Fotografiando Mérgulos en las islas Pribilof (Alaska) con el 70-200 mm f:2.8.
© Eulàlia Vicens
El fabricante de equipos fotográficos Canon acaba de renovar de golpe sus dos teleobjetivos de 70-200 mm, tanto la versión de luminosidad f:4 que databa de 2006, como la más luminosa de f:2.8 que databa de 2010.
Los zoom 70-200 mm son una de las ópticas básicas en la bolsa de todo fotógrafo. Abarcan una gama de teleobjetivos medios de gran utilidad para la fotografía de naturaleza y la de viajes, ya que permiten al fotógrafo encuadrar una zona concreta de un paisaje o elemento y extraerla de su entorno inmediato. Su polivalencia se extiende a otros muchos campos, como el fotoperiodismo, la fotografía de retrato o la de fauna salvaje.
El 70-200 mm ha sido la óptica de uso más frecuente a lo largo de mi carrera fotográfica. Desde el primer modelo que compré en los años 80 hasta el año pasado, en que incorporé a mi equipo Canon el excepcional EF 100-400 mm f:4.5-5.6L IS II. Ahora, dependiendo del tipo de trabajo o de viaje, me llevo uno u otro. Y en contadas ocasiones los dos. Con uno dispongo de una mayor luminosidad (f:2.8) y con el otro una más extensa gama focal (de 200 a 400 mm).
Con mi actual Canon EF 70-200 mm f:2.8L IS II hago desde paisaje a arquitectura o personas, pasando por la fauna salvaje cercana o cuando hay poca luz, y también flora. Su calidad óptica es excepcional, y sólo flojea en este último campo, la flora, cuando lo uso a la mínima distancia de enfoque o usando tubos de extensión y a f:2.8 para lograr un buen bokeh. Para fotografía de cerca rinde mejor con la lente de aproximación acromática Canon 500D que con tubos de extensión.
A veces también lo uso con el teleconvertidor 1,4x (280 mm), o incluso con el 2x (400 mm) como teleobjetivo de emergencia, aunque con el duplicador de focal los resultados ya se resienten más.
Los zoom 70-200 mm son una de las ópticas básicas en la bolsa de todo fotógrafo. Abarcan una gama de teleobjetivos medios de gran utilidad para la fotografía de naturaleza y la de viajes, ya que permiten al fotógrafo encuadrar una zona concreta de un paisaje o elemento y extraerla de su entorno inmediato. Su polivalencia se extiende a otros muchos campos, como el fotoperiodismo, la fotografía de retrato o la de fauna salvaje.
El 70-200 mm ha sido la óptica de uso más frecuente a lo largo de mi carrera fotográfica. Desde el primer modelo que compré en los años 80 hasta el año pasado, en que incorporé a mi equipo Canon el excepcional EF 100-400 mm f:4.5-5.6L IS II. Ahora, dependiendo del tipo de trabajo o de viaje, me llevo uno u otro. Y en contadas ocasiones los dos. Con uno dispongo de una mayor luminosidad (f:2.8) y con el otro una más extensa gama focal (de 200 a 400 mm).
Con mi actual Canon EF 70-200 mm f:2.8L IS II hago desde paisaje a arquitectura o personas, pasando por la fauna salvaje cercana o cuando hay poca luz, y también flora. Su calidad óptica es excepcional, y sólo flojea en este último campo, la flora, cuando lo uso a la mínima distancia de enfoque o usando tubos de extensión y a f:2.8 para lograr un buen bokeh. Para fotografía de cerca rinde mejor con la lente de aproximación acromática Canon 500D que con tubos de extensión.
A veces también lo uso con el teleconvertidor 1,4x (280 mm), o incluso con el 2x (400 mm) como teleobjetivo de emergencia, aunque con el duplicador de focal los resultados ya se resienten más.
Estudiando las especificaciones técnicas de las nuevas versiones, me llama la atención la diferencia entre la actualización del modelo f:4 y el 2.8. Mientras que el modelo f:4 II ha sido totalmente rediseñado e introduce notables cambios, a falta de más datos el f:2.8 III parece un clon de su predecesor.
Por ejemplo, como mejoras visibles a primera vista el nuevo Canon EF 70-200 mm f:4L IS II reduce su distancia mínima de enfoque de 1,2 a 1 m, aumenta el número de palas del diafragma de 8 a 9 para mejorar el bokeh, y el estabilizador de imagen IS aumenta su efectividad de 4 a 5 pasos y ofrece el nuevo Modo 3.
Por otra parte aumenta el diámetro de filtro de 67 a 72 mm y el peso sube 20 gramos hasta los 780.

Sin embargo, el nuevo Canon EF 70-200 mm f:2.8L IS III tiene idéntico aspecto que la versión II, mantiene su distancia mínima de enfoque en los 1,2 m del modelo antiguo, su número de palas de diafragma siguen siendo 8 (Muchos objetivos modernos han cambiado a 9), el estabilizador de imagen baja de 4 a 3,5 pasos (!), no ofrece el nuevo Modo 3 y el peso también es idéntico.
Cuidado con las informaciones contradictorias sobre el número de palas de diafragma del nuevo modelo, que aparecen en algunas webs. En algunas aparece como 8 y en otras 9. El anuncio oficial habla de 8. Respecto a lo de la disminución de la efectividad del IS de 4 pasos a 3,5, creo que debe ser exactamente el mismo estabilizador, simplemente debe ser una variación en los parámetros de valoración de la marca.
El único cambio real en el modelo f:2.8 III parece ser la incorporación de un mejor recubrimiento en las ópticas: ASC, Air Sphere Coating para prevenir la aparición de reflejos, y Fluorine coating para mantener limpios los elementos frontal y trasero.
Los parasoles de los nuevos 70-200 tampoco incorporan la útil ventanilla inferior para poder girar el filtro polarizador que apareció en 2014 con el 100-400 mm L IS II, lástima.Por ejemplo, como mejoras visibles a primera vista el nuevo Canon EF 70-200 mm f:4L IS II reduce su distancia mínima de enfoque de 1,2 a 1 m, aumenta el número de palas del diafragma de 8 a 9 para mejorar el bokeh, y el estabilizador de imagen IS aumenta su efectividad de 4 a 5 pasos y ofrece el nuevo Modo 3.
Por otra parte aumenta el diámetro de filtro de 67 a 72 mm y el peso sube 20 gramos hasta los 780.

Sin embargo, el nuevo Canon EF 70-200 mm f:2.8L IS III tiene idéntico aspecto que la versión II, mantiene su distancia mínima de enfoque en los 1,2 m del modelo antiguo, su número de palas de diafragma siguen siendo 8 (Muchos objetivos modernos han cambiado a 9), el estabilizador de imagen baja de 4 a 3,5 pasos (!), no ofrece el nuevo Modo 3 y el peso también es idéntico.
Cuidado con las informaciones contradictorias sobre el número de palas de diafragma del nuevo modelo, que aparecen en algunas webs. En algunas aparece como 8 y en otras 9. El anuncio oficial habla de 8. Respecto a lo de la disminución de la efectividad del IS de 4 pasos a 3,5, creo que debe ser exactamente el mismo estabilizador, simplemente debe ser una variación en los parámetros de valoración de la marca.
El único cambio real en el modelo f:2.8 III parece ser la incorporación de un mejor recubrimiento en las ópticas: ASC, Air Sphere Coating para prevenir la aparición de reflejos, y Fluorine coating para mantener limpios los elementos frontal y trasero.
Al contrario que en casos anteriores de renovaciones de lentes, los precios de los nuevos modelos son muy similares a los de sus versiones actuales. El f:4L IS II vale 1380 € (El modelo actual costaba 1390 €). Mientras que el f:2.8L IS III tiene un precio de unos 2250 € (Modelo actual unos 2300-2400 €).
Lo que es seguro es que los modelos substituidos van a caer de precio al ser liquidados por las tiendas. Y también buen número de ellos van a aparecer en el mercado de segunda mano. Una situación que puede ser aprovechada para obtener unos objetivos que siguen siendo de una muy elevada calidad.
A falta de más datos concretos, gráficos de las fórmulas ópticas y pruebas de rendimiento real, mi conclusión provisional es que nos encontramos ante un remozado total de la versión f:4, que parece haber mejorado en todos sus aspectos, y un simple cambio en el recubrimiento antireflectante del f:2.8. El f:4 II aparenta ser una óptica atractiva de última generación, y el f:2.8 III... pues una magnífica óptica profesional como ya era la versión II. He tenido todos los sucesivos modelos de este zoom, cada uno mejor que el anterior, pero en esta ocasión no voy a cambiarlo.
Por esta vez parece que no tendré mi soñado y revolucionario Canon EF 70-200 mm f:2.8 DO IS Macro. Habrá que esperar al modelo siguiente :-)
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