la fotografia analògica!

    Com sempre enhorabona per l'entrada! Estarem atents al eclipsi!

    Salutacions

    Joan

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    1. Si Joan, en aquellos tiempos no habia apps de astronomía, ni la posibilidad de ver lo que estabas haciendo hasta días después. Recuerdo que dudé mucho en hacer la última exposición de los árboles, ya que con ella me podía cargar todo el trabajo previo.

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  2. Molt util, gràcies! les fotografies són genials.

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  3. Moltes gràcies per les explicacions tant detallades! Jo pensava retallar el filtre i posar-lo entre l'objectiu i el filtre Uv protector de la lent....seria una bona idea?
    gràcies per avançat

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    1. Si, sería una buena solución, siempre que no quede ningún resquicio por los que puedan entrar luz por los bordes. Agarrarlo por la parte exterior del objetivo con una goma elástica es otro sistema adecuado, aunque entonces, a veces, hace alguna arruga.

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