30/7/13

• Svalbard 2013: regreso a la banquisa


Osa polar (Ursus maritimus) en la banquisa del océano Glacial Ártico
Canon Powershot G10 a ISO 125
© Oriol Alamany

Creo que hay pocos paisajes tan cautivadores como la banquisa ártica. Es un lugar desolado, de rigurosa climatología, prácticamente sin vida, relieve ni color. Pero que atrae con un magnetismo que resulta inimaginable para quien no lo ha visto. El silencio sería casi absoluto si no fuera por el crujir del hielo bajo la proa del barco en el que navegamos a través de ella en dirección hacia el Polo Norte. 

Estas dos últimas semanas hemos estado allí de nuevo en compañía de catorce amantes de la fotografía, circumnavegando el archipiélago de las Svalbard o Spitzbergen. Observando y fotografiando los paisajes, la flora y la fauna del Gran Norte. Es el segundo año que llevamos a un grupo a conocer estas tierras y mares árticos. Y os puedo asegurar que nadie vuelve decepcionado de ellas. Al llegar allí Eulàlia se pasa las horas ensimismada mirando desde la gélida proa (o desde el más acogedor puente de mando) con unos prismáticos colgados al cuello en busca de osos, focas o ballenas mientras el resto hacemos fotografías o descansamos en la cálida cafetería.


Eulàlia oteando la banquisa en busca de osos polares, Svalbard
Canon EOS 5D Mk III a ISO 400, 17-40 mm f:4
© Oriol Alamany

En los viajes fotográficos que hemos realizado a Svalbard todos los participantes han coincidido en que la banquisa es el lugar que más les había impactado. Ni las grandes montañas, ni los azules glaciares, ni la tundra en flor, ni los fiordos más bellos. He visto a personas llorar al dejarla atrás para dirigirse de regreso al civilizado sur.


Gaviota tridáctila (Rissa tridactyla) en la banquisa, Svalbard
Canon EOS 5D Mk III a ISO 200, Samyang 14 mm f:2.8
© Oriol Alamany


Osos polares machos jugando, Svalbard
Canon EOS-1D MkIV a ISO 400, 500 mm f:4L IS + 1.4x-III
© Oriol Alamany


Oso polar comiendo una foca y gaviotas marfileñas (Pagophila eburnea), Svalbard
Canon EOS-1D MkIV a ISO 400, 500 mm f:4L IS + 1.4x-III
© Oriol Alamany


En este viaje llegamos hasta unos 900 km del Polo Norte y las observaciones de oso polar se sucedieron repetidas veces. Veinticuatro en total, con osos bien fotografiables en siete u ocho ocasiones. Incluso en tres de ellas devorando focas. Y el punto álgido: dos machos amigos jugueteando sin cesar en la banquisa: una escena de ensueño que nos dejó a todos con una sonrisa incontrolable en la boca. Algo que según los zoólogos que nos acompañaban en el barco se ve en muy contadas ocasiones. Eso además de las morsas, focas, ballenas azules, rorcuales y diversas especies de aves y plantas propias del Ártico.


Ola en el paso de Freemansundet, Svalbard
Canon EOS 5D Mk III a ISO 400, 70-200 mm f:2.8L IS II
© Oriol Alamany

Zodiac acercándose a una cascada bajo un glaciar, Svalbard
Canon EOS 5D Mk III a ISO 400, 70-200 mm f:2.8L IS II
© Oriol Alamany


Gaviotas hiperboreas y tridáctilas en el acantilado de Alkhornet, Svalbard
Canon EOS 5D MkIII a ISO 200, 500 mm f:4L IS, trípode
© Oriol Alamany


Incidencias fotográficas
Un grupo de fotógrafos aventurándose por estas latitudes es un buen test de resistencia para cámaras y objetivos. Y en este caso para mi nueva mochila Lowepro Pro Runner 450 AW de Disefoto, que desde ahora es la que tiene cuidado de mi costoso equipo fotográfico. 

Dejando aparte la tendencia de las baterías a vaciarse más rápidamente de lo habitual en situaciones de frío extremo, ninguna de las cámaras de los catorce participantes (ni las mías) desfalleció con el frío, la humedad o la gélida llovizna. Y eso que en ciertos momentos todos estábamos bien helados fotografiando osos desde la cubierta del barco, o sentados en la tundra a la espera de una familia de zorros árticos.

Sin embargo este año los equipos fotográficos de los participantes han sufrido otros percances: una Canon 350D y una Nikon D700 acabaron con algunos pins de sus conectores internos para tarjetas Compact Flash doblados. En ambos casos parece que por las prisas de sus usuarios para cambiar las tarjetas de memoria. Mediante un trabajo de alta cirugía realizado con pinzas y un pequeño destornillador logré salvar una de las cámaras, pero el pin de la otra se rompió al enderezarlo y ya no tuvo remedio. Había leído sobre este tipo de avería, pero jamás me había encontrado con ella ni en mi trabajo ni en mis cursos y viajes fotográficos.

Otra cámara, una Canon G1X, se sumergió en el mar al resbalar y caerse al agua su propietaria durante el embarque en una Zodiac: sacamos la tarjeta y la batería de inmediato. Una vez en el barco se limpió con una bayeta empapada en agua dulce, y se puso a secar dentro de una bolsa con arroz, que actúa de agente absorbente de la humedad. Por fortuna al día siguiente funcionaba sin problemas. Ahora falta ver si a largo plazo aparece corrosión y eso afecta su funcionamiento. (P.D Mayo 2014: la cámara sigue funcionando perfectamente sin problemas casi un año después).

Otro tema que vale la pena comentar es el de un participante que compró para el viaje un teleobjetivo zoom Nikon AF-S 200-400 mm f:4G VR de segunda mano que resultó dar una calidad óptica lamentable debido a algún desarreglo interno. Una experiencia a tener en cuenta: no hay que irse de viaje con un objetivo sin haberlo testeado antes en profundidad. Y más si es comprado de ocasión. Dedicamos un buen rato a calibrar el microajuste AF de este objetivo y también de un Sigma 120-400 mm f:4.5-5.6 cuya calidad tampoco era una maravilla en un intento de paliar su falta de definición. Ambos resultaron estar bien calibrados, por lo que pudimos constatar que sus problemas de resolución eran eminentemente ópticos.


Nuestro barco en el espectacular fiordo de Hornsund visto desde la Zodiac, Svalbard
Canon EOS 5D Mk III a ISO 200, 70-200 mm f:2.8L IS II
© Oriol Alamany


Morsa (Odobenus rosmarus) jugando en el mar, Svalbard
Canon EOS 5D MkIII a ISO 400, 500 mm f:4L IS, trípode
© Oriol Alamany


Gaviotas tridáctilas (Rissa tridactyla) en un iceberg, Svalbard
Canon EOS 5D Mk III a ISO 200, 70-200 mm f:2.8L IS II
© Oriol Alamany


Creo poder afirmar que los catorce integrantes del grupo Svalbard 2013 volvieron satisfechos de la experiencia vivida. Un privilegio poder recorrer y fotografiar estas lejanas latitudes. Vimos muchas cosas, aprendimos muchas cosas, fotografiamos muchas cosas... pero también nos reímos un montón y nos lo pasamos estupendamente. 

A Eulàlia y a mí nos emocionaba verles con una sonrisa de oreja a oreja, con esta cara de ilusión y fascinación de quien por primera vez ve un oso polar en la banquisa, un grupo de morsas jugando en la playa, centenares de miles de aves marinas gritando en un vertiginoso acantilado marino... Eso nos motiva a seguir acompañando a personas a nuestros lugares favoritos y enseñarles algunas de las maravillas que hemos tenido la fortuna de conocer en nuestros viajes por este planeta.

La última noche uno de los participantes me decía:
– El viaje ha sido mucho mejor de la que esperaba. Y lo que más me ha gustado es que en ningún momento he tenido la sensación de estar en un viaje organizado, si no con un grupo de amigos–.

Ferrán, Marina, Victor, Carmen, Manolo, Maribel, Leonardo, Cornelia, Carlos, María José, Germán, Leticia, Daniel y Marta: gracias por confiar en nosotros para ser vuestros anfitriones en ese rincón de mundo.

Y a Meritxell, por encargarse del trabajo administrativo desde Vilassar Tours.


Participante del grupo fotografiando Mérgulos marinos (Alle alle) con un glaciar de fondo, Svalbard
Canon Powershot G10 a ISO 80
© Oriol Alamany

Visitando en Zodiacs una populosa colonia de Araos de Brunnich (Uria lomvia), Svalbard
Canon EOS 5D Mk III a ISO 200, 70-200 mm f:2.8L IS II + 2X-II
© Oriol Alamany


Saxifraga cespitosa floreciendo en la tundra, Svalbard
Canon EOS 5D Mk III a ISO 400, FD 28 mm f:2.8 + FD to EOS adapter
© Oriol Alamany


Reservas para Svalbard 2014
Eulàlia y yo vamos a realizar una tercera edición de la Expedición Fotográfica a Svalbard en 2014Dada la rapidez con la que se llenan las plazas en estos barcos polares solicitamos a quienes piensen que puedan estar interesados en compartir con nosotros esta fascinante experiencia nos escriban al correo talleres@alamany.com para hacer su reserva.

Nuestros viajes fotográficos son organizados en colaboración con Vilassar Tours.


Otros artículos sobre Svalbard en este blog
• Artículo y fotografías sobre el viaje fotográfico a Svalbard 2012.
• Artículo sobre la Canon EOS 5D Mk III en Svalbard
• Entrevista radiofónica sobre el viaje a Svalbard 2012 en Catalunya Radio (en català).




Del azul al rojo. Próximo destino para fotógrafos: Namibia
Tras este viaje azul ahora toca uno rojo*. Del hielo al desierto, de Svalbard nos vamos a Namibia a llevar a otro grupo de fotógrafos. Ese viaje de 16 días de duración tendrá lugar del 31 de septiembre al 15 de octubre de 2013.

Web del viaje fotográfico a Namibia 2013

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* Desde hace años Eulàlia y yo calificamos nuestros viajes en "Rojos" y en "Azules". Svalbard, Alaska, Islandia, Himalaya... son fríos y azules. Australia, Namibia, Sudáfrica, Marruecos... son cálidos y rojos. En nuestra programación personal de viajes profesionales vamos alternándolos para aportar variedad.

18 comentarios:

  1. Gracies a vosaltres Oriol i Laia, per estar sempre en tot, amb tots i en tots els moments.
    Gracies per fer-me tornar a viure la màgia del GRAN NORD que per mi es especial com dius.
    Per cert a la propera a l'altre extrem al darrer viatge de temporada per fer realitat els relats del Jordi, i deixar de tindre les dents llargues com les morses.
    Gracies una forta abraçada i espero que fins aviat altre cop.

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    1. Ferran, gràcies per unir-te al grup i per les teves aportacions al llarg de tot el viatge. Parlant de fotografia tots aprenem, fins hi tot jo matei.

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  2. Muchas gracias a vosotros, el viaje ha superado todas las expectativas, ha sido una experiencia muy muy emocionante. El sonido del barco rompiendo el hielo con el "sonido" del silencio expectante de las personas y el clic de las máquinas, mientras el capi acercaba el barco metro a metro al oso de turno, se va a quedar grabado en mi memoria para los restos... No es una experiencia muy transmisible con palabras, así que os animo a seguir organizando este viaje y a todo el mundo a hacerlo. Muchas gracias de nuevo por darnos la oportunidad de tener esta experiencia.
    P.S. Corrección. el pin que se dobló era de la D-700, la microcirugía funcionó y la tarjeta entra y sale perfectamente (eso sí, ahora con mucho cuidado!)

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    1. Después del fantástico viaje del verano pasado dudábamos si sería posible repetir por segunda vez la gran cantidad de oportunidades fotográficas (que es el principal objetivo de la expedición), pero también el buen ambiente entre los participantes. Pero así ha sido también en 2013. Con sus diferencias y peculiaridades (este año hemos fotografiado más osos, pero menos zorros árticos, por ejemplo), pero ambos viajes quedaran en nuestras memorias.

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  3. Victor Escuin Borras31 de julio de 2013, 16:32

    Mucha veces al acostarte piensas en los viajes te gustaría hacer, todos tenemos nuestros sueños pendientes y pasamos horas en duermevela planeándolos. Tengo que reconocer que una expedición al Ártico no era uno de los míos, básicamente porque ni tan solo creía que se pudiera hacer… por suerte alguien lo soñó por mi y lo planeo de una forma tan increíble que lo convirtió en inmejorable. De este viaje vuelvo feliz, con las memorias llenas de fotos y con lo mejor con catorce amigos.
    Muchísimas Oriol y Eulalia por hacerlo posible.

    Vivir es necesario, Viajar es imprescindible.

    Vivir es necesario, Viajar es inprescindible.

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    1. Victor, quedamos encantados tanto con tu ilusión como con tu capacidad de fascinación y de disfrutar de cada uno de los instantes de este, por momentos, estresante viaje fotográfico. Espero que los Reyes Magos se porten bien contigo este enero ;-)

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  4. Carmen Sánchez Bilbao31 de julio de 2013, 16:57

    Mi mente se detuvo al llegar a Longyerbyen. Algo en mi cerebro hizo click y lo preparó para disfrutar plenamente de una de las más impresionantes aventuras alrededor de las Svalbard. Sólo había que dejarse llevar por las más alucinantes vistas de la banquisa ártica con sus osos polares, la tundra, los glaciares... y por las emociones más profundas, las sentidas al lado del mejor grupo de personas (ya amigos) que uno podría imaginar para hacer un viaje tan especial. Gracias, Oriol y Eulalia, por haber hecho posible esta experiencia que nunca olvidaré.

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    1. Es curioso que un viaje en que casi no disponíamos de momentos libres, con tal cantidad de actividades a nuestro alrededor, haya podido ser a la vez tan mentalmente relajante.

      Tal y como dices es cuestión de desconectar y dejarse llevar por los "Good morning everyone" de cada día a las 7 de la mañana, los desembarcos en las Zodiac, las excursiones por la tundra, las horas en cubierta viendo desfilar las masas de hielo, las deliciosas comidas, y darle una y otra vez al disparador de la cámara intentando plasmar en imágenes la esencia del ártico. Sin esfuerzo alguno el stress del trabajo se fundió en el frío aire, surgieron las conversaciones, las risas y llegó la paz y las ganas de disfrutar cada momento.

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  5. Leer vuestros comentarios y ver las fotos de este viaje, me transporta a los fantásticos momentos que vivimos el año pasado...Veo que aunque el viaje fue diferente, las sensaciones y los sentimientos han sido los mismos.
    Me alegro que todo os haya ido bien.

    Ahora a por Namibia!!

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    1. El primer viaje a un destino es como el primer amor, que se recuerda con mucho cariño.

      Ahora el frío azul del ártico va diluyéndose en el calor bochornoso de Barcelona y aunque nuestros pensamientos aún vagan por la banquisa, nuestras horas de trabajo de estos días ya están dedicadas plenamente a cerrar los últimos detalles del "Viaje fotográfico a Namibia". ¡Qué ganas tenemos de hollar de nuevo el rojizo continente africano! ¡Vete preparando las maletas Elena, que nos vamos!

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    2. Leonardo Alonso Goikolea4 de agosto de 2013, 17:27

      Hola Elena.
      Efectivamente tambien este viaje ha sido magnífico!!
      Lamentablemente el de Namibia me lo voy a perder por no haber podiddo confirmarlo a tiempo.
      Salvo que la lista de espera en los hoteles funcione: ya nos lo contarás!!

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  6. Cornelia Tzschentke4 de agosto de 2013, 18:19

    Dear Oriol, dear Eulalia, dear all,
    From me, the only “stranger” (German) in the group, muchas gracias for this WONDERFUL trip. Like Leonardo, I am a “repeater” (on the verge of catching the chronic “arctic virus”) and I would have never expected that the trip could become even better than our trip with you and the Spanish photo group on Ortelius – but it did! Just the curious walruses in Sorgfjord would have been worth the while – in the same way we watched them from the coast, they watched us from the water – probably they found us strange, too, all these colourful creatures moving about so excitedly in front of them . As if this had not been enough, then came: playing polar bears, polar bears with kill, whales, millions of birds of all kinds, icebergs, lakes, glaciers, the sea, and this gigantic, empty landscape, always different with the constantly changing light, I can hardly describe it. I was especially happy with the warm atmosphere in the Spanish group who integrated me so friendly despite my poor Spanish – I felt relaxed – a big thank you to everyone.

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    1. Hi Cornelia, I'm sorry sometimes the different languages are like a barrier to have more in-depht relationship with all the group. But from your presence in our two trips to Svalbard (last year and this one) I discovered you are like a free spirit, who sometimes likes to be at you own. Frequently Eulàlia or me asked to the other members of the group: "Where is Cornelia?", and sometimes never knows it, or they told me: "She is outside (the boat) taking pictures of the sea", or (in the hikings) "She is on the front, or on the back of the group, taking pictures of flowers". I acknowledge that you looked relaxed on the trip. And looking at the beautiful pictures you took this is evident. Thank you for being there!

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  7. Leonardo Alonso Goikolea4 de agosto de 2013, 18:24

    Algunas fotos me han salido borrosas, pero cada semana que pasa desde el final del viaje (“repetidor”) las imágenes se me aparecen más nítidos, y como en esa etapa lúdica e inicial de la “exaltación de la amistad” que produce el alcohol de los recuerdos, el personaje quizás menos sociable del grupo (pendiente sobre todod de que algún pajarraco se colocara en la foto visualizada previamente) os agradece a todos los grandes momentos vividos, fotográficos y humanos.
    Sinceramente con un grupo así, o como el del julio pasado, no me importaría “tripitir” el viaje (la luz será distinta cada día vivido y los ojos rojos de las morsas viejas y el hielo ártico para gin-tonics habrán ganado en experiencia el julio que viene).
    Desconozco aún las razones por las que Eulàlia y Oriol son capaces de juntar a gente tan bien zumbada y en la misma dirección que yo, y conseguir un ambiente de grupo de amigos que deciden viajar juntos, más allá del de un viaje organizado con desconocidos. Seguiré insistiendo con sus viajes hasta averiguarlo. Gracias a todos y especialmente a Eulàlia por la organización y por su paciencia con mi mal germanizado carácter (…y al siempre maestro Oriol).

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    1. Tú problema de baja resolución con el Nikon 200-400mm recién comprado (de segunda mano) fue una de mis preocupaciones en este viaje. Me sabía muy mal ver que tras el viaje del año pasado, habías venido otra vez con equipo nuevo para mejorar tus resultados. Y ver que la nueva óptica no respondía me supo muy mal. Probamos de ajustar el microajuste AF (hacerlo en medio de la cafetería del barco fue una experiencia curiosa), pero eso nos sirvió para constatar que ese no era el problema. De todos modos tenías muchas fotografías interesantes y haciendo una selección creo que extraerás material interesante de este segundo viaje. Además tienes una muy buena visión fotográfica y una tenacidad en permanecer en cubierta horas y horas, hiciera el frío que hiciera, admirable. Así se lucha por obtener buenas imágenes.

      Tal y como dices, a ver si "tripitimos" el año próximo. Vamos a ver si ello es posible. Y si no, es posible quepara 2014 os hagamos otra proposición distinta, pero muuy interesante. Ya os avisaremos con tiempo.

      Respecto a los grupos, lo cierto es que nosotros también estamos encantados con las personas que acuden a nuestros viajes fotográficos, tanto estos dos de Svalbard, como los que hicimos anteriormente en Kenia o Marruecos. Las personas que acuden a nuestras actividades suelen ser gente tranquila y con ganas de disfrutar viendo y fotografiando las bellezas naturales. Y Eulàlia y yo queremos huir del estilo "viaje organizado": preferimos tomárnoslo como que vamos con un grupo de amigos a enseñarles algunos de nuestros destinos favoritos.

      Y lo más importante para Eulàlia y para mí: muchos repetís, lo que significa que tampoco lo debemos organizar mal.

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  8. Tanto para Manolo como para mí este ha sido el primer viaje de fotografía de naturaleza que realizábamos y hemos de confesar que nos ha fascinado. Antes de ver vuestra propuesta, en ningún momento nos habíamos planteado visitar una zona ártica, pero la experiencia ha sido inmejorable. Los paisajes, las morsas, los osos, la multitud de aves, los glaciares, la tundra…, era difícil imaginar tanta diversidad en lugar aparentemente tan árido. Sin embargo, la perla ha sido la banquisa. El silencio, la soledad y la inmensidad de la banquisa que sugieren una experiencia mágica, casi espiritual. Y, claro, también estaba el frío, los dedos que se entumecían mientras fotografiábamos a los osos. Pero ese frío quedaba completamente disipado por vuestra calidez y la alegría de nuestros compañeros.
    Besos a todos,

    Maribel y Manolo.

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  9. Manolo y Maribel, gracias por vuestro comentario. Veo que ya tenemos a dos fans más de la banquisa ártica, ese ecosistema tan único que estamos perdiendo año a año.

    http://www.rtve.es/noticias/20130807/2012-batio-records-perdida-hielo-artico-aumento-del-nivel-del-mar/732360.shtml

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  10. Oriol, hermoso tu trabajo, felicitaciones, sigo tus comentarios y aportes en forma permanente, un abrazo desde Chile, Ricardo Carrasco Stuparich

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