
Ascendiendo al Annapurna Base Camp (4130m)
con mi Lowepro Computrekker AW Plus a la espalda.
Canon Powershot G10
© Eulàlia Vicens
Desde que la marca Lowepro introdujo en el mercado la primera de sus mochilas fotográficas he sido un fiel usuario de ellas. Sin embargo, la mayoría de las que he utilizado han acabado muriendo por las cremalleras, su punto más débil, mientras que su estructura y tela seguían manteniéndose en buenas condiciones. Dado que el representante en España (Disefoto) no ofrece al público un servicio de reparación de estos productos, durante mucho tiempo he buscado sin éxito un establecimiento capaz de sustituir las cremalleras de esas mochilas.
A pesar de mis cuidados (encerar la cremallera antes de cada viaje largo y presionar con cuidado con unos alicates los carros cuando van cediendo con el tiempo), en los últimos días del reciente trekking al Annapurna Sanctuary la cremallera de mi Lowepro CompuTrekker Plus AW renunció definitivamente a cerrarse y ya no pude salvarla.
De regreso a Barcelona fui a un pequeño establecimiento que me comentó un amigo: Rapit Berga, situado en el barrio de Gràcia, en la calle Berga, 11, bajos, tel. 93 218 46 64 que, entre otras cosas, reparan maletas. Ante mi sorpresa, el propietario no tan sólo no se asustó ante el delicado trabajo (como habían hecho en el resto de establecimientos donde otras veces había preguntado), si no que me ofreció sustituir la cremallera dañada por un modelo más resistente con dientes de mayor tamaño.
Una semana después he ido a recoger la mochila que, tras varios años de uso, ahora parece como nueva. En unos días voy a utilizarla en muy duras condiciones climatológicas, pero espero que con la nueva cremallera pueda aguantar este y el resto de viajes que tengo previstos para 2011 e incluso más adelante.














