5/8/14

• En tierra de gorilas, viaje fotográfico-etológico a Uganda y Ruanda


Los dominios del Gorila de montaña en la selva de Bwindi Impenetrable Forest, Uganda.
Canon EOS 5D MkIII a ISO 400, 17-40 mm f/4L
© Oriol Alamany

Hay personas que sienten fascinación por los primates, posiblemente porque son tan parecidos a nosotros mismos, los hombres. Pero supongo que precisamente por esta razón (en ocasiones no le tengo muchas simpatías a la especie humana), como fotógrafo de la naturaleza no habían sido los animales que más me llamaban la atención, aunque en mi juventud leyera los clásicos libros de Jane Goodall y Dian Fossey. ¡Bueno, y también el cómic Espiru i els goril·lesdel genial ilustrador André Franquin!


Espiru i els goril·les, álbum de André Franquin (1959)

Como fotógrafo de la vida salvaje soy más fan de animales como los felinos, los cánidos u otros carnívoros. O de aves como las rapaces y los búhos, por ejemplo. Sin embargo, las circunstancias nos llevaron a Eulàlia y a mí a organizar uno de nuestros viajes fotográficos a Uganda y Ruanda específicamente orientado a la observación y fotografía de primates. ¿Por qué razón?

Hace ya muchos años conocimos a Montserrat Colell, primatóloga y profesora de Etología de la Universidad de Barcelona, quien asistió a algunos de mis primeros cursos de fotografía. Luego fuimos nosotros quienes asistimos como oyentes a sus clases de comportamiento animal en la universidad. Y hace un tiempo nació la idea de organizar un viaje conjunto, donde ella aportara a los participantes sus conocimientos sobre comportamiento animal, yo los míos sobre fotografía de la naturaleza y Eulàlia sus capacidades organizativas. Así se gestó En tierra de gorilas, un viaje fotográfico-etológico a través de las reservas naturales de Uganda y Ruanda en busca de los chimpancés, los babuinos, los monos dorados, diversas especies de pequeños primates y, por supuesto, los míticos gorilas de montaña de los volcanes Virunga. 



Algunos de los participantes en el viaje junto a Jane Goodall, en compañía de Eulàlia, yo, Montserrat Colell, así como Tina y Eugeni de Tabia Safaris en un acto en Barcelona el pasado mes de mayo, durante los preparativos.

Tras algunos actos previos a la partida, como las conferencias de los eminentes primatólogos Frans de Waal y Jane Goodall, el pasado 18 de julio el avión partía hacia Entebbe vía Estambul y Kigali. Los largos preparativos se habían convertido en un viaje real y no había ya vuelta atrás. Volaban con nosotros nueve entusiastas de la fotografía, la mayoría de los cuales ya habían viajado varias veces con nosotros en años anteriores.


Llegada al aeropuerto de Entebbe a las 2h30 de una noche de julio, Uganda
Olympus OM-D E-M10 a ISO 3200, M.Zuiko 14-42 mm f/3.5-5.6 EZ
© Oriol Alamany


"Uganda es un país de países"

Eso decía mi amiga Elena Martí mientras la furgoneta saltaba por las pistas de tierra de ese país. Masaje africano— nos dijo el conductor, mientras esquivaba por centímetros a un ciclista cargado de enormes racimos de plátanos a la vez que una cabra cruzaba ante nosotros. Uganda ofrece al viajero sabanas, selvas, cráteres, lagos, ríos, cultivos, montañas... un poco de todos los paisajes africanos se encuentran en ese país. Y emociones sin fin en sus abarrotadas carreteras.


Fotografiando impalas en la primera tarde de safari en el Parque Nacional Lake Mburo, Uganda
Canon EOS 5D MkIII a ISO 800, 70-200mm f:2.8L IS II
© Oriol Alamany


Eulàlia supervisando la ruta hacia la selva de Kibale con Mark y Eddy, Uganda
Olympus OM-D E-M10 a ISO 200, M.Zuiko 14-42 mm f/3.5-5.6 EZ
© Oriol Alamany

Cráter volcánico Bunyaruguru con su lago, visto desde nuestro lodge al anochecer, Uganda.
Canon EOS 5D MkIII a ISO 200, 17-40 mm f/4L
© Oriol Alamany

Turaco gigante (Corythaeola cristata) bajo la lluvia en la selva de Kibale, Uganda.
Canon EOS 5D MkIII a ISO 800, 70-200 mm f/2.8L IS II + 2x-II
© Oriol Alamany



 El raro Cercopiteco de L'Hoest (Cercopithecus lhoesti) bajo la lluvia en la selva de Kibale, Uganda.
Canon EOS 5D MkIII a ISO 1600, 70-200 mm f/2.8L IS II + 2x-II
© Oriol Alamany


En Uganda visitamos diversos espacios naturales en un itinerario que habíamos afinado durante meses con el objetivo de la variedad, pero también con la mente puesta en la observación de primates. Con cada especie Montserrat nos explicaba su vida y milagros con todo lujo de detalles. En el Bigodi Swamp Sanctuary, bajo una lluvia inmisericorde, pudimos observar numerosas especies de ellos, incluido el raro Cercopiteco de l'Hoest. Y en la selva de Kibale logramos contemplar a los chimpancés en estado salvaje. El corazón se me encogió al asistir a una disputa a gritos que resonaban en la bóveda de la selva. Ninguna fotografía muda puede transmitir las sensaciones vividas. Son recuerdos que se quedan en el corazón, para compartir tan sólo con uno mismo. O con quienes compartieron ese momento.



Una de nuestras furgonetas sorteando dos camiones encallados en el barro que bloqueaban la carretera a través de la selva de Kibale, Uganda
Canon EOS 5D MkIII a ISO 800, 70-200 mm f/2.8L IS
© Oriol Alamany



Pep Prats observando las peleas de los chimpancés en la bóveda de la selva de Kibale, Uganda. 
Canon EOS 5D MkIII a ISO 1600, 70-200 mm f/2.8L IS II
© Oriol Alamany





Chimpancé (Pan troglodytes) en la selva de Kibale, Uganda
Canon EOS 5D MkIII a ISO 1600, 70-200 mm f/2.8L IS + 1.4x-III
© Oriol Alamany



Tras Kibale nos fuímos hasta el Parque Nacional Queen Elisabeth, donde pasaríamos unos días prospectando, observando y fotografiando la típica fauna africana: leones, elefantes, hipopótamos, cocodrilos, antílopes, aves... Especialmente interesante fue un safari en barca por el Kazinga Channel donde pudimos fotografiar gran número de aves. Sin embargo se nos escaparon los leones trepadores de Isasha, ¡todo no pudo ser!


Uno de los múltiples cráteres en el Parque Nacional Queen Elisabeth, Uganda
Canon EOS 5D MkIII a ISO 200, 17-40 mm f/4L IS, panorámica de 7 imágenes
© Oriol Alamany


Hipopótamo entre aves acuáticas en el Kazinga Channel, en el Parque Nacional Queen Elisabeth, Uganda
Canon EOS 5D MkIII, 500 mm f/4L IS
© Oriol Alamany


Leones en el Parque Nacional Queen Elisabeth, Uganda
Canon EOS 5D MkIII, 500 mm f/4L IS + 1.4x-III
© Oriol Alamany



Josep, Àngels y Tona observando un grupo de hipopótamos en la frontera con Congo, Parque Nacional Queen Elisabeth, Uganda
Canon EOS 5D MkIII a ISO 200, 70-200 mm f/2.8L IS II
© Oriol Alamany

Salinas en el fondo de un cráter volcánico el Parque Nacional Queen Elisabeth, Uganda
Canon EOS 5D MkIII, 500 mm f/4L IS + 1.4x-III
© Oriol Alamany



 Higueras al atardecer en la sabana de Isasha, Queen Elisabeth National Park, Uganda
Olympus OM-D E-M10 a ISO 200, M.Zuiko 14-42 mm f/3.5-5.6 EZ
© Oriol Alamany

"Bwindi es un bosque que siembra lluvia"

me dijo nuestro guía Mark mientras ascendíamos por las neblinosas montañas del Bwindi Impenetrable Forest en Uganda. ¡Qué nombre tan evocador! Esa misma tarde una fuerte tormenta tarde nos hizo temer por nuestro primer tracking de los gorilas de montaña. Todos permanecimos en el lodge algo inquietos por los rayos, truenos y la cantidad de agua que se veía caer por la ventana a pesar de encontrarnos en la época seca.


Diluvio sobre el Bwindi Impenetrable Forest visto desde una ventana del lodge, Uganda. Mientras llovía, realicé este dibujo a rotulador sanguina en el diario de viaje de Víctor Escuín.


Niña bajo la lluvia en Bwindi, Uganda.
Canon EOS 5D MkIII a ISO 1600, 70-200 mm f/2.8
© Oriol Alamany


Por fortuna, al día siguiente y tras una inquietante llovizna inicial, el tiempo se estabilizó permitiéndonos ascender por la selva mientras las nieblas se agarraban a las montañas. Y allí, tras unas horas de ascensión, tuvimos el privilegio de establecer contacto con nuestros primeros gorilas en la densa y húmeda vegetación. Ver a estos imponentes animales en su hábitat natural es una experiencia impactante y difícil de explicar, poco más puedo decir. 


Un macho silverback de gorila de montaña (Gorilla beringei beringei) en Bwindi Impenetrable Forest, Uganda.
Canon EOS 1D MkIV a ISO 1600, 17-40 mm f/4L
© Oriol Alamany



Joven gorila de montaña jugando ante nosotros en Bwindi Impenetrable Forest, Uganda.
Canon EOS 1D MkIV a ISO 800, 70-200 mm f/2.8L IS II
© Oriol Alamany



Tras terminar la hora de tiempo concedida, varios miembros del grupo no pudieron reprimir las lágrimas de emoción por haber tenido la fortuna de ver a los gorilas de montaña en Bwindi Impenetrable Forest, un auténtico privilegio, Uganda.
Canon EOS-5D MkIII a ISO 800, 17-40 mm f/4L
© Oriol Alamany

Los Virunga, donde Schaller y Fossey estudiaron a los gorilas

Se ha hablado mucho de Dian Fossey, pero el primero que estudió los gorilas de montaña y los habituó a la presencia humana no fue ella, si no el gran naturalista George Schaller. Antes del viaje obtuvimos un ejemplar de su libro La vida del gorila, ya agotado, y me lo reservé para leer "in situ".

Hollar las mismas montañas que estos dos míticos naturalistas es de por si ya motivo suficiente para viajar a los montes Virunga en Ruanda. Y la fenomenal experiencia de estar observando y fotografiando a una familia de los amenazados gorilas de montaña hace que se te olviden las largas horas de vuelo, las pistas, las caminatas y, en especial, el montón de dólares que cuesta el permiso para una hora exacta de observación.


Leyendo "La vida del gorila" de Georges Schaller durante el vuelo hacia Uganda.
Samsung Tab Pro a ISO 200
© Eulàlia Vicens

Tras el complejo cruce de fronteras con Ruanda (las fronteras africanas nunca son fáciles), nos dirigimos hacia la localidad de Ruhengeri. Antes de nuestra partida habíamos conseguido un permiso especial para visitar el centro de la Dian Fossey Gorilla Fund. Allí nos explicaron cómo los investigadores realizan su trabajo y nos mostraron su colección de esqueletos de gorilas, la más completa del mundo. 

Al día siguiente realizamos una segunda visita muy exitosa a otra familia de gorilas en la zona del Parc National des Volcans y el último día una visita a un grupo de los elegantes Monos dorados (Cercopithecus kandti) que viven en los bosques de bambú. Luego fuímos hasta Kigali para regresar a Europa, fatigados por el ritmo de actividades y madrugones, pero satisfechos por las experiencias vividas.



El volcán Gahinga de 3474 metros de altitud, Parc National des Volcans, Ruanda
Olympus OM-D E-M10, M.Zuiko 14-42 mm f/3.5-5.6 EZ
© Oriol Alamany


Una hembra de gorila de montaña con su cría en la selva de los Virunga, Parc National des Volcans, Ruanda.
Canon EOS 5D MkIII a ISO 800, 70-200 mm f/2.8
© Oriol Alamany

Una hembra de gorila de montaña junto a Eulàlia en Parc National des Volcans, Ruanda.
Canon EOS 5D MkIII, 17-40 mm f/4L
© Oriol Alamany

Una hembra de gorila de montaña pasa con su hijo entre Pep Prats, yo y Eulàlia en el Parc National des Volcans, Ruanda. Justo en este momento captado por Josep Domingo realicé la fotografía anterior, Ruanda.
© Josep Domingo


Una macho de Mono dorado en el interior del bosque de bambú, Parc National des Volcans, Ruanda.
Canon EOS 5D MkIII a ISO 1600, 70-200 mm f/2.8
© Oriol Alamany

Fotografiando los gorilas de montaña

Para fotografiar a los gorilas de los Virunga no es necesario un gran equipo fotográfico. Basta con una cámara capaz de aguantar bien los 800-1600 ISO y un teleobjetivo corto del tipo 70-200 mm. De hecho, debido a la escasa distancia a la qué pueden observarse muchas personas los fotografían con sus teléfonos móviles o tabletas. 

Las complicaciones para fotografiarlos son más bien los caminos de la selva que hay que subir, la climatología inestable, el elevado precio de los permisos (650 USD en Uganda y 750 en Ruanda), las estrictas limitaciones de una hora de visita, o el hecho de tener que dejar la mochila, bastones, trípodes, etc, justo antes de llegar a las familias.


Recargando baterías de las cámaras y teléfonos en un lodge, Uganda
Olympus OM-D E-M10 a ISO 2000, M.Zuiko 17 mm f/1.8
© Oriol Alamany

Si se piensa fotografiar más en serio, es recomendable completar el equipo con un segundo cuerpo de cámara para llevar montado un zoom del tipo 24-105 mm o 17-35 mm para tomas más amplias. Si las cámaras aguantan la humedad mucho mejor ya que las lluvias no son raras incluso en época seca. Una funda de lluvia, un teleconvertidor y una batería de recambio completan el escaso equipo necesario. Los flash y trípodes están prohibidos.

Quienes me conocen saben que soy terriblemente reacio a los chalecos fotográficos (el típico "disfraz" de fotógrafo-viajero), pero con los gorilas sus amplios bolsillos resultan muy útiles al no poder llevar encima ninguna bolsa o mochila. Así que esta vez pequé y me vestí de turista en aras de la comodidad. Los gorilas pueden moverse rápido y conviene estar listo.

Quizás la mayor complicación sea la vegetación, que siempre está en medio. Me resultaron especialmente útiles los sensores AF "puntuales" de la 5d MkIII, capaces de enfocar entre la hojarasca.

¿Y porqué en las fotos llevamos guantes os preguntaréis? Pues para proteger las manos de las ortigas urticantes que abundan en algunas zonas. Por cierto, también hay hormigas-safaris que dan unos buenos picotazos. Para evitarlo y para el barro de la montaña también llevábamos polainas.

Marina y Pedro con sus 70-200 mm f:2.8 de Canon y de Nikon en acción, Ruanda
Canon EOS 5D MkIII, 17-40 mm f/4L
© Oriol Alamany


Personalmente las fotografías las realicé con dos cámaras DSLR Canon EOS: la 5D MkIII con un 70-200 mm f:2.8 (en unas algún momento con un teleconvertidor 1.4X) y la 1D MkIV con un 17-40 mm f/4. El 500 mm que usé durante el resto del viaje esta vez se quedó en el hotel.

También llevaba una CSC más pequeña y ligera, la Olympus OM-D E-M10  con un zoom M.Zuiko 14-42 mm f:3.5-5.6 EZ en modo Monocromo, ideal por su portabilidad.


 Gorila de montaña en la selva de los Virunga, Parc National des Volcans, Ruanda.
Olympus OM-D E-M10 a ISO 320, M.Zuiko 14-42 mm f/3.5-5.6 EZ
© Eulàlia Vicens


Los participantes en el viaje "En tierra de gorilas" frente a los volcanes Virunga, Ruanda
Olympus OM-D E-M10, M.Zuiko 14-42 mm f/3.5-5.6 EZ
© Oriol Alamany

Gracias a Elena, Marina, Pep, Josep, Pedro, Victor y Carmen, Ángels y Tona por depositar vuestra confianza en nosotros para vuestras vacaciones por las tierras del África verde y dejaros llevar con una sonrisa en la boca por lugares maravillosos pero también difíciles en ocasiones. Eulàlia, Montse y yo, así como Tabia Safaris os estamos agradecidos.


(TODAS LAS FOTOGRAFÍAS PUEDEN VERSE A MAYOR TAMAÑO HACIENDO CLIC EN ELLAS)

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Ahora toca ponerse a trabajar a tope en los destinos de nuestros viajes fotográficos para el 2015: en marzo-abril estrenaremos un viaje otoñal a Patagonia, y en verano planeamos repetir nuestros clásicos viajes a Svalbard en julio y a Kenia en septiembre.

10 comentarios:

  1. He pasado un buen rato leyendo el reportaje, genial, casi es como haber estado allí.
    Gràcies!!

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    1. Te puedo asegurar que leerlo no es ni mucho menos vivirlo, Pere ;-)

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  2. Emocionant, quantes sensacions es respiren entre les línies, gràcies!

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    1. Com dic al principi de l'article, m'agrada molt fotografiar carnívors, però la sensació que tens a pocs metres d'un gran primat és tan especial...

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  3. Un gran reportatge! Després de llegir-lo, encara tinc més clar que m'hauria encantat compartir aventures i peripècies amb vosaltres!

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    1. Mira que vares dubtar, eh? Segur que t'ho hauries passat molt bé, dona. Se't va notar a faltar!

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  4. Que buen reportaje!. Casi se imagina uno mientras lo lee el estar entre vosotros.
    Gracias por compartir esta inolvidable experiencia.

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  5. Sense dubte una gran experiència Oriol, salutacions!

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  6. Excelente articulo Oriol, como siempre.
    Muchas gracias por compartir esos momentos tan especiales que habeis vivido.
    Un abrazo.

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  7. Sense paraules!!!!!
    Com sempre no pares de sorprendrens, felicitats a tots els que van estar.
    Enveja sana de no haver pogut estar, gracies per els teus articles.
    Fins aviat espero.

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