6/4/13

• Función de noche en Etosha


Elefante en una charca por la noche, expulsando a una Hiena,
Parque Nacional de Etosha, Namibia
© Oriol Alamany

El Parque nacional de Etosha, en Namibia, es una de las áreas naturales más relevantes de África meridional. Como sucede en la mayoría de parques de este continente es obligado realizar la visita en automóvil, ya que la presencia de leones y otros peligrosos animales supone un riesgo para los inexpertos visitantes. Según las normas del parque cada atardecer debíamos regresar a uno de los tres campamentos (Okaukuejo, Halali o Namutoni) antes de que el sol desapareciera tras la línea del horizonte. Es decir: justo cuando su luz era más cálida y suave y los animales se encontraban en plena actividad.
          Pero para distraer al viajero frustrado por tener que encerrarse en el mejor momento del día, los campamentos de Etosha cuentan con su teatro privado. La función empieza justo al anochecer. Finalizado el largo día de trabajo en la sabana nos duchábamos a toda prisa y nos dirigíamos al “waterhole”: una charca situada justo en el límite exterior del campamento y que permanece toda la noche iluminada por unos focos. Sin salir del perímetro vallado y cómodamente sentados, nos instalábamos con nuestras cámaras, prismáticos y abundante repelente de mosquitos al tiempo que dábamos cuenta de una frugal cena. ¡Había que espabilar para conseguir un lugar en primera fila!
          Mientras la penumbra se extendía por el reseco paisaje comenzaban a aparecer los actores, que parecían seguir el guión dictado por un oculto apuntador: las primeras en acercarse a beber eran las gangas, aves propias de las zonas áridas que llegaban por centenares emitiendo sus misteriosos balbuceos. Después aparecían las cebras, los chacales y – ya más entrada la noche–, las hienas y los rinocerontes negros. ¡Qué maravilla! Una noche llegamos a tener a cinco de estos rarísimos animales bebiendo enfrente nuestro. En los quince días que permanecimos en Etosha jamás vimos a uno de ellos a la luz del día.
          El haz de los focos delimitaba los límites del escenario. Las distintas especies se relevaban en escena como se suceden los actos de una función. De repente las siluetas de unos enormes animales surgían de la penumbra: ¡elefantes! Por un instante pudimos captar en una misma fotografía a la manada llegando a la charca, junto a un rinoceronte negro e incluso una hiena bebiendo. Pero con la soberbia propia de las estrellas del espectáculo cada noche la manada expulsaba de la charca a todo bicho viviente y con sus juegos, baños y peleas protagonizaban el momento culminante de la representación.
          Entre el público, un silencio absoluto y un sentimiento de fascinación por el privilegio de asistir a la obra que cada noche se representa en la sabana africana.

(Texto publicado en la sección "Una imagen, una historia" de la revista Altaïr, número 1-Segunda época, primavera 1999)


Gangas y Rinoceronte negro por la noche en una charca,
Parque Nacional de Etosha, Namibia
© Oriol Alamany


Visitantes esperando la llegada de animales al abrevadero al anochecer
Parque Nacional de Etosha, Namibia
© Oriol Alamany

Del 31 de septiembre al 15 de octubre próximos Eulàlia y yo vamos a conducir a un grupo de apasionados a la fotografía a un Viaje fotográfico a Namibia. Serán 16 días recorriendo el país en vehículos todo-terreno en busca de los mejores paisajes y luces, así como de la fauna salvaje de estos desiertos primigenios. En este recorrido está programado pasar varios días en el Parque Nacional de Etosha fotografiando su fauna.


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6 comentarios:

  1. Lo que comentas de la obligación de volver al campamento a las seis es ciertamente algo que a los fotógrafos nos pone de los nervios: en Tsavo West o Masai Mara en Kenia pasaba justo lo mismo. Te perdías la mejor luz del día! Habría que conseguir uno de estos permisos especiales de los que seguramente gozan los de National Geographic, o tener un enchufe con algún mandamás del gobierno..

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  2. Hola Oriol,

    sinceramente, las fotos que muestras de los animales nocturnos no me gustan. Sí la tercera del plano más general, con el cielo anocheciendo de fondo. Soy consciente de las dificultades que entraña hacer fotos de estas características y en esas condiciones (o, por lo menos, soy consciente de cuán insconsciente soy de ellas :) ) pero la verdad es que me parece que sin una explicación o una contextualización pertinente, aquellas dos primeras te hacen correr un riesgo innecesario de desmerecer tu trabajo. Por lo menos en lo que se refiere al trabajo que esas fotos en particular puedan haber representado.

    Evidentemente no existe la estricta necesidad de gustar a todo el mundo, ni que a mi o a mi vecino nos gusten todas tus fotos ;). Pero siento curiosidad porque tanto las presentes fotos del elefante y el rinoceronte, como una de un rinoceronte cerca de una charca que aparece en tu libro "Viajar con tu cámara", parecen sufrir de un mismo retoque/proceso de recorte (esa sombra que acompaña la silueta del animal se ve extrañamente artificial: no viene alterada por las irregularidades del terreno tal como, creo, pasaría con una sombra de flash) y filtros digitales de paso alto o de normalización que les dan un aspecto muy artificial a su piel, y muy en detrimento de la ilusión de tridimensionalidad.

    De verdad que viendo la foto del rinoceronte en el libro me he preguntado más de una vez qué hace una foto como esa en un libro como aquél. Entendiendo que la foto es mala y el libro muy bueno, si no hay más explicación acerca del porqué de esa merma de calidad. Así que si tienes ganas o la amabilidad de explicarnos qué es lo que hace que esas fotos se vean de esa manera, o por qué has escogido ciertas opciones de retoque para ganar cierta información aún cuando pierdes de otro tipo o ciertas cualidades, yo por lo menos te lo agradeceré porque es algo que me viene intrigando cada vez más. Saludos y, como siempre, enhorabuena por tu trabajo.
    Raimon

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    1. Hola Raimon, las fotografias que comentas son diapositivas originales de pelicula de alta sensibilidad de 1997 escaneadas sin mas retoques. Po r lotanto el efecto que comentas no es resultado de ningun retoque digital. Es una tecnica de exposicion larga en luz ambiental + un disparo de flash. Lo que ves raro es una doble imagen intencionada y la imagen fantasma del sujeto oscuro con la escasa luz ambiente. En este caso los focos de lyz fija del waterhole. Es un efecto de imagan medio movida que me gusta, se empezo a usar en los 90 por fotografos deoda y yo lo use en naturaleza como hicieron Frans Lanting y Nick Nichols. Pero en foto no a todos nos gusta li mismo y es logico. Quizas la granulosidad de la imagen tambien te moleste, pero es un efecto fotografico. Estoyven un movil de viajevy ahora me resulta dificil explicar mas

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    2. Hola Oriol,

      pues muchas gracias por la aclaración, creo que ahora me cuadran más la cosas! Saludos,
      Raimon

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  3. Debe ser fascinante contemplar esta "obra" cada noche en la Sabana.
    La última fotografía me encanta.
    Cordiales saludos y espero te vaya todo bien por esos lares.
    Ramón

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