25/9/10

• África, de nuevo



Nubes, árbol y buitres, Kenia
Canon EOS-1D Mk IV a ISO 200, 17-40 mm f:4L
© Oriol Alamany



Luz de tormenta sobre las planicies del Mara, Kenia
Canon EOS-1D Mk IV a ISO 200, 17-40 mm f:4L
© Oriol Alamany

Han sido quince días agotadores, de continuos madrugones, sin pausas, repletos de emociones y del siempre presente polvo de África.

Un safari sin polvo no es un buen safari—, nos decía unos de nuestros guías.

Las dos últimas semanas Eulàlia y yo acompañamos a doce entusiastas de la fotografía en su primera experiencia en las mágicas tierras de Kenia. La cantidad y espectacularidad de las observaciones de fauna salvaje que disfrutamos hizo que todos nos sintiéramos afortunados.

Aunque, como bien dicen, la suerte se la prepara uno mismo. Y lo cierto es que ambos diseñamos el programa de este Taller de Fotografía durante meses, de forma minuciosa, en base a nuestra dilatada experiencia fotografiando en este continente. Quisimos crear una actividad orientada por completo a los apasionados de la fotografía de la naturaleza. Para que los participantes pudieran aprender fotografía en los espacios naturales de Kenia con unos horarios adaptados a las horas de mejor luz y sin el hacinamiento en los vehículos propio de los safaris organizados. Así pudieron fotografiar a placer, mientras yo les orientaba sobre como sacar mayor partido de sus cámaras y también cómo mejorar sus imágenes. Las sesiones de debate sobre las fotografías recién realizadas demostraron ser una magnífica manera de aprender.

Entre las escenas más memorables que vivimos en Kenia quedaran impregnadas en nuestras retinas los cinco intentos de cacería consecutivos de una manada de leones enloquecidos por una tormenta de lluvia y rayos. Las leonas terminaron cazando tres ñues, uno tras otro. Todos quedamos empapados, helados por el frío y la humedad. Pero el suspense y la adrenalina nos mantuvieron atentos a pesar de las inclemencias metereológicas. Nadie se arrepintió de acabar con sus cámaras mojadas.


Leona cazando un Ñu bajo la lluvia, Kenia
Canon EOS-1D Mk IV a ISO 3200, 500 mm f:4L IS
© Oriol Alamany

Uno de los objetivos del taller era fotografiar la fabulosa migración de millones de herbívoros a través de las llanuras del Mara dirigiéndose a sus áreas de reproducción en el Serengeti. El punto álgido de esta migración lo representan las manadas cruzando el peligroso cauce del río Mara, donde los animales pueden morir ahogados o devorados por los Cocodrilos. En nuestros días en Masai Mara logramos estar presentes en nada menos que cinco "crossings", palabra con la que localmente denominan los cruces del río por los animales.


Ñues lanzándose al río Mara, Kenia
Canon EOS-1D Mk IV a ISO 400, 500 mm f:4L IS con teleconvertidor 1,4X
© Oriol Alamany


Ñues cruzando el río Mara, Kenia
Canon EOS-1D Mk IV a ISO 400, 500 mm f:4L IS con teleconvertidor 1,4X
© Oriol Alamany

La estrella de la segunda parte del viaje fue una hembra de Leopardo con su cachorro. Tras localizarla justo cuando había cazado un Impala, pudimos seguir a la familia durante dos días consecutivos, logrando fotografías excepcionales del que, para mi, es uno de los animales más bellos del planeta. Jamás me canso de fotografiarlo.


Leopardo en un árbol al atardecer, Kenia
Canon EOS-1D Mk IV a ISO 400, 500 mm f:4L IS
© Oriol Alamany


Cachorro de Leopardo con un Impala, Kenia
Canon EOS-1D Mk IV a ISO 800, 500 mm f:4L IS con teleconvertidor 1,4X
© Oriol Alamany

El inesperado colofón fue la observación de una pareja de Licaones. Este animal se nos había escapado a Eulàlia y a mí durante años de viajes a África. En los últimos tiempos se había convertido en uno de nuestros objetivos principales, pero su extrema rareza nos había impedido verlos y fotografiarlos.


Licaón al amanecer, Kenia
Canon EOS-1D Mk IV a ISO 800, 500 mm f:4L IS
© Oriol Alamany

Aparte de esto, los guepardos, elefantes, rinocerontes blanco y negro, hipopótamos, búfalos, jirafas, hienas, cebras, babuinos y todo tipo de aves como buitres, flamencos, pelícanos, carracas, o abejarucos fueron durante dos semanas nuestros motivos fotográficos. Eso además de los serenos paisajes de la sabana africana.


Manos de Babuino, Kenia
Canon EOS-1D Mk IV a ISO 400, 500 mm f:4L IS
© Oriol Alamany



Pintada vulturina (abstracción), Kenia
Canon EOS-1D Mk IV a ISO 100, 500 mm f:4L IS
© Oriol Alamany

A nuestro regreso hemos abierto una Galería de imágenes en Flickr dedicada a nuestros Talleres de Fotografía. Y hemos creado un Grupo de Flickr exclusivamente dedicado a este Taller Kenia 2010, donde todos los participantes pueden mostrar sus trabajos.



Pere editando fotografías en el ordenador de noche en un Tented Camp, Kenia
Canon EOS-1D Mk IV a ISO 3200, 28 mm f:1.8, 1/25 a f:1.8
© Oriol Alamany

De vuelta a España nuestros pasos se dirigen ahora a otras tierras lejanas, muy distintas a África y su gran fauna. Pero nuestra mente ya está puesta en la preparación de una nueva edición de este Taller de Fotografía para 2011.

Juan, Antonio, Roberto, Manuela, María Eugenia, Carlos, Dani, Pere, Miguel Ángel y Blanca, Cristina y Alfredo, gracias a todos por venir. Eulàlia y yo hemos disfrutado viendoos disfrutar. Ahora ya sabéis porqué África te atrapa sin remedio.

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Coming back from two weeks at Kenya where Eulàlia and me have leaded an exhausting Photographic Workshop with lots of interesting and awesome photographic opportunities: lions kills, leopard with cubs, five Wildebeest Mara river crossings, wild dog sightings...

7/9/10

• Viaje fotográfico a Marrruecos



Desierto de dunas con palmeras en el Gran Sur

Si existe en el mundo una país fotogénico sin par este es, sin duda, nuestro vecino Marruecos. Su proximidad hace que con frecuencia le olvidemos como destino "exótico" cuando sus variados paisajes, sus pueblos medievales y sus animadas ciudades conservan una autenticidad mucho mayor que la de otros destinos más remotos.

Durante la Semana Santa de 2011 tienes la oportunidad de participar en un viaje que no será simplemente un viaje: será también un taller práctico de fotografía sobre el terreno, donde, además del experto guía de la empresa organizadora Afrikatracks y los conductores locales, yo voy a participar como asesor fotográfico.

El viaje está previsto del 16 al 24 de abril, coincidiendo con las vacaciones de Semana Santa 2011. En esta página podéis encontrar toda la información.

PD: el viaje ha sido alargado un día más, partiendo el 15, sin aumento del precio.

Macaco de Berbería en los bosques de cedro del Atlas


3/9/10

• Osos en National Geographic y nueva galería



En la revista "National Geographic-España" correspondiente al mes de septiembre aparece publicado un reportaje, escrito por Eva Vandenberg, sobre el trabajo con los osos en Pirineos que realizamos Eulàlia y yo en colaboración con el naturalista Marc Alonso de DEPANA, del que ya os hablé extensamente en este Blog el pasado mes de julio y que tanta repercusión tuvo en los medios de comunicación de TV y prensa diaria. Un reportaje escrito por Marc e ilustrado con mis fotografías aparece también este mes en la revista francesa "Pyrénées".

Artículo en la web de National Geographic.

Galería de fotos en la web de National Geographic.

• Aprovecho la ocasión para mostraros una nueva y completa galería de las fotos de los osos en mi web, donde podréis tener una idea más global del trabajo realizado.

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National Geographic-Spain has published a report on the work Eulalia and me did with the wild Brown Bears in Pyrenees in collaboration with biologist Marc Alonso of DEPANA, about which I spoke at length in this blog last July and had such an impact in the TV media and newspapers.

A report written by Marc and illustrated with my photographs also appears this month in the French magazine PYRÉNÉES.

Article on National Geographic website.

Photo gallery on National Geographic website.

• Whole new gallery of pictures of the bears on my website.

2/9/10

• Pasaporte viejo, pasaporte nuevo




Odio los documentos oficiales.

Son papeles que alguien ha decidido que debo perder horas de mi vida para tramitarlos y que me sean concedidos. Y que me exige que los necesito para poder hacer ciertas cosas de mi vida. Carnet de Identidad, Certificado de Matrimonio, Libro de Familia, Impuesto de Circulación, Títulos de estudios... Son documentos en muchos casos inútiles y habitualmente de una estética horrible (Aquí me sale el ramalazo de mi formación como diseñador gráfico), con frecuencia con un tufillo que se me antoja de una cierta época dictatorial. A los dictadores bananeros les encanta emitir documentos oficiales y ponerles pólizas y sellos oficiales. Cuantos más, mejor.

El único documento oficial al que tengo un cierto cariño es al pasaporte. Aunque pienso que el mundo no debería tener fronteras y me molesta necesitarlo, lo cierto es que me gusta ver cómo sus páginas feas y oficiales se van llenando de sellos, tampones y visados de los países que he tenido la fortuna de poder conocer.

Hace unos días renové el mío de cara a dos viajes que voy a realizar próximamente. Me devolvieron el antiguo, parcialmente mutilado para inutilizarlo, pero conservando sus páginas repletas de sellos oficiales de entrada y salida de países, visados, etc. Este último pasaporte ha tenido una vida bien breve: tan sólo tres de los diez años habituales, ya que en 2007 tuve que hacer una renovación parcial por la obligatoriedad de la inclusión de un chip identificativo para poder entrar en Estados Unidos (Alaska).

Lo que más me gusta de mi pasaporte antiguo son sus páginas llenas: en ellas aparecen sellos y visados de Chile, Argentina, Alaska, Canadá, Sudáfrica, Islas Falkland, Nepal, Jordania y Yemen. Además, durante este periodo también he viajado al Reino Unido y diversas veces a Francia, aunque estos países comunitarios ya no quedan plasmados en el documento.

Lo que más me gusta de mi pasaporte nuevo son sus páginas vacías: ¡Cuanto potencial viajero! No tengo ni idea de qué sellos oficiales van a contener cuando caduque el año 2020 cuando —si la vida me lo permite— yo tendré sesenta y dos años.

En este momento Eulàlia y yo tenemos previstos seis viajes: dos plenamente confirmados para lo que queda de año, tres en preparación activa para el año 2011, y uno, simplemente deseado, para el 2012. Sé por experiencia que estos destinos planeados cambian como si nada por las circunstancias de la vida y no me hago ilusiones respecto a ninguno de ellos. Pero no tengo ni idea de con qué rellenaré el resto de años y esto me gusta. ¿Qué paraje remoto voy a descubrir un día leyendo un libro, una revista o navegando por internet, que remueva mis entrañas y decida ir? ¿Qué circunstancias me llevarán a uno u otro destino en los años venideros?

Las páginas vacías de mi pasaporte nuevo auguran el soplo de libertad de mi otra vida, la que no discurre en mi estudio de Barcelona, encerrado frente al ordenador con el que ahora estoy escribiendo estas líneas.